Categoría: Opinión

  • RELATOS DE LA HISTORIA DE MOTRIL

    RELATOS DE LA HISTORIA DE MOTRIL

    ✍Manuel Domínguez García

    Cronista Oficial de la ciudad de Motril

    Profesiones y salarios de los motrileños a mediados del siglo XVIII

    Manolo Domínguez García -Historiador-

    Es dificultoso construir una cuantificación más o menos exacta de la población activa de Motril según las referencias que aparecen en el Catastro de Ensenada, ya que los datos a veces no aparecen adecuadamente reflejados como en el caso del trabajo de la mujer, de los niños y el de los pobres de solemnidad que, aunque fuera del mercado de trabajo, bastantes de ellos con seguridad formarían parte de las personas que podrían integrarlo. En propiedad, siguiendo el censo, incluiríamos a los vecinos masculinos comprendidos entre los 18 y 60 años, lo que nos daría una población activa, excluyendo a los pobres de solemnidad y los eclesiásticos que se encargarían de atender “salud espiritual” de los habitantes, de 2.291 personas, de un total de 6.961 personas que conforman el estado seglar, lo que significa que aproximadamente el 32,9% de la población motrileña de 1752 sería considerada como activa.

    El sector primario lo formarían 1.290 trabajadores (566 jornaleros del campo, 734 jornaleros de la ciudad), el 43,13%, mientras que en las actividades del sector secundario trabajarían 501 personas (albañiles, trabajadores de los ingenios de azúcar, alfareros, molineros, carpinteros, tejedores, herreros, etc.), el 16,75%, y en sector terciario, sin incluir a los eclesiásticos y militares, 500 (cargos y oficios públicos, comerciantes, administradores, oficiales de pluma, confiteros, coheteros, barberos, médicos, cirujanos, maestros, arrieros, etc.), es decir, el 16,71 % de la población activa.

    “Juan Ruiz.

    Primeramente una casa en la calle de Monsu, que tiene de frente nueve baras y de fondo onze y alinda por la parte de arriba con casa de Jacinto López y por la de avaxo con casa del Salbador Ruiz, es propia de Juan Ruiz y vive en ella Agustín Guerrero que paga de arrendamiento anual sesenta reales. El dicho Juan Ruiz es jornalero del campo, por cuio travajo personal se le regula el jornal diario de 3 reales, que al año hacen 360 reales”.

    Declaración de un motrileño para el Catastro de Ensenada. 1752.

    Pero esta composición de la población activa motrileña según el censo del Catastro no es suficiente para entender la estructura socio-económica de la ciudad. Podría parecer que estamos en una ciudad altamente dependiente del sector primario; en cierta manera eso es cierto ya que la agricultura cañera es la base de toda la economía local, pero el fin último de este tipo de cultivo es la transformación del jugo de la caña en azúcar, lo que presenta una más que obvia correlación entre los avatares de la agricultura y el desarrollo de la industria del azúcar, que posee una problemática específica de carácter socio-cultural, laboral y económica propia; aunque en este siglo en ningún momento totalmente separada del mundo de los cosecheros de cañas y de los jornaleros del campo. Se trata, pues, de un sistema económico interdependiente ya que el ingenio o el trapiche azucarero aparece indefectiblemente unidos al campo y viceversa. Uno sin el otro, indudablemente, no tiene razón de existencia.

    Los ingenios regulaban en gran medida la dinámica laboral de Motril y su entorno, ya que recurrían a la utilización de un gran número de mano de obra asalariada durante los seis o siete meses que duraba la zafra cañera y la manufactura del azúcar, puesto que, en las labores a realizar por el ingenio (roza de leñas para los hornos, trasporte de leñas y cañas, zafra y fabricación del azúcar en prieto), se podía dar empleo estacional a un número de trabajadores que rondaría fácilmente los 1.000 en cada uno de ellos. Por ejemplo, en 1779 se consideraba que solamente en las labores manufactureras del azúcar en cada uno de los seis ingenios motrileños se ocupaban unos 300 hombres y en la zafra una media de 18 trabajadores por marjal de cañas. A esta cifra habría que añadir los cortadores de leña para los hornos de los ingenios y los trabajadores del transporte de las leñas y cañas a las fábricas.

    Ante esto, lógicamente, los ingenios se convirtieron en los rectores de la situación laboral no sólo de un gran número de trabajadores motrileños, sino también, de una importante cantidad de obreros precedentes de la cornisa mediterránea entre Málaga y Almería e incluso venidos desde el interior de la provincia de Granada, Córdoba, Jaén y Murcia. Ya en las reales cédulas de concesión por la Corona de título de ciudad a Motril en 1657, se afirmaba que acudían a las labores del campo en la zafra y en los ingenios unas 6.000 personas de la gente más inquieta de toda Andalucía.

    Pero el proceso de la manufactura del azúcar no terminaba con la producción del “azúcar en prieto” en los ingenios, sino que, durante otros seis meses, las labores continuaban, en las llamadas “Casas de Blanqueo”; blanqueando los pilones, refinando el azúcar prima y obteniendo los segundos azucares y “otros procedidos” como eran los azúcares “quebrados y mascabados”, y las mieles. En estas operaciones industriales secundarias se empleaban aproximadamente otras 1.000 personas, parte de ellos trabajadores no vecinos de Motril.

    Parece evidente que sería el sector secundario el predominante en la estructura económica motrileña, situación bastante singular en la Andalucía del siglo XVIII en donde preponderaba con gran ventaja el sector primario.

    Por otro lado, el comercio era a la vez el objetivo final del proceso productivo y la razón esencial de la importante industria azucarera motrileña, al añadir, a los beneficios del cultivo y de la transformación azucarera en el ingenio, las ganancias de la venta de un producto cuyo destino final era la exportación. Por citar un ejemplo, en 1752 se produjeron en los ingenios motrileños aproximadamente 800.000 kilos de azúcar, la mayor parte se destinaría a la exportación por vía marítima o terrestre. Es lógico pensar que el sector de transporte también estaría muy desarrollado en Motril y que ocuparía a una gran cantidad de trabajadores locales y forasteros, cosa que tampoco aparece recogida en el Catastro, donde solamente están incluidos unos 30 arrieros, número muy escaso para el volumen de azúcar que se sacaría de la ciudad por vía terrestre. Gran parte del trasporte azucarero lo harían arrieros provenientes de la capital y de los pueblos vecinos. No aparecen estibadores, ni marineros y solo un patrón de barco cuando sabemos que gran parte del azúcar se cargaba en barcos para su transporte desde el siglo XVI. Un documento de 1611 cita que “lo prinçipal de esta villa es los inxenios de açúcar y el trato y contrato que ay por la mar”.

    Medalla de Motril conmemorado la subida al trono de Carlos IV.

    Tampoco el censo recoge nada sobre trabajadores dedicados a la pesca ni al transporte del pescado. En las repuestas a un interrogatorio enviado al Concejo por Francisco Zamora en 1793, se dice que “el pescado que se saca del mar es abundantísimo y de regular calidad, se consume en su población y se extrae para Granada y otros pueblos de la inmediaciones”.  Esto se debe, seguramente, a que la mayor parte de las actividades marítimas relacionadas con la pesca y el transporte la realizaban barcos catalanes, levantinos y extranjeros. “No ay vecino que tenga embarcación de ningún porte y para el abasto de pescado se surten de los barcos catalanes y barcas de pescar que bienen todos los años por temporadas en distintos tiempos de él”.

    Por último, el número de militares, que no hemos incluido en ninguno de los sectores económicos, era de 88; de los cuales 83 eran de caballería e infantería y 5 torreros encargados de la vigilancia del mar en las torres de la costa, el resto hasta los 170, están contenidos en otros trabajos como jornaleros, artesanos e incluso cargos públicos o inválidos y retirados.

    El grupo más bajo de esta sociedad del Antiguo Régimen, los constituirían los llamados “pobres de solemnidad”, gran parte de los cuales serían viudas, ancianos, impedidos, enfermos, mujeres sin recursos y menores, y en menor medida individuos en situación de trabajar, pero que ni siquiera de forma temporal entraban dentro del circuito económico-laboral de la época. Lo constituía un total de 919 personas, aproximadamente el 13,20% del total de habitantes, cifra muy elevada la que compone ese estrato social que vivía, en terminología actual, muy por debajo del umbral de la pobreza.

    “Yo Nicolás López, jornalero, y en cumplimiento de lo mandado por el señor gobernador hago la relazión y digo que:

    Yo el dicho, soi de edad de 30 años y estoi casado con Andrea Millán de 28. Tengo una hija llamada María de 4 años y otro Thomás de 1 año. No tengo otros bienes algunos más que mi jornal y por lo zierto de la verdad hago esta relazión y por no saber firmar, lo firmó un testigo”.

    Los ingresos considerados para cada uno de los oficios son ilustrativos de la calidad y medios de vida. A los jornaleros, tanto del campo como de la ciudad, se les consignan unos ingresos de entre 360 y 540 reales de vellón anuales, lo que traducido en jornadas de trabajo, a una media de 3 reales de salario diario, serían 120 y 180 respectivamente al año. A los labradores propietarios de tierras no se les regula ninguna utilidad como trabajo personal, sólo los ingresos y rentas procedentes de los bienes que tuviesen. La ausencia de rebaños importantes justifica que sólo aparezcan cuatro pastores a los que se les considera 540 reales de ingresos anuales.

    Por el censo podemos conocer claramente todos los oficios que había en el sector secundario. La disparidad de ingresos anuales considerados es muy grande, por ejemplo a los maestros de tejer lienzo se le consideran 1.620 reales, parecidas cantidad para los maestros carpinteros, herreros, herradores, alpargateros, molineros, tejeros y sastres. A sus oficiales 540 rls. A un maestro fundidor 810. A un maestro calderero 540 rls. A los seis maestros zapateros se le regular 4.300 reales anuales y a sus 18 oficiales un total de 9.720 rls.

    “Joseph Morales. Maestro de calderero

    Primeramente una casa en la calle de Zipres, que tiene diez baras de frente y onze de fondo y alinda por la parte de arriba con casas de Joseph García y por la de avajo casas de D. Gregorio Monteser.  Es propia de Joseph Morales quien la vive y puede ganar ziento y vente reales. Paga por una memoria diez reales anuales al convento de la Victoria de esta ciudad. Al Real Zenzo de Población dos reales y dos maravedíes.

    Por el oficio de calderero que tiene Joseph Morales, se le regula el jornal diario según la respuestas generales de tres reales vellón que al año hacen 540 reales.”

    1.750 reales a cada uno de los siete maestros albañiles y un maestro cerero a 810 reales, en cambio para un maestro cenachero sólo se le estiman 270 reales, incluso por debajo de un jornalero. Al maestro blanqueador de azúcar se les estiman 2.200 reales, a cada uno de los treinta y uno blanqueadores de azúcar unos ingresos de 1.032 reales a cada uno y a los mayordomos de los ingenios 540 rls. A los panaderos se les consignan 710 reales anuales y al carbonero 540. A un maestro turronero 1.080 rls y a un maestro confitero 1.100 rls anuales de sueldo.

