Categoría: Opinión

  • EL BARRANCO DEL HIGUERÓN, POLOPOS

    EL BARRANCO DEL HIGUERÓN, POLOPOS

    EL BARRANCO DEL HIGUERÓN, POLOPOS

    ✍Texto y Fotografías: Valeriano Morales González

    Valeriano Morales González.

    Salida de Polopos a las 8 de la mañana por el Camino Rural que va hasta La Mamola. Me he descuidado un poco al levantarme y el sol dorara mi piel a la vuelta. ¡Este sol!, que me llena de luz y belleza, también me puede quemar. Al llegar al desvío «CAMINO NUEVO DEL HIGUERÓN». Giro a la derecha, siempre bajando hacia el barranco.

    Miro hacía el mar, y van saliendo del agua unas nieblas muy blancas y poco densas. Deshilachadas, con poca humedad, se nota que no irán muy lejos. Voy por una pista de tierra. Hay una preciosa vista de Polopos, ya son las 8:30h, el entorno pleno de barranquillos, las casas encaladas…, y las sombras van desapareciendo por el avance del sol. Sobrecoge el desnivel tan grande de este terreno; el mar se fue tragando las piedras, la vegetación, la tierra… quedaron los barrancos y los desfiladeros.

    A estas horas de la mañana, hay una paz amable. La Naturaleza me da el verde de las «altabacas»: (también conocida como olivarda o matamoscas, es una planta arbustiva con hojas y tallos pegajosos y un aroma resinoso. Planta común en montes, márgenes de fincas, cunetas,… Se utiliza en la medicina popular para tratar contusiones, golpes y dolores de muelas… Fue utilizado como atrapamoscas. Se colgaban del techo unas pocas ramas enteras de la planta, a ellas acudían las moscas atraídas por la sustancia viscosa, en la que quedaban atrapadas. También se ha usado para fumar, como sustituto del «tabaco», de ahí viene el nombre de «altabaquera»). En Polopos, se les ponía a las bestias de carga, mulos y burros en las heridas y picaduras de tábanos, etc).

    En verano, por estas tierra, a parte de la altabaca, está también el verde de los almendros; el de las higueras, con sus sabrosos higos, algunos a primeros de agosto ya están maduros; las viñas, tan verdes, miran al mar, esperan la niebla que les de humedad a los racimos…
    Poco a poco, voy caminando con mis dos amigo los bastones de senderismo, que me ayudan a equilibrarme, a apoyarme, e impulsarme sobre la tierra que piso.

    Llego al barranco del Higuerón. Muy profundo, que parece que esté en el infierno. Aquí habitaban los dioses del Averno. «Esperaba que Cancerbero con su barca me pasara al otro lado, como a «Orfeo y a Eurídice de la mitología griega.: Cuando Orfeo tocaba la lira, los hombres se reunían para oírlo y hacer descansar su alma. Así enamoró a la bella Eurídice y logró dormir al terrible Cancerbero cuando bajó al inframundo a intentar rescatarla. Ablandó los corazones de Hades y Perséfone, que permitieron a Eurídice que volviera con Orfeo al mundo de los vivos, pero con la condición de que él caminase delante de ella y no mirase atrás hasta que hubiesen alcanzado el mundo superior y los rayos del sol bañasen a su mujer.

    Orfeo y Eurídice llegaron finalmente a la superficie. Entonces, por desesperación Orfeo volvió la cabeza para ver a su amada; pero ella no había sido bañada completamente por el sol. Así que se desvaneció en el aire, y esa vez para siempre».

    Al lado del barranco «el Llueca» tenía unas buenas tierras, con huertos incluidos. Los muros de lo que fue un importante cortijo, todo abandonado y dejado, sin cultivar. «El Llueca» vivía en Polopos miserablemente en una humilde casucha con una hermana, los dos solteros. No trabajaban, ni tampoco daban las tierras para que las cultivara nadie…

    Por el entorno de este barranco, mi familia tenía dos huertos y unos almendros. Había plantado un naranjo mandarino, con sus oloroso fruto que, disfrutábamos con mucho placer. Lo vendimos a J. y, como por aquí, el barranco baja con agua lo ha plantado de aguacates.
    El barranco, es traicionero de zarzas, juncos, mimbres…se desarrollan, crecen y tapan el paso por su curso.

    La sombra es casi completa, hay mucha humedad. Una poca agua corre muy despacio por el centro del curso del barranco. Salen hilillos de agua de los arbustos y rocas. Al borde del barranco han construido una alberca y se ha encauzado el agua con una goma, que cae con un sonoro salto. En este entorno se han plantado muchos aguacates para aprovechar el agua.

    Fui bajando barranco abajo, dirección a la Rambla de Cautor en La Mamola, -cerquita del mar-. Hace unos años, una fuerte tormenta limpio el cauce del barranco y, durante un tiempo se pudo pasar sin dificultad. Las zarzas, arbustos y maleza han ido creciendo de nuevo y han vuelto a tapar el paso. Yo, empecinado de llegar lo más cerca del mar, afronto las dificultades como animal que busca agua y comida. Tuve que doblarme, hincarme de rodillas para que me dejaran pasar las zarzas, que se enganchaban en mi ropa, desgarrándola y penetrando en mi piel arañándola. Yo me defendía dando bastonazos, apartando las zarzas, pisando pequeñas ramas y arbustos. Seguí adelante como animal herido… tuve que pagar un precio alto: de vez en cuando me quitaban el sombrero y tenía que volver unos pasos para rescatarlo, el pantalón roto, arañazos varios en gran parte del cuerpo… No todo fueron dificultades, de vez en cuando un chorrillo de agua me acompañaba en pequeños tramos del barranco. El agua fluía sin ruido, con sus pequeñas cascadas, su alegría y la idea fija de llegar al mar. Me sentaba, a disfrutar de esos momentos de calma y belleza. De conversación con el chorro del agua, y negociando con las zarzas, para que me dieran alguna «mora» y hacer nuevos pactos de no agresión.

    En algún tramo tuve que salir del barranco, me impedían seguir, me expulsaban de su curso. Un poco más abajo lo retomaba con más ganas. Llegué a un lugar con una pequeña presa, los regantes de Cautor habían puesto una goma para llevar el agua a los invernaderos. Parece que les llega muy poca agua. Hay tramos que se puede pasar, se limpió el barranco cuando se puso la goma y para controlar el agua.
    Un poco más abajo tuve que rendirme, me era imposible seguir. Me salí del barranco hacia la izquierda, en dirección hacia la «aljibe de los Garcías», con un desnivel tremendo hasta llegar a ella. Al inicio de la subida, me encuentro unos muros de piedra de un antiguo cortijo, con bancales y, lo que parece que fue una era. Esta zona, me han dicho que es «el Castillejo» donde se han encontrado restos arqueológicos muy antiguos.

    Voy subiendo muy despacio, y con cierta dificultad pues, son las doce del mediodía, con un «sol de justicia». De vez en cuando, venía aire, me movía el sombrero y me daba aliento para seguir.

    Al llegar a lo alto, al lado de la aljibe, (aljibe árabe de época bereber) divisé un algarrobo y le pedí permiso para tumbarme. En su sombra y con el aire que venía del mar fui renaciendo de «mis cenizas». Y me sentí bien durante un rato, incluso me dormí unos minutos o segundos. Un Paraíso me abrió las puertas, lleno de algarrobos y almendros. El mar se acercaba pero, no llegaban a mis pies descalzos las olas.
    Este algarrobo es un milagro que esté aquí, verde perenne, con más sombra que hojas. Árbol centenario, (los algarrobos pueden vivir más de 500 años). Guarda recuerdos de muchas generaciones de agricultores. También de pastores con su ganado hacia la Sierra en verano y, vuelta al sur en el invierno. Bebían agua de la aljibe y descansaban bajo el algarrobo.

    Ya recuperado, tenía que seguir hasta Polopos. Eran las 13:30h y el sol estaba en su cenit. En la pista, en el borde de la carretera hasta llegar al pueblo, han plantado algunos árboles, y me ofrecían su generosa sombra. Yo, me iba parando en todas para refrescarme y recuperar aliento. Estos árboles, me daban un empujoncito para llegar a la sombra siguiente. Y así seguí adelante sin mirar hacia atrás, hasta llegar a la Fuente Vieja de Polopos. Metí la cabeza con sombrero y todo, bajo el chorro del único caño que lleva agua…

    «Caminé sin rumbo por un camino conocido. Hay cosas sin dueño: las rosas y los ríos, el amor y el ensueño».
    «Este barranco tan pobre, y con tan poca agua, también sueña con la mar».
    «Hubo un lugar y un tiempo en que el espíritu viviò una vida más alta».
    «Una sombra cruzándose en la sombra, con mi sombra».
    «Una lágrima en la mejilla del tiempo». «Viviendo frente al misterio».
    » Allá está todo lo que necesitas. Sol y luna y estrellas, pues la luz que reclamas está en tu interior». -Hermann Hesse-.
    «El agua corría, nadie la bebía. Yo tampoco la bebí,
    y seguí barranco abajo, hasta que las zarzas me lo impidieron. Cambié de rumbo y subí montaña arriba,
    hasta la bendita aljibe.
    Allí me quedé, junto al algarrobo centenario,
    Me dio cobijo y su sombra curativa…»

    «Verdes y lozanas zarzas me detienen, se agarran a mi ropa y la desgarra. Yo sigo, como el zorro; como el lobo sediento, a solas con su sed, que le hiere y le cura…Aquí no hay ni ruido ni prisa, has de ser valiente para seguir. Hay paz en el silencio y no puedes rendirte, tampoco puedes volverte atrás. Las zarzas te amenazan a cada paso. Es una posesión real tu vida, el mundo está lleno de trampas.
    Muchos miedos nacen del cansancio y la soledad, no te angusties con pensamientos negativos. Tu eres hijo del universo como lo son los árboles y las estrellas. El mundo es aún hermoso… Me esfuerzo por buscar la luz…»

  • EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

    EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

    ✍Antonio Gómez Romera

    Domingo, 24 de agosto de 2025

    En el CXXVI aniversario del nacimiento del escritor Jorge Luis Borges

    Un día como hoy, domingo, 24 de agosto, festividad de San Bartolomé, en la trigésimo cuarta semana de 2025, se cumplen 126 años (1899), del nacimiento en Buenos Aires (Argentina), del escritor Jorge Luis Borges, uno de los grandes escritores del siglo XX en lengua castellana y la literatura universal. Ciego a los 55 años, ha sido un personaje polémico, con posturas políticas que le impidieron ganar el Premio Nobel de Literatura al que fue candidato durante casi treinta años.

