Categoría: Opinión

  • ALGO MÁS QUE PALABRAS

    ✍Opinión.-

    NUESTRO FUNDAMENTO ANÍMICO; AHONDAR EN LAS ENTRETELAS. “Cada día, debe ser un nuevo renacer a la concordia, jamás a la desunión o a las absurdas contiendas. Lo nefasto de uno mismo radica, precisamente, en tener un fondo cerrado y endurecido. Quien se conoce a sí mismo, nota que somos un instrumento de muchas cuerdas y las ofrece; pues, lo trascendente, está en saber vibrar con todas y, como un buen compositor, componer la mejor melodía para vivirla”

    Víctor Corcoba -Escritor-

    La realidad nos sobrecoge, unidos internamente podemos marcar las diferencias y remarcar las semejanzas, comenzando por un itinerario anímico de formación, que tiene su naciente en nuestros propios pulsos y pausas. Tenemos que retomar el camino del corazón, pues es la mejor guía para saber cómo morar y vivir en el discernimiento permanente. Resulta muy valioso despojarse de vicios y vacíos, para poder adentrarse en otro horizonte más espiritual que terrícola. La tarea no es fácil, nada lo es; pero tal vez, si fomentásemos más el diálogo frente a la división, tendríamos más quietud interna y mejores deseos, que fructificarían en satisfacción. Ya está bien de tanto penar y de no hacer nada por cambiar de aires. Nos merecemos un giro: pensar más y mejor. 

    En efecto, la tristeza, el descontento o el desagrado tienen sanación, con un espíritu de tolerancia, de respeto mutuo y de consideración hacia nuestros análogos. Quizás tengamos que aprender a convivir con nosotros mismos, a querernos para poder legarnos, hacia la ruta del compartir y del donarse. Por desgracia, todavía no hemos ejercitado el sencillo arte de vivir como hermanos.  Resulta asombroso que la humanidad se deshumanice por completo, con inhumanidades verdaderamente crueles y aún no sepa convivir con la diversidad. Hay que fraternizarse; y, por ello, practicar la correspondencia de latidos es la mejor revuelta para adquirir conciencia de la verdad y de la bondad, de la justicia y de la injusticia. Sólo así, no se perderá un repique benefactor, por falta de abrazos y oportunidades.

    No hay en el mundo señorío más fructífero, que la libertad para la comunicación humana, lo que nos demanda una visión de comunión profunda, haciendo valer y valorando los maravillosos frutos del ingenio y del constante trabajo, que todos llevamos consigo. De ahí, la importancia de serenarse, para poder entrar en diálogo con nuestros interiores y después poder compartir la hazaña. Cada día, debe ser un nuevo renacer a la concordia, jamás a la desunión o a las absurdas contiendas. Lo nefasto de uno mismo radica, precisamente, en tener un fondo cerrado y endurecido. Quien se conoce a sí mismo, nota que somos un instrumento de muchas cuerdas y las ofrece; pues, lo trascendente, está en saber vibrar con todas y, como un buen compositor, componer la mejor melodía para vivirla.

    Ciertamente, como poetas en guardia, tenemos que combinar a diario, la mejor mezcolanza de vocablos para que nos lleguen al alma, y podamos palpitar armónicamente. Es cierto que muchos fallecen o se suicidan ante los obstáculos de aquí abajo, esto nos pasa por no creer en nosotros mismos. Cultiva primero tu esfuerzo y tus andares saltarán todas las dificultades. Tampoco dejemos nada primordial para mañana, si hoy lo podemos hacer. Sin duda, hemos de revisarnos entre luces y a tiempo completo. La iluminación no llega porque sí, que también, lo que nos demanda un examen diario de autocrítica formativa, para ser liberados de fáciles sugestiones y manipulaciones que los mass media pueden provocar, sobre todo si es en daño de la evidencia y de la moral.

    Bajo esta atmósfera de intereses y teniendo en cuenta que, lo esencial suele ser invisible a los ojos, protejámonos si puede ser con calor de hogar, porque de él siempre emana amor y vida. También debemos escucharnos mucho más. Tener tiempo para nosotros es vital, al menos para reconocer la humanidad del otro. Esto significa rechazar la discriminación, el racismo, la xenofobia y el discurso de odio o venganza, que ahora tanto prolifera por todos los rincones del planeta. Hagamos, pues, de la cotidianidad un tratamiento de ejercicios que nos acerquen entre sí. Las pequeñas decisiones que tomamos a diario, con naciente mar adentro, suelen fecundar sueños que fortalecen lazos, que vierten paz y transparencia. Lo que necesitamos hoy, como el comer.

  • EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

    ✍Antonio Gómez Romera

    Domingo, 1 de febrero de 2026

    En el XLVIII aniversario del fallecimiento de Jorge Cafrune, cantor del pueblo argentino

    Hoy domingo, 1 de febrero, festividad de San Cecilio, mártir y primer obispo de Ilíberis y Patrón de Granada y su archidiócesis (siglo I), en la que ya es quinta semana de 2026, se cumplen 48 años (miércoles, 1978) del fallecimiento en Pacheco (Buenos Aires, Argentina) de Jorge Cafrune (Jorge Antonio Cafrune Herrera, apodado “El Turco”, 1937 – 1978), el cantor del pueblo argentino. Una de las personalidades más magnéticas del folclore y el trovador que popularizó canciones como la «Zamba de mi esperanza”; «Virgen india», «Mi luna cautiva», «Santafesino de veras», «Chiquillada», «No te puedo olvidar», “Hombre con H” y «Resolana».

    Jorge Cafrune.

    Antecedentes

    Desde 1973, Cafrune disfruta de gran proyección internacional. Ha tocado en escenarios de prestigio como el “Carnegie Hall” y el “Lincoln Center” de Nueva York. Con la guitarra y las zambas ha dado prácticamente la vuelta al mundo llegando hasta el África y Medio Oriente. El control del repertorio y la persecución a los cantantes en Argentina comienza durante la presidencia de Isabel Perón (María Estela Martínez Cartas de Perón, 1931) en 1974, donde la “Triple A” ejerce un poder siniestro. A partir del golpe militar del 24 de marzo de 1976, la aplicación de la censura a cantantes y canciones se cumple a rajatabla.

    El contenido político de buena parte del repertorio de Cafrune, el magnetismo que ejerce su figura entre la juventud de la época, su conocida adhesión al peronismo y la frase que dijo José López Rega (1916 – 1989) en 1973: “Cafrune es más peligroso con una guitarra que un ejército con armas”, es una señal de alarma para la dictadura militar, que busca socavar todo espíritu de libertad.

    Jorge Cafrune.

    Vive en la localidad madrileña de Loeches junto a su nueva pareja, la joven Lourdes López Garzón. Visita a su familia, que vive en Santa Fe. Su hija, Yamila, recuerda que “Mis padres estaban ya separados. Él había formado otra familia con su segunda compañera, Lourdes, con la que había tenido a Juan Facundo y Macarena. Estuvo apenas unas horas. Fue la última vez que lo vi”.

    Después, vuelve a Buenos Aires para preparar lo que va a ser una gira épica a caballo. Viajar hasta Yapeyú, (Corrientes), para conmemorar el bicentenario del nacimiento del General San Martín (José Francisco de San Martín y Matorras, 1778 – 1850), “Libertador de la Argentina, Chile y Perú”, recorriendo unos 750 kilómetros en 25 etapas, lo que importa unos 35 km por día: “La significación de este homenaje surge cuando yo me entero que van a reunirse en Yapeyú ocho o diez mil hombres de a caballo de todo el país. Llevarán sus caballos en camiones, y entonces yo inmediatamente me dije: Pues yo voy a ir en caballo, ya que tengo el tiempo y tremendo gusto…”. Tiene pensado actuar en los pequeños poblados mientras realiza su gira hasta Yapeyú.

    Jorge Cafrune.

    Inicio de su última Gira

    El martes, 31 de enero de 1978, acude a la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. Lleva consigo un pequeño cofre de madera que contiene tierra de Boulogne Sur Mer, la ciudad francesa donde falleció el General San Martín. Va acompañado de su compadre Fermín José “Fino o Chiquito” Gutiérrez.

    En la Capilla de Nuestra Señora de la Paz, presentan sus respetos ante el mausoleo (1880) que contiene los restos del Libertador, obra del escultor francés Albert-Ernest Carrier-Belleuse (1824 – 1887). A las 11 de la mañana y luego de escuchar una oración y recibir la bendición de Monseñor Daniel José Keegan (1929 – 2007), rector de la Catedral, inician su gira a caballo desde la bonaerense Plaza de Mayo. Jorge, que lleva en su regazo a su hijo Juan Facundo, de casi 2 años, monta un caballo bayo de gran alzada, de nombre “Quebracho”. Su compadre, un alazán oscuro. En la logística de la gira van a utilizar un coche de apoyo, un Chevrolet, conducido por el empresario hostelero Pedro Vallier y en el que también viaja Lourdes López Garzón, la compañera sentimental de Cafrune que está embarazada de 8 meses de su hija Macarena, y su hijo Juan Facundo.

    Jorge Cafrune.

    Ésta primera etapa va a finalizar en Belén de Escobar, en el “Rancho de Don Pedro”, propiedad de Vallier y famoso por su “Pollo al Barro”. Durante 10 kilómetros los acompañan otros jinetes de Centros Tradicionalistas del “Círculo Criollo El Rodeo”, de El Palomar. Después siguen solos por el arcén de la Ruta Provincial 27. Se detienen en un bar de carretera, una parrilla asador, donde han quedado con Pedro y Lourdes para comer juntos. Es la última vez que van a ver con vida a Jorge. Se despiden. Pedro y Lourdes van en el Chevrolet hacia Escobar. Jorge y Fermín, continúan por la Ruta Provincial 27 hacia la barrera de Benavidez.

    El cielo se ha cerrado completamente pero no llueve. Aprieta el calor y la oscuridad es casi total. Encendé el farol -pide Jorge a su compadre. “Fino” Gutiérrez saca de sus alforjas un farolito de mecha y lo enciende sin detener el caballo. Cada vez que en la distancia brillan los faros de un automóvil, Gutiérrez alza el farol y lo mueve, de un lado al otro, para señalar la presencia de los dos jinetes en el camino.

    Portada de la revista Folklore con Jorge Cafrune.

    El “Accidente” mortal

    Al llegar al cruce de la Ruta Provincial 27 con la calle Tirso de Molina en General Pacheco, una camioneta, marca Dodge modelo 1977, conducida por el joven Héctor Emilio Díaz, de 19 años de edad, embiste por la parte trasera al caballo de “Fino” Gutiérrez, que cae sobre el capó del vehículo y rueda sobre el asfalto aturdido, pero ileso y, después, golpea el costado izquierdo del caballo de Jorge. Éste sale despedido unos 20 metros, golpea duramente contra el asfalto y queda malherido, pero sin perder el sentido. “Fino” Gutiérrez corre hacia él y Jorge, con un hilo de voz, le dice: Me muero, hermano. Cuídame al hijo.

    El Libro de Guardia del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Benavidez dice, en la hoja del martes 31 de enero: “A las 21.15 se presenta en este cuartel el señor Kombolá para avisar que en la ruta 27 se había producido un accidente del que habían resultado heridas dos personas. Inmediatamente sale hacia el lugar una dotación a cargo de Julio César Nery e integrada por los voluntarios Carlos Grande, Ricardo Cóppola y Carlos Rivadaneira, acompañados de algunos colaboradores”.

    Cafrune a pie junto a su caballo.

