Categoría: Opinión

  • IN MEMORIAM FRANCISCO GUARDIA MARTIN (28/3/1938 – 3/1/2026)

    ✍Domingo A. López Fernández

    Cronista Oficial de la ciudad de Motril

    Historiador, colaborador de EL FARO y motrileñista de pro en su querencia a la ciudad

    Francisco Guardia en una de sus visitas a Motril con el motrileño Fermín Anguita, compañero que fue en el seminario de Córdoba (2012).

    En la mañana del pasado sábado, 3 de enero de 2026, fallecía en la ciudad de Estepona el historiador Francisco Guardia Martín, colaborador que fue de EL FARO, medio en el que dejó buena huella de los trabajos de investigación que llevó a cabo y que fueron publicados en la sección de “Recuerdos del Motril que fue”. Tras la supresión de la edición en papel, Francisco Guardia continuó su colaboración en EL FARO DIGITAL, esta vez en una sección propia que llevaba por título “Finis Africae”, y que el mismo adopta para parangonarle con la biblioteca secreta que el escritor Umberto Eco cita en su novela “El nombre de la Rosa”. Un canto, desde luego, a su gran afición a la lectura, pues su casa era, salvando distancias, otra biblioteca en pequeño.

    Francisco Guardia contaba 87 años de edad y ya menudeaban sus aportaciones históricas y de actualidad en su perfil de Facebook, aunque últimamente se encontraba trabajando en la obra de Manuel Rodríguez Martín, el cronista oficial de Motril fallecido en la ciudad de San Fernando (Cádiz) el día 29 de enero de 1914. En su labor investigadora supo localizar su legado, que pudo adquirir en un anticuario de la ciudad de Barcelona del que forman parte numerosas obras escritas que por el momento no han llegado hasta nosotros.

    Nacido ocasionalmente en la localidad de Cuevas de Almanzora (Almería), Francisco Guardia siempre se consideró motrileño de adopción, pues toda su infancia y parte de la adolescencia la pasó en nuestra ciudad, donde tuvo grandes amigos y realizó sus estudios primarios. Tras su jubilación, Francisco Guardia fijó su residencia en la ciudad de Estepona, desde donde habitualmente, varias veces al año, visitaba Motril y recreaba su memoria en las céntricas calles de la localidad en las que jugaba de pequeño con los amigos de su época.

    Como ha quedado expresado, Francisco Guardia nace en la localidad de Cuevas de Almanzora el día 28 de marzo 1938, localidad en la que su padre ejerce como carabinero en el control y guardia de la línea de costa. Nace en el seno del matrimonio que han establecido Manuel Guardia Molina, natural de Motril, y Elvira Martín Gómez, natural de Salobreña, siendo Francisco el menor de los cuatro hijos habidos de esa unión que encabeza el mayor, Manuel, y al que siguen Salvador y Elvira. 

    Francisco Guardia en la Asociación de Antiguos Alumnos de D. Federico Gallardo (2011).

    Manuel Guardia Molina, fue un claro ejemplo de lo que significa amor al cuerpo de carabineros, pasión que trasmitirá a sus hijos cuando el cuerpo quede unificado en el mes de marzo de 1940 con el de la Guardia Civil. Siendo un niño, con 12 años, Manuel había ingresado en el colegio de educandos de dicho instituto el día 1 de julio de 1900 sin derecho a abono de ninguna clase. El 11 de marzo de 1901 continúa en el mismo establecimiento en calidad de carabinero de infantería, donde permanece hasta finales de junio de 1903. Su primer destino será la comandancia de Granada, donde queda adscrito hasta final de octubre de 1908, alcanzando entonces el rango de cabo y desde donde irá rotando por distintas comandancias, a la vez que asciende en graduación. Así es elevado al cargo de sargento en el mes de mayo de 1919, al empleo de suboficial con antigüedad de 1 de noviembre de 1924, al de alférez por promoción en mayo de 1926 y, tras el cambio de régimen de monarquía a república, será en julio de 1931 cuando logre la graduación de alférez de la escala activa del cuerpo por su fusión de la reserva. Será en marzo de 1933 cuando ascienda al cargo de teniente del cuerpo por antigüedad. Tras su destino en Algeciras volverá a depender de la comandancia de Granada, siendo trasladado a la 8ª comandancia a final de julio de 1937 y, poco tiempo después, pasará a la comandancia de Almería.

    Al momento del nacimiento de Francisco Guardia, Manuel está presente en el puesto de Cuevas de Almanzora, del que va a ser separado del servicio acusado de desafección al régimen,por lo que obligatoriamente ha de presentarse en la comandancia de Almería, donde queda anulada su ficha militar. Un amigo de izquierdas le comunica que hay un sector revolucionario que lo va a detener por su filiación de carabinero, por lo que le pedirá que le traslade hasta La Mamola, su anterior destino, donde gozaba de grandes amistades que podrían preservar su seguridad. Por la peligrosidad de esta zona que es frontera con la del bando nacional, dicho amigo le dice que solo podría llevarle hasta la capital almeriense. Allí llegará con su familia y venderá algunos enseres para sobrevivir, aunque pasado un tiempo pudo alquilar unos carros que le trasladan definitivamente a La Mamola. Posteriormente, acabada la guerra civil, será depurado por un tribunal militar, siendo defendido por un abogado en Sevilla que le libra de los cargos y consigue que el gobierno le reconozca toda la paga atrasada a partir de su separación del servicio.

    Manuel Guardia pasa en pocos meses a la reserva y marchará a Motril, donde establece su domicilio en la calle Milanesa, casa cuya fachada sigue actualmente igual que cuando la habitó y a la que Francisco Guardia siempre procuraba una visita obligada durante su estancia en la ciudad.

    Al momento de su nacimiento, y ante las circunstancias de la guerra en un sector republicano cuyos sacerdotes han huido para salvar la vida, su padre le bautiza personalmente. Varios años después y estante ya en Motril, hablará con el párroco, D. Salvador Huertas Baena, quien le comunica que el bautizo es válido, pero que si necesitase alguna partida de bautismo no podría ofrecérsela. De este modo, ya andado en años, el entonces niño será bautizado nuevamente por el párroco en la iglesia de Nuestra Señora de la Visitación, pues la parroquia mayor había quedado destruida tras la explosión del polvorín ubicado en la cripta de la capilla de Nuestra Señora de los Dolores. En su mente siempre quedaron guardados los latinajos pronunciados en el ceremonial por D. Salvador que él nunca supo descifrar.

    Francisco Guardia pasa su infancia en el entorno de la Plaza de Gaspar Esteva y cursa sus estudios primarios en diversos colegios de párvulos hasta que el día 15 de septiembre de 1947, cuando cuenta 9 años de edad, formaliza su matrícula en el colegio “San Emigdio” que regenta D. Federico Gallardo del Castillo. Fue ésta una etapa que siempre guardó intensamente en su alma por los momentos pasados junto a su preceptor, al que por su trato, respeto y saber siempre tuvo en gran estima. Tal fue así, que Francisco Guardia formará parte de la Asociación de Antiguos Alumnos de D. Federico que quedó organizada en la ciudad en el año de 1982 y que desde entonces ofrecerá una misa en recuerdo del preceptor y los alumnos fallecidos, así como una comida de hermandad donde todos departían las anécdotas vividas en el colegio.

    Comida homenaje a D. Federico Gallardo Del Castillo, junto al presidente de la Asociación, Manuel Jiménez Mendoza y José López Lengo (2012).

    Por razones de enfermedad de D. Federico Gallardo del Castillo, la escuela se ve obligada a cerrar sus puertas el día 21 de marzo de 1950, pero él, un año antes, ha decidido ingresar en el colegio-seminario “Virgen del Carmen” de la ciudad de Córdoba, institución que es regentada por la Orden de los Carmelitas Descalzos. En este colegio consigue terminar el bachillerato, donde por su buen aprovechamiento será gratificado con el libro “Cántico espiritual” de San Juan de la Cruz. Más en plena adolescencia, decide abandonar el seminario y seguir la senda familiar en la Guardia Civil, donde sus dos hermanos se encuentran ya integrados en el cuerpo.  Con nostalgia y gran pesar, Francisco Guardia recordaba como al momento de marchar del seminario le fue requisado el libro de San Juan de la Cruz, gesto que le creó un gran desasosiego. Tal es así, que años más tarde, decidió buscar esa misma edición en librerías de viejo, donde pudo conseguirlo y saciar así el resquemor causado con la requisa de aquellos versos del santo que le llegaron al alma.

    Con 17 años de edad, Francisco Guardia ingresa en el colegio de huérfanos de la Guardia Civil de Valdemoro (Madrid) el día 15 de agosto de 1955 y, tras cumplir el periodo de formación, en fecha de 30 de junio de 1957 es declarado apto con título de Guardia 2º. Así, con fecha de 1 de julio de 1957, es destinado a la 337 Comandancia de Algeciras, teniendo encomendada la labor de vigilancia de la línea de costa y el control del contrabando de la línea de costa de Tarifa (Cádiz), desde donde será trasladado a Guadiaro (Cádiz). Ya ha conocido a una joven natural de Marbella, Antonia Ravira Ruiz, con la que tras varios años de noviazgo contrae matrimonio el día 12 de febrero de 1962 en la pequeña iglesia de Nuestra Señora del Carmen de Torreguadiaro, localidad en la que residen los padres de la novia. Este mismo año, tras haber terminado con aprovechamiento el plan de estudios vigente en la Academia de Ascenso de Cabos es ascendido a dicho empleo con fecha de 1 de diciembre, en la que ya es la XXII promoción de ascensos. Estando ya destinado en el cuartel de Pelayo, ubicado entre Tarifa y Algeciras, nacen sus dos hijas gemelas, Elvira y Antonia, el día 25 de noviembre de 1963, hecho que les colma de extrema felicidad pero que complica el quehacer diario de la madre al tratarse de dos pequeñas que necesitan de grandes cuidados en unos momentos en los que por el actual destino del padre se encuentran alejados de la familia materna.

    Tras aprobar las correspondientes oposiciones, es ascendido a cabo, ejerciendo su puesto en la 337 comandancia de Algeciras, y un año más tarde, logrará el ascenso a cabo 1º estante en la citada comandancia. De aquí, en 1964, es trasladado a la 138 comandancia de Sevilla, siendo ascendido a sargento en calidad de agregado en 1973, rango que va a desempeñar en las labores de control del aeropuerto de Sevilla. Elevado al rango de sargento 1º, es trasladado a la 221 comandancia de Badajoz con fecha de 27 de julio 1977. Francisco Guardia realizará provechosamente el curso de Aptitud para el Ascenso a Oficial de la XL promoción y, con ello, le será expedido el correspondiente título en fecha de 12 de junio de 1979, desempeñando el cargo de Brigada en la citada comandancia.