    “Félix Palomares. Maestro de carpintero y agrimensor.

    Primeramente una casa en esta ciudad en la calle Nueva, que tiene doze baras de frente y veinte y ocho de fondo y alinda por la parte de arriba con casas de los herederos de Joseph Trujillo y por la de avajo con las de Sebastián de Valle. Es propia de Félix Palomares quien la vive y puede ganar ziento y ochenta reales.

    Es el referido Félix Palomares agrimensor en esta ciudad, por quia yndustria se le considera la utilidad anualmente según las respuestas generales resulta de quinientos y zinquenta reales de vellón.

    Así mismo, tiene el oficio de carpintero y por dichas repuestas se le considera el jornal diario de tres reales, que hacen al año 540 reales”.

    El sector servicios está constituido también por una amplia gama de actividades y es donde incluyen los cargos públicos y los asalariados de la Iglesia. A los treinta arrieros existentes en la ciudad se les computan a cada uno 540 reales de benéficos anuales, a cada uno de los tres médicos 2.200, cinco boticarios a 1.500, a los cinco cirujanos y sangradores 1.200; a los oficiales de pluma 540, maestro platero 540, maestro escultor 450, igual para el maestro tallista; al maestro peluquero 540 y a cada uno de los 13 barberos 1.100 rls.

    Esquilador de Motril. Litografía de 1825.

    “D. Josph Garbaio. Voticario.

    Primeramente una casa en esta ciudad en la plazuela de Postiguillo que tiene nueve baras de frente y veinte de fondo y alinda por la parte de arriba con calleja que va a la del Malagueño y por la de avajo dicha plazuela. Es propia de D. Joseph Garbaio que la vive y puede ganar trezientos reales.

    Una casa en el Camino de las Cañas que tiene onze baras de frente y las mismas de fondo y alinda por la parte de arriba con dicha calle y por la de avajo con la de Joseph Antúnez, la vive Nicolás de Pineda, jornalero, paga de renta ciento y quarenta y quatro reales.

    Otra casa en la calle del Grillo que tiene nueve baras de frente y doze de fondo y alinda por la parte de arriva con dicha calle y por la de avajo casas de D. Esteban Ruiz. La vive Joseph de Alcántara, oficial de albañil, y paga de renta 96 rls.

    Otra casa en esta ciudad en la calle de la Grilla, que tiene doze baras de frente y diez de fondo y alinda por la parte de rriva con herederos de Alcántara y por la de avajo con dicha calle. La vive Pedro de Martos, pintor, y paga de renta ziento y veinte reales.

    Tierras de secano puestas de viñas: Primeramente una pieza de tierra de secano puesta de viña, en el pago de los Higuerales, de ocho obradas. Las sinco de segunda calidad y las tres de tercera. Linda por poniente con tierras de la Compañía de Jesús, por levante y norte las de D. Joseph de Belluga y Vasco. Por el exerzizio de boticario que tiene dicho D. Joseph Garbaio, se le regula por las repuestas, la utilidad a el año de tres mil y trecientos reales de vellón”.

     Para los tres maestros de escuela solamente 420 reales a cada uno y menos aún, 180 reales, para el maestro de primeras letras del colegio de los Jesuitas. Para los mesoneros se les estiman 1.100 rls, cantidad igualmente estimada para bodegoneros y taberneros. Para los tenderos de verduras 1.025, 3.000 para los de paños y lienzos, 2.550 para los de mercería, 660 rls. para los de quincalla y 540 para los factores de tiendas. En lo que se refiere a los cargos y oficios públicos citemos, entre otros, a cada uno de los veintiséis oficios de regidores en uso, 59 reales; al gobernador político y militar que se le computan 8.800 rls. anuales, al alcalde mayor 4.400, alguacil mayor, 1.100, a cada uno de los doce escribanos 1.520, al fiscal de la Real Justicia 1.100 rls., a los cuatro oficios de procuradores del número 963 rls., procurador sindico general 600, al alcaide de la cárcel 1.377, almotacén 550 rls., al contador de Propios 600 reales, al pregonero 330, al clarinero 120 y al tambor 45 reales de vellón anuales. Por último, a los asalariados de la Iglesia Mayor Colegiata se le estiman las siguientes cantidades según sus profesiones: notario eclesiástico 1.100 rls, sacristán, 1.100, teniente de sacristán 810, pertiguero 1.100 reales, caniculario encargado de expulsar a los perros de la iglesia, 540, a cada uno de los dos campaneros 550 reales y al enterrador 540 reales anuales.

    Tras esta escueta visión sobre los trabajos y los salarios, se puede establecer algunas consideraciones sobre las posibilidades que brinda el Catastro de Ensenada para conocer los modelos y habilidades laborales de los motrileños del siglo XVIII. Aunque queda mucho por hacer, este pequeño artículo es una mínima aproximación a la importancia de considerar cuidadosamente los marcadores de género, clase social, propiedad, entre otros, para estudiar los diversos elementos socio-económicos presentes en el Catastro. Estos elementos, combinados con un profundo conocimiento de otra mucha documentación de la época, nos proporcionarán una sólida base para poder trazar en un futuro, un panorama laboral completo de Motril en 1752.

  • PROCESIÓN EXTRAORDINARIA DE SANTA RITA DE CASIA EN MOTRIL

    PROCESIÓN EXTRAORDINARIA DE SANTA RITA DE CASIA EN MOTRIL

    ✍Domingo A. López Fernández

    Cronista Oficial de la ciudad de Motril

    Fotografías: EL FARO

    El acto conmemora el 125 aniversario de la canonización de la Santa agustina

    Santa Rita en procesión junto a la iglesia de la Victoria.

    El pasado sábado, 27 de septiembre, ha sido el día elegido por la comunidad de Agustinos Recoletos y la Asociación que da culto a Santa Rita de Casia para recorrer las calles de Motril de forma extraordinaria en conmemoración  del 125 aniversario de la canonización de la Santa. En verdad, sus organizadores han diseñado un completo programa de actos con el que pretenden recordar a los fieles la vida de esta santa agustina que murió el 22 de mayo de 1457 y que por sus virtudes y sus curaciones milagrosas fue beatificada por el Papa Urbano VIII en 1627. Posteriormente, el día 24 de mayo de 1900, será canonizada por el Papa León XIII. La conocida como Patrona de los Imposibles y, también, como la Patrona de los ayuntamientos, goza de gran devoción en toda España, donde se le tributan cultos multitudinarios y se celebra su onomástica el día 22 de mayo de cada año.

    Los actos programados por la Asociación de Santa Rita comenzaban el pasado viernes, 26 de septiembre, con la ofrenda floral y de alimentos cuya colecta ha sido ya entregada al Comedor Social Virgen de la Cabeza. En jornada matinal, el acto ha estado abierto en horario de mañana de 10:00 a 13:00h y, en la tarde, de 18:30 h a 20:00h. Instituciones, cofradías y hermandades, asociaciones y multitud de fieles han acudido a la iglesia de la Victoria para ofrecer su don a la santa constituyendo un auténtico y continuo reguero de personas que han sido recibidas por miembros de la Asociación y religiosos agustinos.

    Padre General de la Orden y miembros de la Asociación Santa Rita.

    El sábado, 27 de septiembre, se celebraba en la mañana la solemne eucaristía en honor de la Santa, que ha presidido el Padre General de la Orden, Fray Miguel Ángel Hernández Domínguez, que ha venido expresamente desde Roma. Durante la celebración han sido bendecidas las rosas de color rojo que son el tradicional atributo de la santa, quedando la función amenizada en el aspecto musical por el Coro de las Angustias. Finalizada la misma, el paso de la Santa ha permanecido expuesto en la nave central para que pueda ser contemplado por los fieles.

    Ofrenda de alimentos por parte de la Hdad. de la Santa Cena.

    Desde el punto de vista histórico la devoción a Santa Rita de Casia en Motril se remonta al año de 1902. Es la orden de Agustinos Recoletos quien instituye la cofradía que le da culto en fecha de 2 de junio, y bajo su iniciativa adquiere la imagen al escultor catalán Francisco Font. Santa Rita será entronizada en un altar ubicado en el testero oeste, justamente al lado de la capilla de San Francisco de Paula, que es la que hoy alberga la imagen del Sagrado Corazón de Jesús. Posteriormente, en fecha de 31 de mayo de 1909, y por disposición pontificia, la cofradía será modificada, pasando a recibir el título de Santa Rita de Casia y Santa Clara de Montefalco. Ligada a la devoción de la santa se fundan los Talleres de Santa Rita con una gran participación de fieles bajo cuya iniciativa se adquieren tejidos para confeccionar prendas para las familias más desfavorecidas de la sociedad del momento. Durante estos años se le dedicaba a la santa un novenario con misa cantada todos los días y el rezo del Santo Rosario. Llegada la guerra civil, la iglesia de la Victoria será incendiada, siendo destruidos todos sus altares e imágenes sagradas así como el espléndido artesonado que era una auténtica joya de arte. De vuelta a casa, los frailes prosiguen su labor pastoral en una casa que le es cedida en la calle Catalanes hasta que se abre al culto la iglesia de la Victoria. En el inicio de los años cincuenta la orden encargará una imagen de Santa Rita al escultor Antonio Martínez Olalla, que una vez entregada pasará a recibir culto en la iglesia de las Nazarenas dado que todavía la iglesia permanece clausurada. Finalmente, con la terminación de las obras, la imagen será reintegrada a su templo, donde los fieles prosiguen su culto hasta los tiempos actuales.

    Representación agustina y de la asociación en procesión.

