Categoría: Sucesos

  • Spanglish

    Spanglish

    MIGUEL AGUADO HERNÁNDEZ

    «Tiene mucho hot, tiene mucho tempo, tiene mucho down, woman del Callao»nos viene cantando desde hace ya años mi admirado Juan Luis Guerra. Esta composición es una de las más conocidas muestras del leguaje mixto que utilizan muchos hispanos de los EE.UU.: el spanglish.

    Entre ellos se entenderán, pero uno que solo sabe pronunciar (y mal) gudmornin o bai-bai, tiene que buscar en los diccionarios para entrever lo que quiere decir el genial dominicano. La woman= mujer (no empezamos mal), tiene mucho hot= picante (va encajando la cosa); tiene mucho tempo= velocidad con la que se interpreta una composición musical (o sea es una marchosa) y tiene mucho down = ¡tiene mucho vello! (aquí sí que la hemos fastidiado). Probablemente el barbudo cantante querrá decir otra cosa.

    ¿Nos aclarará algo hablar con los hispanos de Nueva York?: «Me voy porque tengo un apoinment (cita) con el doctor. Después tengo que ir a la grosería (grocery=tienda de comestibles) a comprar el lonche (lunch=almuerzo). O, «Mi jany (honey=miel= cariño) me manda vacunar (vacuum=pasar la aspiradora por) la carpeta (carpet=moqueta) que está muy dirti (dirty=sucia)». Más confusión todavía.

    Hay que admitir que este spanglish de Yanquilandia nos causa risa. Más, continuemos riendo con el de la Madre Patria. Empecemos con una madre: «Hoy le he puesto a mi niña para el colegio un niki y encima un jersey. El niño lleva chándal y arrastra un pesado troley». Y con un padre: «Me voy a hacer futin que es uno de mis jobis». Sigamos con un aficionado al fútbol: «Ronaldo es un crack y el líder del equipo pero abusa del driblin y le gusta mucho armar el chou». ¿A que ya no nos reímos tanto? Y, para no cansar, finalicemos con la conversación de dos internautas: «Si quieres ser un bloguer, tienes que cliquear la güeb que te he apuntado. Ahí te explicarán como puedes tuitear desde feisbuc y compartir los tuist». ¡Oh sorpresa!: el spanglish hermana a los hispanos de las dos orillas atlánticas.

    No hay que tomárselo a mal porque el castellano también presta al inglés algunos vocablos: Fiesta, siesta, burrito, paella, tortilla, sangría, tapas en lo lúdico y gastronómico. Toreador, matador, rodeo, corral, rancho, macho en el lenguaje de toros y caballos. Junta y guerrilla en el ámbito militar. Amigo, muchacha y señorita en el terreno de la cortesía. Tobaco, potato, tomato en el uso cotidiano. El imprescindible liberal en la terminología política. O la contundente expresión cojones que usa hasta la puritana Sarah Palin.

    Finalizo este paseo por los préstamos que se hacen las lenguas (con la balanza algo desequilibrada para el español) transcribiendo -con unos retoques- unas décimas que compuse hace unos años a cuenta del intercambio de palabras en la nominación comercial.

     

    Aunque parezca una broma,/ a pesar de galicismos/ y bastantes anglicismos,/ nuestro querido idioma/ da más palabras que toma;/ que los pillos comerciantes/ del mundo globalizado/ han desde tiempo abusado/con artes de maleantes/ de la lengua de Cervantes.

    El japonés con esmero/ utilizó sin reproches/el español en dos coches, /a uno le puso Montero/ y a otro, ¡pícaro!, Pajero/. Y Benz la marca alemana/ buscó una palabra bella/ para dar nombre a su estrella/: ¿Letizia en parla italiana?:/ ¡Mercedes en lengua hispana!

    El castellano le mola/al sagaz americano/ que aprovechó bien lo hispano, / pues siendo Coca española/ ¿es que es inglesa la Cola?/ Fue también inteligente/ el empresario francés,/ que aprendió del portugués:/ ambos llenaron de gente/ Alcampo y Continente.Pero basta de candor:/ reconozcamos que es cierto/ que el español huele a muerto./ Aliviemos el dolor/ tomándolo con humor:/ que no nos cause rebote/ que la industria nacional/ prefiera lo comercial/ y en la marca no se note/ el idioma del Quijote.