    Francisco Guardia Martín en el Centro Cultural de la General (18/7/2004).

    En su carrera profesional ingresará en la academia de oficiales para conseguir la graduación de teniente, puesto que va a desempeñar en la 221 comandancia con destino en Almendralejo  (Badajoz). Es aquí donde se plantea cursar la carrera de Historia a través de la Universidad Nacional de Educación y Distancia (UNED), organismo que le permite compatibilizar los estudios con el desempeño de su puesto en la Guardia Civil. Francisco Guardia se tomará su tiempo y se presentará a los exámenes en los diferentes centros asociados de la UNED por los que pasa, entre ellos, Almendralejo, Mérida y, finalmente, Cervera (Barcelona), donde obtiene la licenciatura en Geografía e Historia en el año 1991. Dicho título le será expedido en fecha de 14 de febrero de 1992, año en el que igualmente obtiene el Certificado de Aptitud Pedagógica que realiza en el Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad de Barcelona.

    Con el rango de teniente Francisco Guardia pasará igualmente por diversos destinos profesionales, entre ellos Olivenza y Santos de Maimona, ambos en la provincia de Badajoz, y Archidona (Málaga). Estando en Olivenza va a nacer su tercera hija, Laura, el día 20 de marzo de 1980, aunque por cuestiones médicas lo hace en el hospital de Badajoz. Conseguido destino en Estepona, asciende al empleo de capitán como agregado con efectividad de 19 de noviembre de 1986. El ascenso le implica un traslado forzoso que se cumplimenta en fecha de 6 de mayo de 1987 en la 412 comandancia de Manresa, teniendo como destino la localidad de Igualada (Barcelona). Estante en ella, en fecha de 17 de abril de 1989, le es concedido por Real Cédula el título de Caballero de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo con  categoría de Cruz y antigüedad de 21 de octubre 1987, gozando de todas las prerrogativas y beneficios que le corresponden por ello. Y, dos años después, el 23 de mayo de 1991, le es concedida la categoría de placa por dicha Real y Militar Orden con antigüedad de 15 de marzo de 1990. Tras varios años de empleo en Igualada, será convocado para hacer el curso de comandante, aunque decide renunciar a ello por los años de servicio y, andando el tiempo, consigue su pase a la reserva en fecha de 19 de enero de 1995 con su rango de capitán.

    Francisco Guardia con José López Lengo y Domingo López, los tres articulistas de la sección de EL FARO, “Recuerdos del Motril que fue” (26/6/2011).

    Con residencia ya en Estepona, Francisco Guardia frecuenta en numerosas ocasiones su visita a Motril y toma contacto con el Grupo de Estudios de la Costa Granadina y EL FARO, donde dará rienda suelta a su gran labor como investigador. Al margen de ello, Francisco Guardia se integra como socio en la Fundación Española de Historia Moderna, lo que le permite interactuar en las numerosas actividades que programa la institución, sobretodo, sesiones, congresos y conferencias. Así, participa en la IXª Reunión Científica de la señalada Fundación que organiza la Universidad de Málaga en el mes de junio de 2006 bajo el título de Población y Grupos Sociales en el Antiguo Régimen. En ella, Francisco Guardia presenta una comunicación que lleva por título “La difícil repoblación del señorío del  Cehel”, extenso y documentado trabajo que trata la repoblación con cristianos viejos de esta zona lindante a Motril y Adra, circunstancia que dará lugar a un pleito entre los señores de Cehel, la familia Zapata, y el cabildo motrileño. Años después, vuelve a participar en la que ya es XIª Reunión Científica de la Fundación que se organiza bajo el título genérico de “Conflictividad y violencia en la Edad Moderna”. En ella, Francisco Guardia presenta una nueva comunicación que lleva por título “No solo de las armas vive el soldado. Los otros afanes de los militares de la Costa de Granada. El caso de Benito del Campillo”, publicación que quedará integrada en las correspondientes actas escritas que ven la luz pública en el año 2012. 

    Su labor investigadora sobre temas motrileños se abre igualmente a los círculos editoriales que se mueven entre los grupos culturales de la ciudad. Es así como en el mes de junio de 2006 publica en la revista Qalat el artículo que lleva por título “Aproximación a la figura de D. Gerónimo Santoyo”, profundo trabajo de investigación que trata la biografía de este personaje que fue gobernador militar de Motril y que tuvo la dicha de editar en 1849 el opúsculo que lleva por título “Memoria descriptiva de la ciudad de Motril y de sus Castillos y Torres de la costa”. Años más tarde, concretamente en 2013, interviene en el contenido del primer y único número de la revista “Azucenas” que edita la Hermandad de Nuestra Señora de la Cabeza. Lo hace con una curiosa historia sobre la Patrona de la ciudad que titula “Nuestra Señora de la Cabeza como reclamo publicitario en unos pliegos de cordel”, cuyo documento base pudo adquirir en una librería anticuaria. En este mismo año participa, igualmente, en los contenidos de la revista “Sel Silvanus” que edita la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Salobreña con un fin benéfico-social. Lo hace con el artículo “Salobreña y el Año Santo Mariano de 1954”, que trata la participación de la titular de la villa, la Virgen del Rosario, en la concentración mariana que tiene lugar en Granada en 1954 para conmemorar el primer centenario del dogma de la Inmaculada Concepción. Y, en 2014, vuelve a participar en la misma revista con un nuevo trabajo de investigación histórica que lleva por título “Una jornada festiva en 1928”, donde trata el acto de la bendición de la bandera del somatén de Salobreña, además de adentrarse en el origen y desarrollo de esta milicia que con origen en Cataluña se extiende por toda España para colaborar en la seguridad de las poblaciones. Asimismo, interviene en la revista “Motril Cofrade” del año 2014 con un artículo que trata la figura de “Rosario Spínola y Maestre, motrileña cofundadora de las Esclavas Concepcionistas del Divino Corazón”. Y, un año después, lo hace en la misma revista con el artículo que lleva por título “El siervo de Dios, Antonio Heredia Bazo, un motrileño camino de los altares”, que trata la vida de este sacerdote en proceso de beatificación que fue fusilado en el mes de agosto de 1936 en la localidad sevillana de Sierra de Yeguas. 

    Francisco Guardia y Antonia Ravira, en una de sus visitas a Motril (13/8/2014)

    Más la trascendencia de las investigaciones de Francisco Guardia tienen como protagonista al semanario EL FARO. Se inicia esta colaboración en una época en la que está a punto de clausurarse la sección “Recuerdos de Motril que fue”. La periodicidad de la misma tenía totalmente colapsado a su redactor y, en vista de esta circunstancia, solicitó ayuda a sus dos grandes amigos, Francisco Guardia y José López Lengo. Ambos, al unísono, se prestaron a colaborar dando una nueva proyección a la sección semanal que ganó en variedad de temas e intensidad de personajes que tenían que ver con Motril. Así, en 2004, Francisco Guardia comienza a colaborar en EL FARO con artículos de temas locales, entre los que hay que destacar el dedicado a la figura del Beato Marcelo Spínola, obispo auxiliar que fue de Sevilla, de Coria y de Málaga, así como arzobispo de Sevilla y, finalmente, cardenal en 1905, personaje que sale a la luz pública por su estancia en la ciudad de Motril durante su niñez. Otros personajes tratados por él fueron Juan Luminati y el licenciado Salguero Manosalbas, personaje éste bastante extravagante por la serie de hechos sorprendentes y milagrosos que se hacen consustanciales a su biografía. En 2005 destacan trabajos como el dedicado a Miguel de Cervantes en su oficio de recaudador de alcabalas en el partido de Motril, la vida del gobernador político y militar D. Jaime Moreno, o la del que fuera alcalde de Motril en la II república, D. José del Rosal y Caro. Su prolífica obra siguió poblando las páginas de EL FARO, siendo de destacar un tema de honda raigambre motrileña como es el que lleva por título “Algunas precisiones y conjeturas en torno a la Caramba” que publica en 2006, junto a otros que rescatan biografías de gobernadores militares de la ciudad y otros personajes como Francisco de Zamora, quien va a dar una concisa descripción de la ciudad de Motril, además de reseñar la importancia económica de la ciudad en el siglo XVIII.

    Como gran conocedor de los archivos militares, Francisco Guardia se va a consumar en EL FARO como el más reconocido experto en la vida y obra de los gobernadores que desempeñaron su labor en la ciudad de Motril. De su mano van a desfilar personajes que tuvieron su relevancia en siglos pasados como José Strauch y Vidal, José Alcalá Olmo y otros, además de tratar temas muy variados que confieren una gran trascendencia a la ciudad como pueden ser “La epidemia de peste en Motril de 1679. Una visión desde Málaga”, “Los efectos del terremoto de Lisboa en Motril, según un manuscrito de la Real Academia de la Historia”, o “Motril y el cuerpo de Carabineros”, éste último como un canto a la vida que le toco vivir en familia y un homenaje a su padre, quien estuvo ligado al cuerpo durante toda su etapa laboral.

