La cantante, bailaora y actriz ha fallecido la madrugada de este jueves a los 73 años de edad
Imagen de María Jiménez en una entrevista para Europa Press (EP)
La cantante, bailaora y actriz María Jiménez ha fallecido la madrugada de este jueves a los 73 años de edad en un hospital de Sevilla y rodeada de sus seres queridos, según han informado sus familiares en un comunicado remitido a Europa Press.
«Con profunda tristeza y dolor en nuestros corazones, despedimos hoy a María Jiménez, mujer amada y respetada por su compromiso inquebrantable con su familia, amigos y admiradores. Un espíritu indomable, una personalidad arrolladora, una mujer fuerte y valiente que luchó contra todas las adversidades más allá de lo imaginable», reza el escrito firmado por su hijo, Alejandro Jiménez.
María Jiménez nació en el barrio sevillano de Triana el 3 de febrero de 1950. Dejó su trabajo como limpiadora para comenzar a bailar en los tablaos de Sevilla cuando apenas tenía 15 años, hasta convertirse en una de las artistas más completas y reconocidas a nivel nacional.
Cosechaba casi cincuenta años de carrera musical. Publicó dieciocho álbumes, además de actuar en películas y series de televisión. Entre sus reconocimientos fue galardonada en el año 2022 con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, otorgada por el Ministerio de Cultura, y también la Medalla de la Ciudad de Sevilla, la Insignia de Oro de Chiclana, el Premio Andalucía Excelente o la distinción en los Premios Radiolé.
En 1976 publicó su primer disco que incluía rumbas, tangos, bulerías, boleros, rancheras y baladas de Silvio Rodríguez, Lolita de la Colina y Amancio Prada. Fue en el año 1978 cuando Jiménez lanzó ‘Se acabó’, cuyo primer sencillo se convirtió en un absoluto éxito en España y México, con una letra desenfadada sobre una mujer harta de una situación de maltrato.
Durante los años ochenta siguió grabando y lanzando álbumes. En 2001 colaboró en la canción ‘La lista de la compra’ con el grupo La cabra mecánica que consiguió llegar a lo más alto de la lista de Los 40 Principales. En 2002 publicó el disco ‘Donde más duele (Canta por Sabina)’ que versiona las canciones de Joaquín Sabina. Finalmente, en 2020 publicó su último álbum, ‘La vida a mi manera’, que recoge doce canciones y colaboraciones con artistas como Pitingo o Miguel Poveda.
Capilla ardiente de María Jiménez en el Ayuntamiento y paseo de caballos por Triana del féretro.
Una vida en canciones
Su primera interpretación como actriz fue en la película ‘Manuela’ (1976), en el que hizo un pequeño papel y participó también en la banda sonora donde coincidió con Gonzalo García-Pelayo, quien se encargaría de producir su primer disco en el que se encuentran los temas ‘Se acabó’, ‘Háblame en la cama’ o ‘Con golpes de pecho’, una ranchera que María Jiménez convirtió en un éxito en nuestro país utilizando un estilo más flamenco y dando paso a su época dorada. A este disco le siguieron dos más de canciones versionadas, unidos a otros éxitos televisivos de la artista.
En la gran pantalla, la artista también participó en otras películas como ‘Manuela’ (1976), ‘Perdóname, amor’ (1982), ‘¡Ja me maten!’ (2000), ‘Yo puta’ (2004) o ‘Los managers’, entre otras cintas.
En televisión, Jiménez también apareció en series de ficción como ‘Hostal Royal Manzanares’ (1996) o ‘Todos los hombres sois iguales’ (1997) y fue presentadora en Canal Sur Televisión con el programa ‘Bienaventurados’ (2006) y jurado en el exitoso ‘Se llama copla’, emitido también en la televisión pública andaluza.
En el plano extramusical, la cantante fundó en 2022 la ‘Fundación María Jiménez’ para luchar contra la violencia machista a raíz de su propia experiencia personal y con el objetivo de ser un espacio de refugio para las mujeres víctimas de malos tratos.
El estado de salud de la presentadora empeoró de forma notable desde el pasado domingo a causa de «un cuadro de insuficiencia respiratoria aguda»
María Teresa Campos protagonizó una dilatada trayectoria en medios a lo largo de su carrera (Foto: EP)
María Teresa Campos ha fallecido este martes, 5 de septiembre, a los 82 años de edad después de llevar más de dos años retirada del foco mediático y batallando con una enfermedad que sus hijas nunca han querido hacer pública. La presentadora de comunicación ingresaba el pasado domingo en la Fundación Jiménez Díaz a causa de «un cuadro de insuficiencia respiratoria aguda» y hasta hoy ha estado arropada por todos sus seres queridos.
Nacida en Tetuán, pero instalada en Málaga desde que cumplió un año de edad, estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Málaga y sus primeros pasos en el mundo de la comunicación los llevó a cabo en Radio Juventud Málaga, donde participó en un concurso. A partir de entonces, su voz empezó a sonar con fuerza llevando a cabo diversas tareas radiofónicas.
En 1964 se casó en Málaga con el periodista José María Borrego, un compañero de radio desde hacía años y el padre de sus hijas: Terelu Campos y Carmen Borrego. Siempre comprometida con la causa feminista, sus ansias de llegar a ser lo que siempre había soñado, María Teresa se muda a Madrid en 1981, nombrada ya Directora de Informativos de RCE tras una larga trayectoria en los medios de Málaga.