    Jorge Luís con 2 años de edad.

    Breves Notas Biográficas

    (De Infancia y Juventud)

    Jorge Luís nace en la calle Tucumán 840, en una casa porteña de fines del siglo XIX, con patio y aljibe, dos elementos que se van a repetir como un eco en sus poesías. Su padre, Jorge Guillermo Borges (1874 – 1938), es un abogado argentino natural de la provincia de Entre Ríos que se dedica a impartir clases de psicología. Es un ávido lector y tiene aspiraciones literarias que concreta en una novela, “El caudillo”, y algunos poemas; además traduce a Omar Jayyam de la versión inglesa de Edward Fitzgerald. Su madre, Leonor Acevedo Suárez (1876 – 1975), es uruguaya. Aprende inglés de su marido y traduce varias obras de esa lengua al español. Dos años después (1901) nace su hermana, Leonor Fanny Borges, “Norah” (1901 – 1998). Según reconoce el mismo Borges, “en todos nuestros juegos era ella siempre el caudillo, yo el rezagado, el tímido, el sumiso. Ella subía a la azotea, trepaba a los árboles y a los cerros. Yo la seguía con menos entusiasmo que miedo”.

    La infancia de Jorge Luís transcurre en la calle Serrano 2135 del barrio de Palermo, que por aquella época es un barrio marginal de inmigrantes y cuchilleros. A los cuatro años ya sabe leer y escribir y debido a que en su casa se habla tanto español como inglés, Jorge Luís crece como bilingüe. Bajo esta educación, en 1905 comienza a tomar sus primeras lecciones con una institutriz británica. Al año siguiente escribe su primer relato, siguiendo páginas de El Quijote. Según refiere, “Empecé a escribir a los seis o siete años. Trataba de imitar a los escritores clásicos españoles, por ejemplo Miguel de Cervantes. Mi primera historia fue una especie de absurdo a la manera de Cervantes, un antiguo romance titulado “La visera fatal”. Además, esboza en inglés un breve ensayo sobre mitología griega”.

    Jorge Luis en su infancia.

    A los nueve años traduce del inglés “El príncipe feliz”, de Oscar Wilde, texto que se publica en el periódico “El País”, y que rubrica con el nombre de “Jorge Borges (h)”. Ese mismo año ingresa en la escuela pública. Es una experiencia traumática: los compañeros se burlan de él por “sabelotodo”, por llevar anteojos, vestir como un “niño rico”, no interesarse por los deportes y hablar tartamudeando. Durante los cuatro años que permanece en ese colegio no aprende mucho más que algunas palabras en lunfardo y algunas estrategias para pasar desapercibido.

    En 1914, su padre se ve obligado a dejar su profesión debido a la misma ceguera progresiva y hereditaria que décadas más tarde va a afectar también a Jorge Luís y decide viajar a Europa con su familia para realizar un tratamiento con un famoso oculista ginebrino. Tras una breve estancia en París y Londres y recorrer el norte de Italia para refugiarse de la Primera Guerra Mundial, la familia se instala en Ginebra (Suiza). Jorge Luís y Norah asisten a la escuela donde estudian y aprenden francés y latín. Cursa el bachillerato en el Liceo Jean Calvin que es de inspiración protestante. Lee, sobre todo, a los prosistas del Realismo francés y a los poetas expresionistas y simbolistas, especialmente a Rimbaud. A la vez, descubre a Schopenhauer, a Nietzsche, a Carlyle y a Chesterton. Con la sola ayuda de un diccionario aprende por sí mismo el alemán y escribe sus primeros versos en francés.

    Con el final de la Primera Guerra Mundial y después del fallecimiento de la abuela materna, la familia Borges se traslada a Lugano, donde residen un año hasta que deciden pasar una temporada en España, donde se puede vivir con tranquilidad y dedicados al estudio, la lectura y la escritura.

    1907 – Georgie y Norah en el jardín de casa.

    Borges en España

    Entre finales de 1918 y 1921, la familia va a tener su residencia en España. Llegan a Barcelona para, desde su puerto, partir hacia la isla de Mallorca por la belleza y la tranquilidad que la isla ofrece y porque se puede vivir con poco dinero. Deciden vivir en la ciudad de Palma, en el hotel Continental, sito en la calle San Miguel y hoy desaparecido. Poco después trasladan su residencia a Valldemosa, un pequeño pueblo situado en lo alto de las colinas, a unos veinte kilómetros de Palma, invitados por la familia Sureda a su viejo palacio. Allí, Jorge Luís va a conocer a Jacobo Sureda, con quien va a mantener una gran amistad. El tiempo que pasan en Mallorca lo aprovecha su padre para escribir la novela “El caudillo” que edita con su dinero en la isla y que luego regala a sus amigos porteños. Y, Jorge Luís, profundiza en el conocimiento del latín gracias a un cura experto en la obra de Virgilio, “el poeta de los poetas”. Años después, recuerda: “Mallorca es un lugar parecido a la felicidad, apto para en él ser dichoso, apto para escenario de dicha, y yo, como tantos isleños y forasteros, no he poseído casi nunca el caudal de felicidad que uno debe llevar adentro para sentirse espectador digno (y no avergonzado) de tanta claridad de belleza. Dos veces he vivido en Mallorca y mi recuerdo de ella es límpido y quieto: unas tenidas discutidoras con mis amigos, una caminata madrugadora que empezó en Valldemosa y se cansó en Palma, una niña rosa y dorada de la que estuve enamorado alguna vez y a la que no se lo dije nunca, unos días largos remansándome en el cálculo de las playas. Ahora dejo de escribir y sigo acordándome”.

    La casa de Serrano 2147, en el barrio de Palermo, donde vivieron los Borges hasta su viaje a Europa en 1914.

    En el otoño de 1919, la familia se desplaza hacia el sur de España. Después de visitar Córdoba, donde Norah conoce al gran pintor Julio Romero de Torres (1874 – 1930), y Granada, donde Jorge Luís compra un ejemplar del libro de poemas “Wine, water and song” -1915- de Gilbert Keith Chesterton (1874 – 1936), y lo data y firma a lápiz en el reverso, se establecen en Sevilla, en el desaparecido «Hotel Cecil», donde nueve años antes se ha alojado el ilustre pintor francés Henri Matisse, en la antigua Plaza de San Fernando y actual Plaza Nueva, aunque también algunas fuentes dicen que vivieron unos meses en la calle San Blas, a las espaldas de la iglesia de San Luis de los Franceses. El rosarino Manuel Forcada Cabanellas (1901 – 1944), dice sobre Jorge Luís: «por aquellos mismos tiempos (año 1919) apareció por feliz azar en el incomparable vergel sevillano un inquieto viajero argentino sediento de abarcar el mundo con su mirada escrutadora. Era un joven que aún no representaba veinte años y que, después de una larga gira por distintos países europeos, llegaba de Alemania, Suiza y Mallorca con el espíritu pletórico de luminosas imágenes y precoces afanes renovadores, sólidamente pertrechado de una vasta cultura, impropia para su mocedad».

    El joven Jorge Luís, apodado en Sevilla, “Georgie”, vive aquí lo que, según él mismo, es una de las etapas más bonitas de su vida, «yo me sentía sevillano». Las amistades que hace, las tertulias compartidas, las fiestas vividas, marcarán su madurez como persona y como escritor. En sus “Cartas del Fervor”, de enero de 1920, dice sobre Sevilla: «he hecho aquí algunos amigos, unos tipos muy amables, poetas ultraístas… y con ellos mucho he noctambulado,…he vaciado copas, inspeccionado bailes de prostitutas, comido churros, jugado e incluso ganado en la ruleta, y anteayer por la noche he visto el amanecer que se abría en una tormenta de luz sobre el Guadalquivir y transformaba los vidrios del pequeño café donde estábamos en raras y espléndidas vidrieras de púrpura y azul pálido».

    Borges y Eco, por el ilustrador Roberto Bobrow.

    En Sevilla publica (31 diciembre 1919) en las páginas de la revista «Grecia» su primer poema «Himno del mar» y se relaciona con miembros del Ultraísmo, movimiento que él luego exporta a Latinoamérica a su regreso a Buenos Aires y que va a ser determinante en la vanguardia del continente. Se puede citar en ello a Rafael Cansinos Assens (1882 – 1964): un prolífico escritor que ya para la década de 1920 ha escrito más de 50 títulos e innumerables traducciones y prólogos: “Era un hombre alto. Lo más notable de Cansinos es que vivía exclusivamente para la literatura, sin ninguna preocupación por el dinero o la fama. Una vez fui a visitarlo y me llevó a su biblioteca; yo debería decir más bien que toda su casa era una gran biblioteca. Allí había libros en todos los idiomas del mundo. Como carecía de dinero para proveerse de estanterías, los libros estaban apilados hasta el techo, lo cual obligaba a buscar el camino entre aquellas verticales columnas. Yo sentía la sensación, cuando estaba con Cansinos, que encerraba todo el pasado de Europa, algo así como el símbolo de toda la cultura Occidental y Oriental. Cansinos fue también el traductor más fabuloso que yo conocí. Yo le debo muchas cosas a Cansinos. Entre ellas supo transmitirme su amor a la literatura, el placer de la conversación literaria. Además estimulaba mis lecturas. Me consideraba especialmente por el conocimiento que yo tenía de los clásicos y de la literatura inglesa y escandinava. Todavía me complazco de pensar en mí como su discípulo”. A el citará en numerosas ocasiones y recordará durante el resto de su vida como su maestro. A través de Cansinos se introduce en el conocimiento de la cultura hebrea, tan importante y recurrente en su obra. Otro de los miembros del Ultraísmo es Adriano del Valle Rossi (1895 – 1957), redactor jefe de «Grecia», el cual se enamora perdidamente de su hermana Norah.

    La familia Borges Acevedo – Ginebra – 1914- 1909 – Montevideo – Postal con la imagen de Georgy y Norah.