    La obra de Francisco Guardia en EL FARO es bastante profusa y muy continuada en el tiempo hasta el punto que podríamos estar relacionando títulos y personajes sin recato alguno. En todos sus artículos siempre ha dado la impresión de ser un investigador serio, muy riguroso en su metodología, muy perfeccionista en su redacción y muy constante en sus visitas a archivos y librerías de viejo. Además, en todos ha destacado por conferirles el sello de su ferviente motrileñismo. Andando el tiempo, su labor “periodística” ha continuado hasta el año de 2021 en esa sección que el mismo tituló con el nombre de “Finis Africae”, dando a la letra títulos como “La misteriosa muerte del coronel Santoyo”, “Las dos muertes de Don Manuel Vázquez Alfalla”, “Rodríguez Martín y el Duque de T´Serclaes”, “Manuel Rodríguez Martín y el almirante Cervera”, “En el tercer centenario de Sabatini. Un artículo de Manuel Rodríguez Martín sobre el arquitecto”, “Puntualizando: Manuel Rodríguez Martín no fue Auditor de la Armada. Unas notas sobre Juan Ortiz del Barco”, “Unas breves notas sobre el voto de la Inmaculada”, o “Los incumplidos votos de Motril”, entre otros muchos más artículos. La serie, desde luego, resulta interminable y da buena cuenta del gran historiador que fue, así como la de un consumado articulista de temas candentes de la actualidad que igualmente trató en su sección. Su obra, pues, se encuentra olvidada entre las páginas de EL FARO y no estaría mal que la institución municipal o alguna editorial privada rescatara sus artículos y los condensara en una publicación que nuevamente pusiera de manifiesto la trascendencia de todos los personajes que trató y los hechos históricos que han marcado relevancia en la ciudad. Sería a modo de homenaje al historiador que fue, que siempre estuvo ligado a Motril y que en todo momento se sintió como un motrileño más. Rememorando las palabras del escritor José López Rubio cuando afirmó que “me nacieron en Motril”, él lo hizo circunstancialmente en Cuevas de Almanzora, lugar del que nunca renegó pero que en lo más profundo de su corazón fijo espiritualmente en Motril. Al fin y al cabo, siguiendo la tradición, fue bautizado por segunda vez en su vida con el agua de la acequia motrileña, sacramento que en su fuero interno le dio carta de naturaleza en Motril y de cuyos encantos pudo disfrutar en su niñez.

    Francisco Guardia -leyendo- en una de las reuniones de la Asociación de Antiguos Alumnos de D. Federico (11/8/2012)

    Los años no perdonan y Francisco Guardia ha pasado en este último año momentos difíciles por cuestiones de salud. Su estado se agravó en el mes de diciembre, lo que le llevó a ser ingresado en el hospital de Marbella. Tras remontar en su estado, así lo hacía constar en su perfil de Facebook el día 16 de diciembre, su última comunicación, refiriendo que “Nos organizamos la vida persiguiendo objetivos contingentes, relegando lo fundamental a un rincón donde se carcomen los recuerdos, hasta que llega el momento y descubrimos que lo primordial estaba allí y aquellos empeños que nos parecían importantes no son otra cosa que vacuas puerilidades. Y recuerdas las palabras del Cohélet: “¿Qué provecho saca el hombre de todo por cuanto se afana debajo del sol? Vanidad de vanidades. Todo es vanidad y apacentarse de viento”. Pues de pronto llega el hachazo y se quiebra la salud y comprendes que tu único tesoro está en la familia y los amigos, quienes en las horas ásperas te prestan su apoyo”. Esa leve recuperación le servía, igualmente, para dar las gracias a todas las personas que se habían preocupado por su salud, a su mujer, a sus hijas y a sus familiares y amigos que, sin prever el final, “les trasmitía que los llevaba en su corazón”. Tras unos días de remonte en su estado físico, Francisco Guardia volvía a ser ingresado en el hospital para no salir ya y dejaba este mundo terrenal a las 9 de la mañana del sábado, 3 de enero de 2026. Allí quedaba la persona que fue, plena de bondad, de saber estar y de suma educación, aspecto que heredó de su maestro, D. Federico Gallardo del Castillo, que en sus tiernos años todos los días le hacía recordar que “el hombre bueno y honrado es querido y respetado”. La verdad, me ha costado mucho redactar estas notas de recuerdo a mi buen amigo Paco, a quien con familiaridad me dirigía como D. Francisco, al igual que él lo hacía conmigo con el don por delante. Sirvan, pues esta líneas para recordar a un buen hombre, a un buen motrileño de adopción, a un excelente historiador y, sobretodo, a un buen amigo y mejor persona. Hasta siempre D. Francisco.

  • ALGO MÁS QUE PALABRAS

    ✍Opinión.-

      EL MODELO COMPETITIVO; ES UN COMBATE ABSURDO. “Una sociedad como la actual, que no suele estar fondeada en sólidos valores éticos, es un consorcio sin futuro; puesto que, carece de dirección estética y de cauce generoso, por mucho que se hable de desarrollo social”

    Víctor Corcoba -Escritor-

    No hay mejor desafío que trabajar por la concordia en un mundo cruel y competitivo, que todo lo confunde y lo tensiona, para infundirlo de abecedarios agresivos, que nos llevan a un estado salvaje, impidiéndonos vivir bien y que sean buenos los tiempos. En efecto, todo parte de nosotros, ya que el orbe es lo que somos cada cual consigo mismo y con los demás. Por ello, aunque vivimos momentos complicados, jamás cedamos a la injusticia; tratemos de coordinar acciones, haciéndolo corazón a corazón. Es cierto que, en el contexto bajo el que nos movemos, los precios elevados continúan siendo un desafío global, también cuando se alarga la desinflación, lo que debe hacernos escuchar la voz de los débiles que, aún hoy, carecen de sintonía en este mundo de supremos egoísmos terrícolas.

    Sin duda, hay que pasar página para reconstruir la confianza entre análogos, fortalecer la previsibilidad y renovar el compromiso global, con un sistema multilateral de comercio abierto, cimentado en normas, que nos frenen la avaricia. Estamos aquí para servirnos con honestidad unos de otros, no para apoderarnos de nadie, ampliando las desigualdades estructurales existentes. Tanto es así, que las perspectivas por regiones indican discordancia dentro de la expansión esperada, lo que debe hacernos repensar otro tipo de actuaciones, en coherencia con nuestra dignidad humana. Únicamente un desarrollo equilibrado, encaminado hacia el bien común, será auténtico y contribuirá, incluso a largo plazo, a la estabilidad.

    El tiempo es un horizonte de ceremonias que siempre nos advierte y nos da lecciones, poniéndonos en el lugar que nos merecemos. Avanzamos, pero también retrocedemos, nuestro error es endiosarnos y no escucharnos mutuamente. La verdad no la ha conseguido nadie todavía. Tampoco una voz fuerte, puede competir con una voz clara. Al fin, lo trascendente no es el nivel competitivo en ninguna actividad, sino el espíritu de gratuidad en el sentido noble de este término, que es lo que nos acrecienta el compartir, avivando la cultura del encuentro y la fraternidad. Personalmente, reconozco que me animo a mí mismo, a practicar este estilo de manera consciente, oponiéndome a toda forma de violencia y opresión.

    Resulta sorprendente que la humanidad esté globalizada, pero sin hermanarse, que todavía no sepa vivir en concordia, o que vocablos tan necios como competitividad, a pesar de que suele generar conflictividad, sea la palabra que nos tutele, en lugar de otras como: aprender a reprenderse para poder convivir. Indudablemente, la convivencia es un término que nos reduciría el costo existencial, ya que comprimiría las múltiples crisis mundiales que nos asolan, conduciéndonos a un largo periodo de bajo crecimiento económico. Ciertamente la inflación baja, pero la inversión es moderada y la incertidumbre persiste, lo que debe ayudarnos a que surja un creciente consenso sobre la necesidad de armonizar las políticas económicas con las políticas benéficas.

    Una sociedad como la actual, que no suele estar fondeada en sólidos valores éticos, es un consorcio sin futuro; puesto que, carece de dirección estética y de cauce generoso, por mucho que se hable de desarrollo social. No hay elemento más tétrico, que dejarse inundar por el calvario de la deshumanización y de la inhumanidad manifiesta, lapidándonos el alma de corrupción e impunidad. El esfuerzo en pos de un verdadero avance comunitario, requiere fortalecer los valores democráticos, el respeto universal de los derechos humanos, inherentes a todo ciudadano por el mero hecho de ser persona, y un correcto funcionamiento del Estado de derecho. Combinar el esfuerzo, a través de una corporación más equitativa y atenta a las necesidades de los más débiles, es lo que nos compenetra y reaviva.

  • EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

    ✍Antonio Gómez Romera

    Domingo, 11 de enero de 2026

    En el XCVI aniversario del estreno de “El misterio de la puerta del sol”, la primera película sonora rodada en España

    Lee De Forest.

    Tal día como hoy, domingo, 11 de enero, festividad de Santa Hortensia de Aquitania, Mártir de la Fe (siglo III), en la segunda semana de 2025, se cumplen 96 años (sábado, 1930) del estreno en el “Coliseo Castilla” de Burgos (a las 7 de la tarde), de “El misterio de la Puerta del Sol”, la primera película largometraje sonora rodada en España que ha llegado hasta nuestros días. El día de su estreno, se llenan por completo las 1258 butacas del “Coliseo Castilla”. Otro film, “Fútbol, amor y toros”, dirigido por Florián Rey (Antonio Martínez del Castillo, 1894 – 1962) y protagonizado por Blanquita Rodríguez Calvo (1914 – 1987) y Ricardo Núñez Lissarrague (1904 – 1998), se había estrenado 4 días, el martes, 7 de enero de 1930, en el madrileño “Teatro de la Zarzuela”, siendo la primera película sonora española rodada con el sistema nacional “Filmófono”. A pesar del éxito que tuvo en su día, no se ha conservado ninguna copia. Realmente hay muy poca información en Internet, pero he encontrado que la joven actriz madrileña Blanquita Rodríguez Calvo es hija del gran actor cómico teatral Lino Rodríguez del Río y hermana de la actriz Olvido Rodríguez Calvo (Sevilla, 1910 – Madrid, 1996).

    Cartel del film «El cantor del Jazz» (1927).

    Antecedentes

    En febrero de 1927, el ingeniero norteamericano Lee De Forest (1873 – 1961) llega a España para promocionar uno de sus inventos que ha bautizado con el nombre de “Phonofilm”, que va a ser utilizado exitosamente, pocos meses después, en el montaje de la película “El cantor de Jazz”, “The Jazz Singer”, estrenada el jueves, 6 de octubre de 1927, el primer film sonoro de la Historia.

    Lee es una personalidad científica de renombre internacional, gracias al enorme impulso que su invento de la válvula de tres electrodos (“audión”, 1906) ha supuesto para la amplificación del sonido en radiodifusión. En el sistema “Phonofilm”, también conocido como “Fonofilm” o “Cinefon”, patentado por De Forest en 1920, las vibraciones sonoras convertidas en eléctricas, generan oscilaciones luminosas que van marcando fotográficamente sobre el celuloide una secuencia de líneas horizontales de mayor o menor densidad. Esta tira o código de barras del sonido se imprime junto a la imagen en la copia positiva final.

    Foto del Director durante el rodaje.