Ese mismo año comienza a colaborar en el programa de televisión ‘Esta noche’, presentado por Carmen Maura y, tres años más tarde es elegida para los programas Estudio directo, junto a ‘Marisa Abad’, ‘La tarde?’ y ‘Diario de sesiones’, todos ellos compaginados con la dirección y presentación de ‘Apueste por una’ en RNE.
Conocida nacionalmente como María Teresa, fue Jesús Hermida quien cuenta con ello para ‘Por la mañana’ y desde entonces, se convierte en ‘chica Hermida’. Sin descuidar su trayectoria en la radio, la comunicadora continua por los platós de televisión hasta 1996, cuando ficha por Telecinco y comienza a presentar y dirigir ‘Día a día’, programa con el que se le empieza a llamar ‘la reina de las mañanas’.
En 2004, María Teresa se marcha a Antena Tres con ‘Cada día’ y compitió con Ana Rosa Quintana, la ‘reina de las tardes’ por aquella época. Un año más tarde, después de ‘perder’ la batalla con Telecinco, la comunicadora se retira y, tras un año de descanso, vuelve con más fuerza que nunca.
‘El laberinto de la memoria’, ‘La mirada crítica’… hasta que comienza en 2010 su tan querido ‘¡Qué tiempo tan feliz!’, emitido todos los fines de semana hasta 2017, cuando grabó un docureality junto a sus hijas, ‘Las Campos’, además de sus muchas apariciones en otros espacios televisivos como invitada.
El último proyecto que conocimos de María Teresa Campos fue ‘La Campos móvil’, donde entrevistó a Isabel Díaz Ayuso. Desde entonces, las apariciones de la comunicadora han sido contadas en los platós de televisión y también escasas las entrevistas que ha dado en la prensa escrita.
Cuidada por sus dos hijas, Terelu y Carmen, y también por la persona de su máxima confianza, Gustavo, María Teresa ha estado en un segundo plano, disfrutando de su familia y de todos los seres queridos que le han demostrado su amor estos últimos años.
Muy discreta con su vida amorosa, la presentadora volvió a confiar en el amor después de la separación de su marido de la mano de Félix Arechavaleta o José María Hijarrubia, siendo Edmundo Arrocet su última pareja sentimental, que duró desde el verano de 2014 hasta diciembre de 2019.
Hoy, el mundo de la comunicación se despide de una de las grandes, una mujer que se dejó la piel en todos los espacios donde trabajó para darle voz a la sociedad, pero sobre todo concienciar a todos de los derechos feministas. Icono y ahora leyenda, María Teresa Campos seguirá viva por los platós porque ella inventó una forma de hacer televisión que sigue presente en la mayoría de los espacios en la actualidad.
La Santa Misa funeral será mañana martes, a las 10:00 horas, en la Capilla del Tanatorio de Motril
Jorge Ruiz Rodríguez, junto a una imagen del Señor del Gran Poder.
La Fervorosa Hermandad de Penitencia de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima del Mayor Dolor ha comunicado el fallecimiento, hoy lunes 24 de julio, de D. Jorge Ruiz Rodríguez, Hermano Honorario y miembro de la Junta de Gobierno de la hermandad de calle Monjas.
La Junta Directiva «quiere expresar sus más sentidas condolencias a la familia», señalando, «que su Señor del Gran Poder y María Santísima Del Mayor Dolor, lo acojan en su gloria y le permitan su descanso eterno».
La Santa Misa funeral será mañana martes, D.M, a las 10:00 horas, en la Capilla del Tanatorio de Motril.
Ha fallecido el fotógrafo Paco Peña, Francisco Peña Millán.
Esta mañana del 28 de Junio del 2023, nos ha dejado Paco Peña. Persona querida y apreciada por todos cuantos le conocieron, tanto a nivel personal por su excelente carácter y amabilidad, como en el ejercicio de su profesión como fotógrafo profesional que desarrolló en Motril durante un prolongado número de años desde mediada la década de los años 60 del pasado siglo hasta Marzo del 2005, que llegada su jubilación concluye su actividad profesional en su estudio de calle Vílchez.
Durante los más de cuarenta años del ejercicio de su profesión, además de las miles de fotografías tomadas de las personas y grupos familiares que visitaban su estudio, o que requerían su actuación en actos sociales particulares como bodas, comuniones, bautizos, etc., colaboró como redactor gráfico en varios periódicos, revistas y agencias de prensa, tanto de carácter nacional como provincial y local, dejando constancia gráfica de cuantos acontecimientos públicos sociales, políticos y de cualquier tema que tuviera relevancia de noticia en todos los años que ejerció como reportero gráfico. Sin olvidar las fotografías realizadas con fines publicitarios y las que por propia iniciativa dejaban constancia del entorno urbano de edificios, calles y plazas del Motril de aquellos años.
Atesora de ese modo en su archivo profesional el testimonio y recuerdo del Motril que muchos motrileños han vivido y que gracias a sus fotografías los motrileños de hoy y del mañana siempre podrán conocer.
Descansa en Paz, Paco, con la satisfacción de que de tu paso por esta vida dejas el imborrable recuerdo y testimonio de tu magnífico trabajo profesional en todos los ámbitos que lo ejerciste, por el que tu nombre y recuerdo permanecerá entre los motrileños del hoy y del mañana.