    Cuando llegan los Bomberos al lugar del accidente, Jorge está acompañado por “Fino” Gutiérrez y los miembros de la familia Ruiz, que viven en una casa cercana. Deciden llevar a Jorge a la casa del doctor Eduardo Mocoroa, que vive en la calle Pacheco de Benavidez, para que le preste los primeros auxilios. El médico diagnostica (21:45): “Fuerte shock. Presión muy baja. Evidente traumatismo cerrado de tórax”. Le aplica un analgésico intramuscular y aconseja trasladarlo, inmediatamente, al Hospital Municipal de Tigre. Durante el traslado al Hospital, Jorge pierde el conocimiento. Cuando llegan (23:00), los médicos diagnostican: “Traumatismo de cráneo, traumatismos varios de tórax y deficiencia respiratoria”. Urge operarlo, pero no pueden hacerlo allí porque no disponen de neurocirujano ni de especialista en pulmón. Con 10 costillas rotas e incrustadas en el pulmón izquierdo, serias heridas internas en el abdomen y el cráneo dañado, Jorge es trasladado en una ambulancia desde Hospital Municipal de Tigre hacia el Hospital Especializado en Agudos y Crónicos “Dr. Antonio A. Cetrángolo”, de Vicente López. Según Roberto R. Córdoba, chofer de la ambulancia del Hospital de Tigre, “Iban tres médicos con él. Al pasar por la comisaría de Tigre, para obviar los trámites policiales, un agente subió a mi lado en la ambulancia y nos acompañó en el viaje. Cafrune estaba totalmente inconsciente. A la altura de la Panamericana y la calle San Lorenzo los médicos me avisaron que había entrado en coma. Llegamos a destino y en la guardia del Hospital comprobaron que había muerto. Pusimos otra vez su cuerpo en la ambulancia y volvimos a Tigre para dejarlo en la morgue del Hospital. Eso fue todo”.

    Jorge Antonio Cafrune Herrera, apodado “El Turco”, tiene 40 años de edad. Lourdes López Garzón y su hijo, llegan al hospital donde fueron trasladados sus restos mortales. Dolor y estupor por la noticia en todo el país. La “causa oficial”: “muerte en accidente”. El conductor de la camioneta, un joven de 19 años, se entregó al otro día del accidente, acompañado por su padre que había realizado trabajos para el Ministerio de Bienestar Social dirigido por López Rega. No se tomó en cuenta que huyó del lugar de la escena. Al ser menor de edad fue absuelto, luego que declarara que los caballos iban sobre la calzada.

    Salida desde la Catedral de Buenos Aires.

    El “accidente” de Jorge Cafrune, genera dudas y empieza a crecer el mito. En uno de los capítulos del libro “¿Quién mató a Cafrune? Crónica de la muerte de la canción militante”, de la escritora e investigadora Jimena Néspolo (Buenos Aires, 1973 – Editorial Tinta Limón, 2018) asegura: “Fue una muerte política, y no un mero accidente de tránsito. Eso supone pensar el «mito» o la «leyenda», o ese magma de significaciones que rodearon a su muerte y que con fervor fueron creídas por sus seguidores, sobre un sustrato cierto de verdad. Alguien podrá decir, u objetar, que mi crónica inyecta en la era de la «Posverdad» una dosis de su propia medicina… y puede que no se equivoque. En todo caso, mi investigación se asienta sobre un imperativo ético y moral: no nos podemos permitir, como sociedad, desoír testimonios de víctimas del terrorismo de Estado”.

    Portada prensa fallecimiento Jorge Cafrune.

    Colofón

    Yamila, Victoria, Zorayda Delfina y Eva Encarnación Cafrune Gallardo son hijas del matrimonio entre Jorge Cafrune y Marcelina Amalia Gallardo. Yamila recibió ese nombre en homenaje a Djamila, se pronuncia Yamila, Boupacha, heroína de la revolución argelina contra el opresor francés; Victoria a la esposa del caudillo federal Ángel Vicente “Chacho” Peñaloza; Zorayda Delfina a la mujer del caudillo entrerriano Francisco “Pancho” Ramírez, y Eva Encarnación fue llamada Eva por Eva María Duarte de Perón, y Encarnación por la esposa de Juan Manuel de Rosas.

    Portada Suplemento Especial revista Folklore.

    Casado en segundas nupcias con Lourdes López Garzón, Cafrune tuvo a su primer hijo varón, Juan Facundo, bautizado así en honor a Facundo Quiroga. Y, finalmente, a Macarena. El 28 de marzo de 1978 nace Macarena López, a quien luego se le reconoce el derecho de llevar el apellido Cafrune. Cuentan que Jorge pretendía bautizarla con el nombre de Nadima Matilde, en honor a su abuela y a su madre, pero que Lourdes le puso Macarena porque Jorge quería hacer una visita a ese santuario sevillano.

    Yamila Cafrune Gallardo afirma que “Creo que un cantor popular como era él no querría nunca otro reconocimiento que el que le da el pueblo. Y eso lo tiene, de punta a punta del país: pueblo al que voy, pueblo en el que la gente me habla de él. No sé si le hubiera gustado tener un monumento o algo así, lo que sé es que lo hubiera hecho feliz saber que la gente lo recuerda y lo reconoce. Esa gente que lo escucha a las cinco de la mañana tomando un mate o en el tractor, porque ahora se puede poner CD, Spotify y todas esas cosas. Una vez, mientras hacía Cafruneando en un pueblo de 1700 habitantes, terminé de cantar “El orejano”, célebre canción de Jorge Cafrune, y, en lugar de aplaudir, se levantaron tres paisanos, se sacaron el sombrero y se lo pusieron en el pecho en señal de respeto. Ese es el reconocimiento del que mi papi diría: “Esto es lo que yo quise”.

    Busto de Jorge Cafrune en Benavidez, Tigre.

    La de Jorge Cafrune es una voz que vuelve una y otra vez, que no ha podido acallar el tiempo ni siquiera el olvido de la muerte. Por mi parte, ocupa en mi memoria un lugar muy especial, aquel cantor gaucho, de pobladas barbas y sonrisa en la cara, de letras hondas y sentidas…

  • ALGO MÁS QUE PALABRAS

    ✍Opinión.-

    SALVAGUARDANDO IDENTIDADES Y ENTORNOS NATURALES. “Jamás abandonemos la ruta del entendimiento, pero tampoco la de la meditación, comprometiéndonos a defender la dignidad y el sentido humano de las cosas”

    Víctor Corcoba -Escritor-

    Cada criatura es única y distintiva, ya no sólo por sus rasgos, también por nuestros propios pensamientos, que han de moverse libres de imposiciones; pues todo lo que convenimos, quizás sea el resultado de lo que hemos reflexionado, sustentado todo ello, en nuestras corrientes y sostenido por nuestros juicios. Desde luego, somos una especie pensante, con una vocación insustituible e incomparable, innata y existencialmente singular, que navega muy por encima de cualquier algoritmo. Cuidado, por consiguiente, de dejarnos dominar por la tecnología digital. Corremos el riesgo de activar el mayor de los males, la confusión permanente y mundializar la mentira como rectitud, volviéndonos máquinas en lugar de personas.

    Por ello, hay que proteger la sabiduría y el conocimiento, la conciencia y la responsabilidad, los valores y los principios, que hemos generado como civilización. Trabajemos con el corazón, seguramente entonces, las relaciones entre nosotros mejorarán. En consecuencia, el desafío no es tanto técnico, sino antropológico, en la medida que seamos libres de expresar, con autocrítica, determinación y discernimiento, la semilla de la acción, a través de nuestras habilidades cognitivas, emocionales y comunicativas; que han de reorientarse en la defensa de los derechos universales. Jamás abandonemos la ruta del entendimiento, pero tampoco la de la meditación, comprometiéndonos a defender la dignidad y el sentido humano de las cosas.

    Cuidado con corromper los lenguajes, que los axiomas pertenecen al auténtico amor, que es desde donde emanan los grandes proverbios y los avances. En efecto, antes hay que sentir el níveo pulso, para luego dejar latir con el alma, las ideas inspiradoras, que realmente nos avivan el proceso creativo de los talentos, recibidos de la naturaleza y que nos acrecientan el espíritu humanitario, como individuos contemplativos. Ciertamente, uno tiene que aprender a quererse, pero además debe dejarse oír sin ocultar el rostro. En suma, que ha de ser siempre, un ser de palabra y de quehacer, sin fingir actuaciones ni simular relaciones. No olvidemos, que estamos inmersos en una dimensión empedrada de hipocresías, lo que nos requiere distinguir cada cual consigo mismo, la realidad de la ficción.

    Sea como fuere, la humanidad en su conjunto, está llamada a cooperar en esa protección natural, que al mismo tiempo, ha de comenzar también por amparar nuestro propio nido existencial. En este sentido, la autenticidad de uno mismo como la pureza de lo natural, es vital para que la savia prosiga encauzando versos y vertiendo poemas, con más deleites que penas. Por ejemplo, en las poblaciones sin acceso a energía limpia,  la falta de seguridad de suministro energético dificulta la educación, la atención médica y las oportunidades económicas; y, muchas de estas regiones en desarrollo, aún dependen en gran medida de combustibles fósiles contaminantes para su proceder diario, lo que eterniza la indigencia.

    Hoy sabemos por la ciencia, que un futuro con energía limpia está a nuestro alcance, como también percibimos que, si ponemos los pies en la tierra y las entretelas en lo celeste, tendremos tiempo para reflexionar críticamente, como amantes de las virtuosas letras con las que obramos, para evaluar la fiabilidad de las fuentes y los posibles intereses que hay detrás de la información que se nos ofrece. Todos estamos llamados a colaborar, nadie por sí mismo y tampoco ninguna industria, puede afrontar el reto de impulsar la innovación digital y la gobernanza de la Inteligencia Artificial (IA) por sí sola. Ojalá aprendamos a reprendernos, a cooperar en la construcción e implementación de una ciudadanía digital consciente, comprometida con la verdad/bondad y con la vida de todo ser.

  • MEMORIA DE ANIVERSARIO EMILIO GONZALEZ CARRILLO (25/4/1954 – 26/1/2025)

    ✍Domingo A. López Fernández

    Cronista Oficial de la ciudad de Motril

    EL GRAN BELENISTA DE LA CIUDAD DE MOTRIL (I)

    En la madrugada del domingo, 26 de enero de 2025, fallecía en Motril Emilio González Carrillo, el gran experto belenista de la ciudad, quien durante 26 años ha sido el encargado de montar el espectacular nacimiento del Niño Dios en la iglesia de la Encarnación. Todos los años, la mente de Emilio no paraba de idear como había de ser el montaje del Belén para las navidades y de sorprender siempre con un toque de originalidad de clara raigambre “motrileñista”, pues siempre había un estreno que le hacía diferente al del año anterior. Sin ir más lejos, el Belén de la Navidad de 2024 incorporaba una enorme maqueta de la iglesia Mayor hecha en madera y totalmente a mano que estaba sin concluir, así como una taberna del pueblo que llevaba por título “El Ramblero”. Para el que había de ser el Belén del año de 2025, Emilio ya tenía en su mente terminar la maqueta de la iglesia e incluir entre el poblado de casas blancas la pastelería de Videras en honor a la Torta Real, juntamente con la originalidad de la fragua del “Pompa”, todo un símbolo del Motril de antaño que se hallaba enclavada en la calle Capitán, en lo alto de la Rambla de Capuchinos y a las espaldas del cine “Coliseo Viñas”. Lamentablemente, su fallecimiento ha imposibilitado poder contemplar esa recreación del nacimiento del Hijo de Dios con todas las estructuras, casas, personajes, oficios, soldados y todo lo que llevaba aparejada la obra de arte que constituía su recreación histórica.

    Emilio niño con su pasión al fútbol.

    Esta navidad pasada se ha echado de menos a Emilio en la iglesia de la Encarnación, pues con su muerte, lamentablemente, no se ha podido montar el tradicional Belén que llamaba siempre la atención por su espectacularidad y grandeza. En 2025, lejos de la monumentalidad a que nos ha tenido acostumbrados, el Nacimiento del Niño Dios se ha dispuesto junto a la pila bautismal de la iglesia con tres figuras confeccionadas en cartulina que representan a los Reyes Magos y que junto a las escalinatas del antiguo coro señalaban donde se encontraba el pesebre donde estaba el Niño Jesús, María y José.