    Por su parte, Cansinos escribe sobre Borges exponiendo que “Atraídos por el fragor del Ultra, llegan a nuestra tertulia del Colonial varios escritores argentinos, muchachos jóvenes que simpatizan con las nuevas tendencias estéticas. Uno de ellos es Jorge Luis Borges, un joven delgado, alto y con lentes de profesor. Viene de recorrer Europa en compañía de su hermana Norah, que hace unos dibujos muy modernos. Ha estado en Alemania, es políglota y tiene un enorme fondo de cultura. Aún no publicó ningún libro, pero ya en su país se hizo notar por su colaboración en revistas literarias. Se adhiere, desde luego al Ultra y se compromete a ser su introductor en Argentina. Jorge Luis y su hermana celebran reuniones literarias en su casa, a las que acude Guillermo de Torre que, según me dicen, le hace el amor a Norah, a la que califica de fémina dinámica y porvenirista”.

    El próximo destino de la familia Borges es Madrid. Una vez aquí, Jorge Luís es invitado a participar en la tertulia del “Café de Pombo”, que, en el sótano del local, mantiene Ramón Gómez de la Serna (1888 – 1963): “Era un gran escritor, dueño de una prosa admirable, un gran artista con sentido poético de la vida. Yo no dudo que quedará en la historia de las letras. Junto con Alfonso Reyes ha sido, para mí, uno de los mejores prosistas de la lengua castellana de todos los tiempos. Creo que pocos han manejado el idioma como él”, pero, no le gusta y no vuelve más: “No me agradó porque Gómez de la Serna hablaba él solo y lo hacía mal de todo el mundo”.

    Sin embargo, el corazón del Ultraísmo se asienta en “El Colonial”, un café bullanguero situado en el número 3 de la calle Alcalá, junto a la puerta del Sol. Así lo describe Jorge Luís: “El café Colonial fue para los ultraístas españoles el equivalente del Cabaret Voltaire dadaísta. Seguramente, no tenía el glamour del que disponía el café suizo, pero en cambio se trataba de un lugar pleno de actividad pues estaba abierto prácticamente las veinticuatro horas del día”.

    Jorge Luis Borges, en Ginebra en 1916, con sus dos abuelas Fanny Haslam y Leonor Suárez, su hermana Norah, su madre y las primas uruguayas de la familia Haedo.

    Jorge Luís recuerda años más tarde que “En España escribí dos libros. Uno curiosamente se llamaba (no entiendo por qué) Los naipes del Tahúr. Eran ensayos literarios y políticos y estaban escritos bajo la influencia de Pío Baroja. Esos ensayos querían ser amargos e implacables, pero lo cierto es que eran bien mansos. Yo usaba palabras como “estúpidos”, “embusteros”. Felizmente no conseguí quien lo editara y sensatamente destruí el manuscrito cuando llegué a Buenos Aires. El otro libro se titulaba Los salmos rojos o Los ritmos rojos. Era una colección de unos veinte poemas, escritos en verso libre, en alabanza a la [idealizada] Revolución rusa de la fraternidad y del pacifismo. Tres o cuatro de ellos aparecieron en revistas. Este libro lo destruí en España en vísperas de mi partida”.

    El 28 de enero de 1921 se celebra un gran acto ultraísta en Madrid, en el amplio salón de “La Parisina”, donde los apasionados poetas, incluido Jorge Luís, según sus propias palabras, logran “indignar a los cretinos que nos hacen el honor de no comprendernos” y darle una sacudida a la estática poesía española del momento. En esa velada, por medio de su amigo, Jacobo Sureda Montaner, hijo del mecenas mallorquín Juan Sureda Bimet, a quienes había conocido en Mallorca, establece contacto con ese conjunto de poetas futuristas.

    Jorge Luis Borges en su juventud.

    Colofón

    Tras siete años y tres meses en Europa, la familia Borges Acevedo, regresa a Argentina. Jorge Luís ya tiene 21 años cumplidos. El mismo afirmará que “Volvimos a Buenos Aires a bordo del Reina Victoria Eugenia a fines de marzo de 1921. Me sorprendió, tras vivir en tantas ciudades europeas, advertir que mi ciudad natal había crecido y era ya una gran ciudad, casi interminable. Aquello fue algo más que un retorno, fue un redescubrimiento. La ciudad inspiró los poemas de mi primer libro que fue publicado, Fervor de Buenos Aires”.

    Jorge Luis Borges en 1924.

    Nota Final

    En la novela “El nombre de la rosa” (1980, “Il nome della rosa”), Umberto Eco (1932 – 2016), homenajea a Jorge Luís Borges con el personaje de Jorge de Burgos, bibliotecario anciano y ciego: “El que acababa de hablar era un monje encorvado por el peso de los años, blanco como la nieve; no me refiero solo al pelo sino también al rostro, y las pupilas. Comprendí que era ciego. Aunque el cuerpo se encogía ya por el peso de la edad, la voz seguía siendo majestuosa, y los brazos y manos poderosos. Clavaba los ojos en nosotros como si nos estuviese viendo, y siempre, también en los días que siguieron, lo vi moverse y hablar como si aún poseyese el don de la vista. Pero el tono de la voz, en cambio, era el de alguien que solo estuviese dotado del don de la profecía”.

  • ALGO MÁS QUE PALABRAS

    ALGO MÁS QUE PALABRAS

    ✍Opinión.-

    FRENTE A LOS DESCONTROLES HUMANOS; EL CONTROL SOBRE NUESTRAS PROPIAS VIDAS. “Con la insensatez rigiéndonos podemos convertirnos fácilmente en marionetas, a merced de las tendencias del momento. Lo sustancial es reconocerse en la misión de custodia estética, no dejándose anestesiar la conciencia de míseras vulgaridades”

    Víctor Corcoba -Escritor-

    Nuestra única defensa contra todo es el amor verdadero. Hay que poner alma en la protección y abandonar las armas. Además, si nos tomamos en serio la concordia, debemos apoyar los nexos que nos unen y hemos de financiar a las instituciones que hacen posible la paz. Por desgracia, las tendencias actuales son alarmantes. La violencia persiste por cualquiera de los rincones planetarios y la inseguridad alimentaria incrementa la vulnerabilidad. Es hora de abolir la explotación humana, de una vez por todas, y de reconocer la integridad igual e incondicional de todos y en cada uno de los individuos. Ojalá aprendamos a reconstruirnos humanamente, a ser menos posesivos y más donantes, sobre todo en aquellas zonas de conflicto donde los servicios son más inaccesibles. 

    La espiral del desconcierto y la inhumanidad es manifiesta. No nos hace bien esa situación dominadora, que todo lo avasalla y corrompe; y, aún menos, considerar a los otros como vejatorios y pretender dar lecciones permanentemente, en un orbe totalmente desbocado. Una crisis sobre otra crisis, nos está dejando sin palabras. El descontrol es tan patente, que hasta los grupos armados usan la violencia sexual para controlar territorios y recursos, reclutando combatientes. Tampoco la solución es militar. El único camino a seguir es el decoro y la decencia; la diplomacia, en suma. Entonces no caigamos en la seducción de buscar la seguridad en los éxitos mundanos, en las posesiones y en la superioridad, aprendamos a reprendernos, que será como remar contracorriente.

    En cualquier caso, esta situación decadente debe hacernos repensar y no embestir contra todo aquello que nos quita el aliento; la cuestión radica en no lanzarse piedras entre semejantes; puesto que, una minoría privilegiada suele apropiarse el poder contra la mayoría esclavizada. Sería bueno, por consiguiente, no perder el sentido de la realidad, al menos para ganar claridad interior y no perecer en la incomprensión reinante. La aureola resplandeciente es un camino comunitario, en el que todos somos necesarios e imprescindibles, en contra de la tendencia al individualismo consumista que termina encerrándonos y aislándonos en la búsqueda del bienestar propio, al margen de los demás; cuando de lo que se trata es de construir puentes más allá de las fronteras. 

    Ciertamente, la vida es un combate permanente, que requiere fuerza y valentía, tanto para resistir los aguijones mundanos, como para poner de relieve la necesidad imperiosa de que las distintas pulsaciones benignas confluyan en una mayor comprensión, armonía y cooperación entre las personas y que los imperativos morales de todas las religiones, convicciones y creencias, incluyan la conformidad, el espíritu tolerante y la comprensión mutua. Porque el desorden es tan grande que, la práctica del juicio, se ha vuelto especialmente necesario. Con la insensatez rigiéndonos podemos convertirnos fácilmente en marionetas, a merced de las tendencias del momento. Lo sustancial es reconocerse en la misión de custodia estética, no dejándose anestesiar la conciencia de míseras vulgaridades.

    El contexto nos insta a trabajar conjuntamente para edificar un nuevo horizonte, en el que se celebre la diversidad de latidos y todos podamos vivir en condiciones de seguridad y dignidad. Indudablemente, los líderes políticos, religiosos y comunitarios deben rechazar las tácticas divisorias y defender el diálogo en las comunidades y entre ellas. De igual modo, las distintas plataformas digitales han de dar un paso hacia adelante e incorporar salvaguardias que les impidan convertirse en megáfonos del odio. Dar preferencia a los derechos de la ciudadanía, globalizada como jamás, frente a los algoritmos descontrolados, nos requiere activar la fórmula del sentido común; que no es otra, que la atención como principio, el equilibrio como base y el avance humanitario como fin.