MIGUEL DEL PINO PALOMARES (1940-2022). MEMORIA DE ANIVERSARIO (I)
Miguel del Pino…
El pasado seis de marzo se cumplía el primer aniversario del fallecimiento de un “torreño” de pro, Miguel del Pino Palomares, hombre sin igual, autodidacta y hecho a sí mismo, que a lo largo de su trayectoria vital supo luchar incansablemente por los intereses agrícolas de la Costa Granadina. Y con ella, los de España entera, de los que fue abanderado y defensor a ultranza en el movimiento cooperativista que tan buenos resultados ha dado en la gestión empresarial de las innumerables sociedades y comercializadoras que se encuentran ligadas al agro español. Este voluntarioso hombre de campo, sin apenas recursos, pudo adquirir una pequeña finca agrícola e integrarse con ella en el entonces llamado Grupo Sindical de Colonización “La Palma”, para gestionar la salida de sus productos y rentabilizar así su trabajo. Eran tiempos duros y la cooperativa pasaba por malos momentos, hasta el punto que casi llega a desaparecer, con lo que hubiera llevado a la ruina a sus asociados. Surgirá entonces la figura proverbial de Miguel del Pino Palomares, para erigirse en su cabeza visible y reflotar su gestión empresarial. Bajo su dirección, “La Palma” se convierte en un modelo de SAT que innova productos agrarios, los comercializa internacionalmente y obtiene muy buenas rentas agrarias para sus socios.
Aparte de un sinfín de cargos y realidades en las que pudo poner en juego su propio patrimonio y “condenas” por su activismo agrario, Miguel del Pino fue, igualmente, colaborador de EL FARO. En el inicio de los años 80 comenzó a firmar artículos en defensa del agro motrileño, la gestión y comercialización de sus productos y numerosos temas más. El día de su fallecimiento, acaecido el día 6 de marzo de 2022, quien fuera director del medio, Vicente Fernández Guerrero, hacía un pequeño editorial recordando su figura, comentario que se quedaba corto para referir una vida tan fructífera, tan aleccionadora y, sobretodo, bienhechora para Motril y su comarca. Esa actividad, a veces combativa de un hombre de campo, sin más, ha dado lustre y nombradía a Motril y la Costa Granadina en las excelencias de sus productos agrícolas, aspecto que ha sido tenido muy en cuenta por la institución municipal para otorgarle la Medalla de Oro de la ciudad en el pleno que se celebró el día 27 de enero de 2023, reconocimiento que le será entregado públicamente a la familia el día 3 de junio, fecha conmemorativa de la efeméride en la que Felipe IV, en el año de 1657, concede a Motril el título de ciudad.
Sirva, pues esta semblanza biográfica para dar, desde EL FARO, el sentido homenaje a un hombre que por sus propios méritos y sin ningún tipo de alarde ni envanecimiento, ha pasado a la galería de personajes ilustres que tanto han dado por la ciudad y el lugar que le vio nacer. Dada la extensión de su biografía, ésta obligada memoria de aniversario va a aparecer en dos entregas, y el próximo domingo, como continuación a este homenaje, EL FARO reeditará igualmente una entrevista que Miguel del Pino concedió al semanario en el año de 1983, tras acaudillar el movimiento de protesta ante la embajada francesa en Madrid, acto que personalmente le pudo infringir una importante sanción económica e, incluso, su ingreso en prisión, aunque afortunadamente quedaría en nada.
He aquí, pues la vida de un hombre de bien, Miguel
del Pino Palomares, que supo sacar adelante una pequeña cooperativa, “La
Palma”, que hoy es una de las empresas más pujantes de la comarca y que desde
sus orígenes va ligada al nombre de Motril allá donde va. Desde EL FARO,
igualmente agradecemos a la familia, particularmente a su hijo David, la cesión
de parte de los datos y fotografías que
conforman este artículo.
MIGUEL DEL PINO PALOMARES
(1940-2022)
(I)
Miguel del
Pino Palomares nace el día 25 de diciembre de 1940 en Torrenueva, por aquel
entonces anejo motrileño que en el año de 2018 consigue de forma oficial su
independencia. Lo hace en el seno del matrimonio formado por Miguel del Pino
Melero y Custodia Palomares Casares, familia de origen humilde que dedica su
actividad a las labores agrícolas. Miguel es asentado en el registro civil el
día 1 de enero de 1941, y ocupa el segundo lugar de los hijos habidos en el
matrimonio, tras Miguel, de igual nombre, fallecido a tierna edad en la ciudad
de Almería y, ya tras él, Custodia y Francisco. Las circunstancias derivadas de
la guerra civil española han marcado por este tiempo la trayectoria familiar,
pues sus padres se vieron obligados a marchar hasta la capital almeriense en la
célebre “desbandá”, ante la inminente
caída de Motril en manos de las tropas nacionales. Fue aquella huida un acto de
supervivencia básica o, más bien, de sensatez, pues parte de sus familiares se
encontraban movilizados en el ejército republicano y podrían derivarse con ello
posibles represalias en todo su entorno. El regreso será rápido y como bien
dice la familia, pertenecer al bando perdedor de la guerra “será un estigma social que les marcará durante muchos años con sus
convecinos”.
Aquel pequeño infante de pelo rubio muestra una gran inquietud en sus años jóvenes, además de ser impulsivo y travieso, circunstancias que le acarrean numerosas reprimendas familiares, sobre todo las derivadas de la atención escolar. En su descargo queda que la escuela donde aprende, sin más, a leer y escribir, está regentada por un sargento del ejército que practica el célebre dicho de “la letra con sangre entra”. Pero de nuevo, las circunstancias familiares inciden directamente en su formación básica, ya que se ve obligado a abandonar el colegio ante la incapacidad laboral de su padre. Su formación quedará, pues incompleta, rémora que le va a acompañar durante toda su vida. Cuenta la familia que todavía, “al momento de su fallecimiento, no sabía escribir algunas letras en mayúsculas y las sustituía por el mismo trazo que las minúsculas pero con un tamaño mayor”. El joven Miguel es consciente de esta carencia en su formación, lo que le induce a ser persona autodidacta en todas las disciplinas del saber. Siempre decantó sus intereses hacia el conocimiento y la cultura, labor que consigue con su gran afición a la lectura y a ese don especial que le hace conectar perfectamente con las personas mayores que le pueden abrir su mente a las complejas circunstancias del vivir contemporáneo.
