Categoría: Opinión

  • COMPARTIENDO DIÁLOGOS CONMIGO MISMO

    LA ENZIMA DEL ESPÍRITU. (Nos eleva hacia esa herencia que el Señor ha preparado para todos)

    Víctor Corcoba -escritor-

    El mundo, ¡ay el mundo!, también tiene su alma,

    la que habita en los imperecederos caminantes,

    la que mora en sus más sublimes moradores,

    más allá de este espacio visible e invisible,

    hogar de conciencias, habitación de vivencias,

    entretelas que son las que nos pueblan de vida.

    Indiviso nace el océano adentro, muy adentro,

    íntimamente dentro de sí, abierto a todos,

    espiritualmente lo hemos de partir y compartir:

    miradas que acarician, recogimientos que se viven,

    manos que se abrazan, latidos que se hallan,

    encuentros que se buscan, diálogos que nacen.

    Si la pureza es un valor y también una valía,

    que necesitamos para avanzar en unión,

    para progresar en confianza y en unidad,

    en apertura hacia otros pulsos, hagamos pausa,

    pongámonos a crecer con la mente abierta

    y orientémonos hacia el sol que nos regenere.

    Vuelva la luz a injertarnos aliento en el andar,

    reaparezca el amor como estado propio del ser,

    regrese la belleza a nuestro abecedario interior,

    renazca y florezca el alimento de la inspiración,

    distribúyase  sin cesar el verso, de norte a sur,

    de oeste a este, por la faz de todo el universo.

    Antes de marcharnos hemos de corregirnos,

    tras caernos además hemos de levantarnos,

    que no se conozcan ni reconozcan malos hábitos,

    que se adviertan buenas virtudes y bondades,

    cuajadas de buenos deseos, pues los eslabones

    de la esperanza, jamás los hemos de inutilizar.

    Pensemos que el espíritu es la fuerza poética

    por la que soy el que soy, una parte de ese poema

    interminable de Dios, un atributo divino

    en movimiento, siempre en caracol y en grandeza,

    eternamente claro y tiernamente lunar,

    porque así ha de ser el camino hacía sí mismo.

    Desertamos por fin, de poner mancha en el cuerpo,

    que lo más fructífero es quererse para donarse,

    y así poder encontrarse con ese soplo de paz;

    descubrirse al tiempo, con la nívea esencia del ser;

    reconciliarse luego consigo, practicando el corazón;

    pues fraternizados, ¡toda voluntad despertará feliz!

  • RELATOS DE LA HISTORIA DE MOTRIL

    La Procesión de las Ánimas una antigua leyenda motrileña

    MANOLO DOMÍNGUEZ -Historiador-

    Una antigua tradición motrileña llegada a los albores del siglo XX desde épocas pasadas y hoy olvidada, hablaba de la llamada “Procesión de las Ánimas”, según la cual unas espectrales sombras conformaban un lúgubre cortejo de almas de difuntos en pena que, partiendo desde la cruz de piedra que había junto a la ermita de la Aurora, recorría, a partir de la medianoche del día 1 de noviembre, la calle del Infierno, con letanía en la cruz del Humilladero situada al final de esa calle, la rambla de Capuchinos, subía la calle de Piedrabuena y bajaba, realizando un vía crucis, por la calle de las Cruces de San Antonio hasta llegar, por fin, a la placeta de la Iglesia Mayor, donde se realizaba un último responso en el antiguo cementerio junto a una cruz que aún existe en la fachada norte, al lado de la puerta, de la torre del campanario. Allí, decían, terminaba la macabra comitiva de difuntos.

    Esta tenebrosa procesión de dos filas fantasmales de muertos, vestidos con oscuros sudarios y con velas en sus manos, era encabezada por un mortal que portaba la cruz y un recipiente de agua bendita con su hisopo; a su paso cesaban todos los ruidos, la gente se recluía en sus casas cerrando puertas y ventanas y el silencio era sepulcral en las calles de su recorrido, sólo interrumpido por el amortiguado tintineo de una campanilla y los rezos apagados de un fúnebre respnso junto a las cruces donde tradicionalmente se hacían las posas de los entierros, como eran la cruz en la calle de Montoya, la cruz de la ermita del Carmen, la Cruz de Conchas y las que existían, pintadas, en una hornacina en la fachada de lo que había sido la antigua Casa de Comedias cerca del Postigo de Beas. Los perros, a veces, aullaban lastimeramente y el olor era a cera quemada y a podredumbre.

    Durante años esta sombría comitiva, que muchos aseguraban haber visto, aterrorizó el imaginario de los motrileños, que creían que las ánimas del Purgatorio venían esa aciaga noche todos los años para reclamar el alma de alguien que moriría pronto y pensaban que quien recibía la visita de las ánimas, fallecería en el plazo de un año. Incluso muchos vecinos colocaban lamparillas de aceite, llamadas “mariposas”, en los alfeizares de sus ventanas, junto a la puerta de sus hogares y en sus dormitorios para así iluminar el camino de las almas en pena y que no se detuvieran en sus casas.