    Durante su visita a España, Lee De Forest hace unos pocos pases privados, siendo el dictador Miguel Primo de Rivera Orbaneja (1870 – 1930), uno de sus privilegiados espectadores. El empresario burgalés Feliciano Manuel Vítores Puras, natural de Belorado, considerado como la capital de la “Riojilla Burgalesa”, junto a Enrique Urazandi y Agustín Bellapart, compran a Lee De Forest su invento. Esto les otorga las patentes en España y Portugal, sus derechos durante 10 años y la posesión de un paquete de películas.

    Vítores, Urazandi y Bellapart crean la Sociedad Anónima “Hispano De Forest Fonofilm” con centro de operaciones en Barcelona, donde crean unos estudios y deciden dar a conocer el “Fonofilm” de forma itinerante por toda España. Madrid, Burgos, Bilbao, San Sebastián, Barcelona o Logroño son algunas de las ciudades en las que se exhibe el nuevo invento. Los empresario realizan varios cortometrajes y documentales, tales como “Discurso del Marqués de Estella” (1928), “Cuando fui león” (1928), “Va usted en punto con el banco” (1928) o “El Orador” (1928). Sin embargo, la compleja instalación y el arcaico funcionamiento del aparataje convierten cada exhibición en un desastre. Las críticas son duras y aunque las giras continúan, la empresa entra en crisis y se precipita su liquidación. Sin embargo, Vitores no se da por vencido y decide quedarse como único propietario del “Fonofilm”.  La única salida posible para remontar la situación de la “Hispano De Forest Fonofilm”, es la producción de un largometraje sonoro en español.

    Cartel de la película.

    La película

    Feliciano Manuel Vítores logra reunir la importante suma de 18000 pesetas y contrata como director y guionista al onubense Francisco Elías Riquelme (Huelva, 1890 – Barcelona, 1977), que ya ha dirigido varias películas mudas. Y como “cameraman” u operador, es decir, director de fotografía, al albaceteño Tomás Duch Belmonte (1899 – ). Mientras, la dirección musical se la encarga al Maestro Penella (Manuel Penella Moreno, 1880 – 1939). Francisco Elías escribe el guion de la película, que es una comedia con ciertos elementos de intriga: Los jóvenes Pompeyo Pimpollo y Rodolfo Bambolino trabajan como linotipistas en el Heraldo de Madrid, pero sueñan con ser actores de cine. Por la lectura de la prensa diaria se enteran de una noticia que les llena de alegría: la visita a Madrid del director norteamericano Edward S. Carawa y su estrella, Lía de Golfi, que, “aunque nacida en Torrejón de Ardoz y criada en Encomienda Street, se dice de Moscovia”, para rodar la nueva película de “Super-Carawa Productions”, “La moderna Salomé”. Se alojan en el Hotel Ritz, donde van a hacer el casting de actores y actrices para el que son citados a las 9 de la mañana con “traje de etiqueta y cuello de pajarita”. Tras esperar horas y horas su turno ambos son rechazados. Necesitan actores “mucho más populares” y se marchan “con un triste bagaje de ilusiones rotas y esperanzas fallidas”. De regreso a una Puerta del Sol abarrotada de viandantes y vehículos les viene a la mente una idea para hacerse célebres de la noche a la mañana: fingir un asesinato. Para ello, poco antes de las 4 de la tarde, van a entrar en casa del tío de Rodolfo, el profesor de biología que se encuentra de viaje en el Mar Negro, y van a meter los huesos del esqueleto que tiene en el desván en una maleta. Mandaran un mensaje anónimo al Juez y los periódicos se encargarán del resto. Después escriben el mensaje anónimo informando del horroroso crimen cometido y que los restos calcinados de la víctima se encuentran en el desván de la casa número 101 de la Puerta del Sol. Pompeyo, disfrazado con gafas oscuras y tupida barba, viaja en tren a Barcelona. Y, 48 horas después, las portadas de los periódicos diarios publican: “El misterio de la Puerta del Sol. Descubierto la identidad de la víctima. Se espera de un momento a otro la detención del autor del espantoso crimen”. Rodolfo es detenido y acusado del asesinato y le espera ser condenado al patíbulo. El desenlace final no lo voy a desvelar; solo indicar que es “sorprendente”.

    Cartel de la película – Filmoteca Española.

    La película se filma entre octubre y noviembre de 1929. Los exteriores se graban en la Puerta del Sol y en la Gran Vía, mientras que los interiores se toman en un hotelito propiedad de Feliciano en la Ciudad Lineal, el nº 181 de la calle Oriental, el Caserón de San Vitores, así como en las imprentas de dos periódicos: el Heraldo de Madrid y El Liberal. Contiene algunas escenas coloreadas y al final de la película se puede ver una vista aérea del Madrid de 1929.

    Debido al enorme peso de la cámara y su dificultad de manejo, no es posible desplazarla, salvo en ocasiones excepcionales y son los decorados los que se montan y cambian frente al objetivo de la cámara. Según declaraciones a la prensa de Vitores, se rodaron 2600 m de metraje, unos 95 minutos de duración, de los cuales 2000 son hablados o sonoros, concretamente unos 73 minutos. El montaje final, creado mano a mano por Vitores y Elías, se realiza creando un híbrido entre cine mudo y hablado para poder ser visionado de ambas maneras. La película comienza con unas imágenes de la cadena de impresión de “El Heraldo” en funcionamiento. En el taller, el linotipista Pompeyo Pimpollo, personaje protagonizado por el actor de moda, Juan de Orduña (Juan de Orduña y Fernández-Shaw, 1900 – 1974) se ha quedado dormido sobre el teclado de la máquina en la que trabaja y el encargado le llama la atención y pronuncia las primeras palabras que el espectador escucha. Se trata de ésta castiza y peculiar frase: “Oiga, pollo, pa’ dormir se va pa’l Ateneo” Intervienen además los actores y actrices que por orden de reparto son: Nita Moreno en el papel de Lia de Golfi, Jack Castello (Jesús Movellán Varela, 1905 – 1967), en el de Edward S. Carawa, Antonio Barber en el de Rodolfo Bambolino, Teresita Silva (María Teresa Penella Silva, 1911 – 1960), en los papeles de La Terele y La Tirana, Carlos Rufart (1887 – 1957), en el del Juez de Instrucción, Federico Kirkpatrick en el del Sacerdote, Pablo de la Cruz en el del Abogado Defensor, Jesús Baños Ebro (1894 – 1951), en el de El Niño del Mausoleo y Diego Moreno “El Personita” en el de cantaor flamenco.

    Fotograma de la película.

    Tras su estreno en el “Coliseo Castilla”, situado en la confluencia de las calles San Juan, Santander y La Moneda, el “Diario de Burgos”, publica en sus páginas: “La sincronización conseguida es perfecta; la palabra se corresponde exactamente con los movimientos de los labios. La amplitud precisa de los sonidos es algo más difícil de conseguir (…) La lucha que el señor Vitores ha emprendido por la producción española de la película hablada es digna de aliento y estímulo, y el rasgo de ofrecer a Burgos la virginidad de su primera obra es de agradecer y de aplaudir”.

    Una segunda proyección de “El misterio de la Puerta del Sol”, tiene lugar el 4 de febrero de 1930 en el Teatro Principal de Zamora. Y, “El Heraldo de Zamora”, publica dos días después, el 6 de febrero: “Ayer volvió a repetirse la proyección de la película sincronizada “El misterio de la Puerta del Sol” (…) debemos achacar que el cine sonoro, tal como se exhibe hoy en los grandes cines, no tiene punto de comparación con el que se nos presentó en estos días en el Principal (…) No puede, pues, aceptarse como tal una cinta que adolece de grandes defectos y que se proyectó con aparatos instalados en condiciones inadmisibles (…) produciendo estridencias de sonido que el público pudo apreciar”.

    Fotograma de la película.

    A pesar de sus avances técnicos, el Sistema “Phonofilm” es todo un fracaso desde el punto de vista económico y supuso la ruina de Feliciano Manuel Vítores Puras, que abandona aquí su participación en la industria cinematográfica. Pero, puede decirse que gracias a esta primera experiencia, el director de la película, Francisco Elías Riquelme, crea en Barcelona (1932, “Palacio de la Química”) el primer estudio de cine sonoro, el “Orphea”. Enrique Sánchez Oliveira, profesor titular del Departamento de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Sevilla y realizador audiovisual, afirma en su artículo “Aproximación histórica al cineasta Francisco Elías Riquelme (1890 – 1977)”, que “La causa de que “El misterio de la Puerta del Sol” no pudiera exhibirse con normalidad se debió fundamentalmente a la incompatibilidad tecnológica del sistema de sonido “Phonofilm” con los que se estaban instalando mayoritariamente en las salas españolas, y como el productor no pudo o no quiso meterse en nuevos gastos para darle el paso sincrónico adoptado como estándar, la película sólo pudo exhibirse en ciudades y pueblos de provincias, en cines que acondicionaba previamente con sus aparatos de proyección y amplificación. La precariedad en la explotación del film es remarcada por Elías en una entrevista que concedió a TVE para el programa “El día que se estrenó la primera película hablada en español”, donde afirma que de la película solo se tiró una copia que explotaba directamente Vítores por los pueblos. […] Hubo diversos intentos por parte de Feliciano Vitores para sacar partido a este ruinoso proyecto que había sido “El misterio de la Puerta del Sol”. Uno de ellos pretendía tirar copias en el sistema sonoro Movietone, estándar de la Fox y de amplia implantación en los cines españoles, pero la falta de dinero lo impidió. En 1931, según refleja puntualmente la correspondencia del Legado Vitores, el abogado y distribuidor asturiano José de Mier intentó comprar el film a bajo precio, pero no llegó a ningún acuerdo con Feliciano Vitores. “El misterio de la Puerta del Sol” supuso para el productor burgalés la ruina y el definitivo alejamiento de los negocios cinematográficos”.

    Fotograma de la película 1.