    La labor desarrollada durante tantos años por Emilio ha sido totalmente altruista y desprendida, pues el Belén se erigía con las imágenes propiedad de la iglesia y las que el mismo aportaba, que eran muy numerosas, de forma que poco a poco se fue armando una grandiosa escenografía sacra en la que nunca faltaban personajes de lo más típico como podían ser soldados romanos, judíos, carpinteros, tenderos, lavanderas, niños, animales de granja, comerciantes, agricultores, herreros…etc., además de estructuras como norias con aporte de agua en movimiento y un auténtico poblado en el que nunca faltaba el castillo de Herodes con su guardia pretoriana o las pirámides de Egipto.

    De viaje con los amigos a Jaén.

    Como ha quedado expresado, Emilio González Carrillo fallecía inesperadamente en Motril en la madrugada del día 26 de enero de 2025, noticia que era comunicada públicamente por EL FARO. Dada la trascendencia alcanzada año a año con su Belén, nuestro medio reeditaba la entrevista que se le realizó en el mes de diciembre de 2022 como homenaje a su obra, su altruismo y su dedicación en bien de la ciudad de Motril, pues todos los días era visitado por infinidad de personas, familias enteras y colegios que salían enormemente gratificados del buen gusto, la estética y la fidedigna recreación del nacimiento del Hijo de Dios. EL FARO ha querido ofrecer un nuevo homenaje a Emilio González Carrillo en el aniversario de su fallecimiento, en el que se rescata su trayectoria vital y su obra como forma de no olvidar lo que fue y lo que ha constituido todo un símbolo para la iglesia y la misma ciudad, pues como bien llegó a expresar en el Diario Ideal en la navidad del año 2001, el Nacimiento era “una forma fácil y visual de acercar los misterios de la Navidad a los más pequeños, una idea que comparte el párroco de la iglesia y que justifica así el sentido originario de la obra”. He aquí pues, el relato de su vida y de su obra como grato recuerdo a su persona.

    Emilio González como hermano portador del paso de la Virgen de los Dolores. Foto Francisco Medina Gijón.

    RASGOS BIOGRÁFICOS

    Emilio Marcos González Carrillo nace en Motril el día el 25 abril 1954, noticia que es dada a conocer en EL FARO en la habitual sección del Registro Civil que se corresponde con la edición del día 4 de mayo de dicho año. Emilio recibe su segundo nombre de pila, Marcos, siguiendo la tradición familiar de inscribir al recién nacido con el del santo del día, en este caso, el de Marcos, el Evangelista. Por la dificultad y complejidad del parto, su madre es asistida en el Centro Maternal Infantil del antiguo Hospital de Santa Ana que se localiza junto a la iglesia de la Divina Pastora, dependencias que fueron inauguradas y bendecidas en el mes de marzo de 1943. Nace Emilio en el seno de la familia que tienen establecida sus padres, Emilio González Ramos, conocido por “Carrizo”, y Concepción Carrillo Villada, conocida popularmente como Pura. Es un matrimonio de origen humilde, en el que el cabeza de familia desempeña sus tareas laborales en el ayuntamiento de la ciudad, concretamente en el cobro de impuestos en el mercado, el matadero municipal y las corridas de frutos de Carchuna. Emilio es el único varón de los cuatro hijos habidos en el matrimonio y hace el número tres tras la mayor, Mari Pili, Inmaculada y, después de él, la menor, Marta. En honor a la verdad hay que decir que antes que él hubo un embarazo que no culminó bien al nacer sin vida la que era tercera niña por causa de la difteria que le fue contagiada a la madre. La realidad es que el espíritu maternal de sus padres quedó con ganas de un niño, de ahí que Emilio fuese el próximo en nacer.

    De adolescente junto al mar.

    INFANCIA Y ADOLESCENCIA

    El matrimonio reside por esta época en una casa ubicada en la placeta Morales, que abandonan a raíz de la muerte de la abuela para trasladarse a la vivienda que alberga el despacho de tabacos de la calle Fina. Allí conviven en unión de toda la familia y gestionan conjuntamente la venta de tabaco, negocio que prospera bien y permite a los padres de Emilio comprar un piso en el bloque que inicia la calle Santísimo. Capuchinos va a ser, pues el barrio donde Emilio ejercita sus correrías de niño y sus juegos infantiles.

    En el plano educacional, Emilio ingresa en el colegio de San Agustín para cursar la educación primaria, que va a proseguir con buen aprovechamiento, aunque los estudios no van a ser su fuerte. En la iglesia de la Victoria toma su primera comunión, como es costumbre, vestido de marinero y de manos del Padre Amancio Macua de la Consolación, provincial de la residencia agustiniana de muy grato recuerdo en la ciudad.

    Encendiendo la candelería del paso de la Virgen de los Dolores.

    Ya adolescente, y habiendo cursado el bachillerato, sus padres deciden que se presente a unas oposiciones a banca cuyo proceso selectivo tiene lugar en Sevilla, aunque no va a ser seleccionado. Por aquel entonces desarrolla los hobbies propios de su edad. El futbol es una de las pasiones que practica junto a sus compañeros de la Peña Los Leones. También le agrada mucho la naturaleza, aspecto que le viene dado por la cercanía a su abuelo, que es propietario de un cortijo en Lagos.

    Llegado el tiempo de cumplir el servicio militar, Emilio solicita ser voluntario en el cuerpo de Aviación para poder estar cerca de la familia y, de paso, si le gustase, poder continuar la carrera militar. Su destino va a ser el Escuadrón de Alerta y Control nº 9 de Motril (EVA9), donde cae bien a un coronel destacado en el Conjuro que le plantea llevarle a Madrid cuando termine el servicio militar para poder ejercer como controlador aéreo. Sin embargo, los padres y su abuela tienen su opinión propia y no desean que se marche el único varón de la familia, lo que les induce a buscarle un trabajo estable en la conocida papelería “Cervantes” que se encuentra enclavada en la popular calle Vilchez.

    En la feria con los amigos.

    Tras varios años de soltería, en uno de los habituales guateques que organiza su amigo Francisco Medina Gijón en el Monte de los Almendros conoce a una joven salobreñera, María Angustias Robles Sánchez, con la que mantiene su noviazgo y contrae matrimonio el día 4 de abril de 1981. Emilio y María Angustias se casan en la ermita de la Patrona, la Virgen de la Cabeza, siendo el sacerdote contrayente D. Francisco Peinado Manzano, amigo personal de la familia. Cuatro años más tarde va a nacer su única hija, Lourdes, buena nueva que colma a la pareja de plena felicidad.

    Durante estos años Emilio da rienda suelta a su otra pasión, la semana santa. Así, ingresa en la cofradía del Santísimo Cristo de la Salud, pasando a formar parte de la junta de gobierno que se organiza en el mes de abril de 1979 y en la que va a desempeñar el cargo de tesorero. Aquí va a ser hombre para todo, dada su habilidad y don artístico, pues va a ser quien diseñe la maqueta de la parihuela en la que se pensó sacar en procesión al Cristo, aunque luego será descartada, pues se optará por portar la imagen a hombros y brazo alzado. También se hace hermano de la cofradía del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de los Dolores, quedando integrado en la cuadrilla que porta a su titular mariana en la tarde del viernes santo. Igualmente, ingresa como hermano activo en la cofradía de la Santa Vera Cruz, a la que aporta su granito de arena para engrandecer su desfile procesional. En ella participa en todo cuanto se le requiere, ya sea vendiendo las tradicionales campanillas de barro para la procesión del domingo de Resurrección, como arreglar cualquier deterioro del paso o la venta de lotería que sufraga la tradicional procesión de los niños.

    Emilio portando el paso de la Virgen de los Dolores.

    Durante bastantes años Emilio ejerce su trabajo en la papelería “Cervantes”, y va a ser aquí donde surja su afición belenistica. En una entrevista que le realizada el Diario Ideal y que fue publicada en fecha de 31 de diciembre de 2016 el mismo Emilio lo cuenta. Afirma en ella que “estando en la papelería fue cuando empezó mi afición por los belenes. Vino un representante de Valencia de unos grandes almacenes que nos suministraban bolitas de cristal, y fue por aquel entonces cuando se creó la moda de los árboles de navidad y esas cosas. Otro día llegó un representante de Murcia para vender figuritas y volvió la afición de los Belenes. Siempre me han gustado: los rectifico, hago las casas, castillos como el de la iglesia Mayor…”. Así pues, durante muchos años, ha ido adquiriendo los muy variados personajes que componen un Belén, siendo la suya una de las mejores colecciones de la ciudad. Es un hobby que le gratifica enormemente en su ser, pues disfruta diseñando, componiendo escenas y planificando el entorno que enriquece el nacimiento del Niño Dios.

    Emilio portando al Cristo de la Salud en el día del miércoles santo en los inicios de los años ochenta. Foto Francisco Medina Gijón.

    Emilio mantiene muy buenos contactos con agentes comerciales dedicados a la venta de figuras belenísticas en Murcia, Sevilla y Córdoba, entre otras ciudades, a los que exige sobretodo calidad y perfectos detalles en su configuración y aderezo artístico. En este sentido hay que reconocer que son muy numerosas las personas amantes de este género imaginero que se conmemora en la Navidad y todas tienen claro que Emilio González es el mejor proveedor de las figuras que siempre suele exponer en el escaparate del negocio para captar la atención de los clientes. Incluso, hay quien le encarga que le monte personalmente un Belén en su domicilio, en un bar, en un comercio o, incluso las mismas monjas establecidas en la ciudad, lo que le lleva a darle al Nacimiento su impronta personal. Nunca hay uno igual, pues en función del lugar, de la petición del cliente, de los gustos estéticos y la variedad de figuras, diseña con estudio la composición de la escena del pesebre y los elementos y personajes que le rodean. Los Belenes de Emilio son auténticas obras de arte y así le es reconocido por sus clientes y los amantes de este particular género de imaginería religiosa en pequeño (continuará).

    Emilio González tomando su primera comunión de manos del padre Amancio Macua (OAR).
    Con los compañeros que hacen la primera comunión en la iglesia de la Victoria.
    Emilio González cumpliendo el servicio militar en el EVA9.
    En el servicio militar.
    En el equipo de la peña de Los Leones.
    En Lanjarón con su peña de amigos.
  • EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

    ✍Antonio Gómez Romera

    Domingo, 25 de enero de 2026

    EN EL CII ANIVERSARIO DE LOS PRIMEROS JUEGOS OLÍMPICOS DE INVIERNO DE LA HISTORIA (1924)

    Hoy domingo, 25 de enero, festividad de Santa Elvira (Siglo XII), Abadesa y Santa que nos enseña la importancia de la alegría de vivir, en la que ya es tercera semana de 2026, se cumplen 102 años (viernes, 1924) de la inauguración de la “Semana Internacional de Deportes de Invierno”, celebrada en Chamonix (Alta Saboya, Francia), bajo el patrocinio del Comité Olímpico Internacional y como un preludio a los VIII Juegos Olímpicos de 1924. El jueves, 6 de mayo de 1926, durante su 24ª sesión en Lisboa (Portugal), son reconocidos como los “Primeros Juegos Olímpicos de Invierno”. Un evento internacional pionero que transformó Chamonix en capital mundial de la nieve y el hielo, marcando la culminación de décadas de esfuerzos para incorporar los deportes de invierno en el programa olímpico y el inicio de una tradición invernal centenaria.

    Cartel Chamonix 1924, los primeros J.J.O.O. de Invierno.