    La procesión extraordinaria a Santa Rita de Casia inicia su salida desde la iglesia de la Victoria a las 19:00 hrs de la tarde del sábado, 27 de septiembre. Momentos antes, la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús del Rescate de Granada marcha con sus sones triunfales haciendo entrada desde la calle Zapateros para situarse en formación junto al mercado municipal. Puntualmente se verifica la salida, organizándose el cortejo con la cruz parroquial y ciriales al frente de la misma. En su misma salida se ha habilitado un trazado de guirnaldas junto a una gran pancarta que figura con el rótulo de “Rosa de Mayo”. Sigue a la cruz parroquial una representación de fieles a modo de hermanos de luz, que dejan paso al orden procesional en el que figuran las corporaciones penitenciales. Abre su cabeza la cofradía del Santísimo Cristo Resucitado y Nuestra Señora de la Paz, junto a Vera  Cruz, Humildad y Victoria,  Salud y Consuelo, Soledad y Yacente y  Santo Sepulcro y Dolores. A continuación se dispone la Agrupación de Hermandades y Cofradías de la ciudad, la Asociación de San Antonio de Padua,  la hermandad de la Divina Pastora y la de Nuestra Señora de la Cabeza que cierra la sección. Seguidamente abre su paso el estandarte de la Asociación de Santa Rita, figurando una ante-presidencia que compone la representación municipal y que viene integrada por Dª Inmaculada Torres Alaminos, concejala de Participación Ciudadana, D. Daniel Ortega Tovar, concejal de Parques y Jardines, y D. José Vicente  Balderas Ruiz, concejal de Infraestructuras y Obras. Seguidamente, la presidencia oficial de la procesión, con el Padre Antonio Manuel Martín Blanco, el presidente de la asociación, D. Fernando Trujillo,  Dª Sandra Ferres como tesorera y Dª María Carmen García en calidad de vocal. Tras ellos, el cuerpo de acólitos precede al paso sobre la que se yergue majestuosa la imagen de la Santa, que figura ataviada por su vestidor Jesús Ortega. Porta el hábito original de 1902 que pudo ser salvado en la guerra civil y que está confeccionado con un rico bordado en oro fino, y que permanece asido a su cintura con la correa agustina que le identifica en la orden. Aparece tocada en su cabeza con una corona de rosas sobre las que se alza el  nimbo de santidad que ha sido donado por varios fieles devotos. Además, muestra en su apostura la mirada fija en el pequeño crucifijo que porta en sus manos, una rosa de color rojo y la corona de espinas de Cristo, una de cuyas espinas figura clavada en su frente como estigma. En cuanto al paso, ostenta en su canastilla dos angelotes cedidos por la cruz de las tristezas de la Haza del Lino, juntamente con candelabros de tres faroles que pertenecen al Cristo de Escúzar. Asimismo, en las cuatros esquinas del paso figuran los faroles que ha cedido la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad de Motril.

    Santa Rita regresando al tempo de la Victoria.

    La procesión de Santa Rita de Casia ha efectuado un largo recorrido por las calles de la ciudad, estando en todo momento acompañado de público y sus tradicionales fieles. Emotivas han sido las clásicas “petaladas” que se le han ofrecido en la calle Puerta de Granada y en el propio pórtico de la iglesia de la Victoria, donde ha estado presente una gran aglomeración de fieles. Puntualmente, con el encendido de una traca de cohetes, la imagen ha procedido a su encierro en el templo a la hora fijada, las 23:30 h de la noche, momento en el que la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús del Rescate ha interpretado la Marcha Real.

    La procesión de Santa Rita por el centro de Motril.

    Terminaba aquí la procesión extraordinaria a Santa Rita que ha dispuesto en la calle la asociación que le da culto. Componen la misma Fernando Trujillo en calidad de presidente, que está acompañado por José Antonio Jiménez en labores de vice-presidencia, Sandra Ferres como Tesorera-secretaria, y María del Carmen García, Adrián Sabio y Darío Sánchez como vocales, miembros todos a los que hay que felicitar por la iniciativa de conmemorar el 125 aniversario de la canonización de la Santa y la buena organización y marcha que han dispuesto para recordar la efeméride.

    Primer plano de Santa Rita de Casia.

    🎥Especial programa EL FARO (youtube)

    🎥Especial programa EL FARO (facebook)

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  • ALGO MÁS QUE PALABRAS

    ALGO MÁS QUE PALABRAS

    ✍Opinión.-

    ANTE UN MUNDO CAMBIANTE; LA FRAGILIDAD NOS VUELVE HUMANOS. “Cuidar a los cuidadores va a ser esencial, ante el cúmulo de soledades impuestas; precisamente, es el darse y el donarse lo que nos hace actuar bien y sentirnos mejor”.

    Víctor Corcoba -Escritor-

    Todo está cambiando, nada permanece, es norma de vida. Por sí mismo, vivir es mudar de aires. Está bien anidar recuerdos que potencian la cátedra viviente, pero tampoco podemos quedarnos en el pasado, hay que hallarse en el presente para reencontrarnos con el futuro. Ciertamente, somos frágiles, pero el potencial es inmenso, además de que podemos compartir mutuamente las debilidades con nuestros análogos. Este acompañamiento puede ser fructífero sí, todas las partes, han experimentado la filiación y la fraternidad de pulsos. Por cierto, cuidar a los cuidadores va a ser esencial, ante el cúmulo de soledades impuestas; precisamente, es el darse y el donarse lo que nos hace actuar bien y sentirnos mejor. 

    La sociedad debe apresurarse a atenderse y a entenderse, sobre todo a sus ancianos y niños. Indudablemente, estamos llamados a acoger el magisterio de la fragilidad, al menos para realizar una reforma indispensable en nuestra civilización, pues la exclusión afecta a todas las etapas de la vida. Sin duda, tenemos que ser más corazón que coraza y, de igual forma, más poesía que poder. Únicamente así, podremos reivindicar la necesidad de invertir en una economía del cuidado resiliente e inclusiva, incluido en el desarrollo de sistemas de cuidados y apoyo sólidos. En efecto, el crecimiento de la población y su envejecimiento, cuando menos debe hacernos repensar sobre la prestación de asistencia y acogida, favoreciendo una promoción humana integral de la persona.

    Ojalá nos ponga en acción el gesto humilde de la donación, un espíritu donante que parte y comparte. Tal vez, sería curativo, volvernos poetas en guardia permanente para revolvernos contra el egoísmo, poder salir de nosotros mismos e inclinarnos con amor hacia toda fragilidad. Desde luego, a poco que nos adentremos en nuestro interior, percibiremos que, si damos aliento, nosotros incluso hallaremos níveos soplos en los desalientos. De hecho, precisamente en la flaqueza, descubrimos quién nos vela y quién está con nosotros; máxime en un momento en que la impunidad ha permitido décadas de atrocidades. Bajo esta sombra nos hacemos fuertes, no con la ilusoria pretensión dominadora o de autosuficiencia, sino con la fortaleza de hacer humanidad y de sentirnos humanitarios.

    No tengamos miedo a la novedad, tan sólo ama, y verás que el mundo es distinto. Si a esta innata pasión auténtica, la completamos con reformular la enseñanza como una profesión colaborativa, respaldada por políticas, prácticas y entornos que valoran el apoyo mutuo, la experiencia participada y la responsabilidad conjunta, además de percibir que el ser humano vive de los cambios, nos daremos cuenta de que el mayor hallazgo pasa por hacer familia. Por ello, es vital conocerse y reconocerse en los lazos de unidad, porque ninguno puede desligarse realmente de nadie. Nada, por consiguiente, de lo que ocurra a las personas nos debe resultar ajeno, en un orbe cada vez más dominado por la dimensión tecnológica, desfigurando el encuentro entre corazones.

    Quizás debamos volver a la mar a reparar las redes vivenciales, volverlas menos virtuales y más físicas, para que nuestras propias miradas acaricien los vocablos del alma y donen luz, que nos liberen de las sombras. Hoy más que nunca, nos hacen falta mallas, que nos hagan redescubrir la belleza de lo auténtico, por vías menos digitales y más de escucha, donde ninguna burbuja de filtros pueda apagar la voz de los más indefensos. No olvidemos que el trabajo humanitario es una obligación moral, que todos debemos ejercitarlo, como hoja de servicio, de nuestro paso por este mundo injusto, que arde de inhumanidad y deshumaniza vínculos. Hacerse cargo, pues, del presente en su situación más angustiante, y ser capaz de injertarle dignidad, es la mejor opción a cultivar. ¡Hagámoslo!

  • EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

    EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

    ✍Antonio Gómez Romera

    Domingo, 28 de septiembre de 2025

    EN EL LXXXIV ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL PERIODISTA, ESCRITOR  Y REPORTERO DE GUERRA “MANU LEGUINECHE”

    Manuel Leguineche.

    Hoy voy a dedicar mi espacio de “Efemérides de fin de semana” a Manu Leguineche, Manuel Ángel Leguineche Bollar, pionero en España del reporterismo de guerra. Manu es el “Jefe de la Tribu” para quienes le conocieron y trataron, y un símbolo de la verdad en el periodismo. Su “consejo profesional” es: “contrastad, confirmad, dudad” (…) “No siempre se acierta y no siempre se puede ser objetivo, pero lo que sí debe hacer el periodista es jugar limpio con el lector”.

    Considerado el “padre” de los corresponsales de guerra en España, cimenta su carrera profesional en los principios que rigen el periodismo de calidad: rigor, preparación, documentación, honestidad y una búsqueda permanente de los valores humanos. Es fundador de las agencias de noticias “Colpisa” (1972) y “Fax Press” (1982), así como  corresponsal de guerra, enviado especial y reportero en los conflictos políticos y sociales del momento. Cubre hasta su finalización (1975) la guerra de Vietnam, la guerra del Líbano (1982 – 85), la de las Malvinas (1982), la del Golfo Pérsico (1990 – 91) y la guerra civil de la antigua Yugoslavia (1991 – 1995), así como la caída del Sha de Irán, Mohamed Reza Pahlevi (1979); del dictador Anastasio Somoza en Nicaragua (1979), y la del dictador comunista rumano Nicolae Ceausescu (1989), entre otros muchos sucesos. Realiza sus crónicas tanto para la prensa escrita, como para Televisión Española (TVE), y llega a entrevistar a personalidades como Indira Gandhi (1917 – 1984), Juan Domingo Perón (1895 – 1974) o Ryszard Kapuściński (1932 – 2007). Entre los muchísimos galardones que ha recibido están el Premio Nacional de Periodismo (1980), el Cirilo Rodríguez (1984), el Premio Ramón Godó Lallana de Periodismo, el Pluma de Oro de la Asociación de Libreros de Vizcaya (1990), el Julio Camba (1991), el Ortega y Gasset (1991), Premio Espasa de Ensayo (1996), Medalla de la Orden del Mérito Constitucional (1997), Premio FAPE de Periodismo (2007), Premio Ilustre de Vizcaya (2008), Premio Reporteros (2008, de El Mundo), el XVIII Premio “Agustín Merello” de Comunicación, de la Asociación de Prensa de Cádiz ((2009) y el Premio Luca de Tena (2010).

    Manu Leguineche, credencial del periódico Norte de Castill

    Manu viaja por el mundo en una época en la que no viajan ni los diplomáticos y se traslada, “tierra adentro”, para huir del “ruido” de Madrid, convirtiéndose en un nómada tranquilo y feliz en la ribera del Tajuña, en Brihuega (Guadalajara), en su “Casa de Gramáticos”, hasta su fallecimiento en enero de 2014.

    La “Casa de Gramáticos” de Brihuega, construida en 1612 junto a la muralla medieval, fue propiedad de la escritora, periodista y mecenas Margarita de Pedroso y Sturdza (1911 – 1989), y lo es ahora de Rosa María, la hermana de Manu, que ha firmado, el pasado día 17 de junio de 2025, un protocolo de venta con el Ayuntamiento y el apoyo de la Diputación de Guadalajara para dedicarla a Casa Museo, sede física de la Cátedra Manu Leguineche, de sala de prensa y conferencias.