En el mes de octubre de 1952, cuando cuenta once años de edad, el entonces niño sufre un grave accidente al saltar una tapia y seccionarse los tendones de la mano izquierda, por lo que tendrá que ser operado en el hospital de San Juan de Dios. Este hecho le va a marcar durante toda su vida, pues esa mano carecerá de la fuerza y movilidad que sería de desear en el normal desenvolvimiento de su día a día. Como ha quedado dicho, a los 13 años la enfermedad de su padre le obliga a erigirse en el puntal de la economía familiar, de forma que ayuda en las labores del campo y trabaja como bracero agrícola para ganarse el sustento. Afirma de nuevo la familia que “su fuerza interior le llevan a aceptar trabajos de gran dureza, tales como cargar arena de la playa en burros en los que la brutal exigencia física le permitía cobrar “50 duros”, el doble del jornal habitual”. Se hace indicativo señalar también su profunda religiosidad, aspecto en el que su familia tiene mucho que ver y donde le va a nacer su vena solidaria y de compromiso comunitario, hecho que va a poner de manifiesto, tiempo después, en la gestión comercial de la cooperativa La Palma.
AFRONTANDO RETOS
Miguel del
Pino cumple con el deber de la patria en la plaza de Artillería de la ciudad de
Melilla. Conseguida la licencia militar, regresa a su tierra, donde
compatibiliza el trabajo en las tierras de propiedad de la familia y las oportunidades
que le ofrece el mercado laboral de forma ocasional. En su afán de mejorar su
situación, realiza unos cursos de formación que le capacitan en la rama
eléctrica, aspecto que va a poner en práctica, por ejemplo, en la primera
electrificación de la iglesia de Gualchos. Aun así, sigue realizando trabajos
esporádicos tales como el de camarero, ganadero, la venta de vinos para las
Bodegas Espinosa o mantelerías y colchas de China que hace puerta por puerta en
toda la comarca.
Miguel del
Pino Palomares contrae matrimonio con Carmen Rodríguez Sánchez el día 29 de
enero de 1967, enlace del que nacerán dos hijos, David y Miguel Francisco.
Curiosamente, nuestro personaje rompe aquí la tradición familiar de llamar al
primogénito con el nombre de su padre, aspecto que solventará con su segundo
vástago, que curiosamente será bautizado con el nombre de sus dos abuelos.
A finales de
los años sesenta, en un local familiar del anejo torreño, Miguel del Pino monta
con su esposa un bar conocido como “La Gamba de Oro”. En realidad no es éste su
mundo ni su meta, de forma que tras el nacimiento de su hijo David, abandona la
hostelería y consigue trabajo en la empresa Progesa, dedicada a los suministros
agrícolas, en la que va a permanecer nueve años. En verdad, este trabajo si le
llena y sugestiona, volviéndole a conectar con el mundo de la agricultura, la
que es su auténtica pasión.
Tras años de
trabajo en Progesa, Miguel del Pino decide comprar con dinero prestado una
pequeña finca agrícola y convertirse, como bien decía, en “destripaterrones”. Se ubica ésta junto a la carretera de
Motril-Torrenueva y, gracias a sus conocimientos, siembra un cultivo de
calabacines al aire libre que logra una extraordinaria cosecha. Al momento es
consciente del futuro que puede alcanzar y decide proseguir en el sector. Años
después, vende esa primera finca y adquiere una de mayor extensión que se ubica
en los llanos de Carchuna, operación que, sin saberlo, marcará para siempre el
que ha de ser su futuro laboral y profesional.
SINDICALISMO Y ASOCIACIÓN
En el año de
1973, un número cercano al centenar de labradores de los anejos de
Carchuna-Calahonda y Torrenueva, deciden unificarse en el llamado Grupo
Sindical de Colonización “La Palma”, y dar ellos mismos salida práctica y
económica a sus productos agrícolas. Inauguran una nave de trescientos metros cuadrados en la
que faltaba casi de todo y, como bien recoge EL FARO, “nadie sabía cómo se iba a manejar todo aquello”. La cooperativa
sigue el modo de explotación de las antiguas “corridas”, en las que se verifican subastas de productos de su
propia cosecha que se venden en pilas y donde corredores de la zona pujan a la
baja para conseguir los frutos al mejor postor. Con más ilusión que eficacia,
funciona “a retrancas” y, como
pueden, llegan al año de 1981 “con una
losa sobre sus espaldas” que prácticamente les está abocando a su
desaparición. La deriva de la cooperativa es consecuencia de las múltiples
dificultades económicas que se encuentran en el camino, tales como la falta de
medios técnicos, de conocimientos en la organización, de los problemas
derivados del transporte y la venta de los productos agrarios…, etc.
Como
agricultor, Miguel del Pino se adhiere a la cooperativa en 1976, donde pasa a
formar parte del consejo rector en calidad de secretario. La realidad es
bastante compleja, pues como hemos dicho, en estos momentos la entidad pasa por
grandes dificultades en su gestión empresarial al acumular deudas que lastran
su propia supervivencia al superarse los sesenta millones de pesetas de la
época. Es tal la gravedad de la situación, que en el año de 1982 se convoca una
asamblea de socios que, con mucha controversia, culmina en la elección de un
nuevo presidente, cargo que recae en la persona de Miguel del Pino. En los
meses venideros, el nuevo presidente no es capaz de poner freno al desaliento
de los asociados, pues de los más de cien labradores integrados, solo quedan
afiliados doce, más él. Todos, incluido su presidente, creen en la viabilidad
de la cooperativa y luchan por mantenerla a flote, para lo que no dudan en
hipotecar sus patrimonios y solicitar un crédito financiero que solo una
entidad ligada al sector, Caja Rural de Granada, se atreve a concederles.