    Antecedentes

    Viktor Gustaf Balck (1844 – 1928), militar sueco, amigo personal de Pierre de Freddy Barón de Coubertin (1863 – 1937) fue miembro original del Comité Olímpico Internacional y Presidente de la Unión Internacional de Patinaje, y es considerado “el Padre de los Deportes Suecos”. Gustaf Balck lleva años intentando promocionar los deportes de invierno y así, en 1901, crea los Juegos Nórdicos para deportistas suecos, noruegos y fineses, e incorporarlos a los Juegos Olímpicos.

    Finalizada la I Guerra Mundial, el lunes, 2 de junio de 1919, durante la celebración de la 19ª Sesión del Comité Olímpico Internacional en Lausana (Suiza), París (Francia) es elegida por 14 votos contra 4 para ser sede de los VIII Juegos Olímpicos (1924) con derecho a celebrar los Juegos de Invierno.

    París, 41 meses después (lunes 27 de noviembre de 1922). Chamonix, con casi 3000 habitantes, es elegida por delante de Gérardmer (Los Vosgos) y Luchon (Pirineos), para celebrar esos Primeros Juegos de Invierno gracias a 3 importantes factores: instalaciones de alojamiento como los Hoteles Majestic y Chamonix Palace, además de pensiones, villas y chalets, buenos servicios de transporte y la voluntad por parte de las autoridades locales de promover el turismo.

    Cartel JJOO Invierno Chamonix 1924.

    La reputación internacional de Chamonix se remonta a la primera ascensión al Mont-Blanc (4805 msnm) en 1786 y a la admiración de los viajeros británicos por sus altas cumbres, glaciares y la singular fauna del valle. La inauguración de la línea ferroviaria (1901) que conecta el valle de Chamonix impulsó aún más el número de visitantes. Con el afán de aprovechar el Patrimonio de la Estación y su mayor atractivo, el Ayuntamiento rebautiza la comuna (1921) como Chamonix-Mont-Blanc.

    Bajo el impulso del Alcalde de Chamonix, Jean Joseph Lavaivre (1863 – 1936), antiguo hotelero, se construyen numerosas instalaciones: “El municipio se comprometió a cubrir el coste de las instalaciones, así como el alojamiento y la comida de los participantes”. Se trata de instalaciones que incluyen el Estadio Olímpico, con una capacidad de 45.000 espectadores y una enorme pista de hielo al aire libre para patinaje, hockey y curling de 36.000 m2, la más grande del mundo en aquel entonces que hoy ya no existe y que actualmente ocupan la Escuela Nacional de Esquí y Montañismo (ENSA), la pista de hielo, la piscina y la escuela secundaria, el trampolín de salto de esquí olímpico del Mont-Saint-Michel y la pista olímpica de bobsleigh de Pélerins, que se completan en un tiempo récord de 6 meses. Pero, el domingo, 23 de diciembre de 1923, casi un mes antes de la Ceremonia Inaugural de los primeros Juegos Olímpicos de Invierno de la historia, los habitantes de Chamonix despiertan consternados. Durante la noche, ha caído tanta nieve, hasta 1’75 metros de espesor, que todas las instalaciones deportivas, las carreteras y el ferrocarril han desaparecido sepultados bajo un espeso manto blanco. Y, las gélidas temperaturas comienzan a convertir la nieve en hielo. Tienen que actuar con rapidez y toda la población y el ejército se movilizan para limpiar la nieve. Lo consiguen en un tiempo récord, utilizando medios, a veces rudimentarios, como enormes triángulos de madera tirados por mulas.

    Ceremonia de apertura de los JJOO.

    “Semana Internacional de Deportes de Invierno”“Primeros Juegos Olímpicos de Invierno”

    Se dan cita 258 deportistas, 11 mujeres y 247 hombres, que representan a 16 Comités Olímpicos Nacionales: Austria, Bélgica, Canadá, Checoslovaquia, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Hungría, Italia, Letonia, Noruega, Polonia, Reino Unido, Suecia, Suiza y Yugoslavia. No hay representación española: Lilí Álvarez (Elia María González-Álvarez y Lopez-Chicheri, 1905 – 1998) que, con 19 años es convocada para competir en patinaje sobre hielo, no puede asistir por una grave lesión de rodilla que la aparta para siempre de ese deporte, pero es la primera deportista española, junto a Rosa Torras Buxeda (1895 – 1986), en participar en unos Juegos Olímpicos de verano, los de París 1924 como tenista en la modalidad de dobles, alcanzando los cuartos de final. El cartel oficial, diseñado por el pintor, ilustrador y vidriero, Auguste Philippe Matisse (1866 -1931) tiene como figura principal un águila sobrevolando una pista de bobsleigh que sujeta en sus garras una palma y una corona de laurel atada con una cinta con los colores de la bandera de Francia.

    Desfile inaugural JJOO Chamonix 1924.

    En los juegos, se van a disputar 9 disciplinas deportivas: Bobsleigh, Combinada nórdica, Curling, Esquí de fondo, Hockey sobre hielo, Patinaje artístico, Patinaje de velocidad, Patrulla militar y Salto de esquí. La ceremonia inaugural da comienzo en la “place de l’Hôtel-de-Ville” de Chamonix, donde el alcalde, Jean Lavaivre, da la bienvenida a todas las delegaciones y autoridades. Inmediatamente, se organiza el desfile que los va a llevar hasta el Estadio Olímpico, donde ondea la bandera con los 5 anillos, azul, amarillo, verde, rojo y negro, que representan los 5 continentes del mundo. En cada delegación, precedida por su bandera nacional, los atletas marchan según el orden de sus pruebas: los patinadores de velocidad a la cabeza, seguidos por los patinadores artísticos, los esquiadores civiles, los esquiadores militares precedidos por sus oficiales, los equipos de hockey, los de curling y los de bobsleigh. El desfile parte a las 14:30 h y cruza la ciudad por la “Rue Nationale” y la “Avenue du Casino”. Los atletas, todos con sus uniformes deportivos y portando sus patines, esquís y bobsleighs, forman una escena sumamente pintoresca, a la que los de curling, con sus escobas, añaden un toque de alegría. Todo ambientado por los melodiosos acordes de la banda de música del 6º Batallón de Cazadores Alpinos. No hay muchos espectadores, ya que es la primera vez que se celebran los Juegos, pero poco a poco la multitud se va congregando para seguir el desfile. Al llegar a la pista de hielo, la procesión se divide para permitir que sólo las delegaciones olímpicas accedan al estadio de hielo donde, siguiendo la tradición olímpica, se celebra la ceremonia de apertura.

    El conde Clary, presidente del Comité Olímpico Francés, pronuncia el discurso inaugural. El juramento olímpico lo lee, en nombre de todos los participantes, el esquiador Paul Camille Albert Mandrillon (1890 – 1969) componente de la Patrulla Militar francesa: “Juramos presentarnos a los deportes de invierno, dados con motivo de la celebración de la VIII Olimpiada, como competidores leales, respetuosos de las reglas que los rigen y deseosos de participar con espíritu caballeroso, por el honor de nuestra patria y la gloria del deporte”. El pebetero olímpico es encendido por el deportista suizo Richard “Bibi” Torriani (1911 – 1988)  y el mejor atleta a nivel individual es el finlandés Clas Thunberg (1893 – 1973), que se lleva 5 medallas, incluyendo 3 oros en los 5 eventos de patinaje de velocidad.

    1924 Bobsleigh Pelerins Foto Denis Cardoso.

    Hockey sobre hielo. El equipo de Canadá, en sus 3 primeros partidos, marca 85 goles, sin encajar ninguno. En la fase final vence a Gran Bretaña, por 19 a 2. Y la final del torneo, es la que atrae al mayor número de espectadores (3200) que ven como Canadá vence a Estados Unidos por 6 a 1, proclamándose Campeón Olímpico. Sus números totales, son: 122 goles a favor y sólo 3 en contra.

    Bobsleigh. Las pruebas se celebran en la pista de 19 curvas peraltadas del bosque de Les Pèlerins, aldea natal del primer alpinista que alcanzó la cima del Mont Blanc el 8 de agosto de 1786, Jacques Balmat (1762 – 1834), junto a su futuro cuñado, el doctor Michel-Gabriel Paccard (1757 – 1827). Solo se disputó la prueba de “bobs a cuatro”, en la que se impuso el equipo de Suiza con un tiempo de 5:45:54.

    Combinada nórdica. Compuesta por salto en trampolín normal y prueba de esquí de fondo (Gundersen) sobre 10 Km, fue ganada por el noruego Thorleif Haug (1894 – 1934) imponiéndose a 2 compatriotas.

    Curling. Gran Bretaña fue el primer Campeón Olímpico de la historia en esta modalidad, siendo la plata para Suecia y bronce para Francia.

    Competición de Hockey hielo.

    Patinaje de velocidad. Se celebran 5 competiciones. El primer campeón de los Juegos de Invierno es el estadounidense Charles Jewtraw (1900 – 1996), al imponerse en la primera prueba, el patinaje de velocidad sobre 500 metros, con un tiempo de 44 segundos. El finés Clas Thunberg logra la medalla de oro en la prueba de 1500 m. con un tiempo de 2:20,  y, también, en la prueba de 5000 m. con 8:39, mejorando el tiempo de su compañero de equipo Julius Skutnabb (1889 – 1965) por sólo 8 segundos y en la que el noruego Roald Larsen (1898 – 1959) consigue un nuevo bronce. En la prueba de 10.000 m. vence Julius Skutnabb, con un tiempo de 18:04, segundo queda Thunberg y tercero Larsen. La prueba combinada sobre 4 distancias vuelve a ser una lucha entre estos 3 patinadores, alzándose con la medalla de oro C. Thunberg que gana las 3 primeras pruebas y es segundo en la última; la plata es para el noruego Larsen por regularidad en las 4 pruebas y el bronce para el finés Skutnabb.

    Patinaje artístico. Este deporte ya ha disputado sus primeras competiciones en los Juegos Olímpicos de Londres 1908 y Amberes 1920. Se disputan 3 pruebas: la competición individual femenina y masculina y la de parejas. En el individual femenino se hace con el título la patinadora austríaca Herma Szabo (Hermine Planck – Szabo, 1902 – 1986) que se impone a la estadounidense Beatriz Loughran (1900 – 1975) y a la británica Ethel Muckelt (1885 – 1953). En la prueba masculina, el sueco Gillis Grafström (1893 – 1938), reedita la medalla de oro conseguida en “Amberes 1920”, al superar en la puntuación al austriaco Willy Böckl (1893 – 1975) y al suizo Georges Gautschi (1904 – 1985). En el concurso de figuras para parejas subieron al primer peldaño del podio los austríacos Helene Engelmann (1898 – 1985) y Alfred Berger (1894 – 1966), superando a los campeones olímpicos en Amberes la pareja finlandesa Ludowika Jakobsson (1884 – 1968) y Walter Jakobsson (1882 – 1957), en tanto que el tercer puesto fue para los franceses Andre Joli y Pierre Brunet.

    Esquí de fondo. En la prueba de gran fondo, disputada sobre 50 Km, se impuso el noruego Thorleif Haug, con un tiempo de 3:44:32, seguido de sus compatriotas Thoralf Strømstad (1897 – 1984) y Johan Grøttumsbråten (1899 – 1983). Una curiosidad: el último clasificado, el polaco Szczepan Witkowski (1898 – 1937) terminó a más dos horas y media del vencedor (6:25:58). La prueba sobre 18 Km también fue dominada por el noruego Thorleif Haug con un tiempo de 1:14:31, superando a su compañero Johan Grøttumsbråten y el finés Tapani Niku (1895 – 1989).

    Jugadores de Curling JJOO Chamonix 1924.