    El gallego de Inditex nominó con jerga rara: Oysho, Dutti, Bershka, Zara; un asturiano a su vez triunfó con el Corte Inglés. Y que mayor desatino que dos listos sevillanos se tornen en italianos: venden más y queda fino, siendo Victorio & Lucchino.

    Esto es todo friends. Feliz Navidad y Japi niu yiar.

  • La inmortalidad

     

    CONCHA CASAS

     El foro de Concha

     Decía Benjamín Disraeli que cuando somos jóvenes creemos que, no sólo nosotros, sino todo cuanto nos rodea es inmortal.

    Uno de los recuerdos ligados a mi juventud, tiene sin lugar a dudas, sabor a Ron Pálido. Pero no a cualquier ron pálido, sino al de Motril, que a fuerza de ser especial, se convirtió en el único.
    Cuando me instalé en esta maravillosa tierra, mi casa se convirtió en improvisado hotel de los innumerables amigos y amigas que hicieron de esta zona un poco la suya también.
    La calidez del clima, la proximidad del mar, el azul del cielo y el ron pálido (ron pa, para nosotros), hicieron de esos primeros tiempos, una continúa fiesta.
    Todavía hoy, cuando los vapores de aquellos excesos hace tiempo que se diluyeron entre las brumas de los recuerdos, la sola evocación de ese ron, los hace retornar en una suave y cálida oleada que inevitablemente, dibuja una sonrisa en mi rostro.
    Nuestra comarca, de la que injustamente sólo se conocen sus plásticos y el impacto medioambiental que estos provocan, siempre olvidada y relegada de los grades fastos, ha sabido mantener, quizás gracias a eso, ese sabor de lo auténtico que la hace única y que le aporta una calidez tan envolvente como la del propio ron.

    Después de él, descubrí y paladeé otros sabores, tan diferentes y tan propios, que su sola mención me otorga el don de la ubicuidad, ya que esté donde esté, me trasladan a este paraje único y singular, lleno de azules etéreos y montes rotundos.

    El vino costa es otra de nuestras joyas, y aunque no soy enóloga para aplicar los adjetivos adecuados a este caldo, sí puedo decirles que en él se combinan el calor de nuestro sol y la belleza de nuestros paisajes. Es un vino que te habla y lo hace de las manos que cultivaron sus vides, de la sequedad de las tierras que las vieron crecer y de la luz que le confirió ese tono rosado.

    Son vinos que se han hecho mirando muy de cerca al mar, en laderas imposibles, rotas por barrancos que las quiebran sin piedad, en una naturaleza extraña, de la que hasta el agua se esconde bajo la tierra y que sin embargo da lo mejor de sí misma, apenas se pone un poco de cariño en ella.

    Por eso creo que la inmortalidad no es exclusiva de la juventud, sino que es el conjunto de sensaciones, sabores y recuerdos, que convierten en eterno, lo aparentemente frugal.

  • Consejos muchos, adoctrinamiento más, compromisos poco

    Víctor Corcoba

    Algo más que palabras

    El mundo es una masa de consejos, de adoctrinamientos absurdos, una aglomeración de veredictos, que muchas veces se imponen por la fuerza, lo que contradice la libertad de juicio a la que todo ciudadano tiene derecho. Lo cierto es que, en cualquier esquina, te encuentras un consejero, casi siempre sectario, dispuesto a injertarte una lección sin que la solicites, aunque el injertador no haya sufrido lo que yo. Otra cuestión es contraer un compromiso con el aconsejado, vincularse con la persona, sobrevivir con el ser humano, poner en servicio nuestra lealtad a las especies y al planeta. Gente comprometida con los valores de generosidad y entrega de sí mismo ya hay menos. Gobiernos realmente dispuestos a poner en práctica su compromiso de que el empleo, la protección social y el trabajo decente desempeñen un papel central en la recuperación mundial más allá de las palabras, también son minoría. Aconsejar está a la orden del día, comprometerse para convencer y vencer los obstáculos que los propios seres humanos nos ponemos unos a otros, es más difícil. Así como ser padre, ser madre, significa implicarse en educar, de igual modo ser ciudadano del mundo ha de significar involucrarse en favor de toda vida humana, provenga de donde provenga. La implicación es el mejor consejo.