El nuevo presidente opta ahora por una
nueva estrategia en la dirección empresarial que es diametralmente opuesta a la
que hasta ahora se ha estado llevando a cabo. Miguel del Pino reestructura
todo, principiando por la supresión de la subasta al mejor postor. Su idea pasa
ahora por enviar los productos agrícolas normalizados, tanto al mercado
interior como al internacional. Y, a remanso de ello, se emprenden campañas
para la información y formación de los agricultores con el objetivo de obtener
un mayor rendimiento a sus productos y mejorar su calidad. Su gestión es óptima
y se abren nuevos mercados, no solo el europeo, sino, incluso, también en EEUU.
A la vista de los resultados, se puede
decir que Miguel del Pino fue un visionario del movimiento cooperativista y de
su futuro esperanzador, tal y como se puede ver hoy en día. Así lo hacía ver en
un artículo publicado en EL FARO en el año de 1981, donde exponía que “está claro que las cooperativas y
agrupaciones de agricultores de la zona no funcionan todo lo bien que sería
deseable, pero también está claro que están sirviendo de pleno a muchas
especulaciones que hasta el momento benefician más al campo en general que a
los mismos asociados, además, están sometidos a un juego al que los hombres del
campo no estamos acostumbrados, juego que cuesta muchas veces fracasos y
dineros”. Es más, Miguel del Pino ponía sus ideas claras sobre el
cooperativismo con un ejemplo clarificador:
“recuerdo una lección que un comerciante de la zona les dio a un grupo de
agricultores: eran las fechas de los pimientos y estaban baratos; estos
agricultores hicieron gestiones en Francia, y con toda su buena fe cargaron un
frigorífico y lo mandaron; cuando el camión iba por el Azud de Vélez, un
turismo se pone por delante y le dice que pare, le entrega dos mil duros y le
dice que desconecte el frigorífico. Cuando los pimientos llegaron a Francia,
estaban podridos”. Era, pues, el gran defensor del lema “la unión hace la fuerza” y de la
necesidad y viabilidad del cooperativismo.
Con una visión rememorativa, Miguel del
Pino, el adalid defensor de los intereses de los agricultores, llegó a decir en
una entrevista dedicada a EL FARO con motivo del otorgamiento de EL FARO DE ORO
a “S.A.T. La Palma”, en el año de 1990, que “nuestros
agricultores son de lo mejor preparado que hay en esta Costa y ellos tienen la
satisfacción por las mejoras obtenidas gracias a la preparación y el nivel
técnico conseguido”.
COLABORADOR DE EL FARO
A nivel personal, en 1981, la vida
depara a Miguel del Pino un desagradable momento, pues sufre un grave accidente
de circulación del que va a ser tratado en el Hospital Clínico de Granada y del
que afortunadamente se recupera satisfactoriamente. Por estos años, comienza
igualmente a colaborar con el semanario EL FARO en una sección que dedica a la
realidad del sector agrícola comarcal y los medios para su desarrollo e
innovación. Miguel del Pino solía acudir a la redacción sin ningún artículo
diseñado. Departía breves minutos con el director, Vicente Fernández Guerrero;
de seguida, pedía papel y lápiz y, en poco tiempo, concluía el artículo que
luego tenía que ser pasado al ordenador para su inserción en el medio escrito.
Otras veces, cuando el tema era candente y de mayor actualidad, acudía ya con él
escrito por la meditación propia que le
suponía, labor en la que sus hijos le ayudaban a pasar su contenido al
ordenador. Miguel del Pino llegó a escribir cerca de doscientos artículos
reivindicativos de un agro que necesitaba de la atención de las instituciones
públicas y de los propios agricultores para proyectarse en el sector y generar
riqueza y excelencias para los productos que ostentaban la marca específica de
Motril y la Costa Granadina.