  • SOLEMNE 15 DE AGOSTO PARA NUESTRA SEÑORA DE LA CABEZA Y SU HERMANDAD

    SOLEMNE 15 DE AGOSTO PARA NUESTRA SEÑORA DE LA CABEZA Y SU HERMANDAD

    ✍Domingo A. López Fernández

    Cronista Oficial de la ciudad de Motril

    📸Fotografías: Paulino Martínez Moré

    Cronista Gráfico Oficial de la ciudad de Motril

    Novena, ofrenda floral, la función principal de instituto y la procesión de alabanza ensalzan las jornadas del XXV aniversario de la coronación canónica de la Patrona

    En el transcurso de estos últimos tres días, Motril ha vivido con una gran intensidad los actos conmemorativos dela fiesta a Nuestra Señora de la Cabeza, la Patrona de Motril. En realidad han sido más, si tenemos en cuenta que desde el día 6 y hasta el mismo 14 de agosto se ha venido celebrando en el Real Santuario la tradicional novena que ensalza con divino verbo la devoción popular que atesora la imagen de nuestra Morenita celestial. Este año, la novena ha tenido una particular raigambre motrileña, pues han secundado la novena varios sacerdotes de la tierra que llevan en su sangre la particular devoción a la Patrona del lugar. Concretamente, el día 6 iniciaba la eucaristía el Rector del Santuario, D. Hermes Moreno Arias, para seguir el 7 con D. Daniel García Miranda, antiguo párroco de la iglesia Mayor que acaba de ser nombrado adscrito de la parroquia del Sagrario de la Catedral de Granada y pronto ha de comenzar allí su ministerio. Ha seguido la eucaristía el día 8 D. Javier Sabio Sánchez, sacerdote motrileño que ostenta la titularidad de las parroquias de San Antonio de Lobres, Nuestra Señora del Carmen de Itrabo y la de Santa Ana de Molvízar. El 9 ha sido el día del vicario territorial y párroco de Nuestra Señora de las Angustias, D. Alberto Sedano Rodríguez, al que ha seguido el día 10 el motrileño D. Pablo Castilla Domínguez, Director Espiritual del Seminario Mayor “San Cecilio” y Capellán Real. El día 11 le ha tocado el turno a otro motrileño, D. Daniel Barranco Rodríguez, párroco de La Encarnación de Íllora, a la que se sumará también la de Nuestra Señora de los Dolores de Alomartes por causa de los últimos nombramientos del Sr. Arzobispo de Granada. El día 12, otro sacerdote muy conocido en Motril, D. Moisés Fernández Martín, que actualmente ocupa el cargo de Rector del Seminario Mayor “San Cecilio” de Granada y el de canónigo de la catedral, ha ocupado la sagrada cátedra en la ermita motrileña. El día 13, de nuevo, el Rector del Santuario ha impartido la santa misa, dando paso el día 14 a D. Carlos Mario Villalobos Sosa, párroco de Nuestra Señora del Carmen de Torrenueva Costa, a quien le unen fuertes lazos con Motril por haber desempeñado anteriormente su ministerio eclesiástico en el Santuario de la Patrona. En general, la novena ha estado bastante concurrida de fieles por las fechas que ocupa y por la presencia de los conocidos sacerdotes que han vuelto a mostrar en sus respectivas homilías el amor y la devoción que sienten a María, la Madre del Hijo de Dios en la advocación de la Cabeza, tradición secular que rebasa ya cinco siglos de historia.

    LA OFRENDA FLORAL Y DE ALIMENTOS

    El miércoles, trece de agosto, ha sido el día fijado por la hermandad de la Virgen para realizar la tradicional ofrenda floral y de alimentos que tiene lugar en el Real Santuario. El acto tenía previsto su inicio para las 19:00 hrs, hecho que se ha producido ante un sol radiante que ha elevado la temperatura del lugar y que ha propiciado que los fieles hayan acusado un leve retraso en la ocupación de las sillas que ha dispuesto la hermandad. En total han sido más de 400 los asientos habilitados a los fieles, que los han llegado a ocupar por completo, hasta el punto que muchos han tenido que seguir la ofrenda de pie. Puntualmente, ante un constante repicar de campanas, ha hecho su aparición la Virgen de la Cabeza que, ataviada por su tradicional vestidor, Antonio Jesús Hernández Camacho, luce, en esta ocasión, el terno que le donó D. José Martínez de Roda, el marqués de Vistabella, en el año de 1898. La imagen ha sido colocada en el atrio, junto a la puerta de entrada, en un improvisado altar que ha dispuesto el equipo de priostía. Desde ese momento han comenzado a llegar representantes de las instituciones locales, asociaciones, cofradías y hermandades de Motril y numerosos particulares, que han entregado su ofrenda de alimentos al pie del cerro de la Virgen, lugar en el que su hermandad ha erigido un pequeño pabellón donde se han depositado los productos alimenticios que como todos los años se entregan al Comedor Social Virgen de la Cabeza.

    Con una regular cadencia, instituciones y juntas de gobierno de las hermandades motrileñas han accedido hasta el atrio, donde el hermano mayor de la hermandad, Miguel Ángel Gállego, les ha recibido y ha procedido a colocar las flores junto al altar. Con posterioridad, todos sus representantes han accedido a plasmar su intervención con una fotografía que recuerde la ofrenda floral de 2025. Hay que hacer constar que como en años precedentes, se ha hecho uso de un vehículo lanzadera que ha trasladado a las personas con dificultad de movimientos hasta las mismas puertas de la ermita. Tanto en sus prolegómenos como en su desarrollo, el Coro Rociero “Amigos del Rocío” ha intervenido con un enorme repertorio de cánticos romeros que ha sido de muy grata aceptación por parte del público presente.

    SANTO ROSARIO Y NOVENA

    Finalizado el acto, a las 20:30 hrs, ha tenido lugar el rezo del Santo Rosario, que ha sido entonado por un viejo conocido de la hermandad de la Virgen, Antonio Campos Reyes, pregonero que fue de Nuestra Patrona en 2023 y que en anteriores años ha ocupado el cargo de hermano mayor de la hermandad de la Virgen de Gádor Coronada de Berja. En esta ocasión repite su intervención en la lectura del santo rezo.

    Pasados unos minutos de las 21:00 hrs, ha dado inicio la santa misa que ha presidido el propio rector del Santuario asistido por el seminarista motrileño D. David Fernández Sánchez. Solemnidad y devoción han marcado las palabras del párroco, D. Hermes Moreno Arias, quien ha recordado en su homilía la tradición y la fe que tiene la ciudad de Motril con su Virgen y Patrona, siendo innumerables las personas que han participado de la sagrada comunión.

    FUNCIÓN PRINCIPAL DE INSTITUTO

    El jueves, 14 de agosto, se ha dado por finalizada la novena a la Virgen con la presencia del sacerdote D. Carlos Mario Villalobos, ostentando la ermita una gran presencia de fieles. Desde aquí, los actos se han trasladado al viernes, 15 de agosto, para celebrar en la ermita la función principal de instituto que tiene lugar dentro de la festividad de la Asunción de la Virgen a los cielos. Este año, el día ha tenido una especial significación con motivo del XXV aniversario de la Coronación Canónica de la Patrona, efeméride que ha sido muy señalada por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo de Granada, D. José María Gil Tamayo, hasta el punto que le ha hecho estar presente en Motril para presidir la santa eucaristía.

    D. José María Gil llegaba al Santuario de la Patrona a las 11:30 hrs, siendo recibido a las puertas de la ermita, según el ritual, por D. Hermes Moreno Arias. Además, se encontraba en el atrio la alcaldesa de la ciudad, Luisa Mª García Chamorro y el resto de su equipo de gobierno, así como el hermano mayor de la hermandad, Miguel Ángel Gállego, y demás componentes de la corporación, a quienes el prelado ha saludado efusivamente. Tras recibir del párroco el agua bendita según el ritual establecido por la Iglesia, se ha asperjado a sí mismo y a los presentes, tras lo cual, ha hecho su entrada en la iglesia precedido de la cruz parroquial, dirigiendo sus pasos hacia el altar mayor, donde de rodillas ha orado ante el santísimo. A continuación se ha posicionado junto al trono de la Virgen, donde también ha rezado, marchando posteriormente hasta la sacristía.

    Paralelamente se han situado en los bancos reservados las autoridades presentes, entre ellas, el presidente de la Diputación de Granada, D. Francisco Rodríguez Ríos, la alcaldesa de la ciudad, Dª Luisa Mª García Chamorro, y el resto de su equipo de gobierno, el hermano mayor, D. Miguel Ángel Gállego, la Camarera Mayor de la Virgen, Dª María Ángeles Tovar, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Ejército del Aire, Cuerpo de Bomberos, Protección Civil y miembros de la Asociación de Capitanes de Yate, entre otras instituciones.

    A las 12:00 hrs ha dado comienzo la función principal de instituto, que ha sido muy solemne y concelebrada por varios sacerdotes de la diócesis. En concreto, ha presidido la eucaristía D. José María Gil Tamayo, asistido por D. Alberto Sedano Rodríguez, vicario episcopal de zona, y el propio párroco del Santuario, D. Hermes Moreno Arias. Junto a ellos han proseguido el ceremonial de la misa D. Antonio Rodríguez Hervás, párroco de la Divina Pastora y Arcipreste de la Costa Oriental -arciprestazgo al que pertenece nuestra ciudad-. Junto a él se encontraban D. Moisés Fernández Martín, Rector del Seminario Mayor “San Cecilio” y el motrileño D. Pablo Castilla Domínguez, director espiritual del mismo y Capellán Real. Han intervenido, igualmente, D. David Salcedo Sola, secretario personal del arzobispo, y D. José Ramón Arrieta Ochoa, amigo personal del prelado al que ha acompañado para participar en la eucaristía. Además, en calidad de acólitos, han ejercido dos motrileños que cursan su formación sacerdotal en el seminario, D. Juan Aguado Gallego y D. David Fernández Sánchez. En su homilía, el prelado ha profundizado en el significado del dogma de fe que conmemora la Asunción de la Virgen María a los cielos en cuerpo y alma. Asimismo, se ha dirigido a los fieles con sentidas palabras para recordar el XXV aniversario de la coronación canónica de Nuestra Señora, dedicando un emotivo recuerdo a D. Antonio Cañizares Llovera, arzobispo que fue de Granada y actor principal en el día de la coronación de la Virgen. A él ofreció una especial dedicatoria en la que pidió a Dios por la mejora de su salud, dado que pasa en estos días por una delicada situación. Finalizada la santa misa, D. José María Gil procedió a la bendición de las medallas de los nuevos hermanos de la hermandad, acto tras el cual, dando cumplimiento al ritual, se efectuaron las pertinentes preguntas a los recién incorporados hermanos para su admisión. A su término, el consiliario de la hermandad procedió a imponerles personalmente las medallas. Hay que hacer notar que la santa misa ha sido amenizada por la coral “Armiz”, cuya directora, Chelo Martos, ha ofrecido a los fieles un selecto repertorio de música religiosa entre las que ha destacado la entrada de “Tu madre nos acoges” y “Alégrate llena de Gracia”, de Marco Frisina, para continuar con “Kyrie”, “Gloria”, “Agnus Dei”, “O Salutoris Hostia”, todas de Charles Gounod, además de otros compositores de siglos pasados. La coral ha finalizado su intervención con el cántico del “Himno a la Virgen de la Cabeza”, cuya  música original ha sido compuesta por el motrileño José Miguel Moreno Sabio.