    Cuando todo el mundo aconseja la tolerancia como abecedario de unión entre culturas y pueblos, lo que en realidad hace falta es comprometerse uno primero con lo que se aconseja. La tolerancia por sí misma no es la religión salvavidas, ni entiende de adoctrinamientos, es el compromiso de la persona hacia los demás, con el mismo respeto que uno se tiene para sí. Hoy por hoy el mundo no es apto para todos, en parte porque esa masa de consejeros, más bien charlatanes de feria, predica sin ejemplo alguno. Complicado lo tienen estos guías a los que se les llena la boca de tolerancia para inculcarla, si luego, -como viene sucediendo-, jamás tienden una mano a aquellos que sufren de discriminación y marginación. Si en verdad hubiese un compromiso permanente, la desnutrición que sufren los niños de Yemen y de otras partes del mundo en conflicto, dejaría de existir. Si en verdad hubiese un compromiso permanente por la paz, habría una actitud más activa en cuanto al reconocimiento de los derechos y el respeto a las libertades de los demás. Si en verdad hubiese un compromiso permanente por respetarnos unos a otros, se reconocería el derecho a definir nuestra propia identidad y a pertenecer a la religión o cultura que deseemos. Si en verdad, en suma, todo fuese más verdad florecerían todas las causas justas, y no haría falta recordar a los líderes de los Estados sus compromisos y obligaciones.

    Con frecuencia los líderes de las naciones del mundo se reúnen en cumbres y lanzan lecciones al mundo, que después no se consideran o no son más que flor de un día. Se aconsejan unos a otros, pero al final, siempre falla lo mismo: el compromiso. De nada ha servido hacerlo público. Nunca el planeta ha necesitado de tantas personas comprometidas para avivar un orden más justo en un mundo global. El bien común sólo figura en las agendas políticas, de palabra, no de obra. El bien de todos y cada uno, porque todos somos verdaderamente responsables de todos, muchas veces queda en entredicho por la escasez de fuerza moral en la obligación. Cada vez se siente más la necesidad de despertar el deber humano de auxilio. Cueste lo que cueste, hay que levantar la voz ante las injusticias, colocarse al lado de los necesitados. Tras el cristal -como dijo el poeta- la rosa es siempre rosa, pero no se huele; el ser humano distante de sí y de los suyos, tampoco se oye. Sólo lo próximo nos duele. Y han de angustiarnos, aquellas palabras que no van seguidas de hechos, cuando el compromiso se queda en nada y la denuncia nos deja indiferentes. Yo prefiero un ciudadano inconformista antes que un cerdo satisfecho. La cultura es el logro de los valores, el compromiso con los valores, el despojo de sectarismos.

    Echemos un vistazo a algunos de los principios que deben inspirar el compromiso humano a la luz de una ciudadanía globalizada. La propia vida requiere una llamada socializadora y solidarizadora. La protección a los débiles ha de ser la primera obligación de un mundo que se dice humanizado y, por ende, hermanado. Han de acrecentarse, pues, los compromisos antes que los consejos y nuestro desafío, el de cada ser humano, estará en sumarnos a difundir las promesas de esperanza para transformarlas en realidades. Sin duda, el compromiso de ser uno mismo ya es una respuesta valiente en un mundo sectario a más no poder. Desde luego, hacen falta muchos ciudadanos valerosos, templados en la acción y vivos en la opción, capaces de asumir un vínculo responsable en el seno de una sociedad en la que no cuenta la persona, sino el poder de la persona, donde la mundanal confusión aborrega y adoctrina, proveniente muchas veces de un extremismo sectario, revestido por la violencia política de unos consejeros sin escrúpulos.

    corcoba@telefonica.net

  • Huelga General

    Se ha dicho

    En algunas pancartas se podía leer ZPP aludiendo claramente al viraje neoliberal que el señor Zapatero ha dado sin complejos en los últimos meses. Podemos concluir por tanto que la reforma laboral sería un calco de la que el PP hubiera propuesto de estar en el gobierno (el resto ha sido un apaño en el congreso con la derecha nacionalista tanto vasca como catalana; han tenido que trabajar hasta en Agosto, algo inaudito en la historia reciente). Esto nos lleva a la descorazonadora conclusión de que las ideologías políticas han sido engullidas por el todo poderoso poder económico (la banca sionista y otros), que es el que en realidad marca las directrices políticas de los gobiernos. Los trabajadores más que nunca nos encontramos entre la espada y la pared, o mejor dicho entre una «izquierda» de derechas y las derechonas de toda la vida, la elección no resulta muy alentadora. Habrá que reorientar el voto útil.