    Por otra parte, en la “Historia del cine español” (Editorial Cátedra – Colección Signo e Imagen), de Román Gubern, José Enrique Monterde, Julio Pérez Perucha, Esteve Riambau y Casimiro Torreiro,  se afirma que: “El último film mudo español fue “Los hijos mandan” (1930), producido y dirigido en Valencia por Antonio Martínez Ferry. En aquella fecha los experimentos sonoros ya habían menudeado en la Península, pero todos habían fracasado. Si la primera proyección sonora de un film norteamericano tuvo lugar el 19 de septiembre de 1929 en Barcelona, con 58 de Richard Wallace y con Maurice Chevalier, ninguna película española sonorizada había conseguido por entonces una exhibición normal. No obstante, el ingeniero norteamericano Lee De Forest, inventor del Phonofilm con sonido fotográfico, había viajado a España, en donde presentó, en junio de 1927 en el cine Kursaal de Barcelona y en noviembre en Madrid, varios cortometrajes. En 1928 se rodaron con este sistema nuevos cortos cómicos locales y se fundó en Barcelona la “Hispano De Forest Phonofilms”, para consolidar esta patente. Pero cuando De Forest abandonó la Península tras vender su equipo a Feliciano Vitores, el único largometraje que pudo rodarse con él fue la farsa onírica “El misterio de la Puerta del Sol” (1929), realizado en Madrid por Francisco Elías y que aparentemente solo tuvo una exhibición pública en Burgos, en razón de su incompatibilidad técnica con las salas”.

    Caricatura del Maestro Penella – Tovar – 1918.

    Colofón

    1981. Belorado (Burgos). Casa de la familia Vitores (calle Hipólito Ruiz López). Cristina, nieta de Feliciano, hace limpieza en el ático familiar y encuentra 4 latas metálicas ostensiblemente oxidadas que su abuelo había guardado allí. Durante una reunión de conservación en el Ateneo de Madrid, contacta con el restaurador cinematográfico Ramón Rubio Lucia (Madrid, 1947) responsable del Departamento de Recuperación de la Filmoteca Española (Madrid, Palacio del marqués de Perales, calle de la Magdalena, 10) y le comunica su hallazgo. Ramón Rubio examina cuidadosamente las latas polvorientas y comprueba, con gran sorpresa, que contienen la única copia existente de la película “El misterio de la Puerta del Sol”, que se creía perdida desde hace 50 años. A los pocos meses de ultimar los trámites de donación a la Filmoteca Española, fallece Cristina, víctima de un cáncer. Tras largos años de minuciosa y compleja tarea de rehabilitación y restauración, la película de nitrato recobra la vida, permitiendo así la posibilidad de estudiar los orígenes del cine sonoro en España. La película será presentada por primera vez dentro de “El bazar de las sorpresas”, en la 43 Edición del Festival de San Sebastián que se celebra entre el 14 y el 23 de septiembre de 1995.

    YOUTUBE

    ● 1929 El Misterio de la Puerta del Sol – EL ROMBO MÚSICAL 1960

    ● Tomas Duch Belmonte, un albacetense pionero en el cine sonoro español – Cuentos

    de Cine.

  • TAL DÍA COMO HOY, EL FARO MOTRIL NACÍA HACE 96 AÑOS

    ✍Vicente Fernández Guerrero

    Editor de EL FARO

    Vio la luz un 7 de enero de 1930 y aquí seguimos, alimentando cada día la vocación de contar la vida, dando valor a lo más cercano…

    Vicente Fernández Guerrero.

    Ya hemos llegado. Sí, ya hemos cumplido los 96 años. Yo no, EL FARO. Esta publicación que nació con vocación localista, sin dejar de mirar en sus páginas a su entorno dentro de Andalucía y al resto de España, decimos que ha cumplido con su objetivo: ha venido informando a sus lectores de lo sucedido y luchando siempre por tener una ciudad y comarca mejor para sus habitantes.

    En muchas ocasiones la gestión del poder -de lo público- no ha propiciado hacer realidad las necesarias demandas de los ciudadanos de nuestra comarca, así que nos hemos quedado con las ganas de que ciertos e importantes logros estuvieran publicados en las páginas del diario -para gozo de todos-, nos queda tan solo el consuelo de lamentar decisiones y obligaciones de los mandatarios. Pero ojo, no queremos celebrar este aniversario con quejíos y lamentos -sin perder nuestro sano ánimo reivindicativo-, porque llegar a cumplir 96 años es motivo de alegría y satisfacción.

    Hoy, 7 de enero de 2026, es deber de los que hemos hecho posible llegar hasta aquí, ir repasando algunas cosas de nuestra historia como dijimos en nuestro anterior artículo.

    Por un lado, intentaremos recordar algunas cosas con nuestra «frágil memoria» y más adelante lo haremos con nuestro valioso archivo en sucesivos artículos a lo largo de este año.

    Cuando Torremolinos de Málaga era un pueblecito de pescadores, Motril presumía de ser el «Kilómetro cero de la Costa del Sol». Nos referimos a los finales de los cincuenta y década de los sesenta del siglo pasado. Eso ya no lo somos, ahora nos identificamos como Costa Tropical. Había que encontrar el nombre para nuestra tierra que se ajustara a la realidad climatológica, perdido el de «Kilómetro cero de la Costa del Sol». El nuevo nombre tuvo sus detractores, pero acertaron los que visionaron bien el futuro, acorde con nuestra climatología por la situación geográfica.

    Las previsiones del número de habitantes para las fechas en que estamos era del doble de las existentes. El por qué no se ha llegado hasta ellos es también un caso de estudio. Sin duda, el mayor obstáculo es nuestra situación geográfica unido a la incompetencia de algunos de nuestros gobernantes, insolventes para recabar presupuestos que nos lleven a conseguirlo. Más adelante se podrá hacer un análisis detallado de los porqués.

    Y qué decir de la disyuntiva en los sesenta del pasado siglo sobre «monos o bikinis» para proyectar nuestro futuro de convivencia y economía. Industrias no hemos tenido, si exceptuamos la fábrica de papel, Turismo muy poco, con excepción también como Almuñécar,

    Sin quererlo, nos está saliendo la opinión en esta líneas de quejío y lamento, ya lo siento, pero hay que ser reivindicativos. Mucho tiene de responsabilidad el carácter de nuestros habitantes, todo hay que decirlo. Sobre ello, he podido escuchar algunos comentarios que dicen «me gusta esta tierra, por su situación, clima y factores muy atractivos, pero no puedo decir lo mismo del carácter de sus gentes». Ahí queda eso -sin acritud y máximo respeto-, para reflexionar y poder mejorar nuestra convivencia. Se aceptan opiniones de los afectados…

    Bueno, como hemos venido prometiendo y por ello estamos muy contentos, en sucesivas ediciones nos sumergiremos en lo publicado en las páginas de esta publicación, de su casi centenario diario EL FARO MOTRIL, con el «valor de lo cercano» por delante…

    Se aceptan felicitaciones por el 96 aniversario de las miles y miles de personas que nos siguen cada día en www.elfaromotril.es y redes sociales. Agradecidos…

  • EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

    ✍Antonio Gómez Romera

    Domingo, 4 de enero de 2026

    En el CCXVII aniversario del nacimiento de Louis Braille, inventor del sistema táctil de lectura para personas ciegas

    Casa natal de Louis Braille en Coupvray.

    Tal día como hoy, domingo, 4 de enero, festividad de Santa Ángela de Foligno (1248 – 1309), religiosa de la Tercera Orden de San Francisco, conocida ya en vida como “Magistra Theologorum” y llamada la Mística de la Pasión de Cristo, en la que ya es primera semana de 2026, se cumplen 217 años (miércoles, 1809) del nacimiento del pedagogo francés Louis Braille, que revoluciona la comunicación para personas ciegas al inventar el sistema táctil de lectura y escritura que lleva su nombre y que se va a convertir en un legado fundamental para la inclusión y accesibilidad.

    La Asamblea General de Naciones Unidas en la 55 sesión plenaria celebrada el lunes, 17 de diciembre de 2018, aprueba la Resolución A/RES/73/161, que “Decide proclamar el 4 de enero Día Mundial del Braille, que se celebrará todos los años a partir de 2019, a fin de crear mayor conciencia sobre la importancia del braille como medio de comunicación para hacer plenamente efectivos los derechos humanos de las personas ciegas y con deficiencia visual”.

    Grabado de Louis Braille.

    Breves Notas Biográficas

    Louis Braille nace en la localidad francesa de Coupvray. Es el hijo menor de la humilde familia formada por Simón René Braille (1764 – 1831) y Monique Barón (1769 – 1854), que se dedican al trabajo artesano de los talabarteros, los guarnicioneros que hacen talabartes (cinturones de cuero) y otros correajes. Tiene 3 hermanos mayores: Monique Catherine Joséphine (1793 – 1875), Louis Simon (1795 – 1856) y Marie Céline (1798 – 1841).

    La villa de Coupvray, situada a 35 km al este de París, se extiende sobre una pequeña colina. En lo alto se encuentra la iglesia de Saint-Pierre. En esta iglesia, diminuta y modesta, el domingo, 8 de enero de 1809, es bautizado el pequeño Louis. El hecho es recordado por una placa. A los 3 años (1812), tiene un accidente que le hace perder la vista: toma un tranchete, herramienta puntiaguda que se usa para cortar cuero y, queriendo imitar a su padre, de oficio talabartero, gremio de artesanos que fabrica objetos de cuero para caballerías, se provoca una herida en el ojo izquierdo. La inflamación daña también al globo ocular derecho, y a los 5 años (1814), ya ha quedado totalmente ciego. La ceguera, a tan temprana edad, también tiene consecuencias sobre su movilidad facial, ya que la expresividad ocurre como efecto natural de la imitación de otras personas. Según refería Louis, dirigiéndose a su madre “oigo los pájaros, pero no los veo. ¿Por qué me dejas en la oscuridad? No he hecho nada malo”. A la madre de Louis le desesperan los lamentos de su hijo y tarda largo tiempo en hacerle comprender que no padece un trastorno pasajero, sino que ha de aplicarse para superar su irremediable desgracia.

    Estatua en honor a Louis Braille.