    En el año 2010 se crea el Premio Internacional de Periodismo Cátedra Manu Leguineche, convocado por la Diputación provincial de Guadalajara, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), la Universidad de Alcalá de Henares y su Fundación, el Ayuntamiento de Brihuega y la Asociación de la Prensa de Guadalajara. Se otorga anualmente en la temporada de la floración de la lavanda, en Brihuega, y está cuantificado en 8.000 euros. Según expone Agustín Rivera en “Manu Leguineche y las antípodas”, publicado en 30 de junio de 2023: “Manu Leguineche fue el prototipo de toda una generación de reporteros. Su escritura era muy entretenida, también profunda, y estaba repleta de detalles; escribía muy rápido y contaba con un ejército de lectores”.

     Manu Leguineche

    Breves Notas Biográficas

    Tal día como hoy, domingo, 28 de septiembre, hace 84 años (domingo, 1941), nace el periodista y escritor “Manu” Leguineche (Manuel Ángel Leguineche Bollar), Manuel en honor a su abuelo paterno y Ángel a su abuelo materno, y lo hace en Belendiz, a pocos kilómetros de Guernica (Vizcaya), aldea perteneciente al barrio de Arrazua, en el seno de una familia acomodada y franquista.

    Hijo de Manuel Leguineche Derteano (1916 – /), apuesto mozo de Belendiz, de genio vivo y temperamental, y de Rosa Bollar Odiaga (1919 – / , “Rosita”), estudiante de las teresianas de Bilbao que disfruta de las vacaciones navideñas en su pueblo. La casona de los Leguineche, de estilo indiano y construida en 1925 por su abuelo, es el lugar de convivencia de tres núcleos familiares. En la planta baja residen sus abuelos paternos: Martina y Manuel; en la primera planta, su tía paterna María, su marido Santi y sus primos Santos, Manolo y Mila; y en la segunda, sus padres y su abuela materna (María), que ha regentado una panadería – repostería en Lequeitio, con la que ha conseguido ofrecer a su hija una existencia desahogada.

    Manu en Beirut.

    Sus primeros años de vida corren en la fase inicial de la Segunda Guerra Mundial y a la sombra de la Guerra Civil Española. Una infancia marcada por las tensiones sociales y el enfrentamiento. En la familia Leguineche escasea la comunicación y sobra la disciplina. Recuerda los añorados veranos de su infancia: el sonido del hacha en el bosque; la pelota golpeada en el frontis de la iglesia por los jóvenes pelotaris; la sidra y el txakoli; los gritos afilados de la txarriboda, la matanza del cerdo; los sones del acordeón que tocaba un acordeonista ciego en las campas de Belendiz y el cuco cantando en la ermita de San Lorenzo, empañado todo por la incipiente grieta que empieza a padecer el matrimonio de sus padres. Según expone, “hubo muchas broncas porque mis padres, a pesar de que se querían mucho, no se llevaban bien […] Entonces tú sufres un poco la repercusión de eso. Luego, con los años, solo queda lo bueno”.

    De su padre, hombre clásico y bañado siempre en agua de colonia, al que va a llegar a definir como “franquista patológico” y “un rara avis en aquel paisaje humano de gudaris silenciosos y silenciados”, guarda buenos recuerdos, como el de su iniciación a la lectura:introduciendo en casa los primeros libros y revistas que hablan de la recién estallada GuerraMundial. Además, la suscripción al “semanario Mundo” alimenta la pasión de Manu por lahistoria. Unas primeras lecturas que impulsan su vocación por vivir y contar las guerras, yque alientan las festivas visitas a la ópera de la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera(ABAO) empiezan a forjar el carácter introvertido y reservado.

    Manu y Miguel Delibes.

    Su madre intenta acercarse a él. Siempre viva y alegre, hace que el pequeño se ruborice al verla bromear con la gente, algo que influye en la timidez que va a ir acumulando en la aldea y que le va a acompañar a lo largo de toda su vida. Rosita apenas se separa de su hijo Manuel Ángel, como ella lo llama, aquel niño gordito y con rizos que años atrás, durante un paseo por Bilbao, llama la atención de una publicista que pretende realizar un anuncio de galletas. Según afirma, “Mi madre le pedía al jefe de la estación que me dejara el silbato y yo, muy marcial, acompañaba con un pitido el adiós del convoy”.

    Además de su afición por la lectura y la música, pronto va a desarrollar una nueva: la pintura. Manu “invierte” largas horas frente al papel retocando los trazos de las tejas de la iglesia y los ladrillos húmedos que vestían las casas. Como bien expone el escritor Javier Reverte (1944 – 2020), amigo y compañero de Manu, “Crecimos en una España dura y miserable y sobre todo en una España que nos negaba lo que necesita cualquier ser humano y sobre todo un niño que es el hecho de moverse libremente, de respirar libertad”.

    Estudia Derecho en la Universidad de Deusto (Vizcaya) y Filosofía y Letras en las de Valladolid y Madrid, y se licencia en Periodismo en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid. Inicia su trayectoria profesional de la mano de Luciano Rincón Vega (1933 – 1993) en el semanario “Gran Vía” de Bilbao en 1958, y dos años más tarde se traslada a Valladolid, donde ingresa en la redacción del prestigioso diario “El Norte de Castilla”, cuyo director es Miguel Delibes Setién (1920 – 2010). El propio Manu definía a Delibes como el “Von Karajan del periodismo”. Según Manu: “En el periodismo todo lo que hagas te enriquece. Miguel Delibes, en el Norte de Castilla, a Paco Umbral y a mí nos decía que el periodismo es una cosa y la literatura otra. Nos lo decía para ponernos en guardia ante la tentación de escribir demasiado bien y demasiado largo. Tuve que castigarme mucho para no caer en el defecto, y me sirvieron bastante ciertas entrevistas y los viajes que hice con el gobernador de Valladolid de entonces, por aquellos pueblos, inaugurando fuentes. Comenzaba sus discursos con la frase: “Cuando el sol cubre de rosa dorado estas lomas…”, siempre decía lo mismo y teníamos que echarle imaginación para no hacer las crónicas iguales. Aquella fue una experiencia necesaria, como las entrevistas a los futbolistas que hice en mi juventud, preguntas breves, respuestas breves. Me gustaba mucho el fútbol, de hecho jugaba en un equipo de regional e hice muchas entrevistas deportivas. Me ha gustado mucho el periodismo, el acordeón y las mujeres, pero lo que más me ha gustado siempre ha sido jugar al fútbol”.

    Manu y Javier Reverte.

    Tras ampliar estudios en Francia, Reino Unido y Alemania y realizar sus primeros viajes por todo el mundo, en 1969 comienza a dirigir la agencia de prensa “Colpisa”. Posteriormente desempeña las mismas funciones en las agencias “LID”, “Línea Independiente para Diarios”, en cuya fundación participa, y “Fax Press”. Tenía, igualmente, consejos para los viajeros: “Hay algunos aspectos que me parecen determinantes. Sentido del humor, el número uno. No comparar, ser comprensivo con las culturas y no ridiculizarlas. Buscar en las ciudades eso que no figura en las guías de sitios que se deben visitar. A mí me gusta conocer las ciudades de noche, de madrugada. Busco los mercados, el cine, el fútbol, para ver cómo reacciona la gente. Y sobre todo buscar culturas vitivinícolas y si tienen pan, para qué más. Yo era feliz en Indochina porque había unas hogazas francesas deliciosas en medio de un territorio exótico. Es broma. Es muy importante el contacto humano, es esencial conocer gente. Todo aquello que te puede ofrecer una idea distinta de lo que se te ofrece a través de un viaje organizado”.

    En 1988 dirige y presenta para “Euskal Telebista” (ETB) el programa “Memorias”, en el que dialoga con algunos vascos ilustres como José Miguel de Barandiarán Ayerbe (1889 – 1991), José María de Areilza Martínez de Rodas (1909 – 1998), Gabriel Celaya (1911 – 1991), Ramón Rubial Cavia (1906 – 1999) o Jesús María Leizaola Sánchez (1896 – 1989). Entre mediados de 1989 y julio de 1990 dirige, para Televisión Española, el programa “En portada”, con reportajes y documentales de investigación. Y, en 1995, la serie documental “Memoria de la Guerra”, sobre la Segunda Guerra Mundial.

    De su obra literaria y ensayista destacan las crónicas y libros de testimonio “Los topos” (1977), “El estado del golpe” (1981), “La destrucción de Gandhi” (1983) y “La guerra de todos nosotros” (1986). En narrativa, “La tribu” (1980) y, a modo de libro de viajes, “El camino más corto” (1978), que relata una vuelta al mundo en un todoterreno, y “Sobre el volcán” (1985), crónica de un estremecedor periplo por Centroamérica. Según afirma, “estuve escribiendo durante mucho tiempo con una máquina a pilas que compré en Canadá, pero a raíz de que un verano se me quemó el papel térmico, al final me decidí a cambiar al ordenador. Y no me arrepiento, aunque todo el mundo dice que con la velocidad del ordenador la prosa se resiente. Pero como yo no pienso ganar el Premio Nobel, tampoco me importa”.

    Aunque nunca se casó, durante años había sido pareja de la periodista Rosa María Mateo Isasi (1942), y es célebre ésta anécdota: muchos años después de la ruptura, Rosa María le entrevistó en un programa de televisión y le preguntó por su vida de periodista aventurero y en qué momento se produjo la experiencia más excitante, Manu respondió, en directo ante la cámara: «Cuando te conocí».

    En el año 2010 la Asociación de Periodistas Vascos y la FAPE proponen a Manu

    Portada del libro La Tribu.

    Leguineche para el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades y ese mismo año se crea el Premio Internacional de Periodismo que lleva su nombre (sobre trabajos de periodismo de viajes) y recibe el Premio Luca de Tena en reconocimiento a toda una vida dedicada al periodismo.

    En la mañana del miércoles, 22 de enero de 2014, Manu fallece de una insuficiencia respiratoria en el Hospital Universitario de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid cuando cuenta 72 años de edad y su capilla ardiente queda instalada en la Sacramental de San Isidro de Madrid. Llevaba tiempo apartado del periodismo pero su trayectoria ha sido todo un ejemplo para profesionales de varias generaciones y lo seguirá siendo.

    Colofón

    En palabras del propio Manu: “Éste es un oficio de perros, una subcultura, una mierda pinchada en un palo de golf, siempre con insomnios, con la tortura de escribir entre el humo del tabaco, con el temor al pisotón, o a que te pongan en la calle, o a que el periódico se cierre. Y yo he sufrido lo mío desde abajo, desde las necrológicas y desde los sucesos, la mesa y el teletipo (…) somos de uso tópico y de amplio espectro, como los antibióticos. No hay vuelta de hoja. En 1963 había en Nueva York doce diarios. Ahora quedan tres, como en Oviedo”.

    Miguel Delibes escribió sobre el que fue su discípulo: “No he conocido un periodista que convirtiera sus viajes alrededor del mundo y alrededor de todas las guerras en lecturas obligadas para el gremio de cabezas cultas y el de los apenas iniciados (…) “Este es tu secreto, querido Legui: enseñar que, en el fondo de sí mismos, los combatientes querrían ser amigos de sus enemigos”.