    Tal vez de lo que se trate, por parte de los ciudadanos, sea de que luchemos con todos los medios a nuestro alcance para recuperar ese poder de decisión que les han arrebatado a nuestros gobiernos; es decir conseguir una Democracia efectiva. ¿Inventando una nueva política o nuevos métodos de participación ciudadana? En cualquier caso, ejerciendo nuestro legítimo derecho a la protesta, aunque quieran hacernos creer con su propaganda mass-media, que formamos parte del primer mundo porque a costa de endeudarnos hasta las cejas algunos se han podido comprar incluso un maravilloso 4×4 y la bonita casita adosada. Aunque seamos más pobres que antes porque nuestro nivel de endeudamiento resulta insostenible en muchos casos.

    El enemigo (por llamarlo de alguna manera) nunca es otro trabajador, ni el inmigrante (que en definitiva es igual que nosotros pero en otro país, recordemos la España de los 50, 60 y 70), ni siquiera el enemigo de verdad (el magnate de Bilderberg, el banquero especulador o el político corrupto), el enemigo es nuestro propio sueño. Sí, porque para creer en el «sueño americano, o el sueño del capitalismo» hay que estar dormidos. Así que la única manera de arreglar las cosas es despertando… y con los ojos abiertos rechazar la usura y sus efectos colaterales: las injusticias, las guerras y la esclavitud del dinero deuda con intereses sanguijuelas del sistema; recuperar la banca pública para mover la inversión productiva que crea trabajo en la economía real (no la especulativa); trabajar bajo la óptica de la colaboración, la cooperación y la eficiencia en lugar de la competitividad… y despedir para siempre a esa caterva de corruptos (convictos que no confesos) asentados en las cúpulas de la partitocracia, para reinventar una nueva democracia para España y para el mundo.

     de la huelga general del 29-S que no ha sido del todo «general» y que para algunos su convocatoria fue demasiado tardía. Mal andan las cosas si se convoca una huelga en defensa de los derechos de los trabajadores y las voces que más se hacen oír son precisamente las que se alzan a favor del derecho legítimo a trabajar el día de la convocatoria. Ante una huelga general, por supuesto, se puede ejercer ese derecho de asistir a tu puesto de trabajo, pero si somos consecuentes (virtud nada común entre los seres humanos), con la misma soltura que el trabajador o trabajadora no ha querido perder el salario de un día de lucha reivindicativa, no debería obtener luego el beneficio de las mejoras que la huelga haya podido conseguir. No podemos olvidar que los derechos laborales han sido históricamente una conquista (a veces cruenta) que ha costado infatigable esfuerzo y demasiadas vidas: las vacaciones pagadas, las 40 horas de jornada, las subidas salariares, la edad de jubilación etc… se han logrado a pie de calle y a golpe de pancarta y de piquete, aunque incomprensiblemente algunos trabajadores (como en este caso) no han apoyado a veces la movilización. Pienso que hay que dar la enhorabuena a todos los que han conseguido el temido «divide y vencerás» a base de calumniar la labor sindical (criticable como toda labor socio-política) y convencernos de que hay que salvar a los mercados y el gran capital: La banca. Cuando ésta se salva solita y además las crisis le sirven para generalizar la esclavitud laboral y postrar a aquellos que se creyeron ricos, haciendo esclavos a unos y otros de la gravosa deuda de la que ellos son beneficiarios. Aquí se trataba (y se trata) de no dejar que estos tiburones especuladores sin escrúpulos usufructúen nuestros derechos laborales (convenios sin efecto, contratos basura, despidos no baratos sino libres), se coman nuestras pensiones (subida de la edad de jubilación, entrada de capital privado al sistema), y ataquen ya sin freno el resto de servicios públicos que nos quedan: Sanidad, Servicios sociales, Educación…

  • La hora más oscura

    Dicen que la hora más oscura de la noche, es la que precede al alba. En ese momento el cielo adquiere una luz especial.