    PROCESIÓN DE ALABANZA A LA VIRGEN

    Con puntualidad, a las 20:00 hrs de la tarde, ha tenido lugar la procesión de alabanza de Nuestra Señora, la Virgen de la Cabeza, por las calles de la ciudad. El cortejo se ha organizado en el espacio que antiguamente recibía el nombre de Balcón de Europa, lugar desde el que han accedido a la ermita para iniciar la marcha desde la puerta principal del atrio. Ha abierto su cabeza la cruz parroquial con manguilla de color azul que está bordada en hilo de plata de azucenas y que aparece escoltada por dos ciriales. A continuación, se han dispuesto las representaciones de las hermandades y cofradías de la ciudad, situándose a su frente la hermandad sacramental de la Santa Cena y María Santísima del Amor, a la que han seguido la cofradía del Santísimo Cristo Resucitado y Nuestra Señora de la Paz, la de Nuestro Señor de la Humildad en el Huerto de los Olivos y María Santísima de la Victoria, hermandad de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima del Mayor Dolor, hermandad Jesús de Pasión y María Santísima de la Amargura, hermandad de Nuestro Padre Jesús del Perdón y María Santísima de la Misericordia, cofradía del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, hermandad de Nuestro Padre Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén y Nuestra Señora del Rosario, Cofradía del Santísimo Cristo de la Salud y Nuestra Señora del Mayor Dolor, Hermandad de la Santa Vera Cruz y Nuestra Señora del Valle, cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Santísimo Cristo Yacente, cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Esperanza, cofradía del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de los Dolores, Agrupación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa, Sección de la Adoración Nocturna Motrileña, Asociación de Santa Rita de Casia, hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, hermandad de Nuestra Señora del Carmen del Varadero y, finalmente, la hermandad de la Divina Pastora. Todas, en general, han mostrado sus respectivos estandartes para evidenciar su reverencia y respeto a la patrona del lugar.

    La sección propiamente patronal ha abierto seguidamente su marcha con el estandarte mariano, al que ha seguido el extenso cuerpo de camareras de la Virgen. Sigue, a continuación, el libro de reglas de la hermandad, que constituye el auténtico estreno de este XXV aniversario. Va flanqueado éste por cuatro varas presidenciales, y deja ver en su centro esta preciosista obra del orfebre Jesús Pretel Castillo según diseño del conocido cofrade granadino Francisco José Estarli. Está realizado en plata, presentando en su centro la imagen de la Virgen de la Cabeza en su tradicional trono de la barquita sobre el que se muestra el antiguo haz de rayos de luz que encumbraba su figura. En sus flancos se muestra el escudo de la ciudad y la corona que confiere la realeza a María en una envolvente traza de rizo que culmina en su parte alta con la imagen de la sagrada custodia. Y, en su parte baja, una cartela ofrece el título de “Reglas de la Muy Antigua, Real e Ilustre Hermandad Sacramental de Nuestra Señora de la Cabeza, Patrona de Motril”. Además, todo su exterior aparece realzado con envolvente ramaje en el que afloran las flores de azucenas que recuerdan la leyenda de aparición de la Virgen de la Cabeza. Igualmente, en la contraportada, muestra el mismo friso envolvente con el anagrama de María y, a sus pies, de nuevo, las azucenas y la corona de Nuestra Señora. Tanto la portada como la contraportada se enmarcan en un fondo de terciopelo de color azul que reivindica la pureza de María.

    Se muestra a continuación en el cortejo, la representación de la Asociación de Capitanes de Yate, junto a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Protección Civil y Cuerpo de Bomberos de la ciudad. Seguidamente marcha la propia del equipo de gobierno municipal, que da paso a la “bacala” corporativa de la hermandad y que va flanqueada por cuatro varas presidenciales. Tras ella, la antepresidencia que componen D. Antonio Posadas Fernández en su calidad de hermano mayor honorario, Dª María José Garrido Sánchez como antigua hermana mayor, y Dª Francisca Medina Sánchez, hermana mayor de la hermandad de Nuestra Señora de la Cabeza de Granada. A continuación, la presidencia oficial, que componen el hermano mayor, D. Miguel Ángel Gállego y la alcaldesa, Dª Luisa Mª García Chamorro, que porta para la ocasión la vara de escolta con el anagrama mariano que ha sido confeccionada por el orfebre Jesús Pretel. Junto a ella marcha el Presidente de la Autoridad Portuaria, D. José García Fuentes, el vice-presidente primero y portavoz de la Diputación de Granada, D. Nicolás Navarro Díaz, y D. Carlos Martín Balderas en su calidad de Vice-hermano mayor de la hermandad. Tras ellos se ha dispuesto un pequeño cortejo formado por el grupo joven que marcha tocado de capelina con los colores de la Virgen, cuyos componentes van repartiendo entre el público recordatorios de la titular mariana. Esta representación da paso al cuerpo de ciriales, que en esta ocasión estrena una nueva pértiga que igualmente es obra del orfebre Jesús Pretel.

    El trono de la Virgen se dispone a continuación mostrando a la titular espléndida en su atuendo. Su vestidor, Antonio Jesús Hernández Camacho, le ha  revestido en esta ocasión con el conocido terno atribuido a la Reina María Isabel de Braganza. Luce, también, las coronas del acto de su coronación canónica, la principal realizada en plata sobredorada y repujada con piedras preciosas y ricos esmaltes. Asimismo, el cetro de reina y la azucena que porta en su mano derecha, que el pasado mes de mayo han sido nuevamente bañados en oro para restaurar su estado original. Junto a ello, el antiguo rostrillo en plata sobredorada y pedrería original del año 1964, la medalla de oro de la ciudad, la propia carmelitana que es donación de la hermandad del Varadero en su correspondencia a la visita realizada meses antes a su parroquia y el fajín de general que fue donado por el almirante D. Ignacio Villanueva Serrano en el mes de agosto de 2022. A destacar, sin duda, las numerosas medallas ofrecidas por los motrileños y el completo juego de rosarios que prenden en las manos de la Virgen y del Sagrado Niño Dios, destacando, en especial, el de cuentas negras que el Papa Francisco regaló personalmente a D. José María Gil y que éste ha donado a la Virgen.

    En el ornato floral, Nuestra Señora de la Cabeza va rodeada de un frondoso vergel de nardos de color blanco inmaculado para hacer remarcar la pureza de la Madre del Hijo de Dios, ornato que ha sido realizado por la empresa El Olivo-Atelier Floral que dirige el cofrade Antonio Ruiz Blanco. Y, a destacar, igualmente, las  azucenas que figuran en la proa de la barquita de la Virgen, que son originales del huerto de las Madres Nazarenas, y que todos los años la ofrecen a la hermandad para su enseñoramiento en la procesión. El trono ha marchado por primera vez a las órdenes del nuevo delegado de horquilleros, Juan Miguel Benavides, que ha estado asistido por el conocido cofrade y capataz Javier Salgado. Tras el trono mariano ha marchado la representación eclesiástica que ostenta en esta ocasión el Rector del Santuario, D. Hermes Moreno Arias, acompañado de los sacerdotes D. Antonio Rodríguez Hervás, D. Javier Sabio Sánchez, D. Moisés Fernández Martín y el seminarista D. David Fernández Sánchez.  Ha cerrado finalmente el cortejo la Banda de Música de Zamarrilla (Málaga), que ha ofrecido un completo repertorio de marchas procesionales de corte triunfal y propiamente mariano para engrandecer el paso de Nuestra Señora.

    Se ha de destacar que este año conmemorativo se ha realizado un nuevo y original itinerario que ha sido dispuesto por la hermandad para que la Virgen gratifique su paso en calles por las que nunca ha transitado. Importante ha sido la respuesta del pueblo motrileño, que ha acompañado en todo momento a la titular mariana, a la que ha ofrecido en lugares emblemáticos cartelas con singulares dedicatorias y guirnaldas con los colores de la Virgen. Mención especial han tenido las variadas “petaladas” de flores que le dedican sus feligreses, siendo importante resaltar la que se ha realizado en la calle Puerta Granada, en la que los vítores a la Patrona han sobrepasado todos los límites del fervor mariano de las gentes del lugar.

    Finalmente, a la hora prefijada por la junta de gobierno de la hermandad, la imagen ha llegado a su santa casa, al tiempo que las hermandades presentes han hecho un pasillo de honor con sus estandartes al frente. Con un solemne repicar de campanas y un llamativo castillo de fuegos artificiales, Nuestra Señora de la Cabeza se ha adentrado en su ermita a los sones de la Marcha Real que ha interpretado la Banda de Música de Zamarrilla. Ya en su interior, ante un templo repleto de fieles, el sacerdote motrileño D. Javier Sabio ha entonado los correspondientes rezos y plegarias a la Virgen, que han finalizado con emotivos vítores y aclamaciones a la que es Reina del lugar. Solemne encierro, pues el de este año de 2025 que conmemora el 25 aniversario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora.

  • ACTO DE HOMENAJE A MARIA TERESA FERNÁNDEZ, DESAPARECIDA EN MOTRIL HACE 25 AÑOS

    ACTO DE HOMENAJE A MARIA TERESA FERNÁNDEZ, DESAPARECIDA EN MOTRIL HACE 25 AÑOS

    ✍José Manuel González/EL FARO

    ACTO DE HOMENAJE A MARIA TERESA FERNÁNDEZ, DESAPARECIDA EN MOTRIL HACE 25 AÑOS

    Los padres de Mari Tere colocan flores junto al monolito de su hija (Foto: Paulino Martínez)

    El 18 de agosto de 2000 desaparecía la motrileña María Teresa Fernández Martín cuando tenía 18 años de edad, se cumplen pues, 25 años sin ella, dos décadas y media sin saber de su paradero. Mari Tere cumplió 43 años de edad el pasado 19 de junio.

    Ha pasado un cuarto de siglo desde que se le perdió la pista, sin que nada nuevo se sepa de su caso, de su extraña desaparición.