    Saltos de esquí. Se disputaron en el “Trampolín Olímpico du Mont-Saint-Michel”, ante 2700 espectadores, el 4 de febrero. Toda la población del valle se encontraba en el glaciar de “Les Bossons”. Pierre de Coubertin estaba en la tribuna oficial, las escuelas estaban cerradas y se fletaron trenes especiales para animar a los campeones locales, Kléber Balmat (1896 – 1961) y Gilbert Ravanel (1900 – 1983) y, sobre todo, para maravillarse con la técnica y la gracia de los noruegos. La competición estuvo completamente dominada por los saltadores noruegos, en la que venció Jacob Tullin Thams (1898 – 1954) por delante de Narve Bona (1901 – 1976) y Thorleif Haug (1894 – 1934). Un error de medición en el salto privó al estadounidense Anders Haugen (1888 – 1984) de conseguir la medalla de bronce. El COI tuvo noticia de este dato por parte del Comité Olímpico Noruego y, más de 50 años después, en una ceremonia especial en Oslo, el jueves 12 de septiembre de 1974, Anders Haugen, de 85 años, recibió su medalla de bronce de manos de la hija de Haug, Anna Marie Haug Magnussen (1930 – 2010).

    Patrullas militares. Competición que se realiza por equipos de 4 hombres al mando de un oficial que tienen que esquiar sobre una distancia de 30 Km., portando el equipo militar correspondiente y realizando una prueba de tiro en el transcurso de la misma. Seis naciones toman la salida en el Estadio Olímpico, de tres en tres minutos, para cubrir el recorrido anunciado, siendo el equipo de Suiza quien se alza con el triunfo con esta formación: Denis Vaucher, los hermanos Antoine y Alphonse Julen y Adolf Aufdenblatten, que invirtieron 4 horas y seis segundos, seguidos de Finlandia con 4h06:40 y Francia con 4h19:53.

    Saltos de esquí.

    Las Medallas: Son diseñadas por Raoul Bernard (1881- 1961) y fabricadas en la Casa de la Moneda Francesa. Tienen de diámetro: 55 mm. Grosor: 4 mm. Peso: 75 gr. Material: en plata dorada la del primer puesto y plata y bronce las del 2º y 3º clasificado. En el anverso aparece un deportista con los brazos en alto, portando en su mano derecha unos patines y en la izquierda un par de esquís. El reverso tiene la siguiente inscripción: «CHAMONIX MONT-BLANC SPORTS D’HIVER 25 JANVIER – 5 FEVRIER 1924 ORGANIZES PAR LE COMITÉ OLYMPIQUE FRANÇAIS SOUS LE HAUT PATRONAGE DU COMITE INTERNATIONAL OLYMPIQUE A L’OCCASION DE LA CELEBRATION DE LA VILLE”.

    Medallero: Austria, 2 de oro y 1 de plata, Bélgica, 1 de bronce, Canadá, 1 de oro, Finlandia, 4 de oro, 4 de plata y 3 de bronce, Francia, 3 de bronce, Gran Bretaña, 1 de oro, 1 de plata y 2 de bronce, Noruega, 4 de oro, 7 de plata y 6 de bronce, Suecia, 1 de oro y 1 de plata, Suiza, 2 de oro y 1 de bronce, Estados Unidos, 1 de oro, 2 de plata y 1 de bronce.

    Medallas Chamonix 1924.

    La popularidad del evento fue tal que Pierre de Coubertin, viajó el 5 de febrero a Chamonix para asistir a la ceremonia oficial de entrega de medallas, realizada por Frantz Reichel (1871 – 1932), Delegado del Comité Nacional de Deportes y del Comité Olímpico Francés y, como algunos atletas ya se habían ido a casa, entregó sus medallas a otros miembros de sus equipos.

    La solemne ceremonia de clausura de los primeros Juegos de Invierno tuvo lugar la mañana del 5 de febrero de 1924 en el Estadio de Hielo, frente al Pabellón Deportivo, donde se habían reunido los dignatarios oficiales y las delegaciones o sus representantes de las 16 naciones participantes en los Juegos de Chamonix.

    Ceremonia de clausura de los JJOO.

    Colofón

    La mayoría de los miembros del equipo francés de esquí habían pasado por el 159º Regimiento de Infantería Alpina de Briançon en los Altos Alpes, llamado familiarmente 15/9. La parisina Andrée Joly (1901 – 1993) gana la medalla de bronce en patinaje por parejas con su futuro esposo, Pierre Brunet (1902 – 1991). Tras esta primera gran competición internacional, Andrée y Pierre Brunet se convirtieron en la mejor y más famosa pareja de patinaje artístico del mundo y contraen matrimonio en 1929.

    Chamonix marcó el debut olímpico de la joven patinadora noruega Sonja Henie (1912 – 1969), de tan sólo 11 años, que, aunque con el tiempo se convertiría en una de las mejores patinadoras artísticas de todos los tiempos, quedó última en la clasificación.

  • RELATOS DE LA HISTORIA DE MOTRIL

    Manolo Domínguez García

    -Cronista Oficial de la ciudad de Motril-

     LAS ANTIGUAS PUERTAS Y POSTIGOS DE LA MURALLA DE MOTRIL EN LA EDAD MODERNA

    Manolo Domínguez -Historiador-

    No bien terminada las guerra de conquista del reino nazarí de Granada por los ejércitos de los Reyes Católicos, va a comenzar a plantearse un nuevo problema que va a tener una gran importancia en la evolución histórica de la costa del reino cristiano de Granada como fue la defensa, ya que este territorio va a sufrir numerosos ataques de piratas berberiscos, de la armada turca y de corsarios y armadas de Holanda, Gran Bretaña y Francia.

    Ante esta situación de inseguridad, de peligro constante, a Motril no le queda más remedio que defenderse o desaparecer, hay que proteger la costa y, también, hay que fortificar la entonces villa.

    Muchos datos nos hacen pensar que el núcleo urbano central del Motril musulmán estaba amurallado y la población defendida por una pequeña alcazaba llamada “Qalat al Xaiar” situada en un cerro próximo a la localidad. Fuentes cristianas citan que un afortunado tiro de cañón de la artillería de los Reyes Católicos entró por la tronera de la torre donde los musulmanes motrileños tenían la pólvora haciendo volar el edificio y provocando la rendición de los motrileños entregándose la villa “a partido”, es decir con un acuerdo que no conocemos, a las fuerzas castellanas en diciembre de 1489. El cercado pronto estuvo en ruinas por dejadez o intencionadamente.

    Por real cédula de Fernando el Católico de 1499 ante el peligro de una sublevación mudéjar, se ordena el derribo de la alcazaba del Cerro y lo que quedaba de la muralla, quedando, Motril, totalmente desguarnecido, con la única excepción de una pequeña torre conocida como la “Torrecilla” que había sido el alminar de la antigua mezquita mayor, situada junto a los restos de una antigua puerta de muralla.

    Cuando se produce el importante ataque berberisco del 3 de diciembre de 1507, la villa era un lugar abierto, sin ningún tipo de muralla y sin otra defensa que la ya citada “Torrecilla”, pidiendo el Concejo en repetidas ocasiones al conde de Tendilla que era, en esta época, el capital general del Reino de Granada que se reedificasen las murallas único medio de proteger la población de los “continuos rebatos de los enemigos de Nuestra Santa Fe Católica”.

    Entrada a la calle de Zapateros, donde estuvo la puerta de Castil de Ferro.

    En 1510 el procurador motrileño Pedro Gómez de Rada expone a la reina doña Juana que en Motril había un sitio de unas setenta casas en donde viven solo cristianos viejos y que se cercaban a “casamuro”, esto es cerrando las calles entre casas con piedra y barro, en caso de ataque y que, para mayor seguridad, estas casas se podrían proteger haciendo una muralla. En 1523 el rey pide informes de cómo se podría hacer la solicitada muralla, pero hasta 1520 no hay una orden expresa por parte de la Corona, ordenando al Gonzalo Vázquez de Palma, pagador de la gente de guerra de la costa de Granada, para que dé a la villa de Motril 665.000 maravedís para “acavar de façer la cerca de la dicha villa”. El 1526 se le concede al Concejo que pueda cobrar un impuesto extraordinario para construir la fortificación y dos años después, primero de marzo de 1528 comenzaría la edificación a cargo del bachiller Gonzalo Hernández de Herrera, vicario de la Iglesia Mayor.

    Se inició la construcción de la muralla desde el llamado “puente del Hospital”, que hoy prácticamente estaría en la esquina del edificio de la Cooperativa Remolachero-Cañera, continuándose el muro a todo lo largo de la huerta del convento de la Victoria, hoy patio del Colegio de los Agustinos, y subiría hacia el norte por toda la calle de la Muralla, hasta la plaza de Castil de Ferro,  hoy Jardinillos, y proseguiría por la calle de Catalanes , en aquella época conocida por calle del “Adarve”; hasta concluir en la actual esquina entre plaza Canalejas y calle Cardenal Belluga. Aquí terminaba la muralla. A partir de aquí, se defendían con casamuro a lo largo de la citada calle Real, hoy Cardenal Belluga, seguía la Iglesia Mayor con sus parapetos y defensas y desde allí bajaba hasta la rambla de Manjón donde se prologaba el casamuro hasta concluir en el paso cubierto de Horno Nuevo. Esto era lo que se conocía en aquella época como el “Cercado de la Villa”. Fuera del recinto fortificado se encontraban los arrabales del Manjón y del Curucho y el barrio del Pozuelo.

    En la entrada de la calle Comedias estuvo el postigo de Beas.

    Así describía en 1650 el recinto amurallado el historiador Tomás de Aquino y Mercado en su libro manuscrito “Historia de la Antigüedades y Excelencias de la villa de Motril, antigua Sexi”:

    “Començose a primero de março del año 1528 y estuvo a cargo del bachiller Gonzalo Fernández de Herrera vicario de esta villa y dio su primera açadada en sus çanjas. Començose por encima de la acequia de esta villa, haciendo çerca a la puerta del convento de Nuestra Señora de la Victoria hasta la puente que confina con la puerta del aljibe, donde para guarda de aquella entrada se hiço un cubo grande y grueso con sus troneras y parte del dicho lienço cortando el lugar derecho arriba// hasta la puerta de Castil de Ferro, una de las quatro puertas que tiene lo cercado de la villa, a cuios lados ai dos cubos gruesos con sus troneras como también la tiene toda la muralla, todo de piedra que la maior parte se sacó de los simientos y paredes que avia quedado del castillo que estaba en el cerro de Nuestra Señora de la Cabeça. Y dichos cubos y dicha muralla tiene de altura 4 varas y dos de ancho. Oi sobre esta puerta está hecho un santuario a Nuestra Señora de la Concepción curiosamente labrado, con su coro, sacrestía y campana y jente debota que cuida de su capilla y se dice misa reçada todos los días que la oye toda la plaçeta de enfrente, se hacen fiestas y procesiones y dicen todos los sabados en la noche sus salbes con música y ministriles y parte dicho lienço de muralla dere[cho] (?) hasta un mesón que está conjunto con la segunda puerta que llaman el Postigo de Beas, oy le llama de Santiago, sobre cuia puerta la deboción de Galicia y afecto de los vecinos ha hecho otro santuario con las insignias de nuestro singular patrón a cavallo y Nuestra Señora del Pilar de Zaragoça, a donde también se le hacen fiestas y dicen salbes los sábados en las noches. Aquí deja de continuar la muralla y comiença // en lugar de ella casa muro que ba dando vuelta hasta la tercera puerta que llaman de Granada y oi la puerta de San Francisco, por haber hecho sobre ella otro santuario con las imágines del señor San Framcisco y de Nuestra Señora, que aquella mira a la villa y esta a los arrabales, donde así mesmo se hacen fiestas y dicen salbes. Y baja la casa muro a la quarta puerta frontero de Diego de Guardia, si bien oi  están quitadas y hecha calle a quien llamavan el postigo de Toro y de allí baxa el casa muro hasta el acequia caminando por cima de ella por la espaldas del hospital y guerta de Nuestra Señora de la Victoria donde començo la muralla, quedando dentro de este reducto la Iglesia Mayor, plaça pública, casas del Cavildo, cárcel, alhóndiga, convento de Nuestra Señora de la Victoria y el hospital y ducientas casas y todo, muralla y casa muro, tiene de circunferencia 1.279 pasos, bien flaca defensa sin ninguna otra torre, castillo ni artillería para estar en la frontera de Berbería y hasta juzgo a sido la causa (por su poca seguridad) de no tener mayores aumentos y número de becinos, pues dentro y fuera de lo cercado no tiene más de 2.000, sin otra mucha  gente que se ocupa forastera que se // ocupa en seis barcas y laúdes, cinco ingenios y un trapiche y en la labor de sus cañas de que procede el açúcar de que provee el reino”.