    En contraste con la negritud de la bóveda celeste, las estrellas brillan con tanta intensidad, que parece que quisieran desafiar al sol, librando cada alborada una particular batalla, que saben de antemano que van a perder.

    El viento también participa en ella, es como si apareciese en escena, para disuadir a las estrellas de ese afán imposible de permanencia.

    La quietud de la noche se rompe, la brisa matinal comienza a mover las hojas y silva entre ellas, despertando a las aves que en breve atronaran con sus cantos la madrugada.

    Y es en ese momento apocalíptico de fin y principio, mi momento predilecto del día, cuando los veo.

    Suelo levantarme pronto para saludar al sol antes de iniciar mi jornada laboral y paseo junto a la orilla del mar esperando la salida, siempre majestuosa, de un astro que día a día supera en belleza su puesta en escena.

    En contraste con este cuadro, están ellos y ellas, decenas de emigrantes aguardan, posiblemente ajenos a la belleza que los circunda, la llegada de los agricultores que paran sus vehículos y seleccionan a los elegidos por la diosa fortuna, para que ese día trabajen.

    Apenas ven más allá de los ojos de quienes tienen en sus manos su destino. Siguen con la mirada al coche, según va acercándose a ellos, y buscan a quien lo conduce.

    Lo miran de frente, intentando comunicarle con su ansiosa mirada, la necesidad de ser ellos los escogidos, parecen querer decirles en ese lenguaje sin palabras, que no se arrepentirán si lo hacen, que plantarán o recogerán el fruto mejor que nadie, que con sus manos crecerán fuertes y sanas esas plantas en cuya simiente se albergan tantas esperanzas.

    Procuro evitar sus miradas, porque siento que estoy escudriñando su intimidad y cruzo los dedos para que ese día haya suerte y todos encuentren un sitio.

    Casi nunca ocurre.

    Cuando poco después paso con el coche, me cruzo con los que vuelven a casa, arrastrando los pies y con ellos toda su persona.

    El contraste es brutal, apenas está amaneciendo y para ellos ya ha terminado el día.

    Están solos, quizás en ese momento más solos que nunca. Su familia está a miles de kilómetros, y por delante tienen veinticuatro horas para esperar de nuevo. Su ciclo coincide con el del sol al renacer cada mañana, pero para ellos es tan negro, que siempre parecen estar precediendo al alba.

  • Amar en tiempos revueltos

    Murió el verano oficial y sus calores terroríficos. Septiembre suave de clima, tardes melancólicas y bellos atardeceres. El titulo de mi escrito es el de la serie a la que llevo «enganchado» varios años. Soy como una de esas llamadas «marujas» poco valoradas por los que se consideran exquisitos. Estas sacrificadas mujeres, quizás poco valoradas y falta del cariño de sus esposos, echan las tardes fuera viviendo, soñando, vidas ajenas, que pueden que sean las únicas satisfacciones que tienen al cabo del dia.

    A primeros de mes, de la serie queda el «Bar El Asturiano», con Manolita, Pelayo y Marcelino. Y cuando a Héctor Perea, Cristina Varea, Salvador Vellido, Ana Rivas, Teresa García, Abel Zamora, Estela del Vall, a la guapísima Rosa, Clementina con su pelmazo esposo don Leonardo, a Diana la peluquera y al diligente, silencioso mayordomo, Dionisio a los que ya considerábamos como algo nuestro, aparecen nuevos personajes pero del mismo corte: Falangistas fachosos y engreídos, católicos hipócritas y ricachones que se aprovechan de los pobres. La serie es una denuncia descarada a la España franquista. Una manera sibilina de atacar al Partido Popular y a la gente de derechas. Los autores sabiendo que hay muchas maneras de destruir hacen su propaganda en la Primera de Televisión Española, que pagamos gente de izquierdas de derechas y otras ideas políticas. Y no es lícito herir.

    Hay que respetar la Historia porque si no eres objetivo puedes hacer daño a generaciones venideras. Televisión es un referente donde se asoman muchas personas y algunas con solo la preparación y versiones que «oyeron» a los vencidos. Nuestra Guerra Civil fue lamentable.