EL FARO fue, pues el medio de divulgación preciso para unas ideas y unas reivindicaciones que tuvieron su lógica repercusión en los estamentos a los que iban dirigidas, algo de lo que Miguel del Pino se sintió profundamente agradecido, reconociendo con ello el apoyo y la fuerza del medio decano de Andalucía Oriental. Es más, como halago, en uno de sus artículos publicados, reconocía que “el semanario, además de llamarse EL FARO, es faro de inquietudes y proyectos de nuestra zona”. Ese agradecimiento personal se lo hizo saber en numerosas ocasiones al entonces director, Vicente Fernández Guerrero, incluso, en una conversación telefónica mantenida escasos meses antes de su fallecimientos. Ni que decir tiene que EL FARO se sintió igualmente privilegiado de contar entre sus colaboradores con una persona de su talante y de una claridad de ideas que sorprendía por su proyección y sapiencia en ese campo motrileño del que fue un auténtico adalid. Se hace preciso destacar que, en ocasiones, su colaboración no estaba exenta de polémica por sus contenidos. Uno de esos artículos es bastante significativo para conocer su enorme proyección en el más allá de sus pensamientos con relación al ingreso de España en la C.E.E. En el artículo en cuestión, publicado el día 6 de febrero de 1981, expone su visión clarividente del agro español y, por ejemplo, reconoce “que la agricultura –y no toda- es lo único que podemos llevar a Europa. Y para ello hay que estar preparados. El hecho de entrar en la Comunidad no nos va a permitir mandar lo que nosotros queramos; allí se comerán lo que ellos quieran y si no tenemos nosotros, lo buscarán en otro sitio…Aquí se piensa y se actúa como si el campo fuese una actividad de países pobres, de subdesarrollados. Y eso es mentira. Ahí está la política agraria que hacen los países industrializados, con un nivel de vida superior al nuestro…”. Sus escritos, muchas veces, no estaban exentos de polémica tal y como lo refleja el titulado: “Motril: centro geográfico”, donde textualmente expresa que “se dice que Motril es el centro geográfico de una comarca privilegiada, debido a su clima; llamada a ser en su día un enorme surtido de vitaminas y proteínas que viajarán a media Europa, con lo que esto supone de riqueza, de trabajo”. Correcto en su predicción, pero su espíritu crítico y veraz con lo que no cuadraba en sus pensamientos le hacía verter en sus opiniones aspectos que podían no caer bien entre el personal. Así, continuaba expresando “que sin negar cierto progreso en el plano agrícola y comercial, tenemos que afirmar que las iniciativas y el horizonte del hombre del campo no va más allá de los mojones de su parcela. Las cantinelas de cada año en las fechas de la recolección lo demuestran bien claro. Mientras las papas y las hortalizas se venden a un precio medio rentable, todo va bien; pero cuando se vienen al suelo, ya oímos la vieja y archiconocida canción: “esto no puede ser, todo cuesta mucho…, lo que nosotros vendemos a nada, si vas a comprar te cuesta un dineral”. Tan candente como hoy en día, y han pasado ya cuarenta y dos años de su reflexión personal.
Con la certeza de hombre cabal y justo,
reconocía en el artículo que “yo aplaudo a los que así saben sacarle
provecho a su trabajo y me enfadan y molestan los que se dejan en manos de los
demás”. Y por eso continuaba afirmando que “está claro que en nuestro agro hay muchísimas personas que tienen la
romántica idea de que los demás le van a sacar las castañas del fuego y eso,
hombre del campo, tu sabes que no es así, ni ha sido, ni lo será nunca”.
(Continuará).
El liderazgo intelectual y moral de Antonio Ramos, fallecido ayer, empujó el viento fresco de la autonomía y la descentralización que ha cambiado la faz de Andalucía
Antonio Ramos (último por la derecha), en una imagen de 2001 junto a los periodistas andaluces Antonio Chaves, Rafael Rodríguez, Francisco Romacho, Pablo Juliá, Antonio Checa, Juan José Téllez, Juan Teba, Juan de Dios Mellado, José Aguilar, Ignacio Camacho y Santiago Sánchez Traver.
El jueves vi cómo un excelente periodista, al que le tengo afecto vital, era arrastrado por las nuevas reglas del negocio a ponderar las virtudes de un mejunje de naranja. Me acordé de ti, de aquel admirable exabrupto que repetías de Baudelaire (no comprendo cómo una mano inocente puede tocar algunos periódicos sin convulsionar de asco). Me acordé de que hacía muchos meses que no te había ido a visitar porque me negaba a verte prisionero del olvido. Me acorde de ti porque estaba preparando un vídeo sobre el 28-F y estos son los días de sol de plomo helado de tu territorio. Me alivió la certeza de que la coraza del olvido te estuviera protegiendo de este así llamado andalucismo moderno, que viene a ser casi el mismo de la pandereta pero en pijo. Me escribió Manolo ayer sábado que te acababan de sedar. Y, un mucho entre lágrimas, me di cuenta de que habías perdido la memoria pero en ningún caso la determinación de morirte cuando era menester, reclamando tu paternidad insobornable sobre la blanca luz y el verde viento. Lo que sigue es el texto del último día, naturalmente entre lágrimas, que te abracé.
Querido Padrino: te dice Paco Portillo, el secretario general del PCE que acabó de guardacoches, sin pasar más facturas que las heridas recibidas en su cuerpo, te dice el día después del año de la agonía del dictador: “Aquella noche soñé que era mentira”. Costó tanto dolor, tanto sufrimiento, que parecía imposible su final.
Querido Padrino: muchas veces, en estos tiempos convulsos que parecen darse la vuelta con sus viejas amenazas reaccionarias y sus nuevas mentiras convertidas en verdades paralelas, en estos tiempos de vergonzante amnesia moral, he pensado en ti y en nosotros. En ti y en tu campo de trabajo y represión para volver a cerciorarme de lo duros que fueron aquellos años de plomo y reivindicar tu protagonismo intelectual y profesional haciendo frente a una dictadura que se moría golpeándote con saña insaciable, incluido un Consejo de Guerra.
Querido Padrino: pienso en ti, en tu compromiso radical contra la dictadura y te reivindico más que nunca y me indignan más que nunca esas relecturas de la sedicente nueva izquierda sobre una transición azucarada, pactada entre bambalinas, banalizando así el sufrimiento, la cárcel, cuando no la muerte de aquellos que se lanzaron a las calles y a los tajos a luchar por la libertad.