    Manu en su casa de Brihuega.

    Nota Final

    Manu Leguineche escribió hace ya 44 años (1981, “La tribu”): “¿Y hacia dónde vamos, en definitiva? Hacia la crisis total, hacia la extinción del periodismo escrito y la robotización de los periodistas. Las redacciones se han convertido en bancos de datos, en centros de electrónica. El periodista es un burócrata, un cibernético, un apéndice del computador, con sus videodatos y sus pantallas que te dejan ciego poco a poco (…) La profesión está como muerta, fosilizada, ha perdido la curiosidad y la pasión por la historia. Hay una crisis de fe, esta es la hora del abandono de la vocación. Somos los primeros en saberlo y los primeros en contarlo, pero casi todos prefieren Madrid de agosto, cómodo… escaso currelo, piscina, puntear teletipo… en fin la puta galbana”.

    YOUTUBE:

    Manu Leguineche, un alma libre – Universidad de Alcalá.

    Documental “Manu Leguineche, reportero en La Alcarria” – Raúl Conde – “La Garlopa”

    Manu Leguineche. El jefe de la tribu – Manuel Tapia

    Fallece el periodista vizcaíno Manu Leguineche – eitb

  • EN EL FARO, ESPECIAL SALIDA EXTRAORDINARIA DE SANTA RITA DE CASIA DE MOTRIL: 125 ANIVERSARIO DE SU CANONIZACIÓN

    EN EL FARO, ESPECIAL SALIDA EXTRAORDINARIA DE SANTA RITA DE CASIA DE MOTRIL: 125 ANIVERSARIO DE SU CANONIZACIÓN

    EL FARO

    EN EL FARO, ESPECIAL SALIDA EXTRAORDINARIA DE SANTA RITA DE CASIA DE MOTRIL: 125 DE SU CANONIZACIÓN

    Santa Rita en su paso procesional, 27 de septiembre 2025.

    Motril se llena de fervor y rosas con la presencia de Santa Rita de Casia dando amor por las calles de su ciudad.

    Momentos previos en la Iglesia de la Victoria, entrevistas y salida Extraordinaria Santa Risa de Casia con sus históricos momentos especiales y sonidos en procesión…

    🎙Informa: José Manuel González

    🎥Especial EL FARO, salida extraordinaria Santa Rita de Casia

    NOTICIA EL FARO

  • LAS ALBERQUILLAS, VILCHES, HAZA DEL LINO… POLOPOS

    LAS ALBERQUILLAS, VILCHES, HAZA DEL LINO… POLOPOS

    ✍Valeriano Morales González

    LAS ALBERQUILLAS, VILCHES, HAZA DEL LINO…POLOPOS

    Valeriano Morales González.

    La última excursión que hice, en las dos semanas que pasé en Polopos en el mes de agosto.

    Mi cuerpo, generosamente me acompaña en estas caminadas por todos los caminos que el tiempo y el abandono han borrado. Caminos difíciles, pero, con la alegría a flor de piel de recuperar emociones antiguas.

    Salgo del pueblo dirección Norte, a poco de andar se bifurca para muchos lugares… Cojo el de la izquierda, paso por Las Alberquillas, Vílchez y La Haza. Al pasar por Las Alberquillas, tengo una emoción de «piel de gallina»: un recuerdo me invade: oigo a mi padre cantar entre las matas altas y verdes del maíz. Su canto se mezcla con el sonido del agua al correr por la acequia.

    La voz barítono, el sonido del agua…Está regando, el maíz está alto, no lo veo pero, su voz envuelve todo el espacio de magia, de un más allá sobrecogedor y maravilloso. Salen mariposas de su voz y revolotean por el espacio azul.

    Esta tierra de Las Alberquillas fue nuestro sustento durante tres años. Una tierra muy generosa, que quise y la recuerdo con mucho cariño. El agua para los huertos la suministraban dos albercas siamesas que había en el barranquillo, con su nacimiento de agua generosa. En estas fincas había almendros, higueras, viñas, olivos, un huerto grande…Tierra mítica para mí, con especies que solo habían estado en el Paraíso como: cipreses, álamos, níspolas de invierno, lirios de varios colores, uvas rojas (que decían que eran las que comía Cleopatra en sus banquetes). En la ribera del barranquillo, unos álamos plateados, hacían las delicias de quien los miraba o pasaba a su lado; de hojas caducas, son redondeadas o acorazonadas que tiemblan con la brisa, produciendo un característico susurro, cubiertas en el envés de una capa densa de pelos afieltrados de color blanquecino. Álamo símbolo de espiritualidad y de meditación…Antonio Machado les cantó:

    «No será, cual los álamos cantores
    que guardan el camino y la ribera,
    habitado de pardos ruiseñores».

    El cuadro de La Gioconda de Leonardo Da Vinci está pintado sobre tabla de álamo. Han hecho una pista por donde antes había un buen camino, los recuerdos lo envuelven todo: paisaje, camino, campo cultivado y los surcos del arado sobre la tierra están visibles todavía…

    Durante estos tres años que cultivamos estas tierras. Fue nuestra compañía, nuestra amiga…la que nos liberaba de llevar las cargas con los productos del campo. La que nos dejaba sus excrementos para abonar la tierra,. Fue nuestra borriquilla «Platera» -durante un tiempo fue la novia de Platero-. Era traviesa, muy trabajadora, responsable, peluda, de orejas grandes. Alegraba el paisaje por donde iba… Guardo un cariño especial a su recuerdo. Era una más de la familia. Mi padre la trataba como a una reina y le hacía el aparejo especial a su medida: albardas, cerones, capachos pequeños para la vendimia… Cuando pasaban los gitanos esquiladores, la esquilaba con un corte moderno y, alguna figura sobre los pelos del cuello. Cuando había poco trabajo para ella, la dejaba libre en los mejores pastos, no te acercaras que no te hacía caso, solo a mi padre.

    Tenía un trotecillo alegre, no le gustaba subir cuestas; tenías que tener cuidado cuando encontraba otro camino más llano, salía descontrolada y al trote por el que era más liviano.

    Seguí caminando, dejando atrás Las Alberquillas y mis recuerdos.

    Cerca teníamos un trozo de tierra: Vílchez, que mi padre había heredado. Una «obrá» (lo que un par de mulos araba en un día), en la parte alta del terreno había una mina con una bóveda hecha con piedras, por donde salía un chorrillo de agua hacía una pequeña alberca de tierra, que se llenaba en varios días. Y regaba un bonito huerto de tres bancales. Mi padre lo cuidaba con esmero, como si fuera una efímera obra de arte. El bancal último, cerca del barranquillo tenía tres olivos «el huerto de los tres olivos». Esta tierra era casi llana y había almendros, higueras, manzanos enanos y, una fructífera viña. Sólo se conservan los almendros y los tres olivos.

    Dejo Vilches a mis espaldas y empiezo a subir sin parar hasta Los Alcornoques; no hay camino «hago camino al andar» y al volver la vista atrás veo el impresionante Barranco Grande o de Las Casillas. Nace en las laderas de Los Chaparrones y Portuguillos, un maravilloso paisaje descendiendo hasta el mar Mediterráneo.

    Por este barranco bajaba mucha agua y en su curso hubo cuatro molinos harineros.

    Voy subiendo y paso por una viña bien cuidada y cercada con una valla de alambre. Por este territorio se ven varios alcornoques diseminados, que se les ve saludándose unos a otros. Antes, estos alcornoques eran del dueño de La haza del Lino, aunque el terreno y la viña fueran tuyos. Todo este terreno eran buenas viñas, se ha dejado de cultivar y abundan las bolinas, los cantuesos, aulagas, laston…En este paisaje quedan muy pocos árboles. Un paisaje pobre pero, con orgullo viejo. Por aquí nevaba buena parte del invierno, está a más de 1000 metros de altitud.

    A partir de aquí es otra cosa: el bosque de alcornoques a más altura de Europa. Una belleza paisajística única.

    Un poco antes de llegar a La Haza del Lino, al borde izquierdo de la carretera hay un árbol único: un «acerolo», el fruto se parece a la cereza, de hoja perenne. Se desarrolla en zonas secas y montañosas…

    Había agua en los barranquillos, en los nacimientos de agua, en los barranquillos, veneros, humedales, charcas…

    Agua portadora de alegría y vida. De mensajes del interior de la tierra. Esa agua nació bendecida por los dioses de la Tormenta, por Júpiter… Crecí entre estos barrancos y arroyos, las flores me trajeron olores salvajes, los caminos me llevaron lejos… En aquellos tiempos pasaban cosas que hoy no pasan, las emociones se cantaban a los cuatro vientos.

    Los caminos se cerraron y el mundo sigue andando.
    Es cruel este silencio que me hace tanto mal.
    Hoy mi corazón vaga triste, pero no hundido…
    Un instante la luz
    en el agua y los días
    que se van como el agua.
    Vamos sin prisa,
    la fuente mana y corre
    por ti, esperándote. (Justo Navarro)

    Por aquí, amanecía sobre el chorro del agua de la acequia.
    Una madrugada
    un agricultor
    vio la figura del maestro de escuela
    haciendo yoga,
    estaba con los brazos en cruz sobre el cercano monte y,
    pensó que estaba loco.
    …otoño en un claro del bosque
    en donde la luz canta en un árbol
    y son pájaros todas las hojas» (Octavio Paz)

  • ALGO MÁS QUE PALABRAS

    ALGO MÁS QUE PALABRAS

    ✍Opinión.-

    ANTE EL OCÉANO DE LA VIDA; TRABAJAR JUNTOS EN LA SANACIÓN. “La regeneración comienza por respetarse uno así mismo, por quererse, admirando todo lo que nos rodea, que hemos de custodiarlo con generosidad”

    Víctor Corcoba -Escritor-

    Nuestra privativa existencia, que ha de ser un místico poema, se ha convertido en un hospital donde cada mortal, agobiado por un bravo oleaje de penas, está poseído por el deseo de cambio. Hoy más que nunca, es preciso el sosiego de unos moradores enfermizos, que tienen que reencontrarse en su mar de rutas, tanto para trabajar unidos, como para tomar conciencia de que hay que hacer inmensidad poética y no romper su métrica vinculante. Utilizar la sinergia del corazón es el mejor brebaje para volvernos poesía y revolvernos como poetas en guardia. Lo mundano requiere de una acción vivificante, que no es otra, que el cultivo de amar a nuestro prójimo, hasta tornarlo próximo a nosotros, a escala global, sin confinar las diferencias, sino más bien abrazando la diversidad de pulsos.