    Efectivamente, el acceso al interior de la zona amurallada se hacía por dos puertas y dos postigos principales.

    Las puertas son elementos de cierre del recinto murado, no solo ante posibles invasiones, sino porque también tienen carácter jurídico, policial y fiscal, de acuerdo con el pago de derechos de paso de personas y mercancías. Por el lado de levante, en la entrada a Motril por el camino de Almería, estaba la Puerta de Castil de Ferro, hoy en la entrada de calle Zapateros. Desconocemos el origen de su construcción. Es posible que esta puerta se conservara desde la época musulmana, aunque fuese modificada posteriormente en diversas ocasiones.  Ya existía en 1517 y la constituía un arco de medio punto y bóveda de cañón de medidas que no podemos precisar, pero lo suficientemente ancha para permitir que pasara un carro. Estaba flanqueada una torre circular o cubo de 4 metros de alto y a unos 7 metros más atrás la antigua “Torrecilla”. A esta puerta se la conoció, también, con el nombre de Santiago ya que casi estaba adosada a la antigua mezquita mayor musulmana, convertida en parroquia cristiana en 1492, bajo la advocación del Apóstol Santiago. En 1539 se reconstruyó la puerta, se rehízo el cubo antiguo y se le añadió otro para flanquearla. En 1586 se arreglaron los dos cubos laterales, en 1606 el concejo municipal acordó ensancharla porque no podía pasar ni una procesión y 1614 se volvió a arreglar intentando hacerla más amplia y se le hicieron puertas de madera que no tenía y por dentro se construyeron dos muros “travesés” para mejorar su defensa. Fue derribada en 1832, ya que puerta y cubos estaban ruinosos. En 1838 al remover los cimientos que habían quedado de la antigua puerta, se encontraron unas monedas romanas.

    Antigua foto de la calle de la puerta de Granada.

    Situada a poniente de la villa y por la entrada que conducía desde el camino de Málaga y Granada, estaba la Puerta de Granada, cuyo origen parece ser también musulmán y seguramente se conservó modificada. A fines del siglo XV y principios del XVI se le conocía con los nombres de Puerta de la Rambla o Puerta Grande. Seguramente sería un arco de ladrillo de medio punto y bóveda de cañón de unos 3 metros de profundidad y la anchura necesaria para pasar, aunque con dificultad, un carro. En 1552 el Concejo ordenó al mayordomo de Propios que, sobre la puerta, se hiciese un arco de ladrillo para subirla en altura y se le colocasen almenas. Se le hizo puerta de madera recia recubierta de cuero y chapas de hierro en las juntas En 1606 se acordó ensancharla y en 1608 fue arreglada por el Concejo porque había peligro que se la pudiese llevar una avenida de la rambla. No tenía ninguna torre para su defensa y próximo a ella estaba la casa de la guardia. Tuvo una tribuna con la imagen de la Virgen del Rosario. Sufrió daños en el terremoto de 1804, aunque fue reparada. En 1830 estaba muy modificada por reformas modernas y definitivamente derribada al quedar prácticamente en ruinas tras el terremoto de 1884.

    Al final de la muralla, en lo que hoy sería la entraba de calle Comedias, estuvo el Postigo o Postiguillo de Beas. Un postigo es una apertura en la muralla de menor entidad que una puerta, que servía fundamentalmente para el paso de personas. El de Beas recibe este nombre por Domingo de Beas, repoblador motrileño de 1510 y por sus sucesores, como Pedro de Beas, que tenía un horno junto al postigo. Era un arco de medio punto de ladrillo y bóveda de cañón que ya existía en 1517 y que fue reparado en 1538 para que pudiese permitir la entrada de un hombre a caballo y una carga de leña. También se le conoció con el nombre de Postigo de los Mesones porque cerca de él estaba el mesón de Pedro García. En 1626 en la visita que hizo a las fortificaciones de Motril, el capitán Briceño de la Cueva, recomendaba que se pusiesen puertas al postigo y un través encima. Al mediar el siglo XVII también se le denomina con el nombre de Postigo de Santiago, porque se le construye una tribuna dedicada al Apóstol Santiago. Sufre daños en el terremoto de 1804 y para 1832 esta muy modificado. En el terremoto de 1884 se cayó en gran parte y fue finamente derribado.

    El último postigo es el Postigo de Toro, situado en la confluencia de la Rambla del Manjón con la calle Señor de Junes. Aparece en la documentación a veces con el nombre de Postigo de Oro o del Loro, pero parece deberse a errores en la trascripción de los documentos antiguos. Su nombre viene de uno de los vecinos, Pedro de Toro, también repoblador cristiano viejo de Motril en 1510. Desconocemos si existía en época musulmana y no sabemos nada de su forma arquitectónica, aunque también debió ser parecido al Postigo de Beas. Existía ya en 1552 y en 1583 se ordenó por el Concejo su arreglo para controlar las entradas a Motril por aviso de epidemia de peste. En 1612 y 1614 se ordenó arreglarlo y tapiarlo ante la posibilidad de un ataque enemigo. Se le llamó, también, Postigo de Juan Pariente ya que lindaba con el mesón de este propietario. Para mediados del siglo XVII ya no existía como tal, solo el nombre del sitio.

    Confluencia de la Rambla de Manjón con la calle Señor de Junes. Aquí estuvo la puerta o postigo de Toro.

    Además, existieron otros pequeños postigos y portillos, como el del Hospital, el de la huerta de la Victoria, el del Aljibe de la Villa, el de Villanueva, el del horno de la Muralla, el del callejón de la Pieza, hoy calle Sacristía, el de la Plaza de Armas, el del Panteón, actual calle Amnistía, y el de Horno Nuevo que servía para tomar agua de la acequia en caso de asedio.

    Hoy no queda nada de la fortificación que rodeaba el centro urbano de nuestra ciudad, ni de sus puertas ni postigos. La muralla comenzó a ser demolida a mediados del siglo XVIII, los terremotos de 1804 y 1884 contribuyeron a hacer desaparecer lo poco que quedaba; en el siglo XX los Agustinos derribaron el muro del patio del colegio que era parte de la muralla en la zona del Borde de la Acequia que estaba en muy mal estado y, definitivamente, a finales de los años 80 se derribó un trozo de lienzo del muro que existía en la calle de ese nombre, entre la Escuela Virgen de la Cabeza de los Agustinos y la esquina de la calle Zapateros. No conseguí convencer a nadie con autoridad de que se estaba destruyendo el último vestigio de la muralla de Motril.

    Al menos nos queda algo como recuerdo en la toponimia urbana: Calle de la Muralla, la calle Puerta de Granada y el Postigo de Beas.

  • MATONES

    ✍Opinión.-

    Matones

    Moisés Palmero Aranda -Educador Ambiental-

    Tres nombres han copado parte del tiempo informativo esta semana, generando un pandemonio cuyo eco durará mucho tiempo. Tres historias diferentes, pero que tienen el mismo trasfondo: la sensación de poder absoluto de sus protagonistas, que se creen por encima del bien y del mal, de las leyes y el sentido común. A esta tríada le sumo a Ramón, un matón de patio de colegio que viene a demostrarme que el dinero no es lo único determinante para sentirse impune.

    Lo que convierte a todo ser humano en un autócrata de manual es la seguridad de que sus actos no tendrán consecuencias o que, si las hay, llegarán tarde o habrá merecido la pena. Por tanto, soy de la idea, que no del convencimiento, de que todos al nacer llevamos en nuestros genes al ángel y al demonio, y que es la educación, los valores de la época, la sociedad y la familia en la que nos toca vivir, las normas y leyes que nos rodean y nuestras propias circunstancias y decisiones las que determinan en qué persona nos terminamos convirtiendo.

    Permítanme que les cuente la historia de Ramón, porque a mí es la que más me preocupa, por él y por todos sus compañeros y maestros, que a mi juicio son las víctimas directas e indirectas, el resto de la sociedad. El chaval está en quinto de primaria, así que andará por 10-11 años. Su físico y su fuerza son muy superiores al resto de sus compañeros y su falta de escrúpulos, a veces, mucho más. Es un chaval inteligente, noble y muy capaz de hacer lo que se proponga cuando los temas que se tratan le interesan, pero cuando no es así, que es la mayoría de las veces, desconecta, se cierra en banda y es un auténtico incordio, por decirlo de manera suave.

    Mientras fue más pequeño, esa falta de disciplina y la superioridad moral con la que viene de casa se iban controlando porque veía en los maestros, en la dirección y en las normas una autoridad a la que respetar porque podían imponerle castigos que no le gustaban. Pero al crecer, al descubrir que las palabras, herramientas y amenazas del sistema no sirven de nada, que su comportamiento no tiene consecuencias importantes, salvo un parte o una expulsión que en su casa no van a castigar, ni siquiera afear, se siente el gallo del gallinero.

    Los compañeros que lo sufren no pueden hacer nada salvo intentar evitarlo, porque cuando se quejan a los maestros de sus abusos, estos, por desgracia, no pueden hacer nada, porque el sistema, las leyes y la sociedad les han quitado los recursos, la autoridad, el respeto, el estatus que siempre tuvieron y los han convertido en cuidadores, mediadores, para que sus padres puedan ir a trabajar. Hasta que ocurre una catástrofe y se pone algún parche.

    No crean que el caso de Ramón es único; en cada colegio hay varios como él, y los demás niños saben, y se llenan la boca con sus derechos, pero no con sus deberes y las consecuencias de saltarse las normas sociales de convivencia. La culpa no es de ellos, evidentemente; está en las casas, en los padres que nos hemos convertido, en la sociedad que hemos construido, que nos separa, nos individualiza y nos hace creer que somos únicos y especiales, rompiendo los lazos comunales, vecinales, de la tribu que nos protege y que debemos ayudar a proteger.

    Trump, como Ramón, sabe que el resto del mundo no hará nada si decide invadir Groenlandia. Y no lo haremos porque sabemos que una confrontación militar contra EE.UU. conllevaría una nueva guerra mundial, y las personas civilizadas, las que tenemos memoria y respeto por la vida y los derechos de los demás, no queremos ni oír hablar de ello, porque sabemos que perdemos todos.

    Al final se negociará con él y conseguirá los beneficios que quiere para su país, como ha hecho en Venezuela. Ante un matón envalentonado, sin escrúpulos, que te amenaza con la fuerza y las armas, poco se puede hacer, porque las consecuencias son catastróficas, como estamos viendo en Ucrania y Palestina, y hemos leído cientos de veces en los libros de historia.

    Florentino le quitó la autoridad a Xabi delante de niñatos a los que hemos encumbrado por darle patadas a un balón, al igual que a Julio Iglesias, que lo convertimos en un semidiós solo por cantar bien. Dos ejemplos más de que cuando crees que los que pueden hacer algo contra ti no lo harán, te sientes intocable y se desata lo peor que llevamos dentro, saltándote leyes y principios básicos de convivencia y respeto.

    El mundo está lleno de matones; la pregunta es qué hacer con ellos.