Querido Padrino: todos los nombres que son tus nombres y los recito de tus labios, los recito de la memoria de oírtelos escribir, Francisco García Lorca contigo en su casa de Madrid, Manuel Fernández Montesinos, fusilado días antes que su cuñado, Rafael Alberti en el barranco junto al olivo, Angelina Cordobilla con Federico en las últimas horas y aquel su dolor de vientre, su dolor de madre que tanto te conmovió. La figura de Isabel contada por Antonina Rodrigo como infatigable guardiana de la memoria. Los cinco de la comisión primera de la Peña del Realejo, Rafa Fernández Píñar, Antonio Rodelas, Pepe Ladrón de Guevara, Martín Altozano. Todos los nombres que son tus nombres, Gerald Brenam, Carlos Cano, Tico Medina, Melchor Sáiz Pardo, Manuel Gómez Cardeña, Juan de Dios Mellado, Juan Fermín Vilches, Antonio Checa, Ricardo Martín Morales, y los cientos y cientos que vinieron después, cuando ya el tiempo fluía sereno y tu magisterio se extendía en los medios, en los libros y en las aulas,
Querido Padrino: hicimos juntos bajo tu imponente liderazgo un periódico que fue un sueño profesional y un rompecabezas empresarial. En la última página, en el patio de los leones, andábamos Alejandro Víctor, Paco Martín Morales y yo. Una muy vieja y muy franquista todavía justicia granadina se ensañaba a fondo con nosotros, molesta por la frescura de las palabras de la libertad. Hubo un tiempo en el que los tres estábamos procesados y salió de tu boca aquella sentencia memorable: esta página está toda ella en libertad provisional.
Querido Padrino: hoy también es el día para tus propios nombre propios. Para Carmela, para Carmen, para Iván y para Paula. Para Manolo y Ángeles. Desde aquel paseo por los caminos del cortijo de Contreras en los años ochenta donde se hizo firme vuestro compromiso a estas horas en que tu familia que es la nuestra sigue bajo el manto poderoso de tu infatigable protección.
Querido Padrino: la autonomía, la verdiblanca en el aire, el cuatro de diciembre, el 28 de febrero, nada de lo que fue entonces y es ahora se entiende si ti. Es cierto que hubo muchas confluencias, muchos hombres y mujeres, muchos políticos de altura de miras y sin egoísmos partidarios, pero yo y muchos de los que hemos estado a tu lado en todo este tiempo sabemos hasta qué punto tu liderazgo intelectual y moral empujó el viento fresco de la autonomía y la descentralización política que ha cambiado la faz de aquella Andalucía pobre, limpia y alegre que era la caricatura del fascismo.
Querido Padrino: hay algo más profundo, más determinante y sustancial en tu aportación al andalucismo. Me gusta mucho decir, cuando me preguntan o hablo de ti, que gracias a tu coraje, a tu comprensión de la Andalucía indivisible hoy es imposible cuartearla. En aquellos años de blanca luz y verde viento, la vieja derecha granadina se dispuso a liderar un proceso de ruptura que partiera en dos a Andalucía. Y fuiste tú, sobre todo tu, con tu gigante determinación el que cerró aquella brecha que nos hubiera desangrado. Y no hubo más debate que una sola Andalucía. Muchos años después tuve el orgullo de producir bajo tu dirección aquella serie documental “Andalucía es su nombre” que durante años consiguió audiencias hoy inimaginables y que sólo fue posible desde tu visión universal de nuestra tierra y su memoria herida. Antonio Ramos Espejo, hoy más que nunca me gusta decir que Andalucía es tu nombre.
Querido Padrino: tengo el orgullo de hablar en nombre de mis compañeros que son los tuyos, que son incontables, que hemos tenido el privilegio de trabajar a tu lado, de ser corregidos por tu magisterio de más de cuarenta años. Maestro de reporteros, debelador de santeros y papa clementes, director tierno como la espiga y duro como la espuela, escritor comprometido con pasaporte andaluz, profesor de una veintena de promociones de nuevos periodistas. Vengo de Ideal a darte las gracias, vengo de Diario de Granada a darte las gracias, vengo de Córdoba a darte las gracias, vengo del Correo de Andalucía a darte las gracias, vengo de Crónicas de un sueño a darte las gracias, vengo de la gran enciclopedia de Andalucía a darte las gracias. Hoy más que nunca en Fuente Vaqueros, recordando a Blas de Otero, querido Padrino: gracias por tu periodismo verdaderamente verdadero.
Tras guardar un minuto de silencio, su esposa y el presidente del Puerto, José García Fuentes, han colocado un centro de flores al pie de la escultura de un ancla que se colocó con motivo de su jubilación
La comunidad Portuaria de Motril rinde homenaje a Ángel Diaz Sol, tras su fallecimiento (EL FARO)
La comunidad portuaria de Motril ha celebrado un acto institucional para homenajear a Ángel Díaz Sol, primer presidente de la Autoridad Portuaria, y que falleció en el día de ayer. Al acto también han acudido su familia y autoridades civiles y militares.
Ángel Díaz Sol (Foto: Paco Sáchez)
Homenaje a Díaz Sol, en el Puerto de Motril (EL FARO)
Tras guardar un minuto de silencio, su esposa y el presidente del Puerto, José García Fuentes, han colocado un centro de flores al pie de la escultura de un ancla que se colocó con motivo de su jubilación. De manera simultánea han sonado las bocinas de los remolcadores del Puerto de Motril para homenajear al que fue presidente durante nueve años (2005-2014).
Díaz Sol supo desde el primer momento que la nueva responsabilidad que asumía tenía que quedar al margen del debate político, un ámbito en el que había desarrollado toda su carrera pública y que también conocía, y convertirse en motor de desarrollo económico que beneficiase a las gentes de Motril, la Costa Tropical y toda su área de influencia.