    En esta inconfundible vida humana, nos acompañan una marea de sensaciones diversas que hemos de afrontarlas en comunión y en comunidad, en familia y haciendo hogar; o sea, laborando la realidad del amor. Ciertamente, aunque este mundo enfermizo nos traslada su abecedario de malestares y padecimientos, no debemos perder la confianza en la humanidad. No importa navegar a golpes por el piélago viviente, todo tiene remedio, es cuestión de enmendarse y de tomar la vía del propósito auténtico, limpiando los fluidos indecentes que nos ahogan. Por ello, cualquier océano por el que transitemos, aparte de ser una fuente de empleo y alimento para millones de gentes, es también una morada para innumerables especies marinas y un regulador de la templanza del planeta.

    Respetémonos, pues, entre sí. En este caminar por aquí abajo, todo tiene su misión curativa, comenzando por las masas de agua, que mitigan los impactos del cambio climático; y, finalizando por nuestro especial latir de servicio al bien común. Unos y otros, hemos de trabajar en alianza, codo con codo para brindar alivio y esperanza a los más necesitados. En consecuencia, extendamos el charco de la verdad, con el espíritu de la bondad, por todos los rincones del orbe, al que se accede a través del piadoso sentimiento de cariño. Sin embargo, cada día estamos más atrapados por la mentira y hemos olvidado querernos. Por desgracia, nuestras típicas deficiencias de descuido e idiotez es un sufrimiento contagioso, que no sólo lo soporta el propio interesado, sino igualmente los demás.

    La regeneración comienza por respetarse uno así mismo, por quererse, admirando todo lo que nos rodea, que hemos de custodiarlo con generosidad. No podemos dejar de lado lo débil que somos y, aún menos, el cometido encomendado, que ha de brotar en unión y en unidad, con la libertad necesaria, pero con la compasión debida. Si así actuamos, demos tiempo al tiempo, que no hay poder que no venga de las alturas, pero es menester adentrarse mar adentro, que es donde habita el verso que soy. Quédate, si acaso, con la receta de San Agustín: “Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor”. Bajo este procedimiento anímico, el restablecimiento está asegurado, lo recomiendo.

    En efecto, que corra la voz por la autopista del deseo y pueda hacerse realidad el fruto de la concordia, que es el que nos armoniza existencialmente, con el vigor y la fuerza necesaria de la recuperación. Cumplamos con las responsabilidades congénitas, con el compromiso de regresar a la poesía y no al poder, que todo lo tritura con maldades. Elevémonos a la inspiración lírica y reconstruyamos espacios níveos, ya que donde no hay espíritu cooperante, tampoco puede haber justicia. La ociosidad terrícola es la gran dominadora, hace falta salir de este vacío que desprenden los vicios, para dejar de estar contaminado de peligros. Estos abundan tanto en el mar, como en la tierra, también en el aire y, además, en los falsos hermanos. No sigamos, por tanto, ahogándonos en el error.

  • EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

    EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

    ✍Antonio Gómez Romera

    Domingo, 21 de septiembre de 2025

    En el CCXXXI aniversario de la llegada de la expedición Malaspina a la bahía de Cádiz

    Retrato de Alejandro Malaspina.- Óleo sobre lienzo (62 x 47 cm.), pintado por José María Galván y Candela, y conservado en el Museo Naval de Madrid.

    Hoy, domingo, 21 de septiembre, festividad de San Mateo, Apóstol de Jesús y Evangelista, en la trigésimo octava semana de 2025, se cumplen 231 años (domingo, 1794) de la llegada a la bahía de Cádiz de la “Expedición Malaspina o Malaspina – Bustamante” después de 5 años y 2 meses de su partida. Las corbetas “Descubierta” y “Atrevida” fondean “con todo el trapo largo”, pero una densa neblina dificulta su maniobra, siendo recibidos por una multitud de botes y lanchas que las rodean.

    José Bustamante y Guerra (Grabado).

    ANTECEDENTES

    Tal como recoge la profesora Águeda Jiménez Pelayo, de la Universidad de Guadalajara (Jalisco) de México, en “Tomás de Suria, un dibujante de la expedición de Malaspina. Su contribución al conocimiento del occidente de Norteamérica”, “en la segunda mitad del Siglo de Las Luces, como un resultado del notable interés europeo en las ciencias, varias naciones realizaron viajes marítimos alrededor del mundo, con el fin de ampliar los conocimientos acerca de la geología, cartografía, geografía y etnohistoria. Los ingleses y franceses recibieron el apoyo imperial para realizar estas expediciones, entre los primeros se distinguieron George Anson, John Byron y Philip Carteret; más tarde James Cook y otros. Entre las más destacadas exploraciones francesas del siglo XVIII se pueden mencionar las de La Condamine (1735-1744), Louis Antoine Bougainville (1766-1769), y la del conde de La Pérouse (1785-1788)”.

    Alejandro Malaspina nace el martes, 5 de noviembre de 1754, en Mulazzo (Gran Ducado de Toscana (Italia); estudia en el Colegio Clementino de Roma y en 1774 se gradúa en la Escuela de Guardiamarinas de Cádiz. Participa en diversas acciones de guerra en el norte de África y en largas navegaciones (1777 – 1779) en viaje de ida y vuelta a Filipinas, rodeando el cabo de Buena Esperanza.

    Itinerario de la Expedición Malaspina.

    En septiembre de 1788, estando en la isla de León (Cádiz), los entonces capitanes de fragata Alejandro Malaspina y José de Bustamante y Guerra (1759 – 1825) convienen proponer el llevar a cabo una gran expedición de la Real Armada de carácter político-científico por el imperio español y envían una carta (miércoles, 10 de septiembre) al Ministro de Marina, Antonio Valdés y Fernández Bazán (1744 – 1816), quien contesta el martes, 14 de octubre, que el rey Carlos III (1716 – 1788) ha autorizado el viaje y encarga a Alejandro Malaspina los trabajos preparatorios del proyecto. Según las instrucciones del rey, “No se regateará ninguno de los medios que puedan conducir al completo logro de los fines a que ha de dirigirse el viaje”. Los objetivos de la expedición son muy variados: levantamientos cartográficos en las costas de América, Islas Sandwich, Filipinas, Australia, y Nueva Zelanda, redactar informes de los territorios visitados sobre trazados de puertos, estadísticas del comercio y producciones y estudios etnográficos y de Historia Natural.

    El historiador británico Felipe Fernández-Armesto, en su obra: “Los conquistadores del horizonte: Una historia mundial de la exploración” (2006), refiere que “La monarquía (española) de la época dedicaba al desarrollo científico un presupuesto incomparablemente superior al del resto de naciones europeas. El imperio del Nuevo Mundo era un vasto laboratorio para la experimentación y una inmensa fuente de muestras. Carlos III amaba todo lo referente a la ciencia y la técnica, de la relojería a la arqueología, de los globos aerostáticos a la silvicultura. En las últimas cuatro décadas del siglo XVIII una asombrosa cantidad de expediciones científicas recorrieron el imperio español. Expediciones botánicas a Nueva Granada, Nueva España, Perú y Chile, reuniendo un completo muestrario de la flora americana. La más ambiciosa de aquellas expediciones fue un viaje hasta América y a través del Pacífico por un súbdito español de origen napolitano, Alejandro Malaspina”.

    Maqueta de la Descubierta – Museo Naval de Madrid.

    Una vez aprobada la empresa, la maquinaria estatal se pone en marcha. Se construyen dos nuevas corbetas: “Descubierta” y “Atrevida”, ambas botadas en el Arsenal de La Carraca (Cádiz), en abril de 1789. Se consulta a quienes en nuestro país o en los de nuestro entorno tienen conocimiento o experiencia sobre viajes transoceánicos: Antonio de Ulloa y de la Torre-Guiral (1716 – 1795), insigne compañero de Jorge Juan y Casimiro Gómez Ortega (1741 – 1818), Director del Jardín Botánico de Madrid, los franceses François de Lalande (1732 – 1807) y el abate Raynal (1713 – 1796), el inglés Sir Joseph Banks (1743 – 1820), presidente de la “Royal Society” y participante junto a Cook en su primer viaje, o el italiano Lazzaro Spallanzani (1729 – 1799). Todos opinan sobre el instrumental y los objetivos científicos del viaje. La “Academie des Sciences”, la “Royal Society” y el “Observatorio de Cádiz” también emiten su juicio y se obtiene la mayor información posible de los archivos estatales. Se adquiere el instrumental científico-técnico o se hace construir “ex profeso”, en los talleres de Londres y París, en algunas casas de Madrid y en el Observatorio de la Marina de Cádiz. Y se selecciona, con extraordinario cuidado, por los 2 comandantes de la expedición, Alejandro Malaspina y José Bustamante y Guerra, a los 204 hombres que han de formar parte de la expedición: 18 oficiales, 2 médicos cirujanos [Francisco Flores Moreno (1761 – 1839) y Pedro María González Gutiérrez (1760 – 1839)], 2 capellanes, 1 cartógrafo (Felipe Bauzá Cañas, 1764 – 1834), 3 naturalistas [Antonio Pineda Ramírez (1751 – 1792), Tadeo Haenke (1761 – 1817) y Luis Neé (1734 – 1807)], 4 pilotos y 6 dibujantes [Fernando Brambila (1763 – 1834), Tomás de Suria (1761 – 1844), José del Pozo (1757 – 1830) José Guío Sánchez (1753 – 1792), Juan Ravenet (1766 – 1821) y José Cardero Meléndez (1766 – 1811)].

    Las corbetas Descubierta y Atrevida de la Expedición Malaspina (1789-1794).

    EL VIAJE DE LA EXPEDICIÓN

    El jueves, 30 de julio de 1789, Malaspina, al servicio de la Armada Española, se dispone a partir desde el puerto de Cádiz para realizar una gran expedición científica y política. Ponen rumbo al océano Atlántico con un favorable viento del noroeste, pasando por las Islas Canarias. El itinerario de la expedición Malaspina no es de circunnavegación, aunque esa fue su pretensión inicial. El primer contacto con tierras americanas es el puerto de Montevideo. Siguen su viaje por Puerto Deseado, reconocen las Malvinas y la costa de la Patagonia, bordean el Cabo de Hornos y ascienden por la costa del Pacífico. Visitan Concepción, Valparaíso y Coquimbo; prosiguen viaje hacia El Callao y, desde allí, hacia los puertos de Acapulco y San Blas de California. Mientras los naturalistas se dedican al estudio detallado de las producciones del rico virreinato novohispano, las corbetas recorren el litoral hasta alcanzar los 60º de latitud norte, a la búsqueda del supuesto “Paso del Noroeste”.

    Bahía y puerto de Acapulco – grabado – Expedición Malaspina – Museo Naval.