  • ALGO MÁS QUE PALABRAS

    ✍Opinión.-

    PRESERVAR EL SENTIDO HUMANITARIO;EN UN MUNDO DESIGUAL Y AUTOMATIZADO. “La mejora sostenida y sustentada, dependerá de reconstruir la confianza y de vigorizar la previsibilidad, renovando compromisos, con un sistema multilateral de comercialización abierta, basado en normas; considerando a la juventud, que representa más de la mitad de la población mundial, como uno de los principales motores de la innovación y del progreso”

    Víctor Corcoba -Escritor-

    El cambio está cada vez más orientado hacia la especulación financiera y menos hacia la creación de capacidades, con conciencia crítica y humanitaria, que tengan presente a todo ser humano en toda su integridad, sobre todo en el uso de las realidades terrenas, lo que nos demanda otras leyes morales y sociales, que reconsideren las diversas situaciones, ante un crecimiento mundial pobre, que lo único que fomenta es la desigualdad entre zonas. Por tanto, es una injusticia que los países menos adelantados reporten flujos estancados o en descenso, lo que agrava las brechas de financiamiento para el desarrollo. Además, sin medidas para reactivar la inversión productiva, los flujos seguirán concentrándose en pocas regiones y sectores, limitando su aporte al avance global.

    Ciertamente, si la inflación baja, pero la inversión es moderada y la incertidumbre persiste, el costo de la vida continúa siendo un desafío global, instándonos a repensar sobre los riesgos de suministro, que nos reclaman por sí mismo, un enfoque más coordinado de las políticas monetarias, fiscales y generales, de forma que se ampare a los grupos de población más vulnerable. En este sentido, los anhelos sectoriales también desempeñan un papel vital, porque amplían la capacidad humanística con sus sistemas de producción, fortaleciendo las cadenas de suministros, especialmente en alimentos, energía y logística. Indudablemente, una acción coordinada entre manejos mercantiles, fiscales e industriales será fundamental, para gestionar los precios sin comprometer la estabilidad.

    En consecuencia, hoy más que nunca se precisa una coordinación global profunda y una acción colectiva decisiva. La mejora sostenida y sustentada, dependerá de reconstruir la confianza y de vigorizar la previsibilidad, renovando compromisos, con un sistema multilateral de comercialización abierta, basado en normas; considerando a la juventud, que representa más de la mitad de la población mundial, como uno de los principales motores de la innovación y del progreso. Sin embargo, muchos jóvenes siguen enfrentándose a obstáculos constantes que les impiden reconstruir el futuro que desean, como la pobreza y la diferenciación extrema o el acceso limitado a una educación de calidad y a un trabajo digno.

    Sea como fuere, el momento actual es de transformación radical, inducido en parte por la revolución tecnológica, lo que debe estimular a que los aprendices cooperen en la creación conjunta de sistemas educativos modernos, pertinentes e inclusivos, para que la docencia y el aprendizaje respondan realmente a sus aspiraciones. En efecto, las personas menores de treinta años representan más de la mitad de la población mundial. Son una fuerza motriz que requieren de empleos dignos. A mi juicio, para conseguir este objetivo equitativo y universal, el liderazgo instructivo es esencial para un adiestramiento contributivo con las circunstancias que vivimos. De lo contrario, tampoco lograremos alcanzar la igualdad de género y mucho menos romper con el ciclo del descarte.

    Para responder a estos retos actuales, hay que llamar la atención sobre la importancia de la responsabilidad moral, basada en la dignidad y en la innata vocación humanística del sujeto, como ciudadano de bondad y bien, máxime en un orbe heterogéneo y computarizado como jamás. La dimensión ética es cardinal, ya que son las gentes las que diseñan los sistemas y determinan para qué se utilizan. De hecho, al igual que la especulación financiera, con la ganancia fácil como fin fundamental, sigue causando estragos; igualmente, la inteligencia artificial, puede deshumanizarnos por completo. Porque lo que mide la perfección del individuo, no radica en los conocimientos adquiridos, sino en la capacidad de servicio, lo que revela nuestra humanidad, que es lo que nos hermana y armoniza.

  • EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

    ✍Antonio Gómez Romera

    Domingo, 18 de enero de 2026

    En el XC aniversario del fallecimiento del poeta y escritor Rudyard Kipling, premio nobel de literatura en 1907

    Kipling en su niñez.

    Hoy domingo, 18 de enero, festividad de Santa Prisca, joven mártir en Roma que fue bautizada por San Pedro, en la que ya es tercera semana de 2026, se cumplen 90 años (sábado, 1936), del fallecimiento en su casa de campo (“Bateman ́s”, East Sussex, Gran Bretaña), del poeta y escritor Rudyard Kipling, a los 70 años de edad. Sucede a las 12:10 h de la mañana, 5 días después de ser operado de urgencia por una úlcera estomacal perforada en el Hospital Middlesex de Londres. Deja más de 250 historias cortas y 800 páginas de versos que lo han convertido en el primer autor británico galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1907.

    Rudyard Kipling fallece 2 días antes que su rey y amigo personal Jorge V, (1865 – 1936). Había rechazado la mayoría de los numerosos honores que se le habían ofrecido, incluyendo el título de Caballero, el de Poeta Laureado y la Orden del Mérito. Su muerte significa la pérdida de uno de los autores más polifacéticos y destacados de la literatura inglesa. Su poema “Si…” (1895), inspirado en las gestas de las tropas británicas durante la guerra bóer en Sudáfrica aún está considerado como el favorito de los británicos.

    Rudyard Kipling es incinerado en el Crematorio de Golders Green, en el noroeste de Londres y sus cenizas son enterradas en el “Rincón de los Poetas” de la Abadía de Westminster al mediodía del jueves, 23 de enero de 1936, junto a las tumbas de Charles Dickens (1812 – 1870) y Thomas Hardy (1840 – 1928). La inscripción en su lápida dice: “Rudyard Kipling, nacido el 30 de diciembre de 1865. Falleció el 18 de enero de 1936”.

    Kipling y su padre.

    Breves Notas Biográficas

    John Lockwood Kipling (1837 – 1911) y Alice Caroline MacDonald (1837 – 1910) se conocieron en 1863. John es escultor y diseñador de cerámica y Alice es una de las cuatro célebres hermanas MacDonald, una mujer vivaz y una gran amante del arte y seguidora de los prerrafaelitas, de quien Lord Dufferin (Frederick Hamilton-Temple-Blackwood, 1826 – 1902) dijo, tiempo después que “La monotonía y la señora Kipling no pueden coexistir en la misma habitación”. Contraen matrimonio 2 años más tarde (sábado, 18 de marzo de 1865) y pasan su “luna de miel” en el lago Rudyard (Rudyard, Staffordshire, Inglaterra). Poco después, John Lockwood es nombrado escultor arquitectónico y profesor de modelado en la Escuela de Arte e Industria de Bombay, por lo que trasladan su residencia a la India.

    Kipling en su época estudiantil.

    Joseph Rudyard Kipling nace el sábado, 30 de diciembre de 1865, en Bombay cuando su padre trabaja como superintendente del Museo de Lahore, actual Pakistán, para “alentar, apoyar y restaurar el arte indígena nativo contra las incursiones de los intereses comerciales británicos”. Y, en recuerdo del lago Rudyard, que les encantó en su viaje de bodas, le ponen ese nombre a su primer hijo. Dos de las hermanas de Alice, están casadas con artistas: Georgiana (1840 – 1920), con el pintor Edward Burne-Jones (1833 – 1898) y Agnes (1843 – 1906), con el pintor Edward Poynter (1836 – 1919). Y Louisa (1845 – 1925), es la madre del pariente más destacado de Rudyard, su primo hermano Stanley Baldwin (1867 – 1947), quien va a ser primer ministro conservador del Reino Unido en 3 ocasiones entre las décadas de 1920 y 1930. La casa natal de Rudyard, en el campus de la Escuela de Arte JJ de Bombay, va a ser, durante muchos años, la residencia del Decano.

    A pesar de que sus padres no forman parte del alto estamento de oficiales británicos de la India, son miembros destacados de su alta sociedad. Los primeros años del joven Rudyard en Bombay son de felicidad plena en una India llena de paisajes y sonidos exóticos. Cuando Kipling cumple 5 años (1870), como es costumbre en la India británica, él y su hermana Alice (“Trix”, de 3 años), viajan al Reino Unido (1871) para vivir con una pareja que aloja a hijos de ciudadanos británicos residentes en el extranjero.

    Retrato de Kipling.

    Durante los 6 años siguientes, de octubre de 1871 a abril de 1877, los niños viven en la casa del capitán Pryse Agar Holloway, antiguo oficial de la marina mercante, y Sarah Holloway en “Lorne Lodge”, 4 Campbell Road, Southsea, cerca de Portsmouth. Éste lugar, que él llama, la “Casa de la Desolación”, causa en Rudyard una desagradable experiencia que queda plasmada en su cuento “Baa Baa, oveja negra” (1888). Pero, cada Navidad, él y su hermana la pasan en casa de su tía materna, Georgiana (“Georgy”): “The Grange”, en Fulham (Londres), que para Rudyard es “un paraíso que, sinceramente, creo que me salvó”. Más tarde, recuerda: “Con frecuencia, mi querida tía me preguntaba por qué nunca le había contado a nadie cómo me trataban. Los niños hablan poco más que los animales, pues lo que les sucede lo aceptan como algo eterno. Además, los niños maltratados tienen una idea clara de lo que les espera si revelan los secretos de una prisión antes de salir de ella”.

    Kipling en su vejez.

    En la primavera de 1877, su madre regresa de la India, saca a los niños de “Lorne Lodge” y pasan el verano y el otoño en la “Granja Goldings” (Loughton), junto a su primo Stanley Baldwin, despreocupados y disfrutando en el bosque colindante. En enero de 1878, Rudyard ingresa en el “United Services College” de Westward Ho! (North Devon), una escuela interna recién fundada para preparar a los niños para el ejército, donde, pese un inicio difícil, forja sólidas amistades y sirve de escenario para sus cuentos escolares, “Stalky & Co.” (1899), en los que a través de la visión de unos estudiantes rebeldes hace una ácida crítica del sistema educativo británico. Durante su estancia allí, Rudyard conoce y se enamora de la bella Florence Garrard (1865 – 1938), quien se aloja con su hermana “Trix” en Southsea. Florence se convierte en el modelo para “Maisie” en la primera novela de Rudyard, “La luz que falló” (“The Light That Failed”, 1891).

    Finalizados sus estudios, sus padres carecen de recursos para que Rudyard se pueda matricular en la Universidad de Oxford, por lo que su padre le consigue un trabajo en Lahore. Zarpa hacia la India el 20 de septiembre de 1882 y llega a Bombay el 18 de octubre. Años después, describe el momento: “Así, a los dieciséis años y nueve meses, pero con aspecto de cuatro o cinco años mayor, y adornado con unas patillas de verdad que mi madre, escandalizada, me abolió en una hora de contemplarlas, me encontré en Bombay, donde nací, entre imágenes y olores que me hacían pronunciar en mi lengua materna frases cuyo significado desconocía. Otros chicos nacidos en la India me han contado que les ocurrió lo mismo”.

    Batemans.

    De 1883 a 1889, Rudyard trabaja para periódicos locales como el “Civil and Military Gazette”, en Lahore y “The Pioneer”, en Allahabad, en los que trabaja 6 días a la semana durante todo el año salvo un día de descanso en Navidad y Pascua. Stephen Edward Wheeler (1854 – 1937), el editor, le exige mucho a Rudyard, pero su necesidad de escribir es incontenible. En 1886, publica su primera colección de versos, “Departmental Ditties”. Ese año también se produce un cambio de editor en el periódico, Edward Kay Robinson (1855 – 1928), quien le va a dar mayor libertad creativa y le pide que contribuya con cuentos.