    Esta vieja leyenda motrileña es muy parecida a la tradicional de la Santa Compaña de Galicia y es factible que fuese traída a Motril por los numerosos vecinos gallegos que se establecieron en esta ciudad desde los primeros siglos de la Edad Moderna. Este mito cristiano está presente con diversas variantes en todo el contínuum cultural astur-galaico, donde recibe otras denominaciones como Güestia, Güéspeda, Estadea, Hoste, Genti de Muerti, procesión de animas o simplemente Compaña y que posiblemente corresponde a patrones de mitología y costumbres populares de tradición celta. Los druidasceltas celebraban dos importantes fiestas anuales. Una de ellas era el 1 de noviembre con la llegada del invierno, noche en la cual el tiempo quedaba paralizado y el mundo de los vivos podía comunicarse con el de los muertos. De aquí deriva el día de Todos los Santos y el mito de la Santa Compaña, según afirman historiadores como Rosso de LunaoMenéndez Pelayo.

    La Plaza de la ermita del Carmen a principios del siglo XX. Lugar donde, contaban, que se paraba la procesión de las ánimas.

    Resulta fascinante, también, constatar cómo estas procesiones de muertos tenían su correspondencia real con el ceremonial que acompañaba antiguamente al viático por las calles de Motril: el cura acudía a administrar el sacramento acompañado por los vecinos o por los miembros de la cofradía a la que pertenecía el agonizante, con velas y convocados a toque de campana; esta comitiva estaba precedida por una cruz entre dos faroles y a su paso la gente se arrodillaba. Los vivos se despedían así de su vecino moribundo, y las procesiones de ánimas se aparecían para recibirlo entre los muertos. ¿Lo recordáis?

     ¿La Procesión de las Ánimas, leyenda o realidad? Lo cierto es que la luz eléctrica, al iluminar la noche, acabó con muchos de los fantasmas y con muchas de las tradiciones ancestrales de nuestro Motril antiguo.

    Hace muchos años que nadie se encuentra con la procesión de las animas benditas por nuestras calles, pero si alguna vez, paseando esa noche de noviembre por alguna de esas vías motrileñas, hueles o percibes un penetrante olor a vela sin ninguna razón aparente, huye rápidamente y escóndete, las animas están pasando por tu lado y reza, reza mucho para que no te vean.

  • JULIO RODRÍGUEZ, MINISTRO DE CARRERO BLANCO (III)

    .                         CAPITULO III

    Iñaki Rodríguez -escritor-

    Al igual que el presidente italiano Aldo Moro, quien fue brutalmente asesinado por las Brigadas Rojas (casualmente también, justo después de reunirse con Kissinger y con el cual tuvo una tremenda discusión) Carrero Blanco es también vilmente asesinado (con explosivos antitanque norteamericanos y a manos de ETA) el 20 de diciembre del 73. Pese a los muchos avisos por parte de policía y guardia civil durante los meses previos, señalando que algo grave se estaba tramando (contra Franco o el presidente) con denuncias de reuniones y movimientos muy sospechosos, por parte de los etarras y en diversos puntos de la capital, no se hizo nada. Todas las investigaciones siempre se veían bloqueadas por el servicio secreto español, quienes de forma continuada tapaban las actividades de los asesinos. Masones en altos cargos, algunos compañeros del presidente o incluso encargados de su seguridad personal, le tendieron una trampa y dieron al etarra Argala, en la cafetería del Hotel Mindanao, en Madrid, una carta sin remitente que decía lo siguiente: “El almirante Luis Carrero Blanco, vicepresidente del gobierno, acude todos los días laborables a la misa de las nueve de la mañana que se celebra en la iglesia de los jesuitas situada en la Calle de Serrano, frente a la embajada de Estados Unidos. Lleva muy poca protección de escolta y recorre siempre el mismo trayecto”. ¿Qué pintaba mi padre en todo esto? En primer lugar, como su ministro de Ciencia, conocía perfectamente los planes del presidente en cuanto a materia nuclear y segundo, tras sus sospechas previas al asesinato y la consiguiente consumación de este, fue el primero que se dio cuenta del complot organizado en la trágica muerte del presidente y su lealtad y patriotismo incondicionales le costaron el puesto. Pero a mi padre no le importaba, porque como decía ¨sin quijotes se escribe una historia de letra pequeña¨. Tras la toma de posesión de Arias Navarro y después de dejar muy claro que el nuevo gobierno no contaba con él, ¨por su fallido intento de la reforma educativa¨, se omitieron las verdaderas causas. Si se hubiera dicho la verdad, el mensaje sobre este asunto hubiera sido el siguiente: ¨Prescindimos de Julio Rodríguez como ministro de Educación y Ciencia porque se ha dado cuenta, el muy patriota, del complot que hemos organizado para asesinar al presidente y cambiar los destinos de España hacia una sumisión total y absoluta a Estados Unidos, bajo la nueva monarquía del Rey Juan Carlos I. En cambio, ascendemos en sus cargos por decreto de ley a varias personas encargadas de la seguridad del presidente asesinado, por su magnífico hacer en sus funciones¨. El duro golpe del asesinato de Carrero Blanco acabó con el régimen de Franco. El breve gobierno formado por Arias Navarro fue ya un mero trámite. Franco fallece en 1975 triste y enfermo. Nunca se recuperó del asesinato de su Almirante.