    Hoy, se le ha rendido homenaje junto al monolito que lleva su nombre en el Parque de los Pueblos de América de Motril, que les ofrecemos íntegramente en EL FARO.

    🎥Especial en EL FARO MOTRIL: Homenaje a Mari Tere

  • EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

    EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

    ✍Antonio Gómez Romera

    Domingo, 17 de agosto de 2025

    En el LXXX aniversario de la publicación de ‘Rebelión en la granja’, obra del escritor británico George Orwel

    Portada original de la novela «REBELIÓN EN LA GRANJA».

    Hoy, domingo, 17 de agosto, festividad de San Jacinto, en la trigésimo tercera semana de 2025, se cumplen 80 años (viernes, 1945) de la publicación en la Editorial británica Secker & Warburg, de “Rebelión en la Granja”, la quinta novela del escritor, periodista y cronista de guerra británico George Orwell, seudónimo de Eric Arthur Blair (1903 – 1950), nacido en Motihari, la India británica.

    En 1943, George Orwell deja su trabajo en la BBC para escribir su novela “Rebelión en la granja” (“Animal farm”) y trabajar como director literario en la redacción del diario “Tribune”. La novela es rechazada por varios editores: Gollancz, Jonathan Cape y Faber & Faber.

    Fotografía de George Orwell.

    En el año 1945, Inglaterra es aliada de la URSS en su lucha contra la Alemania nazi en la II Guerra Mundial. En ese contexto, Orwell escribe esta novela corta, de sólo 10 capítulos, una obra que puede ser considerada como el mejor exponente anti totalitarista de la Literatura Universal. De hecho, sus páginas encierran tras la alegórica imagen de una granja, una furibunda crítica contra el nazismo y, sobre todo, el comunismo de la URSS, pues es una sátira devastadora sobre la degeneración del régimen soviético en la época de Stalin. El carácter universal de su mensaje la convierte en una obra fundamental para comprender la corrupción engendrada por el poder absoluto.

    El libro no llegó a ser publicado y fue prohibido en el Bloque del Este y en una Inglaterra que no toleraba indeseables opiniones en contra de su entonces aliado soviético. Sin embargo, en EEUU, sí que tiene una gran acogida gracias a su carácter antinazi y anticomunista. La novela corta, de sólo 10 capítulos, es de inmediato un éxito mundial al tiempo que recibe el rechazo de los intelectuales de la izquierda comunista, ya que es una vitriólica y detallada crítica satírica del régimen soviético y de Iósif Stalin (1878 – 1953).

    Carnet de periodista de George Orwell.

    El argumento de la novela se centra en la granja Manor, donde los animales son explotados, maltratados y sacrificados por el granjero Jones. El señor Jones se va a dormir y se produce un alboroto en toda la granja. El Viejo Mayor, un cerdo de doce años, reúne a los animales de la granja para hablarles; llegan los tres perros, los dos caballos de tiro, la cabra, el burro, las vacas, las gallinas, un grupo de patitos, la gata y, por último, el cuervo. Les cuenta un sueño que tuvo sobre una edad primigenia en que los animales eran felices y les dice que todos los males de los animales, de sus vidas, provienen de la tiranía de los hombres. “Eliminad al hombre y el producto de nuestro trabajo nos pertenecerá”. Les propone rebelarse contra la raza humana y que cuando derroten al hombre no deben reproducir sus vicios ni parecerse a él.

    Fotografía de George Orwell (1903 – 1950).

    Todos los animales son iguales y no deben explotarse ni matarse entre ellos. Y juntos cantan una canción: “Bestias de Inglaterra”. Tanto alboroto despierta al señor Jones que piensa que han entrado intrusos y disuelve la reunión a escopetazos. Con el tiempo, el Viejo Mayor muere y otros cerdos se organizan para preparar la rebelión. Los líderes son Snowball, Napoleón y Squealer, que enseñan a los otros la doctrina del animalismo. El señor Jones, por una serie de pleitos perdidos, se dedica a beber y descuida la granja y como no da de comer a los animales éstos se rebelan y a coces y mordiscos echan al Sr. Jones y a sus peones de la granja. Bajo esta actitud, los animales se organizan. Los cerdos Napoleón y Snowball han aprendido a leer y escribir y redactan los siete mandamientos de los animales, a la vez que se organizan para recoger el heno y ordeñar la leche de las vacas. Los cerdos no trabajan propiamente dicho pero supervisan y dirigen por su mayor conocimiento. Organizan comités para discutir y aprender nuevos temas y crean una bandera verde que representa los campos de Inglaterra. La leche y las primeras manzanas se reservan en exclusividad  para los cerdos y ante las protesta de los otros animales se les dice que se ha de preservar la salud de los  cerdos para que no vuelva el Sr. Jones.

    Imagen de la película de dibujos animados.

    Entre los animales que protagonizan éste libro están reflejados todos los personajes relevantes de la Revolución Soviética: los cerdos son los líderes revolucionarios que se convierten en una casta tirana; el caballo es la clase obrera explotada y alienada, cuyo lema es “trabajaré más duro”, o las ovejas y las aves que son  la masa analfabeta. Al principio la granja prospera bajo la gestión de los cerdos, pero “Rebelión en la Granja” es un llamamiento desesperado en favor de la libertad de expresión y el ejemplo que mejor lo ilustra es la ley por la que se van a regir: los 7 Mandamientos que se escriben y colocan en la pared de la granja:

    1. Todo lo que camina sobre dos pies, es un enemigo.

    2. Todo lo que camina sobre cuatro patas, nade o tenga alas, es un amigo.

    3. Ningún animal usará ropa.

    4. Ningún animal dormirá en una cama.

    5. Ningún animal beberá alcohol.

    6. Ningún animal matará a otro animal.

    7. Todos los animales son iguales.

    George Orwell en la BBC.

    Son éstos, los Mandamientos que todos los animales de la granja repiten machaconamente. Después de haber expulsado a Snowball, único cerdo que hace sombra al cerdo Napoleón, éste comienza a gobernar la granja de forma un poco distinta a lo establecido en un principio. Así, tras unos años de mandato absoluto, los 7 mandamientos se reducen a 3:

    1. Ningún animal dormirá en una cama con sábanas.

    2. Ningún animal beberá alcohol en exceso.

    3. Ningún animal matará a otro animal sin motivo.

    Al final, nada queda como era en un principio e, incluso, los cerdos comienzan a andar sobre dos piernas, a tratar con las otras granjas regidas por humanos y a comportarse como el antiguo dueño que la revolución derrocó. Entonces, en la granja, en la pared de los 7 mandamientos sólo queda una única frase que dice: “Todos los animales son iguales, pero unos son más iguales que otros”.

    Película de dibujos animados sobre «Rebelión en la Granja».

    Con humor y acidez, con una trama muy ingeniosa, a veces divertida, otras triste y cruenta, Orwell señala las incongruencias, las injusticias, las crueldades y atrocidades del régimen totalitario. La crítica a la manipulación que los gobiernos autoritarios ejercen sobre sus pueblos es aquí diáfana. Posiblemente, Orwell sea el mayor defensor de la democracia y los derechos y libertades del ciudadano en todo el siglo XX.

    El dibujante y caricaturista británico Ralph Steadman (1936) ha declarado que “Rebelión en la Granja se ha quedado sin oposición. Es tan válida hoy como hace cincuenta años”. Y la crítica ha dicho sobre ésta obra de George Orwell numerosas afirmaciones que encumbran a su autor. Así T.S. Eliot (1888 – 1965) afirma que es “Una obra literaria perfecta”. Evelyn Waugh (1903 – 1966) que  “George Orwell es un hombre con extraordinario sentido moral y con un enorme respeto por la justicia y la verdad”. Ruth Rendell (1930 – 2015) que se trata del “libro que todo el mundo, toda la gente de a pie, debería leer. No ha perdido un ápice de lucidez en cincuenta años”. El español Antonio Muñoz Molina (1956) refiere de su autor que “casi antes que nadie, él comprendió que la corrupción de las palabras es un síntoma y a la vez la causa de la corrupción del pensamiento”. Por su parte Arthur Koestler (1905 – 1983) afirma que “desde Los viajes de Gulliver no se ha escrito una parábola tan profunda, mordiente y satírica como Rebelión en la granja”. Finalmente, Guillermo Altares Lucendo (1968), en El País, afirma que George Orwell es “un intelectual radicalmente independiente cuya obra es de una claridad moral insobornable”.

    Cartel de la película Rebelión en la Granja

    Antes de que Orwell falleciera “Rebelión en la Granja” ya se había traducido a dieciséis idiomas, y hoy en día sigue publicándose y adaptándose a otros lenguajes  como pueden ser el cómic, el cine o la televisión.

  • EN EL FARO MOTRIL PROGRAMA ESPECIAL: PROCESIÓN DE ALABANZA DE NTRA. SRA. LA VIRGEN DE LA CABEZA CORONADA DE MOTRIL

    EN EL FARO MOTRIL PROGRAMA ESPECIAL: PROCESIÓN DE ALABANZA DE NTRA. SRA. LA VIRGEN DE LA CABEZA CORONADA DE MOTRIL

    Redacción/EL FARO

    EN EL FARO MOTRIL PROGRAMA ESPECIAL: PROCESIÓN DE ALABANZA DE NTRA. SRA. LA VIRGEN DE LA CABEZA CORONADA DE MOTRIL

    Ntra. Sra. de la Cabeza Coronada de Motril.

    Entrevistas previas y extraordinaria salida del Cortejo de Gloria llena de fervor, devoción y tradición de la Patrona de Motril en la festividad del 15 de agosto, Día de la Asunción.

    ¡Disfruten de una jornada rebosante de emoción, tradición y amor a la alcaldesa perpetua, protectora y reina del Real Santuario de la ciudad, por parte de motrileños y visitantes!

    ¡Gracias a los colaboradores, patrocinadores y a la Real Hermandad de Ntra. Sra. de la Cabeza Coronada por facilitar el trabajo de El Faro Motril, para llevarles este programa especial!