    Los sentidos y la inteligencia de Louis se desarrollan en su noche eterna. Lejos de resignarse, su padre aprovecha su oficio y le enseña a leer usando tachas sobre cuero y madera, las cuales, con su relieve, forman los dibujos de las letras. Cuando Louis tiene 6 años (1815), un nuevo sacerdote, el padre Jacques Palluy, llega a la parroquia de Coupvray, y comienza a darle clases en la rectoría de la Biblia, de Historia, de Ciencias…etc. Pero el padre Palluy no es maestro y Louis tiene muchas ganas de aprender y cada vez le hace preguntas más difíciles de responder.  Así, decide hablar con el maestro de la Escuela, Antoine Bêcheret, y éste se sorprende al observar que posee una actitud muy predispuesta hacia el aprendizaje pese a tener que aprender exclusivamente mediante la transmisión oral. El padre Palluy y el maestro Bêcheret hablan con el hombre más rico y poderoso del pueblo, el marqués de Orvilliers, que hace las gestiones para obtener una beca para que Louis pueda continuar sus estudios (1819) en el Instituto Nacional para Jóvenes Ciegos de París que se encuentra instalado en el corazón del prestigioso distrito 7. El Instituto lo forman distintos edificios en su mayor parte viejos y poco acondicionados para recibir estudiantes. En ellos tienen que vivir y trabajar un centenar de jóvenes estudiantes con discapacidad visual, además del personal de servicio. Está equipado con una capilla, una biblioteca, una imprenta, unas aulas para las clases de instrumentos y un salón para los ejercicios públicos, además de las habitaciones de los alumnos que residen como internados. El comedor de los alumnos es una galería con una escalera a cada extremo y el taller principal, el telar, es un patio cubierto, con lo cual se priva de luz a los pisos bajos contiguos. Los talleres restantes se separan con una simple balaustrada y las habitaciones dan unas con otras. También hay un cuarto de baño que deja entrever unas pésimas condiciones higiénicas, además de que suelen bañarse solamente una vez al mes. Muy posiblemente, el estado de salud de Louis y la enfermedad de tuberculosis que le va a acompañar desde temprana edad se originaron en las viejas instalaciones del Instituto.

    Placa conmemorativa de Louis Braille.

    Louis destaca en materias tan diversas como la historia, el álgebra y la música. Allí, los alumnos “leen” mediante el sistema del pedagogo Valentin Haüy (1745 – 1822), el cual consiste en pasar las yemas de los dedos sobre las letras del alfabeto latino grabadas en relieve a gran tamaño sobre hojas de cartón. En 1784, el encuentro de Valentín Haüy, con la compositora y pianista austríaca Maria Theresia von Paradis (1759 – 1824), ciega desde los 2 años de edad y que ha aprendido por sí misma a leer textos y música palpando unos alfileres clavados en almohadones, refuerza la labor de Valentín para crear su sistema. A Louis, el sistema de Haüy le permite leer muchos de los libros impresos que están en la Biblioteca del Instituto, pero el sistema tiene 2 problemas: la lectura es lenta y no siempre las letras en relieve son comprensibles al tacto. Por eso, Louis comienza a pensar en idear su propio sistema de lectura y escritura para personas con discapacidad visual. La inspiración proviene de Charles Barbier de la Serre (1767 – 1841), un militar que desarrolla un código de puntos en relieve llamado “escritura nocturna” y que está pensado para que los oficiales del ejército pudieran redactar mensajes encriptados y los soldados los descifraran en la oscuridad con los dedos. Aunque el sistema no tuvo éxito como herramienta militar, Barbier pensó que podría ser útil para las personas ciegas. Louis se siente atraído por la idea, pero pronto se da cuenta de que el sistema tiene varias limitaciones: es demasiado complejo, no incluye mayúsculas ni signos de puntuación y usa una transcripción fonética, lo que lo hace difícil de leer para los ciegos. Decide tomar el código de Barbier como base y simplificarlo y perfeccionarlo: reduce la cantidad máxima de puntos de 12 a 6, lo cual se adapta mucho mejor al tamaño de la yema del dedo para agilizar la lectura, y logra que cada combinación represente un carácter, incluyendo la notación musical, en lugar de un fonema, lo que facilita su comprensión.

    En 1829 publica su primer libro en braille, “Método para escribir palabras, música y canciones sencillas mediante puntos, para uso de ciegos y especialmente diseñado para ellos” e inventa un sistema de notación musical de seis puntos (Signografía Musical Braille, o “Musicografía”).

    Placa en casa natal de Louis Braille.

    En el año 1840 recibe clases de los mejores maestros: Mme. Van der Burch en el piano; Bernard Bénazet (1781 – 1846) para el violonchelo y Mangues para el órgano. Sobre este último instrumento hay que destacar que Braille fue organista durante muchos años en la iglesia de San Nicolás de los Campos de París. En el órgano, dice Cotalt, «su ejecución era exacta, brillante y desenvuelta, y presentaba bastante bien el aire de toda su persona».

    Junto con su amigo François Pierre Foucault (1797 – 1871), quien había quedado ciego a la edad de 6 años y era un genio en mecánica, crean una máquina para acelerar el sistema de impresión en braille, el rafígrafo, (1841), que consta de 10 palancas compuestas cada una de tecla y punzón, que están dispuestas en semicírculo, y permite la impresión mecanizada de caracteres visuales en relieve punteado. Se trata de la adaptación de las primeras máquinas de escribir de finales del siglo XVIII y principios del XIX, ideadas por Henry Mill (1683 – 1771) o Pellegrino Turri (1765 – 1828).

    Louis Braille fallece de tuberculosis a las 19:30 del martes, 6 de enero de 1852, a la edad de 43 años. El funeral se celebra en la capilla de la Institución Nacional y su cuerpo es trasladado a su pueblo natal para ser enterrado (10 de enero) en el pequeño Cementerio Comunal de Coupvray, al lado de su padre y su hermana que han muerto años antes.

    Tabla del alfabeto Braille.

    Sobre el Sistema Braille

    Al principio, el Sistema Braille genera una oposición entre los docentes del Instituto Nacional para Jóvenes Ciegos bajo el argumento de que, al no utilizar las letras tradicionales del alfabeto, provoca aislamiento. Pese a esto, el sistema sobrevive, primero en la clandestinidad, y luego oficialmente en 1853, un año después de la muerte de Braille.

    Desde ese momento es utilizado en carteles, transportes y otros lugares públicos para permitir la inclusión de los 1.300 millones de personas que viven con alguna forma de discapacidad visual.

    El braille es el sistema de lectoescritura más popular del mundo para las personas ciegas. No es un idioma ni un lenguaje, pues cada idioma adapta sus palabras y tipografías a los puntos. El braille está basado en seis puntos que se ordenan en dos hileras paralelas de tres cada uno. En total, son 64 combinaciones diferentes que representan distintas letras, números, signos de puntuación y musicales, y símbolos matemáticos de acuerdo a qué puntos están en relieve y cuáles no. Además, existen símbolos braille para grafías particulares, signos de puntuación y matemáticas, partituras musicales, etc. Esto lo hace universal, polivalente y capaz de trasladar cualquier letra y carácter. Se lee de izquierda a derecha como otras escrituras europeas, y no es un lenguaje: es un sistema de escritura, lo que significa que puede ser adaptado a diferentes lenguas. Además, se han desarrollado códigos braille para matemáticas y fórmulas científicas. El sistema Braille es de reconocer que tiene la ventaja de ser un alfabeto universal donde las combinaciones de puntos cambian de significado de acuerdo al idioma. Por ejemplo, el braille español está basado en el francés, por lo que se representa la letra Ñ (inexistente en esa lengua) con la vocal Ï (inexistente en español). También se adapta a idiomas que no usan el alfabeto latino como el griego, chino, hebreo, árabe y ruso.

    Sistema de escritura musical Braille.

    La invención de Braille provoca una verdadera revolución entre la personas  ciegas y los discapacitados visuales, ofreciéndoles un mejor acceso a la educación, la cultura y la información, así como un mayor grado de autonomía. Existen multitud de objetos en braille, además de libros, como: Latas de refresco con la fecha de caducidad en braille, Cubo de Rubik en braille. Y multitud de cosas como tatuajes, anillos, baberos o ropa de bebé, bolsos, pastilleros…etc.

    El Método Braille es en la actualidad el sistema de lectoescritura punteada universalmente adoptado en los programas de educación de personas ciegas. Con el paso del tiempo el Braille ha seguido el ritmo de la evolución tecnológica y de las comunicaciones en el siglo XXI y actualmente existe una gran variedad de métodos para producir Braille, tanto en papel como en forma digital.

     Tumba de Louis Braille.

    Notas Finales

    Jaime Bruno Berenguer, profesor de la Escuela Municipal de Barcelona, introduce el Braille en España en 1840; sin embargo, no es declarado método oficial para la lectura y la escritura de los ciegos españoles hasta 1918.

    En 1952, un siglo después de su muerte, los restos de Louis Braille son exhumados y trasladados hasta el Panteón de París, situado en el corazón del Barrio Latino, donde permanece junto a grandes personalidades de la historia francesa como Voltaire, Jean-Jacques Rousseau, Víctor Hugo, Émile Zola, Marie y Pierre Curie, Alejandro Dumas y Joséphine Baker, entre otras. Hecho a destacar es que solo las manos de Louis Braille permanecieron en el Cementerio Comunal de Coupvray, en el interior de una urna. Un asteroide descubierto el 27 de mayo de 1992 y que se encuentra en la órbita del planeta Marte, fue bautizado en su honor como “9969 Braille”.

    Sepultura de Louis Braille en el Panteón de París.

    En toda esta serie de reconocimientos, Bélgica e Italia emitieron monedas conmemorativas de 2 euros en 2009 para celebrar el 200º aniversario de su nacimiento. Y, por lo que respecta a España, la Resolución de 11 de septiembre de 2025, de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, incoa expediente de declaración de «El uso del sistema de lectoescritura braille de las lenguas españolas» como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial. Dicha resolución fue publicada en el BOE (núm. 227) del sábado, 20 de septiembre de 2025.

  • RELATOS DE LA HISTORIA DE MOTRIL

    ✍Manuel Domínguez García

    Cronista Oficial de la ciudad de Motril

    MOTRIL EN EL BIENIO 1914-1915

    CRISIS, CONFLICTIVIDAD Y PROTESTA SOCIAL (II)

    Manolo Domínguez García -Historiador-

    1915 se iniciaba en la ciudad con malas perspectivas económicas y sociales. La caña y el azúcar, única base económica, estaba pasando por un momento de profunda crisis debido a los bajos precios que la Sociedad General Azucarera pagaba por tonelada de cañas y la elevada competencia del azúcar de remolacha granadina.

    Las fuerzas vivas locales hicieron numerosos escritos al Gobierno en los primeros años de la centuria para que se remediase la situación, pero el silencio fue toda la respuesta gubernativa a una ciudad que se ahogaba en la miseria y en la que la burguesía local pretendía resolver los problemas de los más menesterosos, a base de representaciones artísticas para recaudar fondos y acaballaba las protestas de los trabajadores en paro mediante la utilización de las fuerzas de orden público.