  • ALGO MÁS QUE PALABRAS

    ROSTROS Y RASTROS. “Un país donde queden dispensados la desfachatez y el todo vale, termina por hundirse en el abismo”

    Víctor Corcoba -escritor-

    Me gustan las gentes que activan su rostro y sonríen, dejando a su paso una corriente vivificante de esperanza, a pesar de las dificultades que todos tenemos a la hora de caminar por este mundo. Lo prioritario es ser uno mismo para poder renunciar a los intereses personales y luchar por el bien colectivo. Por ello, es fundamental ser persona de dialogo. No podemos rehuir el encuentro con el análogo, estamos llamados a entendernos, a trabajar unidos sin descanso, a propiciar acciones conjuntas y a no menospreciar a nadie. Estos son asuntos de todos. Por desgracia, hoy entre la ciudadanía, falta mucha comprensión y sobran muchas falsedades. Sea como fuere, acrecentar los problemas en el planeta es contribuir a destruirnos como especie. Tenemos que resolverlos todos a una. A mi juicio, es vital despojarse de toda incitación al odio, abiertamente propagado por las redes sociales. Sus activistas no pueden quedar impunes. Un país donde queden dispensados la desfachatez y el todo vale, termina por hundirse en el abismo

    Desde luego, hay que poner voluntad en el cambio de actitudes, de modos de vivir, de maneras de actuar. Sin llamar a la conciencia de cada cual y sin poner la práctica democrática como lenguaje, va a resultar complicado compenetrarse. Indudablemente, las políticas en todos los países, han de favorecer otras atmósferas, por el bien de los Estados, practicando aquellos programas que son la base de una buena labor de servicio, como es la equidad, el respeto mutuo, la sinceridad, la honestidad y la lealtad. Obviando estas premisas, la ineptitud y el espíritu corrupto suele campear a sus anchas, reflejándolo en el ambiente y en las instituciones. La huella no puede ser más desastrosa. De ahí que el peso de la ley, cuando se ha tenido un juicio imparcial y justo, deba cumplirse siempre. Las engañosas retóricas son caminos irresponsables, que lo único que hacen es impulsar el enfrentamiento entre semejantes. La belleza que impregna esa incondicional capacidad de servicio, nos exige un ejercicio responsable y generoso de la propia misión, que no ha de ser otro, que el avivar un gran proyecto armónico de convivencia y unidad.

    En consecuencia, quizás tengamos que transcender a otras dimensiones más acordes con nosotros mismos, empezando por rechazar nuestra singular intransigencia, pues sólo de este modo podremos ofrecer un poco de bienestar a los demás, que es lo que favorece la escucha y la mano tendida, hacia esas nuevas ideas que aplaquen  las furias, desde el respeto a la diferencia, que corresponde a cada ciudadano por sí mismo, como morador del mundo y artífice del futuro. No son de recibo aquellas actitudes o discursos que tienden a amedrentar y a privar a los débiles de ilusiones. En cambio, cabe subrayar la admiración hacia esas gentes que trabajan, sin apenas levantar la voz, por el bien de la familia humana. Se me ocurre pensar en aquellas mujeres rurales, que representan más de un tercio de la población mundial y el 43 por ciento de la mano de obra agrícola, preparadas siempre para dar lo mejor de sí, una mirada que acaricia mientras labran la tierra y plantan las semillas que alimentan naciones enteras. Su heroicidad es grande, pues aparte de garantizar la seguridad alimentaria de sus poblaciones, también ayudan a sus comunidades frente al cambio climático.

    Ojalá aprendamos a ser difusores de lo auténtico, a cultivar la sabiduría de la vivencia compartida, a proteger percepciones que nos armonicen, pues realmente lo que nos embellece y transforma es esa generosidad de servicio y consideración hacia toda vida, de modo que se movilice entre las generaciones presentes y futuras un vínculo de cordialidad y confidencia. Hoy la gente desea soluciones concretas, compromisos y hechos determinados, ya sea para frenar la desigualdad creciente, el aumento y la sed de venganza e intolerancia, o impulsar la justicia social y promover un trabajo decente. La indecencia no puede truncarnos esas ganas de vivir, inherentes a toda existencia. En esto, un grano sí que puede hacer granero. Está visto que la mayor parte del empleo mundial procede de las pequeñas empresas y de los trabajadores independientes. Lo pequeño, por tanto, sí que importa; como también afecta que la cooperación internacional pase de los sueños a la realidad, a la movilización de los recursos para responder a los anhelos de la gente. No cerremos puertas. Abrámonos a la relación siempre, en un planeta en el que sus moradores apenas saben convivir y se está muriendo por sus torpes hazañas. Rompamos cadenas y lideremos el gran salto que los humanos nos merecemos, un diálogo entre lo ético y estético, entre la verdad y la bondad, ya no solo a través de la práctica de culto a la cultura, sino también desde el acontecer diario de cada día, tan necesitado de esa hermosura natural, jamás superficial ni efímera, que es la que verdaderamente nos renace y nos renueva.