    🎙Presenta y dirige: José Manuel González

    🎥Imagen: Jaime Alonso

    💻Montaje: Equipo EL FARO MOTRIL

    🎥Programa Especial en EL FARO MOTRIL

    🎥Una muestra del Castillo Piromusical Motril 2005

  • ALGO MÁS QUE PALABRAS

    ALGO MÁS QUE PALABRAS

    ✍Opinión.-

    EL AUTÉNTICO PODER ES EL SERVICIO; Y, EL BUEN HACER, ESTÁ EN EL AMAR. “De poco sirve tenerlo todo, si luego no sabemos compartir nada. Igual sucede con encumbrarnos, hasta subir a la luna, si después no vivimos como hermanos en la tierra. Fraternizarse en la diversidad es nuestra gran asignatura pendiente, lo que nos demanda a ejercitar el amor, aunque nos cueste la propia vida”.

    Víctor Corcoba -Escritor-

    Necesitamos un cambio radical, una transformación de principios y valores, que encaucen nuestro acontecer diario hacia la entrega generosa, que es lo que nos vivifica el entusiasmo del abrazo sincero, más allá de la autosuficiencia, de nuestra propia ceguera mundana. Hemos de despertar, pues; ya que lo que prevalece no es el éxito ni el dinero, sino el espíritu donante, la humildad y el amor.  El referente está en María que, por estas fechas suele invocársele aún más, acudiendo a venerarla a algún santuario mariano, de la multitud de ellos que poseemos por toda la tierra. Nuestra Madre celestial, reavive en nosotros con su estilo de cercanía, compasión y ternura, la esperanza tantas veces disipada, haciéndonos vislumbrar un nuevo orden de las cosas.

    Ningún pueblo del mundo, debe tener como destino la miseria y la desesperación de sus gentes; sus gobiernos y las masas de poder, han de ponerse a reflexionar sobre estas dolorosas historias humanas, que están ahí, en cualquier esquina, próximas a nosotros. El deterioro de los servicios esenciales básicos y la desnutrición significativa que sufren actualmente multitud de gentes, es tan brutal, que ha de hacernos repensar sobre la situación que vivimos, tan injusta en ocasiones y cargada de violencia. La humildad y el guardar silencio, puede que sea el punto de partida para oírnos interiormente y poder interrogarnos. Resulta sublime ver que la criatura más humilde y elevada de la historia, María; la primera en conquistar los cielos con todo su ser, extienda su protección maternal.

    Ese cultivo sumiso y manso, es lo que acrecienta la cultura del cuidado como camino de paz. Causa asombro que, junto a numerosos testimonios de amor y solidaridad, estén cobrando un nuevo impulso diversas formas de concebir patria, con abecedarios egoístas, que propician intransigencia, xenofobia e incluso guerras y conflictos, sembrando muertes y destrucción. En consecuencia, sería bueno que fijásemos nuestra mirada en la Virgen María; la única que puede ayudarnos a no ceder a la incitación de desinteresarnos de los demás, especialmente de los más débiles, comprometiéndonos en la formación de un orbe sistémico, porque nadie se auxilia solo y ningún Estado nacional aislado, puede asegurar el bien común a su gente.

    Tenemos que empequeñecernos como María, puerta del cielo y abogada nuestra, que sabe nutrirnos de amor como nadie, para no dejarnos vencer por las dificultades y absorber por los miedos. De aquí surge el Magníficat, de donde emana la mayor de las alegrías, no de la ausencia de los problemas, que antes o después llegan, sino que el gozo germina de esta mística presencia, sustentada en el acogerse y recogerse, que nos ayuda y nos trasciende. De poco sirve tenerlo todo, si luego no sabemos compartir nada. Igual sucede con encumbrarnos, hasta subir a la luna, si después no vivimos como hermanos en la tierra. Fraternizarse en la diversidad es nuestra gran asignatura pendiente, lo que nos demanda a ejercitar el amor, aunque nos cueste la propia vida.

    Con razón se dice y se comenta, que el buen proceder radica en el amar, porque el verdadero amor no se reconoce por lo que pide, ni tampoco se conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece. Desde luego, no hay mejor ofrenda a María, que engrandecer al Señor. Dejémonos llevar por su mano, unámonos también nosotros, con el corazón, a este cántico devoto de paciencia y victoria, que une a la Iglesia triunfante con la peregrinante. Tomemos el rosario como bastón de nuestra existencia, que nuestra meta no está aquí abajo, sino arriba. Aprendamos a querernos mutuamente, a vivir la vida como servicio a la sociedad, con coherencia entre el decir y el obrar. Que ella sea, la estrella que guíe nuestros pasos, al encuentro con su Hijo y al reencuentro de, nuestro propio verbo, con el verso.

  • LAS CASILLAS, (POLOPOS)

    LAS CASILLAS, (POLOPOS)

    ✍Texto y fotos: Valeriano Morales González

    LAS CASILLAS, (POLOPOS)

    Valeriano Morales González.

    Ayer tarde llegué a Polopos. !Como el helicóptero que aterriza en el patio del piloto!

    Llegué a La Haza del Lino, después de dos horas y medias de viaje en el autobús de línea Granada Berja. En La Haza del Lino para unos 15 minutos. Se baja el conductor. Cuando el restaurante está abierto los pasajeros y el conductor toman algo en el bar.

    Al llegar a La Haza del Lino, nadie nos recibió. El autobús se detiene como en un páramo desolado, con algún alcornoque saludando. Yo Pedro Páramo busco a mis antepasados, todos espectros…
    Me ha hecho gracia y ha reconciliado a los seres humanos con los animales: un pasajero y el chófer se han bajado del autobús con sendas bolsas con comida para unos gatos 🐱 que vagabundean por el entorno del restaurante, como hay tres días que está cerrado, les traen comida a estos pobres gatos. Como traían poca comida de gatos, han abierto una lata de comida para perros y se la han dejado, no les ha importado y han seguido comiendo.

    Un coche pequeño me bajó a Polopos. Me dejó en la entrada del pueblo y, arrastrando mi maleta de mala calidad, que va haciendo un ruido infernal calle abajo. En la plaza me paro a tomar aliento y sigo hasta la «Casa 3». Son las cinco de la tarde, no hay nadie por la calle: el calor y la bendita siesta. Me esperan Thissa y Nando. He alquilado una habitación en su casa: callejón típico, bonito patio con flores y un gusto especial por la belleza natural. Saludos afectuosos, también para su perro 🐕. Es un ser especial, que noto que me acepta en casa.

    Escaleras al primer piso donde está mi habitación. Una terraza con un salón -para crear y relajarse bordean al patio sobre la planta baja, muchas macetas con flores embellecen el entorno. Me ofrecen un café y charlamos de cosas de Polopos, de la viña que han comprado. De las noches que pasan mirando las estrellas 🌟 y «guardando la viña», que está en un lugar muy cerca del cielo -un poquito antes de llegar a La Haza del Lino- belleza sublime, con un fondo azul oscuro hacia la mar- con su perro que se convierte también en guardián.

    Tienen alojadas golondrinas en los aleros de su casa y las cagadas las dejan en la escalera… Las golondrinas son seres alados y sagrados que se han respetado siempre…

    Me enseñan mi habitación: es amplia, hermosa, con baño…todo está arreglado con gusto respetando la antigua esencia y un aporte personal agradable.

    Venir a Polopos es venir a mis raíces; a conectar con mis antepasados; a vivir con ellos diferentes experiencias, a caminar por antiguos caminos y veredas olvidadas. Caminos que llevan a los huertos, a las tareas del campo. Como con ellos las migas y el cocido… Cuando yo me vaya ellos se quedarán en sus cosas y yo en las mías. Siempre volveré porque yo formó parte de todo esto: como la cepa en la viña, el algarrobo y el almendro florido…

    Después de alojarme en Casa 3 en Polopos. He salido a dar un paseo y hablar y saludar a los poloperos. En el «Poyo la Plaza» mirando al mar espectros del pasado y del presente se acercan quieren hablar conmigo. Después subí al bar de la entrada. He pedido un vaso de «vino del terreno» para bautizarme por dentro. Alma y cuerpo en comunión. Pasado y presente en un vaso de vino.

    «Arrullos de palomas 🕊, golondrinas mandando mensajes al otro lado del espejo, un gorrión despistado golpea con su picó un trozo de pan….todos al despuntar el día, vienen a mis oídos a despertarme. El despertar de la Naturaleza desde mi cama, con la ventana abierta: las plantas van cambiando de color. El sol aún no ha llegado pero, va mandando mensajeros con luz para que todo se despierte y florezca…

    Esta mañana he hecho mi caminada al cortijo de Las Casillas «donde nací «.

    Peregrino perpetuo a este lugar. Camino, que camina conmigo, siempre mirando hacia atrás, como la mujer de Lot. Voy y vengo… Veo a mi padre joven andando por este camino. Viene de madrugada de ver a su novia en Polopos, la que «pasado el tiempo será mi madre». En la loma del Castillejo, que da vistas a Las Casillas, saca el mechero de yesca y enciende un cigarrillo; se lo fuma mirando al cortijo y pensando en su vida: ha estado tres años en la guerra, otros tres en la mili sirviendo a Franco. Tiene 27 años y no tiene un real para poderse casar. Tendrá que seguir esperando mejores tiempos…

    Llego a lo que queda del cortijo. Años ha, próspero y muy poblado, con el agua 💧 corriendo por su calle principal hacia los huertos, que había por debajo de la era. Ahora, ruinas y tristeza…

    Voy por la calle, llena de matorral y arbustos que no dejan pasar-. En un rincón de la era, que hay sombra, me siento sobre una piedra y, me como mi bocadillo de jamón.

    Después de disfrutar de la comida y de la refrescante brisa que sube por el barranco…

    Busco el camino que empezaba en la era hasta el barranco. Voy bajando entre matorral y peñascos. Antiguamente, lindos huertos embellecían y daban de comer a los agricultores buenas frutas y verdes hortalizas.

    Me he sentado sobre un peñón saliente, para ver mejor este entorno y disfrutar de los recuerdos y, estar más cerca del abismo, -que es la vida-. Por estos campos, por este entorno vagaron y transitaron mis antepasados » los Cristos de las Casillas «. El matorral y las rocas, -que parece que cambiaron de posición para no dejar pasar por el camino-.

    Todo ha vuelto a la época anterior al Neolítico. Sólo las chicharras parece que fueran las mismas pues, su canto sigue sonando igual que siempre.

    Todo es efímero y cambiante, como los sueños.