    Durante el otoño de 1791 se prepara el detallado estudio del estrecho de Juan de Fuca, un trabajo que han de llevar a cabo los oficiales Dionisio Alcalá Galiano (1760 – 1805) y Cayetano Valdés Flores (1767 – 1835) durante el siguiente año, segregados ya de la expedición que durante las mismas fechas alcanzará las islas Marianas y Filipinas. En febrero de 1792 las corbetas alcanzan la isla de Guam, la única escala en una larga travesía de tres meses que han de llevar a la expedición al archipiélago filipino. Primero fondean en el puerto de Palapa, y luego en el de Sorsogon; la “Atrevida” prefiere dirigirse hacia Macao y Cantón, ambos puertos de extraordinaria importancia comercial, mientras la “Descubierta” reconoce la costa oeste de la isla de Luzón. Ambas corbetas se encuentran en la bahía de Manila el domingo, 20 de mayo de 1792, y permanecen en este puerto hasta mediados de noviembre. Durante este período los naturalistas contactan con Juan de Cuéllar, botánico al servicio de la Real Compañía de Filipinas, y exploran el interior de la isla de Luzón. En uno de estos viajes el naturalista Antonio Pineda encuentra la muerte, víctima de unas fiebres tropicales. Durante el verano austral las corbetas navegan por Nueva Guinea, Islas Salomón, y Nuevas Hébridas y, a fines de febrero de 1793, recalan en Bahía Dusky. Un mes después alcanzan Puerto Jackson y durante el mes de abril reconocen Bahía Botánica. La expedición completa sus datos sobre la costa de Chile, Tierra del Fuego, Río de la Plata y las Malvinas; doblará nuevamente el cabo de Hornos y alcanzará, en febrero de 1794, el puerto de Montevideo.

    Mapa de la costa de Alaska – borrador a lápiz de Felipe Bauzá

    COLOFON

    En su travesía han atracado en treinta y cinco puertos, y algunos como el de Acapulco, El Callao, Talcahuano o las Malvinas, los han visitado en más de una ocasión. La expedición ha cumplido una buena parte de sus cometidos: su colección de cartas hidrográficas es magnífica; se ha llevado a cabo una interesante serie de trabajos sobre el magnetismo terrestre y la gravedad; se han inspeccionado las más ricas minas de México y Perú, evaluando sus recursos productivos y sus sistemas de explotación; los naturalistas portan una buena colección de pliegos de herbario, algunas muestras mineralógicas, un número nada desdeñable de animales, una colección de materiales etnográficos y, por parte de los dibujantes, se ha realizado un excelente trabajo iconográfico. Casi un millar de imágenes entre plantas, animales, paisajes, tipos etnográficos, ritos y tradiciones, un inmenso álbum de los territorios coloniales pertenecientes a la Corona española. Sobre todo se recopila una amplísima información sobre las relaciones comerciales y el Gobierno de la América española. El enorme trabajo realizado se materializa en una gran colección de datos, especies botánicas, minerales, utensilios, trajes, herramientas, objetos de todo tipo, dibujos y más de 70 cartas náuticas.

    La Corbeta Atrevida – Grabado – Museo Naval de Madrid.

    Alejandro Malaspina conoce tras su llegada a Cádiz las mismas mieles de James Cook y su nombre se baraja entre los posibles para ocupar el sillón del Ministerio de Marina. Desgraciadamente, el informe que presenta Malaspina a su regreso a la metrópoli incluye observaciones críticas con algunas instituciones coloniales, lo que aprovecha Manuel Godoy para acusarle de revolucionario y enviarle, en abril de 1796, encarcelado al castillo de San Antón, en La Coruña. No cumple la condena de diez años y un día que le es impuesta y tras seis años de reclusión es desterrado a la Lunigiana, en su Italia natal, donde fallece en 1810.

    El Museo Naval de Madrid, además de dos retratos de Malaspina, conserva una gran cantidad de obras gráficas realizadas por los dibujantes y pintores que participaron en la expedición.

    YOUTUBE: HISTORIAS NAVALES. Expedición Malaspina. Un viaje científico-político alrededor del Mundo – Armada,

  • LA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS REGRESA A SU ERMITA

    LA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS REGRESA A SU ERMITA

                ✍Domingo A. López Fernández

    Cronista Oficial de la ciudad de Motril
    📸Fotografías: EL FARO

    El motrileño Jesús Ortega ofrece una charla sobre el proceso llevado a cabo en su restauración

    La imagen de Nuestra Señora de las Angustias ha regresado a su ermita tras el largo proceso de restauración al que ha sido sometida en el taller del artista motrileño Jesús Ortega Fernández. Su llegada se verificaba  a las 23:30 hrs de la noche del pasado viernes, 12 de septiembre, instante en el que la junta de gobierno de su hermandad le esperaba a las puertas de la ermita. El momento fue único, pues ninguno de los vecinos del barrio pudo contemplar la imagen hasta que fue ubicada junta al altar y sus camareras y el restaurador la revistieron con sus mejores galas. Finalmente, ultimado todo el proceso, a las 2:00 h de la madrugada los hermanos abandonaban la ermita dejando a la Virgen expuesta en un vistoso altar de cultos a los pies del presbiterio, en el que se podía ver a sus pies un conjunto de 65 flores que tienen un significado especial, pues cada rosa representa cada uno de los 65 días que la imagen ha permanecido fuera de su casa.

    Con el feliz regreso de la imagen, la junta de gobierno de la hermandad ha diseñado un programa de actos conmemorativos que daba principio el sábado, 13 de septiembre, con la apertura de las puertas de la ermita a las 10:00 h. Paralelamente, un constante repique de campanas y una traca de cohetes anunciaba a los vecinos que Nuestra Señora de las Angustias ya se encontraba en su casa. Desde ese momento quedaba expuesta a la veneración pública en horario de 10:00 a 13:30 h y de 17:00 a 21:00 h. Se hace significativo recordar que durante todo el día la Virgen ha permanecido acompañada de miembros de su hermandad y numerosos vecinos que han rezado junto a la imagen, muchos de los cuales, con sumo fervor, han pasado sus manos sobre los pies del Cristo.

    Ya en la mañana del domingo, a las 11:00 h, ha tenido lugar la eucaristía en acción de gracias por el feliz regreso de la Virgen, que ha presidido  su consiliario, D. Alberto Sedano Rodríguez. Este día, en el que se celebra la exaltación de la Santa Cruz, la hermandad también lo  ha manifestado con la exposición a culto del Cristo de la Sed, impresionante crucificado que desde el presbiterio dirige su mirada compasiva a su Madre en el camarín. El ceremonial ha sido seguido masivamente por los fieles, que han llegado a abarrotar por completo el recinto eclesial, siendo muchos los que han tenido que permanecer a las puertas de la ermita.

    Concluida la santa misa, el restaurador de la imagen, Jesús Ortega, ha expuesto a todos los presentes el minucioso proceso a que han sido sometidas las dos efigies que componen el conjunto escultórico, que es obra realizada en 1942 por el imaginero granadino Domingo Sánchez Mesa. El restaurador comenzaba su discurso con el exhaustivo diagnóstico del estado de conservación llevado a cabo mediante un análisis visual con la toma de fotografías y el examen con luz ultravioleta. Según avanzaba, dichos estudios pusieron de manifiesto diversos problemas en dos aspectos, el primero de ellos en el soporte, con la presencia de grietas, uniones muy visibles y refuerzos internos poco adecuados que afectaban a la estabilidad de la obra. En segundo lugar, la policromía, que manifestaba  un deterioro evidente por la acumulación de suciedad, el espeso barniz oxidado que ocultaba los matices originales, los arañazos provocados por los alfileres de las vestimentas, retoques poco homogéneos de antiguas intervenciones y pestañas postizas de gran tamaño que desvirtuaban el aspecto real de la escultura. En definitiva, según afirmó, todo ello provocaba una pérdida notable en la calidad estética y la legibilidad en la obra.

    En su disertación, el restaurador afirmó que a partir de este diagnóstico se definieron los criterios de intervención, que giraron en torno a tres principios básicos: el respeto absoluto a la obra original y a su lenguaje artístico, el criterio de mínima intervención, optando siempre por los tratamientos menos agresivos, y el empleo de materiales de primera calidad, reversibles, inocuos y estables. Además, pudo llevar a cabo una completa documentación del proceso, garantizando la transparencia y el registro histórico de cada actuación realizada.

    Iniciada la intervención, la restauración se pudo acometer en distintas fases, comenzando con una meticulosa limpieza que permitió eliminar barnices oxidados y depósitos de suciedad, con lo que se pudo restaurar la policromía original, la luminosidad y los matices propios conferidos por el artista Sánchez Mesa. Junto a ello, la consolidación de grietas estructurales y la fijación de zonas con riesgo de desprendimiento. Asimismo, el estucado de las lagunas detectadas, lo que dio continuidad a las superficies dañadas y posibilitó la reintegración cromática, que ha sido realizada de manera diferenciada y respetuosa. En definitiva, se pudo devolver la unidad estética a la imagen sin alterar los elementos originales. Según avanzó el restaurador, se ha ultimado todo el proceso con la aplicación de una capa de protección final para garantizar la estabilidad en el tiempo y la sustitución de las pestañas deterioradas por otras más adecuadas y acordes a la estética de la obra.

    En sus conclusiones, Jesús Ortega afirmó que el resultado de la intervención “ha permitido recuperar la intensidad expresiva de la Virgen y el dramatismo del Cristo en su regazo, resaltando la riqueza de las carnaciones y los detalles propios de la policromía original, en tonos tierras y acabados mates característicos del autor. La imagen, que constituye un referente devocional y patrimonial de Motril, se presenta ahora renovada, más cercana a su concepción inicial y en condiciones óptimas para su conservación futura. De este modo, la restauración no solo ha supuesto una labor técnica, sino también un ejercicio de respeto a la memoria artística y devocional de la hermandad y de la ciudad, garantizando que esta joya de la imaginería siga siendo contemplada con la emoción y la devoción que merece”.

    Concluida su exposición, Jesús Ortega recibía las felicitaciones de la junta de gobierno de la hermandad de la Virgen, así como de los numerosos fieles que han seguido con atención el proceso a que ha sido sometida su Virgen y Patrona. Por su parte, la Real Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias hacía público un comunicado en el que gozosa exponía que en la mañana “la ermita se ha llenado de fe y emoción. Han sido muchísimos los devotos que han querido reencontrarse con la Virgen de las Angustias: miradas emocionadas, lágrimas de alegría y corazones que han vuelto a latir al compás del amor a nuestra Madre. Ha sido un verdadero regalo comprobar la inmensa devoción que despierta la Reina del barrio, que hoy ya vuelve a estar en su casa”.

  • SOLEMNE MISA DE DESPEDIDA AL PÁRROCO DE LA  ENCARNACIÓN

    SOLEMNE MISA DE DESPEDIDA AL PÁRROCO DE LA  ENCARNACIÓN

                ✍Domingo A. López Fernández

    Cronista Oficial de la ciudad de Motril

    📸Fotografías: Paulino Martínez Moré

    Cronista Gráfico Oficial de la ciudad de Motril

    D. José Albaladejo pasa a desempeñar su ministerio pastoral en las parroquias de Huétor Santillán y Beas de Granada

    La iglesia Mayor de la Encarnación acogía en el día de ayer, domingo, 14 de septiembre, la solemne misa de despedida de D. José Albaladejo Hernández, párroco que durante trece años ha estado al frente de la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación y que a partir de ahora va a ejercer su ministerio pastoral en las parroquias de la Encarnación de Huétor Santillán y la de Inmaculada Concepción de Beas de Granada.