  • JULIO RODRÍGUEZ, MINISTRO DE CARRERO BLANCO (II)

    CAPITULO II

    Iñaki Rodríguez -escritor-

    Kissinger ya conocía las intenciones de Carrero Blanco pero su visita fue un último intento para convencerle. Recordemos que Carrero nunca fue una persona gris, como quiso dar a entender la prensa americana después de su muerte. Era un estratega nato y tenía una visión muy inteligente sobre la política internacional (entre otras cosas, redactó un informe de seis folios que nos libró de entrar en la II guerra mundial) y los americanos lo veían como un peligro inminente. En 1964, el Almirante publica en la revista General de la Marina lo siguiente: ¨España no tiene ninguna ambición de conquista, no pretende imponer a nadie su voluntad, no intenta resolver ningún problema por medio de las armas, no necesita armarse para atacar a nadie, porque, como nadie, desea vivir en paz; pero por imperativo de la realidad de la situación internacional, tiene que reconocer que está amenazada, como todo occidente, por el imperialismo soviético¨. Nada más ser nombrado ministro, enviaron a mi padre a firmar unos acuerdos educativos con Chile y entre esos acuerdos se encontraban otros de carácter científico muy importantes con el Gobierno de Salvador Allende, alguno relacionado con los ya firmados en 1972, y en coordinación con el ministerio de industria, en cuestión de energía nuclear, para fines pacíficos con este país. Como dice  Don Gonzalo María «Pinochet anuló muchos de estos acuerdos al llegar al poder y los sustituyó por acuerdos con empresas norteamericanas». Allende, a pesar de ser socialista, era un amante de la ¨madre patria¨. Su conocida frase ¨¡Viva la verdadera amistad!¡ Viva España!¨ expresa perfectamente su sentir y, al igual que Carrero Blanco, también daba la espalda al gobierno americano. Allende causó muy buena impresión a mi padre (y mi padre a él). De hecho, Julio Rodríguez, decía pertenecer a ¨una derecha socializante¨, es decir, una derecha que no perdiese de vista la justicia social y opuesta al brutal «dejad hacer, dejad pasar» del liberalismo radical de las Cortes de Cádiz, por lo que, entre otros motivos, hicieron muy buenas migas. Pero mientras en Chile se estaba gestando una guerra contra Argentina, por la soberanía de algunos territorios así como un golpe de Estado y en España, Franco estaba ya muy mayor, Carrero se convirtió en el último escudo que defendía la continuidad del régimen. Aunque Carrero y su gobierno salieron reforzados de varias crisis, los enemigos se le acumulaban. Por un lado, miembros de la familia de Carmen Polo, la mujer de Franco, por otro lado la masonería, ya instalada perfectamente en posiciones de poder en la época, los comunistas y los separatistas vascos y por último, los más poderosos y peligrosos: los servicios de espionaje estadounidenses. Una vez la CIA tuvo bien controlados a dichos mandos masones españoles, pro gobierno de Estados Unidos y obtuvo las promesas de la Casa Real (Juan Carlos prometió, si reinaba, ceder el uso de las bases a Estados Unidos en contra de los deseos de Franco) Todo quedaba preparado para remover el último inconveniente: Carrero Blanco.

  • LOS CUENTOS DE CONCHA

    EL DESTELLO

    Concha Casas -escritora-

    Esa noche la despertó de nuevo la deslumbrante luz.

    La primera vez que ocurrió se levantó rápido y le dio al interruptor del pasillo, quien sabe, quizás se había quedado pulsado a medias y por eso relampagueó… Razón poco convincente, pero la necesidad de buscar una respuesta lógica a algo que quizás no la tiene, a veces es tan perentoria que incluso acaba por convencer.

    Pero ya no. Tres  noches seguidas no. La primera reacción fue retreparse entre las sábanas, como si estas formasen un escudo, que la pudiese defender de cualquier mal.

    El pánico irracional y absurdo se adueñó de ella. Intentó poner en práctica todas las técnicas de relajación que había aprendido en los últimos tiempos. Pero cada vez que intentaba controlar su respiración, parecía como si el paso del aire la ahogase. Decidió cortar por lo sano y hacerle frente a… lo que fuera.

    Se sentó en la cama. De repente se sintió ridícula. Todo estaba en paz. Curro dormía a su lado como siempre. En ese momento hasta sus ronquidos le sonaron a música celestial. Sonrió. Necesitaba controlar sus nervios; no quería bajo ningún concepto convertirse en una esclava de ellos… Ella era una mujer de su tiempo, inteligente, culta,…

    Se levantó de la cama y se dirigió al cuarto de los niños, dormían plácidamente.  Sonrió y se sintió satisfecha.

    Llevaba una vida plena, se podía decir que feliz. Por supuesto que tenía sus carencias, ¿pero quien no? Es más, no eran carencias sino ambiciones. Siempre quería más: más sueldo, un empleo mejor, una casa más grande. De hecho, ahora que lo pensaba, quizás era excesivamente ambiciosa .