Desde el Consistorio sexitano la edil de Servicios Sociales, María del Carmen Reinoso, se une al “dolor y consternación” de su familia, compañeras y empresa de Ayuda a Domicilio y destaca “la gran mujer y trabajadora” que era
Ayuntamiento de Almuñécar (EL FARO)
La concejal delegada de Servicios Sociales, María del Carmen Reinoso, en nombre de Ayuntamiento de Almuñécar, ha mostrado pesar por la muerte de Paqui Quintana, empleada del Servicio de Ayuda a Domicilio, y se une “al dolor y la consternación” de su familia y vecinos al tiempo que hace extensible su pésame a las compañeras, vecinos y vecinas así como a la empresa EDIA, encargada del Servicio de Ayuda a Domicilio y para la cual trabajaba la fallecida.
María del Carmen Reinoso ha destacado a Paqui Quintana, como “madre, hermana, tía, prima, compañera, vecina y amiga; una gran mujer, una gran trabajadora y una luchadora incansable”, ha dicho antes de aseverar que “siempre estará en nuestro pensamiento y en nuestros corazones. Descanse en Paz”.
Paqui Quintana falleció ayer en el hospital de Motril. Su cuerpo se está velando en el Tanatorio Zumaquero de Almuñécar. El sepelio se celebrará este jueves, a las 17,30 horas en la Iglesia de la Encarnación.
Comunicado Oficial Autoridad Portuaria Motril: Fallecimiento Ángel Diaz Sol
Ángel Díaz Sol (Archivo)
El presidente de la Autoridad Portuaria de Motril, José García Fuentes, muestra su profundo pesar por el fallecimiento del que fuera presidente de la Autoridad Portuaria de Motril, D. Ángel Diaz Sol.
Diaz Sol ostentó el cargo desde el
año 2005 hasta el 2014, años en los que trabajó con ahínco por el Puerto de
Motril y su proyección, siendo el primer presidente tras alcanzar la autonomía
de Almería.
Desde la Autoridad Portuaria de Motril queremos transmitir nuestras más sinceras condolencias para los familiares y amigos por tan lamentable pérdida, a la vez que agradecer la gran labor realizada en su trayectoria profesional.
Fue secretario general del PSOE en Granada, diputado, senador y primer presidente del Puerto de Motril (2005-2014), entre otros cargos de responsabilidad pública
Díaz Sol en una de las manifestaciones al comienzo de su etapa política (Archivo: FB)
El secretario general del PSOE de Granada Pepe Entrena, en nombre de todo el PSOE de Granada, ha trasladado su más sentido pésame y dolor a la familia, amigos y compañeros por el fallecimiento, a los 76 años, de Ángel Díaz Sol, exsecretario general del PSOE de Granada (la primera vez en 1978 y posteriormente de 1983 hasta 1996), diputado en el Congreso y senador, entre otras responsabilidades.
“Un destacado dirigente con una dilatada
trayectoria institucional y orgánica y una figura clave en muchos momentos de
este Partido, especialmente a finales de los 70 y en la década de los 80. Ángel,
además, formó parte de la lista electoral por Granada en las elecciones
generales de 1982, en las que Felipe González fue elegido presidente”, recuerda
Entrena con cariño para reconocer que su pérdida supone un golpe muy doloroso y
deja un vacío tremendo en el Partido Socialista.
Ángel Díaz Sol (Foto: Paco Sánchez)
Una formación que se queda hoy un poco más huérfana y en deuda con esta persona querida, leal, reivindicativa y con un corazón inmenso que no dejaba a nadie indiferente, ha añadido.
“Desde su juventud, dedicó toda su vida a la defensa de la libertad y los valores socialistas. Se entregó a la política general y provincial, en la que ha dejado una huella imborrable y de la que ha sido un referente. Su nombre siempre estará ligado al de este Partido”.
Díaz Sol junto a Felipe González y Julio Rodríguez (Foto: Paco Peña)
Condolencias
Tras conocerse el luctuoso suceso, diferentes amigos y compañeros de partido se han pronunciado a través de las redes sociales. Es el caso de Francisco Álvarez de la Chica, ex presidente del Puerto de Motril, quien describía así su unión con Díaz Sol, «que día tan triste!! Ha muerto mi compañero y amigo Ángel Díaz Sol. Un socialista de corazón grande, mirada sincera y una gran lealtad a las ideas que siempre defendió. El más grande de todos los Secretarios Generales del PSOE en Granada guio al partido desde la transición a las más importantes victorias electorales. No olvidaré cuánto me ayudó ni cuánto aprendí de él en tantas conversaciones, ni los años que compartimos escaño en el Senado, ni tantos buenos ratos».
Mariano Gutiérrez Terrón, socialista granadino con diferentes responsabilidades en su etapa activa en política, también tenía palabras hacia Díaz Sol, «esta mañana me han llamado de la Costa mi amigo y compañero Antonio y me ha dado una mala noticia, se ha muerto mi compañero y amigo Ángel Díaz Sol, compañero de luchas a todos los niveles, amigo de compartir tiempo, pan y vino, alegrías y penas. Mi jefe político durante muchos años, mi líder y mi faro. Perdonarme, pero lo quería mucho. Adiós Ángel».
El presidente de la Autoridad Portuaria de Motril, José García Fuentes, también ha querido expresar su pésame por el fallecimiento de Díaz Sol, «día triste para el Puerto de Motril – Granada, nos ha dejado el que fuera su primer presidente desde 2005 hasta 2014 Ángel Díaz Sol, persona clara, honesta y trabajadora que potenció y participó en el desarrollo de nuestro Puerto en esos primeros años como Autoridad Portuaria. Nuestras condolencias a familiares y amigos por tan lamentable pérdida. Compañero y amigo siempre en nuestro recuerdo. DEP».