    La durísima situación económica de 1914 se agrava más si cabe en 1915. El precio de la caña bajaba al igual que el del azúcar. La cosecha cañera fue muy escasa debido a las heladas de enero y febrero, perdiéndose también los cultivos tempranos. El trasporte de los productos motrileños era carísimo debido al desbordamiento del rio Guadalfeo y había que llevarlos Granada a través de Málaga. A primeros de enero por la crisis obrera y la falta de peso en el pan, las sociedades obreras habían acordado realizar una manifestación con objeto de reclamar de las autoridades y clases pudientes pan y trabajo, que no fue autorizada por gobernador civil ni por el alcalde. Reinaba una gran excitación en la ciudad. La policía municipal constantemente cacheaba a los obreros.

    Los sucesos de Motril en la prensa granadina. El Defensor de Granada. 9 de marzo de 1915.

    En marzo se suspendieron prácticamente las obras del puerto, dejando en paro a 1.356 trabajadores y lo único que absorbía alguna mano de obra era la construcción de la carretera Calahonda pero con salarios muy bajos. La obra del trozo de carretera desde Motril a Torrenueva que había conseguido en octubre de 1914 Pablo Iglesias y el diputado Márquez del ministro de Fomento, solo se habían hecho las expropiaciones de los terrenos, pero no había fecha para iniciar los trabajos. Los obreros locales pasaban días amargos y difíciles que no podía conjurar, como decíamos, la escasa intervención municipal en las pocas obras públicas que se podían abordar con el exiguo presupuesto del Ayuntamiento. Los obreros cada día hacían más patente su malestar porque se estaban produciendo una hambruna y casos de muertes infantiles por desnutrición, a pesar de lo cual “El Motrileño”, periódico local dirigido por Antonio Rosales Villarreal, recogía sin ningún empacho en una de sus editoriales que existía  un cierto movimiento obrero perturbador de la paz y el orden y recomendaba a los patronos que contratasen primero a los obreros afiliados a la Sociedad Católica Obrera y a la Agrupación Católico-Obrera del Ave María, en vez de a los más necesitados.                      

    También en Salobreña existía una gran agitación entre las clases obreras de la villa y corrían rumores de que pretendían quemar la fábrica del conde Agrela. La Guardia Civil de Motril desplazó a la vecina localidad algunos de sus efectivos, pero no hubo ninguna alteración del orden público.

    La prensa granadina se hacía eco de la insostenible situación de Motril a fines de enero: “Reina un temporal crudísimo en la bella ciudad costeña, que, unido a la crisis que en todos los trabajos se viene notando, así como en las labores del campo, ha determinado una forzada huelga entre los obreros motrileños, que ya no saben de qué medios valerse para que ellos y sus familiares puedan mal comer. Hemos oído detalles horribles acerca de la miseria que se ceba en infinidad de honrados hogares, antes felices, y hoy entristecidos por la desnudez, el frio y el hambre; existen familias que ya no tienen objetos que empeñar, ni que vender y muchas para las que comer a diario es un lujo. Motril presencia un espectáculo jamás conocido, por las calles se venden, por mujeres famélicas, sillas, enseres de cocina, prendas de vestir, etc”.

    Bisemanario El Motrileño. Periódico oficioso del Partido Conservador de Motril.

    El 24 de enero las sociedades obreras pidieron permiso al alcalde para realizar una manifestación pública con el objeto de reclamar de las autoridades y de las clases pudientes pan y trabajo, pero no les fue permitida. A pesar de la sensatez y cordura de los obreros, la inquietud era general en la población. Para completar el complicado escenario, el precio del pan subió a 35 céntimos los 920 gramos, “se puede decir que el hambre es la dueña y señora de la triste situación por la que atraviesa Motril”.

    Para intentar resolver la situación se reunieron el 30 de enero en la Alcaldía los hombres considerados más importantes de la ciudad y que más podían aportar ideas para resolver la crisis; a saber: el párroco de la Encarnación José de la Puerta Romero, el comandante militar de la plaza Enrique García, el comandante de Marina José Goicochea, el comandante de Carabineros Emilio Moreno, el registrador de la propiedad Antonio Maseda, el administrador de Aduanas Vicente Mallol, el presidente de la Cámara Agrícola Francisco de la Torre, el vicepresidente del Círculo Mercantil Gerardo Esteva Sánchez, el presidente accidental de la Cámara de Comercio Enrique Terrón, por el Sindicato Agrícola Nuestra Señora de la Cabeza Francisco la Chica Mingo, presidente de la Sociedad Obrera Motrileña Miguel Díaz Tercedor, el presidente de la Sociedad Católica Obrera Francisco Valle, el director de la Escuela de Artes y Oficios Eduardo Cazorla, el director del periódico “Vida Motrileña” Lorenzo Ros Vallejo y el mencionado director de “El Motrileño” Antonio Rosales. Como una excepción especial, se invitó al presidente de la agrupación socialista Democracia Social, Manuel Peña.

    Por unanimidad de los presentes, con la excepción de Manuel Peña que abandonó tan sui generis reunión, se acordó pedir al Gobierno que se agilizaran las obras públicas, constituir una Junta de Socorros y, sobre todo, la realización de una fiesta o velada teatral en el Cinema Sexis donde actuarían las más bellas señoritas de las más distinguidas familias motrileñas, con el objeto de destinar los beneficios de la taquilla para paliar el hambre de las familias obreras y distribuir limosnas entres los indigentes. La velada se realizó en el ya citado cine en 8 de febrero.

    La velada benéfica celebrada anoche resultó brillantísima, asistiendo numerosas personalidades y hermosas mujeres de lo más principal de Motril”.

    Comenzó “tan culto espectáculo ante selecto público”, con una sinfonía tocada al piano por Alberto Rosales. Después se proyectaron dos interesantes películas. Continuaron las señoritas María Hernández Ortega, Carmen Jiménez Uyá y Carolina Cazorla que tocaron al piano escogidas piezas de música clásica. Las señoritas Carlota Jiménez y Carolina Multado cantaron unas romanzas, acompañadas al piano por Gaspar Esteva Ravassa. Isabel López Tros de Ilarduya interpretó un monologo titulado “Media Pava”. Dirigidos por los señores Moreu Gisbert y González Anguiano, se pusieron en escena tres cuadros platicos, titulados “Maja en el balcón”, ¿Cuál de las tres? y “La princesa encantada”, representados por la bellísimas señoritas María Díaz Pérez, María Teresa Morales, Trinidad Morante, Angustias Multedo, Consejo Díaz Gómez, Modesta Morales y Luz Moreu Gisbert. Por último, un gracioso monologo de Paso y Abatí titulado ¿…? fue puesto en escena por el distinguido joven Vicente Peramos.

    “En suma, una velada aristocrática, fina y de la que se guardaran gratísimos recuerdos”.

    Trabajadoras de la zafra en la vega de Motril a primeros del siglo XX.

    Otras de las cosas que se decidió por la Junta de Socorros para intentar paliar las terribles circunstancias de los trabajadores, fue la publicación de una revista extraordinaria titulada “Motril”, cuyo sumario fue el siguiente:

    . Motril, flor de un día, por Antonio Rosales Villareal

    . Macte ánimo, por Gaspar Esteva Ravassa

    . Caridad, por Antonio García Titos

    . Caridad (Poesía), por Antonio Rosales Pavía

    . Quien da a los pobres, presta a Dios, por José de Puerta Bueno

    . Esperanza a Motril (Poesía), por Fernando Navarro

    . Socialismo agrario, por M. González Retuerta

    . Cuartilla suelta, por José Cazorla Sevilla

    . Ayudemos al obrero, por Eduardo Cazorla

    . Dos palabras, por José Garcés Herrera

    . Caridad Intelectual, por Salvador Ramón Benítez

    . Motril, por Ramón Granados

    . ¡Farsantes hipócritas!, por Angelito

    . La Caridad, por A. Rivera

    . La Humanidad, por Antonio Alonso Blasco

    . Caridad, por Consuelo Soriano

    . Fuerza y heroísmo, por Luis López Rojas

    . Lo que es la escuela, por Leonor Saucedo Ceña

    . Caridad y trabajo, por Julio Están

    . La Caridad, por Francisco Fernández Nevado

    . Los niños hambrientos (Poesía), por T.

    . Verdades, por Federico Peramos

    . Amaos unos a los otros, por Juan Rodríguez Pintor

    . Caridad, por Aurora González Girela

    . Sombra cruel (Poesía), por Silverio Medel

    . Motril, por A. Führer Lozano

    . Hacia la solución, por A. Maseda

    . La Caridad y los toros, por F. H. Paquiro

    Asistentes al banquete de la peña taurina motrileña “Las Ánimas”. 1915.

    La revista se vendería a 25 céntimos el ejemplar y su producto se destinaria a ayudar caritativamente a las familias más necesitadas.

    Mientras tanto, numerosos grupos de obreros sin trabajo recorrían con desesperación a diario las calles de la ciudad, sin que hubiese nadie que los contratara.

    A fines de febrero se constituía el Centro Artístico, nueva sociedad cultural, que había alquilado como sede el Cinema Sexis. Su presidente era Placido Jiménez Ruiz de Morales y tenían pensando poner en escena una obra de los Hermanos Quintero: “El Patio”, “para regocijo de las clases más distinguidas de la ciudad”.

    El 27 de febrero el alcalde Esteva Ravassa daba una conferencia en el Círculo Mercantil y Agrícola. El tema de su disertación fue “El amor a Dios a la Patria y a la mujer”. Fue muy aplaudido por el numeroso público que asistió, entre el cual se distinguían “las bellísimas señoritas de la buena sociedad motrileña”.

    Ese mismo día se enterraba a un obrero que había muerto por un desprendimiento en las canteras donde se extraían las piedras para las obras del puerto.

    El 1 de marzo llegaba a Motril el diputado a Cortes Natalio Rivas, acompañado de los cultos escritores Luis de Tapia y Fernando Gallí, José de Góngora, Juan y Francisco Moré y los populares toreros José Moreno “Lagartijillo Chico” y Juan Belmonte. Fueron obsequiados en la playa por la sociedad taurina motrileña “Las Ánimas”, con un espléndido banquete en el acreditado restaurante de Ignacio Guerrero. Asistieron, además, José María Banqueri, Francisco Monferrel, Eduardo Sevilla, Fráncico Ruiz, Francisco Jiménez Cuevas, Gerardo Esteva Sánchez, Francisco Herrador, Ricardo Ortega Herrera, Emilio Moré y Antonio Rosales. Se hicieron fotografías.