    Miraba su mundo desde esa noche de insomnio, y sentía que de alguna manera estaba cometiendo el terrible pecado de no valorar aquello que tenía. Sonrió para sí misma. Le hizo gracia utilizar la palabra pecado. La había descartado de su vocabulario hacía mucho tiempo… quizás desde finales del instituto no había vuelto a utilizarla, a no ser para hacerlo peyorativamente.

    Aunque pensándolo bien, últimamente había recuperado viejas costumbres… incluso había vuelto a rezar. Las oraciones de su infancia volvían a su mente, sobre todo cuando cada noche acostaba a sus pequeños. Sentía que de alguna manera era una forma de conjurar cualquier peligro que pudiera acecharles.

    De las oraciones había pasado a elaborar sus propias plegarias, en unas conversaciones que poco a poco fueron formando a sus interlocutores. Hablaba con todos los que ya no estaban y que en otro tiempo fueron la razón de su ser. Lo hacía pensando que “ellos” intercederían por ella ante instancias superiores

    Se hallaba sumida en sus pensamientos, precisamente pensando en esos que ya no la acompañaban, cuando un nuevo destello de  luz la volvió a sorprender-

    -¿Qué es eso? ¿quién anda ahí?- lo dijo en voz alta. Sentía que escuchando su propia voz, se sentiría más segura

    Entonces fue cuando lo escuchó. O no exactamente. Es decir, no lo oyó en el sentido estricto de la palabra, o sea a través del sentido del oído; pero en su mente se formaron claramente  las palabras: soy yo, estoy aquí, me estabas llamando

    De repente el miedo huyó de ella y en su lugar una serenidad infinita ocupó todo su ser. Sintió una sonrisa en su corazón y supo que sus plegarias habían obtenido respuesta.

    Intuyó que estaba aprendiendo un nuevo lenguaje que se articulaba  a través del corazón. En ese momento, las razones por las que había invocado al ser que se manifestaba en forma de luz, acababan de perder todo sentido. No había nada comparable al sentimiento que la embargaba. La plenitud debía ser algo parecido. Entonces comprendió que una nueva vida se abría ante ella, que una vez más, como cuando era pequeña, volvía a ser conducida al país de la magia y curiosamente por la misma persona que entonces la llevaba. Pero con una diferencia, esta vez no era al país de nunca jamás, sino a otro mucho mejor, porque era real, porque estaba dentro de ella, porque existía. Acababa de abrírsele una puerta que nunca volvería a cerrar.

  • QUO VADIS GRANADA

    Agustín Martínez -periodista-

    “Quo vadis” es una expresión latina que significa «¿A dónde vas?» y que la tradición atribuye a San Pedro, cuando en medio de las persecuciones a los cristianos emprendidas por el Emperador Nerón en el año 64, Pedro escapa de Roma por la Vía Apia, pero en el camino se encuentra con Jesucristo que iba cargando una cruz. Al verlo, le pregunta: «¿Quo vadis Domine?» (¿A dónde vas, Señor?) a lo que Cristo contesta: «Romam vado iterum crucifigi» («Voy hacia Roma para ser crucificado de nuevo»).

    Sirva esta introducción para situarnos en el título de esta columna, en la que me pregunto ¿A dónde vas Granada?. Una pregunta de todo punto procedente, ante las diferentes situaciones por las que navega nuestra ciudad y nuestra provincia.

    Desempleo, precariedad y desestructuración social, han llevado a convertir a nuestra provincia en el auténtico invernadero de la marihuana de Europa. Parados y familias con bajos ingresos se han lanzado al cultivo de la marihuana en pisos, naves, fincas y trasteros, para poder llegar a fin de mes. Un escenario que coloca a Granada a la cabeza de Europa en este lamentable ranking, solo por detrás de Turquía o Italia.

    ¿Quién no ha detectado el peculiar aroma de la maría en algunas zonas de la ciudad? ¿Quién no ha comentado sus sospechas sobre una posible plantación en su itinerario diario?. La cosa no es nueva, pero sin duda se ha agravado en los últimos tiempos.

    Si tenemos en cuenta que 600 macetas suponen unos 30.000 euros por cosecha, o lo que es lo mismo 120.000 al año, tenemos la ecuación perfecta, para que en Granada muchas personas se hayan lanzado de hoz y coz al “apasionante” mundo del narcotráfico.

    Baste decir que la Guardia Civil ha intervino durante 2018, un total de 123.000 plantaciones ilegales en la provincia, casi 10 toneladas de cogollos, más de 2500 kg de marihuana, lo que supone el 10% de la maría de todo el país, lo que se tradujo en que casi 500 personas fueran puestas a disposición judicial. En 106 de los 174 municipios de la provincia se produce cannabis, porque donde antes se cultivaba tabaco, ahora tenemos el gran negocio de la marihuana.