    Entre los años 1887 y 1889, Rudyard publica 6 volúmenes de cuentos, entre los que destacan “Los tres soldados”, “El fantasma Jinrikisha”, que incluye la historia “El hombre que pudo reinar”, que sería llevada al cine en 1975 y protagonizada por Sean Connery (1930 – 2020) y Michael Caine (1933). Viaja por Estados Unidos escribiendo artículos para “The Pioneer”, que luego se publican en “De un mar a otro” y otros Bocetos, Cartas de Viaje”. Durante ese viaje, conoce al escritor Mark Twain (1835 – 1910) en Elmira (Nueva York), y queda profundamente impresionado. Rudyard llega sin avisar a casa de Twain y más tarde escribe que, al tocar el timbre, “se me ocurrió por primera vez que Mark Twain podría tener otros compromisos además de entretener a lunáticos fugitivos de la India, por muy llenos de admiración que estuvieran”. Mark le da un consejo: un autor debe “investigar primero los hechos y luego distorsionarlos tanto como quiera”. Mis Notas sobre la prolija vida de Rudyard Kipling continúan, pero, por la concisainformación periodística debo terminar aquí.

    Estudio de Kipling en Bateman’s.

    Colofón

    El escritor británico George Orwell (1903 – 1950) escribió una necrológica en la que describía su tormentosa relación con Rudyard: “Adoraba a Kipling a los trece años, lo detestaba a los diecisiete, lo disfrutaba a los veinte, lo despreciaba a los veinticinco y ahora más bien lo admiro otra vez”. Sus memorias, “Something of Myself”, fueron escritas en 1935, el último año de su vida, ypublicadas póstumamente.

    En la “Introducción a la literatura inglesa” (1965) escrita por María Esther Vázquez (1937 – 2017) y Jorge Luis Borges (1899 – 1986), dicen de él: “Cuentista, novelista y poeta, Rudyard Kipling se impuso la tarea de revelar a sus distraídos compatriotas la existencia del dilatado Imperio Británico”.

    El viernes 13 de diciembre de 1968, se estrena en las salas de cine de España, la película de dibujos animados de los Estudios Disney, “El Libro de la Selva”, adaptación de la obra de Rudyard que, personalmente, me encanta y que he visto y disfrutado decenas de veces en compañía de mis hijos, durante su infancia.

    Diploma del Premio Nobel de Literatura

    En 2015, la Comisión de Tumbas de Guerra de la Commonwealth confirma que ha identificado correctamente el lugar de enterramiento del hijo de Rudyard,  John; registran su fallecimiento como el lunes, 27 de septiembre de 1915, y que está enterrado en el cementerio St Mary’s ADS de Haisnes.

    “Bateman’s”, la casa de campo de Rudyard Kipling, ahora está bajo el cuidado del “National Trust” y recibe la visita de miles de personas cada año. Desde el principio de su estancia allí, “Carrie” mantuvo un registro de cada visitante que se alojó con ellos.

  • MOTRIL CONMEMORA EL VOTO DE LA CIUDAD

    ✍Domingo A. López Fernández

    Cronista Oficial de la ciudad de Motril

    Fotografías: EL FARO

    Recuerda los célebres terremotos ocurridos el día 13 de enero de 1804 y en la noche del día 25 de diciembre de 1884

    Con extraordinaria solemnidad se ha celebrado este año el voto de la ciudad que recuerda los célebres terremotos ocurridos el día 13 de enero de 1804, voto que quedó renovado tras la serie de movimientos sísmicos que volvieron a repetirse en la noche del día 25 de diciembre de 1884. Llegado el 13 de enero de cada año, la tradición se impone y la vieja esencia del motrileñismo sale a la calle para acompañar a las dos imágenes sagradas que recorren en procesión las calles de la ciudad en acción de gracias por haber librado de males mayores a la población. Así se viene reiterando año tras año con igual disposición y presencia de fieles, aunque ha habido casos pasados en los que algún leve terremoto ha vuelto a remover las conciencias y ha determinado que ese año, la asistencia de motrileños a la manifestación religiosa haya sido bastante mayor. Ya lo dice el refrán, “uno solo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena”, expresión que se puede parangonar a los hechos citados, pues vuelven a las mentes de los motrileños aquellos hechos luctuosos que causaron el pavor y el miedo entre la población. Lo cierto es que han transcurrido ya 222 años de aquel primer terremoto, y la ciudad sigue recordando a aquellas generaciones pasadas que se juramentaron dedicar una procesión votiva a sus dos imágenes sagradas, el Nazareno y Nuestra Señora de la Cabeza, la Patrona de Motril. Y ello, al margen de las jornadas de ayuno, que como puso de manifiesto el vicario territorial, siguen practicando las monjas agustinas nazarenas en el interior de su convento. La fe sigue viva, pues en el pueblo “per secula seculorum”,  y este año se ha visto un mayor número de personas, entre ellas muchos jóvenes, los que han participado en la conmemoración.

    Previo a la celebración del voto, el pasado miércoles, 7 de enero, a las 20:45 h de la noche, tenía lugar el traslado de la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno desde su sede parroquial hasta el Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza para integrar en su cortejo a la Patrona de Motril y regresar conjuntamente a la iglesia de la Encarnación. En ella, desde el día 8, se ha celebrado el tradicional quinario que se les dedica, que a diferencia de otros años ha estado presidido, cada día, por representantes eclesiásticos de la localidad. Así, el día 8 ha predicado D. Antonio Rodríguez Hervás, párroco de Capuchinos, en una función que ha ofrecido la intención por todos los enfermos. El día 9 ha sido el Padre Agustino Antonio Manuel Martin Blanco, con la intención dedicada a todos los matrimonios. El 10 ha oficiado D. Alejandro Pablo Anguís Rodríguez, con la intención por los niños y jóvenes. El día 11 ha sido el párroco del Santuario y San Antonio, D. Hermes Moreno Arias, quien ha ofrecido la intención por todos los difuntos. Y, finalmente, el 12, día en que finalizaba el quinario, ha sido el párroco de la Encarnación D. José Ignacio Martínez Garzón, quien ha oficiado con dedicación a todas las cofradías y hermandades de la ciudad.

    Como se acostumbra, el día 13 de enero ha tenido lugar la función principal del voto en la iglesia Mayor de la Encarnación, templo que ha estado completamente abarrotado de fieles. Ha presidido la misma el vicario territorial, D. Alberto Sedano Rodríguez, asistido por el resto de párrocos de la ciudad y dos representantes de la Orden de Agustinos Recoletos. Como todos los años, se ha hecho presente la alcaldesa de la ciudad, Luisa María García Chamorro, que ha estado acompañada por el hermano mayor de la hermandad patronal, D. Miguel Ángel Gállego Martínez y la hermana mayor de la cofradía nazarena, Mari Carmen Ferrer García, juntamente con el Presidente de la Autoridad Portuaria, D. José García Fuentes. Junto a ellos, han ocupado sus bancos el resto de miembros del equipo de gobierno municipal. En la homilía, el vicario territorial ha recordado que en este día 13 de enero se conmemora no un acto de superstición, “sino el de actualizar, un año más, la imploración de súplica que nuestros antepasados hicieron en aquellos fatídicos acontecimientos de 1804 y 1884 cuando la tierra tembló y hubo esas consecuencias trágicas”. Y continuó en su discurso afirmando que “hoy volvemos la mirada al Señor y lo hacemos con un corazón agradecido por el año que termina y el que comienza, en este día en el que nuestros antepasados suplicaron al Nazareno, nuestro Señor, y nuestra querida Madre, la Virgen de la Cabeza, no como un acto de superstición, sino como un acto de fe y de esperanza”. Al igual que otros años, la santa misa ha contado con la participación del coro de Nuestra Señora de las Angustias, que ha puesto la música y sus voces al servicio religioso con cánticos tan señalados como “Mi alma canta de gozo”, Aleluya”, “Santo” de Handel, “Jesús de Nazaret” o “Ave María”, entre otros.

    Terminada la santa misa, ha tenido lugar la lectura del bando redactado por el gobernador político y militar de Motril, D. Jaime Moreno, en fecha de 9 de marzo de 1804, en el que animaba a los vecinos a cumplir el voto y todo lo que ello llevaba implícito como las jornadas de ayuno y la función solemne del día 13 “para con presencia de los expresados Ilustres Cabildos perfeccionar y establecer para siempre jamás el enunciado Voto”. Este año, la persona encargada de la lectura del bando ha sido Carlos Bustos Rodríguez, hermano nazareno en activo de los más antiguos de la corporación, quien recibía de manos de la alcaldesa de la ciudad un cuadro conmemorativo con un pergamino en el que figuraba impreso el mencionado bando refrendado por el escudo de la ciudad y los respectivos de la cofradía patronal y la nazarena.

    La procesión votiva del 13 de enero ha dado comienzo a las 21:15 hrs, momento en el que han quedado abiertas las puertas del crucero para dejar salir al cortejo sacro. Abre su cabeza la cruz parroquial y ciriales, al que ha seguido miembros de la junta de gobierno de la cofradía nazarena que han dado escolta al emblema de su “bacalá”. A continuación se ha dispuesto el cuerpo de acólitos y las andas de Nuestro Padre Jesús Nazareno, tras las que ha seguido la representación municipal y una gran presencia de fieles devotos. Tras ellos ha formado la sección de Nuestra Señora de la Cabeza, igualmente con la cruz parroquial y ciriales. Seguidamente, ha marchado la representación de la hermandad patronal con su “bacalá” al frente y la representación oficial que ostenta el hermano mayor de la hermandad, D. Miguel Ángel Gállego Martínez, junto a la alcaldesa de la ciudad, Dª Luisa Mª García Chamorro y el Presidente de la Autoridad Portuaria de Motril, D. José García Fuentes. Sigue a ellos el cuarteto de cámara “GranaMusic” que componen Adrián Rodríguez Márquez al bombardino, Aarón Mingorance López con saxofón tenor, Eva Carrillo Cabezas, con saxofón alto, y Javier Robles Gutiérrez al fliscorno, que han interpretado una extensa selección de adaptaciones de marchas de palio entre las que se pueden citar “Ossana in Excelsis”, “Concha”, o “Macarena”, de Abel Moreno, entre otras muchas más. Seguidamente, las andas de Nuestra Señora de la Cabeza, que han estado acompañada por la representación eclesiástica que ostenta el vicario territorial, D. Alberto Sedano, el párroco del Santuario, D. Hermes Moreno Arias, el Padre Agustino motrileño D. Antonio Manuel Martín Blanco, y el de la iglesia Mayor, D. José Ignacio Martínez Garzón,  juntamente con una gran presencia de fieles.

    El itinerario seguido por la procesión ha sido el tradicional de todos los años, de modo que partiendo desde la plaza de España ha continuado por calle Romero Civantos, Plaza Díaz Moreu, Catalanes, Jardinillos, Carrera, González Cervera y, desde aquí, acceder al Santuario para proceder al encierro de la Patrona en su santa casa, acto que se ha verificado a las 22:30 h. Verificado éste, la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno ha sido llevada hasta el antiguo “Mentidero”, donde el párroco de la iglesia de la Encarnación ha entonado la oración por la que el copatrono procede a la bendición de la ciudad y su vega. Seguidamente, el cortejo ha continuado su marcha en sentido inverso al practicado en la ida, siendo acompañado por sus fieles devotos. Finalmente, el encierro de la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno se ha practicado en la iglesia Mayor  pasados unos minutos de las 23:00 h.

    Un año más, la tradición se ha vuelto a imponer en la ciudad para dar cumplimiento al sentir espiritual de los motrileños en ese voto sagrado que suscribieron generaciones pasadas. Lo hicieron en acción de gracias por haberles librado de los grandes males que hubiera supuesto la persistencia y reiteración de los movimientos sísmicos que tuvieron lugar en el año de 1804, voto que volvió a renovarse con la irrupción del llamado gran terremoto de Andalucía en la navidad de 1884.