    La tierra queda, para que otros, que vendrán, la labren, la siembren…, y que el ciclo continúe…

  • EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

    EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

    ✍Antonio Gómez Romera

    Domingo, 10 de agosto de 2025

    En el CDLXVIII aniversario de la batalla de San Quintín que da la victoria a las tropas españolas sobre Francia

    Mapa geográfico de la ubicación de San Quintin.

    Un día como hoy, domingo, 10 de agosto, festividad de San Lorenzo, hace ya 468 años (1557), que tiene lugar la batalla de San Quintín, en la que las tropas imperiales de Felipe II (1527 – 1598), en su segundo año de reinado, vencen al ejército del rey de Francia, Enrique II (1519 – 1559).

    Felipe II con la armadura que llevó en San Quintín. Antonio Moro, 1557, Real Monasterio de El Escorial. Madrid.

    Antecedentes

    A mediados del siglo XVI, Europa está sumida en una situación de constantes conflictos armados y tensiones políticas debido a las rivalidades entre las principales potencias de la época: España, Francia, el Sacro Imperio Romano Germánico y el Imperio Otomano. El revuelto escenario está dominado por la Reforma Protestante y la Contrarreforma, lo que añade un componente religioso a las ya complejas relaciones entre los Estados. El papa, Pablo IV (1476 – 1559), y Enrique II, rey de Francia, han llegado a un acuerdo para emprender una acción conjunta contra España y tratar de acabar con su dominio en el Milanesado y Nápoles. Ésta campaña concertada se enmarca dentro de la “Guerra Italiana de 1551 – 1559”, conflicto resultado de la expansión territorial y las ambiciones de Francia en Italia, en la que Felipe II y sus aliados, el Sacro Imperio Romano Germánico y la Casa de Saboya, intentan contener el avance galo.

    Asedio de San Quintín – Fresco de la Sala de Batallas de El Escorial – 1585.

    Las tropas francesas de Francisco I de Lorena (1519 – 1563), II duque de Guisa, invaden en 1556 el Reino de Nápoles. Ésta afrenta provoca que Felipe II logre que su esposa, María Tudor (1516 – 1558), reina de Inglaterra, se ponga al lado de España y nombre para el mando supremo de ejército imperial al duque de Saboya: Manuel Filiberto (1528 – 1580), un joven general de complexión colérica y adusta, apodado “Cabeza de Hierro”. Esta decisión disgusta a Carlos I de España (1500 – 1558), que vive ya retirado en el monasterio de Yuste (Cáceres), y que no comprende que no sea su propio hijo y heredero quien esté al frente de sus hombres. Sin embargo, Felipe II da con éste acto una prueba de prudencia, ya que como se ha demostrado, es importante desligar los mandos políticos y militares dentro de los gobiernos.

    El ejército imperial español, con la cruz en el pecho y la espada en la mano, ha congregado en Flandes al Tercio Viejo español de Nápoles, al Tercio de Saboya y a soldados valones, flamencos, borgoñones, saboyanos, alemanes y húngaros: son unos 60.000 hombres, con 80 cañones que están al mando del Duque de Saboya, Manuel Filiberto, para atacar la zona norte de Francia, una región clave para la defensa de los Países Bajos, entonces bajo dominio español. Frente a ellos, el ejército francés, comandado por el veterano Condestable y Mariscal de Francia, Anne de Montmorency (1493 – 1567), aguarda el enfrentamiento.

    Batalla de San Quintín – óleo de Luca Giordano – Museo del Prado.

    Tras unas maniobras de distracción, el ejército imperial español pone sitio a la villa de San Quintín, localidad de la Picardía situada a orillas del río Somme que domina desde una colina una zona de más de dos leguas, y su parte sur-suroeste está inundada aquellos días por algunos pantanos y el río. El ejército imperial español comienza el ataque el 2 de agosto, apoderándose del arrabal situado al norte, que está formado por unas cien casas y defendido por algunos fosos y baterías. La respuesta francesa es enviar, rápidamente, al almirante Gaspar de Coligny (1519 – 1572) al mando de un contingente de socorro formado por apenas 500 hombres que se introduce en San Quintín la noche del 3 de agosto.

    Captura de un grupo de franceses durante la batalla. Grabado siglo XIX.

    La batalla de San Quintín

    El 10 de agosto, el ejército francés intenta cruzar en barcas el río Somme, con el objetivo de penetrar en la ciudad, un gran error que permite a las tropas españolas atravesar el puente de Rouvroy y sorprender a los franceses en medio de la maniobra. La batalla es feroz y sangrienta. El ejército imperial español, con la infantería alemana y los temidos Tercios, muestran una notable disciplina y capacidad de combate. A medida que la batalla avanza, la superioridad numérica y táctica de los españoles comienza a inclinar la balanza a su favor. La caballería española juega un papel crucial en la ruptura de las líneas francesas, mientras que la artillería española causa estragos en las filas enemigas. Los franceses, al ver que la batalla está perdida, intentan organizar una retirada ordenada, pero es en vano; la retirada se convierte en una desbandada general y las tropas españolas aprovechan la oportunidad para perseguirlos y aniquilarlos. La victoria es total para el ejército imperial de Felipe II, únicamente 200 franceses logran alcanzar la ciudad.

    La victoria de San Quintín, pintura al óleo de Augusto Ferrer Dalmau, 2022.

    Felipe II recibe la noticia el día 11 en Cambray y escribe una carta a su padre, informándole de la aplastante victoria: “No me hallé allí y me pesa lo que Vuestra Majestad pueda pensar, pero solo puedo dar relación de lo que pasó de oídas”,  y el 13 acude al campamento a dar las gracias a sus soldados por haberle brindado su primera victoria desde que fue coronado. Ese día, Felipe II se gana el calificativo de “Rey Prudente”, pues en vez de arrasar la ciudad de inmediato atravesando la gran brecha que se ha abierto en la muralla tras la explosión de un polvorín, decide esperar hasta el 27 de agosto, día en el que el ejército imperial español asalta San Quintín por el norte, el sur y este. La mayor parte de los sitiados acaban pasados a cuchillo. Se calcula que por parte francesa hay 12.000 muertos, 2.000 heridos y 6.000 prisioneros entre los que se encuentran unos 1.000 nobles y el propio Montmorency. Y son capturadas más de 50 banderas y estandartes y toda la artillería. Por parte del ejército imperial español los muertos son unos 500.

    Grabado de la batalla a las afueras de San Quintín, Carlos Mendoza, 1880.

    Consecuencias

    El soldado de caballería Pedro Merino, natural de Pesquera de Ebro (Burgos) captura al Condestable de Francia, Anne de Montmorency, y como recompensa recibe un premio de 10.000 escudos. En su pueblo levanta en la iglesia de San Sebastián una capilla en honor a San Lorenzo. Para España, la victoria en la batalla de San Quintín representa un triunfo no solo militar, sino también político y propagandístico, además de que Felipe II consolida su reputación como defensor de la fe católica.

    La guerra prosigue durante el año 1558, y aunque Francia conquista Calais, último reducto inglés en el continente, en el verano sufre otra apabullante derrota en la batalla de Gravelinas que tiene lugar el 13 de julio. Meses después, en abril de 1559, se firma la Paz de Cateau-Cambrésis, que supone la entrega a España y sus aliados de 198 enclaves. Entre las cláusulas de este tratado figura el matrimonio entre Felipe II, que acaba de enviudar de María Tudor, y la hija de Enrique II, Isabel de Valois (1545 – 1568). El Imperio español vive sus años más gloriosos, que quedan indisolublemente unidos al nombre de San Quintín.

    San Lorenzo de El Escorial vista panorámica.

    San Lorenzo de El Escorial

    Tras la victoria en la batalla de San Quintín, librada el día de San Lorenzo, Felipe II decide conmemorar el triunfo y agradecer a Dios su intervención mediante la construcción de un grandioso monasterio en El Escorial, situado en la Sierra de Guadarrama, a unos 50 kilómetros al noroeste de Madrid. Felipe II ordenará que el Monasterio tenga forma de parrilla en memoria del suplicio de San Lorenzo.

    La elección del lugar no es casual; el rey busca un entorno aislado, tranquilo y cercano a la capital, desde donde pueda supervisar tanto las obras como la gestión de su vasto imperio. Además, la ubicación en las montañas ofrece una defensa natural contra posibles ataques, lo que refuerza su carácter de santuario y lugar de retiro espiritual. La construcción es obra del arquitecto Juan Bautista de Toledo (1515 – 1567), quien ha trabajado en Roma y ha sido discípulo de Miguel Ángel, y se iniciará en 1562. A la muerte de Juan Bautista, la dirección de la obra pasa a su discípulo, Juan de Herrera (1530 – 1597), quien continúa con el proyecto siguiendo los planos y la visión inicial, finalizándose 22 años después (1584).

    El Monasterio de El Escorial es uno de los monumentos más importantes de la arquitectura renacentista en España y símbolo del poder de la monarquía hispánica. Con sus 33.327 metros cuadrados, el complejo incluye el palacio real, una gran basílica, el panteón real, la biblioteca, el colegio y el monasterio. Su diseño es austero y monumental, reflejando la personalidad y las convicciones de Felipe II. La arquitectura herreriana, caracterizada por sus líneas sobrias, la escasa decoración y el uso predominante del granito, transmite una sensación de solidez y espiritualidad que es coherente con la visión del rey.

    Martirio de San Lorenzo, Francesco Trevisani, 1730, Iglesia de San Felipe Neri, Turín.

    El Escorial se convierte en un símbolo del poder de la monarquía española y en una expresión tangible de la fe católica que Felipe II defiende con tanto fervor. El Monasterio de El Escorial no solo es un lugar de culto y retiro, sino que también sirve como centro administrativo y cultural. En sus dependencias, Felipe II organiza reuniones del Consejo de Estado y toma decisiones cruciales para la administración de su imperio. Además, El Escorial alberga una de las bibliotecas más importantes de la época que contiene manuscritos y libros raros de todo el mundo, lo que refleja el interés del rey por el conocimiento y la cultura.

    El Monasterio también fue un centro de mecenazgo artístico. Felipe II encarga numerosas obras de arte para decorar El Escorial, incluyendo pinturas de maestros como El Greco, Tiziano y Bosch. Estas obras, junto con la majestuosa arquitectura del complejo, contribuyen a hacer de El Escorial un símbolo del Renacimiento español y un referente cultural en Europa.