    Sacerdote amable, cordial, afectuoso, sensible, cercano, muy cercano y, sobre todo, humano y con la doctrina cristiana a flor de piel, han hecho de este buen “cura” que haya empatizado con todo el mundo en Motril y que la ciudad lamente profundamente su marcha. D. José Albaladejo reconoce que acata la decisión de la superioridad y que ha de seguir su ministerio en otras parroquias en las que ha de difundir la palabra de Dios. Ha sido consciente que los feligreses han querido remitir al arzobispado una carta solicitando que no se le traslade, gesto que ha agradecido personalmente a EL FARO en la entrevista que se hizo el pasado martes, pero afirmaba que debe seguir los caminos de Dios allá donde le manden para seguir haciendo iglesia, algo a lo que añadimos desde aquí, a seguir haciendo el bien y ayudando a todo aquel que le solicita su colaboración. Días pasados, el ayuntamiento de la ciudad le recibía para hacerle su despedida institucional y desearle todos los parabienes en su nuevo destino, a la vez que recibía las muestras de agradecimiento de toda la corporación. Su mensaje fue claro y rotundo: “Gracias, Pepe, por tu enorme labor espiritual y humana, Motril siempre llevará tu huella”. Asimismo, recibía un obsequio representativo que remarca el nombre de la ciudad y que toma como modelo escultural el recibimiento que se hace a los visitantes en la fuente de acceso de la entrada oriental. En el acto ha estado arropado por las hermandades motrileñas del Humildad y Victoria, Santa Cena, Vera Cruz, Cristo Buena Muerte y la Agrupación hermandades y cofradías, dado que ha sido su consiliario. Asimismo, desde que la Curia granadina comunico hace meses su traslado, han sido infinidad de feligreses los que han acudido a su despacho para ofrecerle su pesar por la marcha y desearle la gran acogida que merece en los dos pueblos donde ha de ejercer su ministerio.

    La eucaristía de despedida al párroco tenía lugar a las 12:00 hrs, y ya desde bastante tiempo antes se hacía difícil ocupar un sitio libre en la iglesia. La acogida de los fieles ha sido multitudinaria, y no se recuerda un hecho similar, pues las naves laterales, incluso, han estado abarrotadas de fieles que han  tenido que seguir la santa misa de pie. La eucaristía ha sido presidida por el párroco, estando asistido de los PP. Agustinos D. Bonifacio Diez Pérez y D. Antonio Manuel Martín Blanco. Desde un primer momento la emoción ha embargado a D. José Albaladejo, que ha tenido palabras de reconocimiento a todas las personas que han estado a su lado a lo largo de los años. Ha recordado a su familia allí presente, a las catequistas, a las cofradías y hermandades, a la institución municipal, al coro de las Angustias, a Pepe “el cartero”, que ha sido su mano derecha en la iglesia y, en general, a todas las familias, personas e instituciones que le han tenido como “pater”, como guía espiritual y como amigo. En su exposición ha recordado los buenos momentos vividos en la parroquia desde que fue destinado a ella hace trece años. Asimismo, los difíciles de la pandemia, en la que la iglesia tenía que separar a los fieles con pegatinas de colores para evitar los contagios, los días de alegría de matrimonios, bautizos y comuniones y también, como no, los tristes de entierros de personas conocidas y no conocidas que ya no se encuentran con nosotros.

    La cercanía con el párroco y los múltiples afectos que ha recibido durante su ejercicio pastoral se han hecho presentes en la celebración del sacramento de la comunión, donde filas interminables de fieles han querido recibir la hostia sagrada de sus manos como forma de unión con Cristo en la presencia de su hijo y discípulo en la palabra del Señor. Próxima a finalizar la santa misa, los fieles presentes han obsequiado al párroco con varios regalos, entre ellos cuatro casullas con los colores propios de su celebración, el blanco para Pascua, el rojo para el martirio y el Espíritu Santo, el verde para la esperanza y Tiempo Ordinario y el morado para la Cuaresma y Adviento de penitencia. Asimismo, ha recibido un porta-viático para la asistencia a los enfermos que no pueden asistir personalmente a la santa misa. D. José Albaladejo ha recibido abrumado este gesto de confraternidad con sus fieles, a los que ha agradecido profundamente su cercanía y predisposición a todo cuanto les ha requerido. Finalizada la santa misa, han sido innumerables las felicitaciones personales al párroco junto a la enorme profusión de fotografías que dan cuenta del particular gesto de afecto y querencia que se ha ganado con su labor pastoral a lo largo de los años. Finalizada la misma, se ha ofrecido a los presentes un pequeño refrigerio junto a la puerta norte de la iglesia, donde los fieles han departido recordando anécdotas vividas junto al párroco.

    AGRADECIMIENTO DE SUS FELIGRESES

    Finalizada la santa misa, José Gómez, quien hace labores de sacristán en la iglesia de la Encarnación, ha procedido a la lectura de una carta al párroco que ha sido ampliamente firmada por sus feligreses en la que por su emotividad, EL FARO transcribe literalmente:

    “Querido Padre José: Después de casi trece años de compartir momentos, alegrías y desafíos en la comunidad, tus feligreses, queremos expresarte nuestro profundo agradecimiento por tu dedicación y servicio. Tu guía espiritual, tu comprensión y tu amor incondicional han sido un faro de fe y esperanza para todos. Tu compromiso con la Fe y con la comunidad ha sido una inspiración constante. Tu capacidad para escuchar, aconsejar y consolar han tocado los corazones de tus feligreses a los que has hecho mejores personas y mejores cristianos con un corazón lleno de amor hacia el prójimo. Te agradecemos la comprensión y cariño con la que en tu despacho, y siempre con una sonrisa, has recibido a cualquiera que te ha necesitado para una consulta personal, un consejo o una palabra de consuelo. Hemos sido testigos de tu incansable labor como Pastor, como docente en las Dominicas, Capellán del hospital y siempre dispuesto con alegría a colaborar con cualquier parroquia que te ha necesitado. Has sabido ganarte el respeto y el cariño de todos los que te conocen independientemente de que sean creyentes o no. Aunque te vas, tu legado permanecerá entre nosotros como ejemplo de amor y servicio. Que Dios te bendiga y te guie y que el Espíritu Santo te ilumine y te llene de sabiduría para que en tu nuevo destino, predicando la palabra de Dios, hagas una comunidad como la que dejas en nuestra querida parroquia de la Encarnación. Con gratitud y cariño, tus feligreses”. Su contenido, igualmente le ha sido entregado en un pergamino para que siempre tenga en su memoria al pueblo de Motril.

    DATOS BIOGRÁFICOS DEL PÁRROCO

    D. José Albaladejo Hernández nace en Murcia capital. Es hijo de padres murcianos de extracción muy humilde, D. José Albaladejo Almela y Dª Consuelo Hernández Alcantud. Él es ferroviario, factor de circulación, y la madre cuida de una huerta murciana. D. José es el tercero de los cuatro hijos habidos en el matrimonio, Feliciano, Francisco, ya fallecido, José y Consuelo. Por razón de su actividad laboral, su padre es ascendido a jefe de estación, lo que lleva aparejado el traslado forzoso y el ejercicio profesional en las estaciones de Alicante, Albacete.., etc. Ya nacido él su padre es destinado a la provincia de Granada, pasando por diversas estaciones, primeramente la del pantano de Cubillas, frente a Calicasas, y luego Albolote e Iznalloz. Su situación cambia cuando el hermano mayor comienza a estudiar la carrera de medicina en Granada y el sacerdote D. Pedro Manjón Lastra ofrece a sus padres una vivienda que promociona en el Polígono de Cartuja, lugar al que se traslada la familia, aunque su padre sigue trabajando en Iznalloz. D. José estudia en el colegio público de Iznalloz hasta sexto de EGB y continúa sus estudios en Granada en el colegio Escolapios Luz Casanova de Cartuja, para pasar posteriormente al I.E.S. nº 4 de Cartuja 4 que el precisamente inaugura como alumno.

    D. José decide orientar su vida hacia el sacerdocio. Afirma que “se trata de un sentimiento interior al que da muchas vueltas hasta que da finalmente el paso; es un descubrir la vocación”. Ingresa en el Seminario San Cecilio de Granada en 1985, y tras seis años de estudios es nombrado diácono en la iglesia de Santa María la Mayor de Padul. Tras pasar por varias parroquias es ordenado sacerdote el día 7 de junio de 1992, siendo destinado en su ministerio a las parroquias de Zagra, Ventorros de San José y la pedanía de La Viña de Algarinejo, teniendo su residencia en este último pueblo que es donde está la casa parroquial. Aquí se mantiene durante tres años, para trasladarse a Madrid y seguir estudios en el Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME). De aquí pasará a Lyon (Francia), donde permanece un año, siendo trasladado a Togo, colonia francesa, como misionero, experiencia según nos dice que fue muy gratificante, pues los nativos venían a la iglesia pidiéndonos ayuda, cumplían con sus deberes en la iglesia y le ayudábamos a construir pozos, escuelas y centros sanitarios. Permanece como misionero durante cinco años, para ser destinado a la parroquia de Güejar Sierra, donde permanece otros cuatro años. De aquí será destinado a Calahonda, donde va a ejercer su ministerio durante siete años, para pasar a la iglesia de la Encarnación de Motril, donde ha sido su párroco durante  casi trece años.

    En palabras a EL FARO, D. José Albaladejo ha querido trasladar a la ciudadanía “que me he sentido muy bien acogido. Han sido trece años y me ha sorprendido la reacción del pueblo de Motril; ha sido impresionante, de verdad, sobrecogedor, me ha llegado al corazón, con la gente dispuesta a hacer escritos para que me quede. Me han mostrado un gran cariño. Motril es un gran pueblo. Agradezco a los motrileños su trato; me he encontrado muy a gusto. He estado ligado a Motril durante veinte años, pues llegué en 2005 a Calahonda y he sido capellán del hospital empezando a media jornada con D. Manuel Jiménez, el párroco de las Angustias. Entré en el hospital en octubre de 2005 y me voy en septiembre de 2025, así que por un mes no he llegado a cumplir los veinte años”.

    D. José Albaladejo, el párroco de la sonrisa eterna, el hombre amable, simpático y cordial tomará posesión de su nuevo cargo en las parroquias de Huétor Santillán y la de Inmaculada Concepción de Beas de Granada el próximo domingo, 21 de septiembre, y hasta allí se va a dirigir un autobús repleto de motrileños para acompañarle en ese primer día de su nuevo destino. Sin más, solo queda desearle a D. José, Pepe “el cura”, nuestros mejores deseos en su nuevo ministerio, sabiendo que va a ser acogido con la misma querencia y afecto que lo ha tenido en Motril.