    Solo en el mes de julio se incautaban 8000 plantas de maría en Granada; en septiembre se han intervenido 51 plantaciones en toda la provincia, en un mapa que recoge actuaciones en Pinos Puente, Castilléjar, Santa Fe, Cogollos Vega, Chauchina, Loja, Monachil, Valle del Zalabí, Sorvilán, El Valle, Murtas, Villamena, Vegas del Genil, Moraleda de Zafayona, Güéjar Sierra, Órgiva, Santa Fe, Granada, Láchar, Huétor Santillán, Atarfe, Pinos Genil, Cenes de La Vega, Deifontes, Peligros, Las Gabias, Fuente Vaqueros, Cijuela, Caniles, Cúllar Vega, Albolote y Dúrcal.

    En estas intervenciones la Guardia Civil se incautó de casi seis mil plantas de cannabis y puso a disposición judicial a 62 personas por delitos contra la salud pública por cultivo de droga.

    Esta situación ha despertado el interés de los medios de comunicación nacionales, que están dedicando, o van a dedicar espacios monográficos a este insólito panorama, que coloca a Granada en un escaparate que nunca debería ocupar como principal productora de marihuana en suelo nacional.

    Dicen los expertos que la primera cosecha cubre los gastos y con la tercera ya se obtienen beneficios; teniendo en cuenta que solo hacen falta tres meses por cosecha, en poco más de seis meses ya se obtienen beneficios.

    25 grados de temperatura, 15% de humedad, equipos de aire acondicionado, ventiladores, filtros, focos de calor y mucha, mucha electricidad, que se obtiene enganchándose ilegalmente a la red, son los únicos requisitos para este pingüe negocio, que ha colocado a Granada, como principal proveedora de marihuana para los mercados de media Europa.

    El escaso reproche social que despierta esta actividad entre la ciudadanía, hace si cabe más difícil, la lucha contra esta realidad que provoca toda una serie de problemas a miles de familias, como es el caso de los constantes cortes de luz que han supuesto el reciente encierro de vecinos y entidades sociales de la zona norte de la capital, donde según datos de ENDESA, se defrauda más del 80 por ciento de la electricidad consumida.

    La magnitud de estos datos ponen de manifiesto la importancia de un problema que hay que afrontar de inmediato y de forma integral. No basta con mirar hacia otro lado y restarle importancia a una realidad que está suponiendo un auténtico efecto llamada, para problemas que en muy poco tiempo, van a tener una muy difícil solución.

    Que la marca Granada no sea ya solo la de una de las ciudades más hermosas del mundo, la de la sierra, la costa, la Alhambra, la ciudad universitaria, la de la investigación biosanitaria, sino que empiece a ser la de la meca europea de la marihuana, es un hecho extraordinariamente preocupante, porque la excelencia está reñida con todo lo que lleva aparejado el mundo de la droga.

    Así que “¿Quo vadis Granada?”

    Agustín Martínez -periodista-

    La Voz de Granada

  • JULIO RODRÍGUEZ, MINISTRO DE CARRERO BLANCO


                          CAPITULO I

    Iñaki Rodríguez -Escritor-

    Julio Rodríguez fue ministro de educación y ciencia en el gabinete Carrero Blanco en 1973. Muchos le conocen por el ¨calendario juliano¨. Como ya dije en mi artículo publicado en ABC el 4 de julio de 2013 ¨nunca se ha hablado tanto de un ministro que estuviera tan sólo seis meses desempeñando su cargo¨. Pensó en un curso académico empezando el 7 de enero y finalizando el 20 de diciembre con dos meses de verano y una prueba intermedia en junio, con apoyo profesoral durante las vacaciones para quienes lo necesitaran, todo ello influenciado por la enorme crisis que padecía el mundo en el 73 y con un presupuesto del ministerio completamente agotado. El otro punto que defendí fue su elección a los 44 años como ministro¨sin equivocación¨. Lo justifiqué con su impecable ¨curriculum¨ como doctor en Ciencias Químicas y en Farmacia, por la Universidad de Granada, con la calificación de Premio Extraordinario, entre otros grandes logros y por su buena gestión de la Universidad Autónoma en momentos muy conflictivos. Siempre me centré, al hablar de él, en la parte educativa (al igual que la inmensa mayoría de la gente que le menciona) pero nunca en el área de la ciencia y la investigación y es aquí, donde se me pasó un detalle clave sobre Julio Rodríguez: era un científico experto en radiaciones nucleares y radiactividad. Carrero Blanco quería una España poderosa en el ámbito internacional y para ello debía conseguir entrar, como dice Manu Escrig ¨en el selecto club nuclear, lo que haría que España probablemente tuviera derecho a veto en la ONU, ser junto a Francia el único país del continente con armas nucleares y disponer de una bomba atómica para ejercer una presión real sobre el eterno enemigo, Marruecos, y por extensión, sobre todo el Magreb, teniendo muy en cuenta al Sahara que, no por casualidad, era donde debía probarse la primera detonación experimental¨. ¨La fuerza disuasoria¨, como llamaba el presidente al poderío bélico de un país. El problema fue que el espejo donde mirarse lo tenía Carrero en la Francia del general De Gaulle (quien además apoyaba que España fuera potencia nuclear) y no en los Estados Unidos de Richard Nixon y eso, sencillamente, le costaría la vida. Los americanos tenían un cabreo monumental, no solo porque Carrero no quería cederles más las bases, sino porque se dieron cuenta que los españoles habían encontrado una de las cuatro bombas de hidrógeno que un avión estadounidense había perdido en Almería y, cuyos restos, habían copiado en tiempo record y fueron devueltos a la zona, como si nada hubiese ocurrido. De hecho, en la ofuscada entrevista que mantuvieron en Madrid Carrero y Kissinger (cuyas negociaciones duraron 48 horas) y a sólo dos días del asesinato del presidente, Carrero confirmó al Secretario de Estado americano su determinación de prohibir la utilización de las bases españolas a los ¨yankees¨. No sólo por cuestiones militares sino porque Carrero, experto en temas masónicos, sabía perfectamente que dichas bases estaban, como dice el catedrático de historia don Gonzalo María Fernández Hernández ¨sirviendo de entrada en España a determinadas logias masónicas como Skull and bones¨ (Calavera y huesos) y pensaba que los masones eran tan peligrosos como los comunistas y terroristas de entonces. Creía que la masonería liberal derivaba inevitablemente en una sociedad marxista.