    No voy a defender a nadie aunque podria hacerlo. No voy a negar lo malo que tuvo el sistema ni voy a traer lo bueno, que lo hubo. Pero los diálogos de «Amar en tiempos revueltos» son mensajes de orientación propagandística de la izquierda que como siempre si tiene que mentir, miente, para sacar rentabilidad de la mentira. Estaría de acuerdo con la serie, si hubiera buenos y malos de ambos bandos. Pero no es creíble que todos los buenos fueran republicanos, socialistas, ateos, de la izquierdas más radical y los malos solamente la gente de derechas, sacerdotes de esa época, falanguistas, católicos practicantes y hacendados. Para los que hemos leído, y vivido esos tiempos revueltos es una falta de respeto y una y tomadura de pelo que no se puede ni se debe tolerar. La serie está bien ambientada e interpretada, según mi entender. La tele que todos costeamos debiera ser más honesta y no fomentar el rencor. Es tendenciosa, y cínicamente «revuelta» y mentirosa. Y repito, una vez más, las palabras de don Gregorio Marañon: «Las guerras civiles se curan con medicina de siglos».

  • Un reto extraordinario

    Así fue, como ya habíamos anunciado, después de la fiesta de la Virgen del Pilar y antes de Santa Margarita, vino Teresa Jiménez y anunció que el cartel electoral del PSOE en Motril será Flor Almón.

    La verdad es que, tomara la decisión que tomara, a Teresa la pillaba el toro de cualquier manera. Tenía el marrón motrileño sobre sus espaldas, pero ha titubeado mucho y eso ha ahondado más en la crisis pesoísta que significados socialistas motrileños han tenido que sufrir por las esquinas y calles de esta ciudad ante el desamparo informativo. Ha faltado habilidad política también a última hora. Si la decisión final de la designación de Flor se hubiera hecho tan sólo dos semanas antes (posibilitando la foto en Sevilla con el resto de candidatos andaluces para ciudades de más de 50 mil habitantes a sus respectivas alcaldías) habría paliado algo los comentarios adversos -fuera y dentro de la militancia- sobre la situación socialista en Motril y se habría aceptado de otra manera la decisión de la ejecutiva provincial. No sólo eso; sino que el retraso y el atracón precipitado a última hora de rumorología por la búsqueda de candidatos ha puesto en evidencia una gestión del problema nada reconfortante para el electorado socialista.

    El paso dado de designar a Flor Almón como candidata del Psoe de Motril a las elecciones municipales del próximo mayo es un reconocimiento a la democracia interna. Conviene recordar que ganó dos citas asamblearias de la Agrupación en las que se votó por la Secretaría local y superó la moción de censura de los disidentes.

    En la presentación de la candidatura, ante los medios informativos, Teresa Jiménez no aceptaba que en el Psoe motrileño haya «familias». Será a partir de ahora. ¿Va a ser posible el borrón y cuenta nueva?

    Toca ahora, para salvar los muebles, olvidar los momentos de crispación interna y evitar el cainismo de Rambla de Capuchinos. Superar estos problemas y los añadidos de imagen en la sociedad motrileña no es tarea fácil para nadie. Si además de luchar contra todas esas adversidades, el objetivo tiene fecha (elecciones municipales en mayo de 2011), la tarea es más que extraordinaria. Hace falta algo más que ser un mirlo blanco.

    …Pues el reto lo tiene una mujer, nacida en Motril, que no ha empezado a gastar la cuarentena, con estudios universitarios -Licenciada en Ciencias Políticas-, con asiento en el Parlamento andaluz, libre de obligaciones domésticas y casi cinco lustros de militancia socialista. Y, lo más importante, que manifiesta «no asustarle» el reto y estar dispuesta a trabajar por ello.

    No le han faltado agoreros y lapidadores de malos resultados. Cierto que el estrés interno del partido, los malos momentos en el Gobierno de la nación y el auge de los populares, no es el mejor escenario para Flor Almón en su apuesta. Pero a su favor tiene entusiasmo y fortaleza para atravesar la pasarela de ascuas hasta el final.

    Es un valor socialista que no está amortizado. No obstante, le va a hacer falta algo de generosidad por su entorno más indiferente, perspicacia para elegir el Comité Electoral y que su salud aguante.

    Lo demás lo va a poner ella.