  • LA POBREZA, MAL ESTRUCTURAL ANDALUZ

    -CARTAS AL DIRECTOR-

    Jesús Fernández (IU Granada)

    La pobreza y exclusión social son solo la punta del iceberg de un problema estructural y cronificado que tiene Andalucía y que afecta a los niños y niñas en numerosos aspectos (peor salud, difícil acceso a la cultura, al ocio o al tiempo libre, menor rendimiento académico) que van, como pueden ver, mucho más allá del simple hecho de las posesiones materiales.

    Y garantizar la solución de este problema es responsabilidad de las diferentes administraciones públicas, que al invertir en infancia garantizan la construcción de una sociedad que permite que las niñas y los niños crezcan en igualdad y sin discriminación.

    Las políticas de Infancia en nuestra comunidad autónoma se sustentan en un marco legislativo en la Constitución de 1978; en la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989; y en el Estatuto de Autonomía de Andalucía de 2007. Su regulación está prevista en la Ley 1/1998, de los Derechos y la Atención al Menor por lo que, nos encontramos con un marco legislativo que obliga a todos los entes públicos a atender a la infancia para así,  garantizar que puedan acceder a todos los derechos

    Según el análisis efectuado por el Observatorio de Infancia de Andalucía, se observa que, tanto la pobreza relativa como severa, es mayor en nuestra comunidad que en el resto del territorio nacional, con más de 4 puntos (pobreza relativa en Andalucía 34,8%, 28,3% en el resto del Estado; pobreza severa en Andalucía 19,1%, 15,9 en España). Estos índices son consecuencia de más de 10 años de crisis económica ya que, las medidas adoptadas no han servido, ni de lejos, para erradicar la pobreza infantil y la exclusión social. Esto hace necesario el cambio de la situación a través de medidas claras y efectivas, que sean el contrapeso de uno de los principales problemas estructurales de Andalucía como ilustra, de forma tangible, el elevado nivel de desigualdad social que sufre.

    Esto es algo que, por desgracia, viene de lejos ya que, las diferentes reformas legislativas (más preocupadas de contentar a las élites de nuestro país que a la sociedad en su conjunto) han favorecido que la riqueza se acumule a un limitado grupo de personas. Además, se han parcheado los problemas con soluciones cortoplacistas, es decir, se han presentado medidas coyunturales y no estructurales donde los conceptos desigualdad y pobreza van de la mano en todos y cada uno de los casos.

    El contexto actual, que refleja más de una década de crisis y la aplicación de políticas de austeridad en los servicios públicos, no han hecho más que golpear con mayor fuerza a la parte de la población. Población que ya tenía graves dificultades económicas, sociales y laborales. Y aún, experimentando un crecimiento económico en nuestro país, no se ha visto reflejado en que se recuperen los derechos, cercenados durante estos años. Los poderes económicos nos escupen y nos dicen que llueve.

    Para lograr la erradicación de la pobreza necesitamos, por un lado, acercarnos a la realidad social de nuestra comunidad, apostando por el fortalecimiento de nuestro sistema de servicios públicos y, por otro, eliminar de una vez por todas a las causas que originan la exclusión social consiguiendo una sociedad solidaria donde la participación de la población sea la piedra angular de las actuaciones a realizar.

    Y por todo ello, medidas como blindar la partida de Renta Mínima de Inserción, poner en marcha un Plan Extraordinario para la inclusión a través de los Ayuntamientos destinado a la contratación para personas desempleadas de larga duración, con prioridad a aquellos núcleos familiares con menores a su cargo, ayudas directas para el pago de suministros vitales básicos y programa de Refuerzo de la Alimentación Infantil, son algunas de las actuaciones, que se han de realizar de manera urgente; sin olvidar que el blindaje de los servicios básicos fundamentales (sanidad, educación, vivienda y servicios sociales).

    Por lo tanto, implantar la universalización de la educación infantil de 0 a 3 años, gratuita y de calidad, aumentar los recursos humanos en los centros educativos de compensatoria, ampliar las becas de comedor, modificar la Ley 13/2005, de Medidas para la Vivienda Protegida y el Suelo, con objeto de proteger a las personas menores en situación de vulnerabilidad consecuencia de un proceso de desahucio, aumentar el parque público de vivienda de protección oficial, impulsar un plan especial de erradicación del chabolismo y eliminación de la infravivienda en Andalucía, incluir la cobertura sanitaria, servicios y productos imprescindibles para el desarrollo de niñas y niños (gafas, audífonos, prótesis…) son medidas que debemos tener en cuenta para erradicar la pobreza y la exclusión social en Andalucía, ese mal estructural que debemos eliminar de una vez por todas.

     Parlamentario y Diputado de IU Granada, Jesús Fernández (Granada)

  • LOS CUENTOS DE CONCHA

    EL DESPERTADOR

    Concha Casas -Escritora-

    Apagó el despertador con tanta energía, que sin darse cuenta lo tiró de la mesilla de noche. Le pareció escuchar un gemido, pero pensó que todavía estaba medio dormido y que había sido un mero producto de su imaginación. Como cada mañana, le dieron ganas de darse media vuelta y volver al sitio del que ese sonido chirriante y desagradable lo había sacado. Y como si un brazo poderoso tirase de él llevándolo hacia ese onírico mundo del que acababa de salir, volvió a sumirse en los vapores de un sueño tan profundo como intenso.

    Creyó que estaba despierto. El entorno era el mismo que el de su realidad. Estaba en su dormitorio. Pero de alguna manera notaba que algo diferente estaba ocurriendo. Se sentía observado y casi tenía  la certeza de que no estaba solo.

    Entonces realidad y ficción se unieron y el gemido que escuchó apenas tiró el despertador al suelo, se hizo más evidente.

    Se incorporó sobre su brazo buscando la procedencia del sonido y un susto tan grande que le hizo llevarse la mano al pecho, lo dejó con la boca abierta cuando vio que al despertador le habían salido unas finísimas extremidades sobre las que se incorporaba mientras se rascaba la parte superior, quejándose del golpe que acababa de darse.

    Se frotó los ojos, cerrándolos  y abriéndolos de nuevo. Debo estar dormido, pensó. Sin embargo tras abrirlos y cerrarlos un par de veces más, comprobó que lo que veía era cierto.

    ¡Que ingratitud!, se quejaba el reloj mientras se erguía sobre sí mismo. Todos los días estoy pendiente de tu sueño, o mejor dicho, de sacarte de él para que puedas empezar tu día cuando debes hacerlo. ¿Y qué recibo a cambio?. Insultos, malos modos, incluso en ocasiones, como hoy, golpes.

    Sí, tú –le dijo dirigiéndose directamente a él – no pongas esa cara de sorpresa, te estoy hablando a tí. ¿Te parece justo lo que haces conmigo?. Si no me querías ¿para qué me compraste?. Yo estaba tan a gusto en aquel mostrador, allí si tenía una buena vida. Daba las horas sin que nadie se molestase al escucharme, cada dos o tres días pasaban por mi un plumero para limpiarme el polvo, que me hacía tantas cosquillas que a veces adelantaba mi alarma, demostrando así mi alegría.

    Mis compañeros solían tenerla puesta al mismo tiempo y cuando sonábamos todos, parecía que la risa llenaba aquel silencioso espacio.

    El relojero sonreía cuando repicábamos y nos miraba con admiración…. entonces entrastes tú. No sé porqué te fijaste en mi, pero lo hiciste. Incluso pagaste por mi, satisfecho de todas las prestaciones que el dependiente te dijo que iba a darte.

    Las he cumplido todas fielmente ¿y que he obtenido con ello?, ¿una sonrisa de agradecimiento por estar siempre ahí cuando me necesitas?¿una palabra de aliento por mi fidelidad diaria?…nada de eso, solo malos modos y malos tratos. Insultos y últimamente hasta golpes. Pues hasta aquí hemos llegado. Se acabó, no te pienso despertar más.

    Y dándole la espalda se dirigió hacia la puerta. La angustia se unió al susto primero. Se incorporó levantándose de la cama y casi llorando le suplicó al despertador que se quedase, pidiéndole perdón por el mal trato, que efectivamente siempre le había dado, prometiéndole que jamás volvería a ocurrir.

    Entonces el sonido del viejo reloj volvió a despertarlo. Todavía con el corazón acelerado y sin saber muy bien donde estaba, abrió los ojos. Solo había sido un sueño, suspiró aliviado.

    Pero al estirar la mano para parar la alarma que cada día lo despertaba, se dio cuenta de que el despertador no estaba en su sitio. Encendió la luz, miró al suelo y allí, tirado y desarmado, sin pilas siquiera, seguía tirado y esta vez sí escuchó perfectamente un gemido lastimo que salía de él.