    En esos días Gaspar Esteva Ravassa, alcalde de la ciudad, volvía a dar una de sus conferencias en el Círculo Mercantil donde recogía las grandes aspiraciones de los motrileños: la subasta de las obras del ferrocarril, las obras del puerto, la terminación de la carretera a Calahonda y la margenación del Guadalfeo y explicaba que, por iniciativa municipal y para reducir el número de obreros parados, se habían empezado a arreglar los caminos del Varadero, Ventillas, del Rio y el camino de Patria.

    Se seguía con los mismos problemas sin resolver.

    La miseria por la falta de trabajo venía azotado ya muchos meses a los obreros motrileños, pero también los pequeños labradores estaban pasándolo mal. La cosecha de cañas se había helado, igual pasó con las patatas y se hallaba inculta la tercera parte de la vega

    Los obreros empleados en la obras de la carreta de Calahonda eran pocos y los salarios bajísimos de unas 1.50 pesetas diarias con jornadas de sol a sol, cuando el salario medio se había establecido en ese año en 3.40 pesetas. El salario resultaba irrisorio dada la carestía de los comestibles. A primeros de marzo, los obreros de la carretera de Calahonda pidieron más trabajo y 2 pesetas de jornal, reivindicación que dio curso las Juventudes Socialistas de Motril. El Ayuntamiento convocó una reunión a la que asistieron los representantes de los trabajadores y de la empresa. Se aceptó el acuerdo de subir el salario y contratar más trabajadores, cuando se recibiesen las herramientas que se habían pedido.

    Salida de la cabalgata pública en la Feria de Octubre de 1915.

    Y el tiempo pasó, las herramientas no llegaban y las obras siguieron casi paralizadas. El contratista de las obras, Rafael Montesinos, seguía excusándose diciendo que no tenía más herramientas y en las primeras horas de la mañana del 8 de marzo, los obreros en paro buscaron picos, palas y espuertas y se presentaron en el sitio de la obra. El encargado los despidió sin darles trabajo. Los obreros le replicaron que sino trabajaban ellos no trabaría nadie y los pocos obreros de la obra abandonaron el tajo y todos juntos volvieron a Motril, donde, al verlos llegar, fueron abucheados por sus mujeres, madres e hijas que los trataron de cobardes y les animaron a que protestaran enérgicamente en una manifestación convocada por el Centro Obrero. Enarbolando un astil con una tela roja, salieron a la calle más de diez mil personas pidiendo a gritos pan y trabajo. Se dirigieron primero a casa de Juan Moré, presidente de la Cámara de Comercio, para pedirle que cerraran tiendas y comercios. Como este aún estaba acostado, los manifestantes se desbordaron por las calles principales de la población y pronto todos los negocios cerraron. La manifestación era imponente. La policía municipal fue incapaz de disolverlos y se ordenó la salida de la Guardia Civil que quiso disolverlos a culatazos. Los obreros, sobre todo las mujeres, se negaron y hubo cargas, pedradas y disparos en la calle Nueva, resultando heridos un trabajador, Francisco Navarro García, y el capitán de la Guardia Civil con lesiones en la cabeza y en los brazos por pedradas.

    La manifestación acudió a la plaza de la Constitución, hoy de España, más enfurecida que nunca. Las fuerzas de orden público fuertemente armadas tomaron las bocacalles y la tragedia planeaba sobre la ciudad. El presidente de la Juventud Socialista Francisco Castro, habló con el alcalde accidental Hernández Ortega, ya que el alcalde Esteva Ravassa estaba en Granada ocupado en un tema electoral, y le permitió hablar a la multitud desde el balcón del Ayuntamiento, consiguiendo calmarlos y rogándoles que se disolvieran para evitar males mayores, como así hicieron. Se practicaron algunas detenciones y poco después la ciudad quedaba silenciosa y triste. Los obreros hambrientos en sus miserables hogares y la Guardia Civil, la policía municipal y los carabineros patrullando por las calles.

    El día 10 de marzo el Defensor de Granada publicaba un extenso artículo titulado “Hambre en Motril. La primera chispa”: “Ahora son los motrileños hambrientos, los motrileños sin trabajo, los que ya están en acción. Las distancias se acortaron y dentro de casa tenemos la rebeldía, si rebeldía se puede llamar a lacto clamoroso de pedir trabajo que garantice el derecho a la vida (…) ¡Si, si es para preocuparnos a todos lo ocurrido en ese pueblo que, debiendo ser próspero y dichoso, sucumbe en la mayor desgracia y en la más grande de las infelicidades!”.

    La manifestaciónpudo tener consecuencias mucho más peligrosas, de no ser por la intervención de Francisco Castro y de la Agrupación Socialista que fue conciliadora y pacificadora, pero pocos días después, el alcalde clausuró el Centro Obrero de la Democracia Social que estaba en la calle Nueva nº 46 y se detuvo a nueve asociados, además de otras 41 personas acusadas de desórdenes públicos, algunos de ellos puestos a disposición de las autoridades militares. Tres días más tarde ardieron intencionadamente unas hazas de cañas propiedad del alcalde y el incendio se relacionó con la manifestación del día 8 y se detuvo a más obreros, entre ellos a Castro y a Francisco Antúnez vicepresidente de la sociedad obrera “La Emancipación” por haber reprochado públicamente a un guardia municipal que se enfrentase a los manifestantes con sable y revolver en mano, y hubo una fuerte represión contra otros elementos obreristas. Se concentró en la ciudad una fuerza de 200 guardias civiles que patrullaban constantemente y disolvían cualquier grupo que se formaban en las calles. La actuación de la autoridad local fue torpe e injusta. El jefe de los socialistas granadinos Manuel Yudes protestó públicamente y lo puso en conocimiento de Pablo Iglesias, lamentando la actitud de las autoridades municipales a las que solo se les ocurrió para resolver el conflicto usar medidas coercitivas contra los centros y sociedades obreras motrileñas.

    La situación de la clase obrera era terrible, la miseria predomina por la falta de trabajo y por el encarecimiento de los alimentos de primera necesidad.  El diario “El Defensor de Granada” en su editorial del 19 de marzo, afirmaba que los obreros de Motril “no encontraron ocupación, encontraron otra cosa muy distinta. Encarcelamientos, persecuciones, el derecho de reunión encarnecido, eso es lo único que encontraron. ¿Trabajo? Dios le dé. Si huelguistas obligados había antes en Motril, huelguistas hay ahora; si miseria, la misma o peor allí se padece; si hambres, hambres se sufren”.

    El día 21 el Centro Obrero convocó un “meeting” en la explanada frente al convento de Capuchinos. Acudió un inmenso número de obreros. El periódico “El Defensor de Granada” contaba que había una enorme masa humana, resultado un acto serio, ordenado e imponente. Hablaron los señores Leoncio Pérez, Carlos Castillo y el farmacéutico Garcés Herrera que fueron muy aplaudidos. Terminado el mitin, una comisión se dirigió al Ayuntamiento, siendo recibida por el alcalde Esteva Ravassa, al que solicitaron su intervención para que hubiese pan y más trabajo en la ciudad.

    Terminaba así, por el momento, un enorme episodio de estallido social que no sería el último en un Motril, donde cada vez era más difícil aguantar por los antiguos políticos de la burguesía a las masas de trabajadores en paro o con salarios de miseria que pedían únicamente pan y trabajo y no lo encontraban.

    A primeros de abril durante la Semana Santa, la detención y apaleamiento del obrero Miguel Ruiz Parras, por diez policías municipales, por protestar por la carestía del impuesto de consumos, indignó a los trabajadores motrileños.

    Decía el Defensor de Granada: “En Motril está visto que se persigue ceñudamente a los obreros. Mal camino es ese. Por ese camino nunca habrá paz en Motril”.

    El alcalde que tenía previsto un viaje a Granada, lo tuvo que suspender, visto el cariz que estaba tomando en la ciudad el problema obrero, que seguía agudizado por el hambre. El 10 de abril comenzaba la zafra y se esperaba que, por las diferencias entre obreros y patronos, ocurrirían nuevos desordenes. De nuevo el periódico El Defensor de Granada clamaba contra el estado de injusticia social que había en Motril, el día 8 de abril publicaba un artículo en él se decía refiriéndose a los sucesos de marzo: “Fueron promovidos por la falta de trabajo que se traduce en miseria, en hambre y desesperación. A esto se debe únicamente esas colisiones que costaron sangre, y que pueden constar más sangre aun si continúan desatendidas las justas aspiraciones de los obreros y si solo con el máuser, con la fuerza y con la represión se aspira a los que sin trabajo acallen sus gritos, enmudezcan y lleven vida tranquila, ordenada y satisfecha.(…). Los obreros de la costa necesitan trabajo para no morirse de hambre; y trabajo y nada más que trabajo hay que concederles. Con esta medida renacerá el orden y el sosiego, con las otras, vamos derechos al final a la tragedia, cuyo primer acto hemos presenciado con horror”.

    Las obras públicas podían, en parte, paliar el problema, pero no se hacía nada. La ampliación del puerto podría dar trabajo a 700 u 800 obreros, pero el expediente no se había resuelto. La construcción de la carretera de Motril al Puerto también podría ayudar, pero la obra no se iniciaba, ya que no se habían aprobado los expedientes de expropiaciones de tierras y algunos propietarios no concedían permisos para que se trabaje en sus fincas. El alcalde había fracasado en conseguirlo. También, algunos propietarios impedían el inicio de la obras del ferrocarril minero de Motril a Notáez, que generaría una gran cantidad mano de obra. Lo que si se continuaban eran las obras de la carretera a Calahonda, donde únicamente trabajaban 95 obreros.

    El 1 de mayo se celebró la fiesta del trabajo, a la manifestación acudieron unas 8.000 personas con seis banderas de las distintas agrupaciones socialistas de la comarca. El orden fue total.

    El día 7 de mayo, se declararon en huelga los obreros cañeros, reclamando un aumento de jornal. Con objeto de solventar el problema que la huelga podía acarrar por estar en plena campaña cañera, se reunió un consejo de conciliación que comenzó a trabajar en el tema. También, los obreros del puerto y los de la cantera se pusieron en huelga hasta que no se le subiese el jornal y se les concediera dos horas de descanso más, quedando la jornada laboral en 9 horas. Por lo pronto, el contratista de las obras, Montesinos, no había aceptado la reivindicación. La huelga duró hasta el 13 de agosto.

    El día 9 de mayo las mujeres que trabajaban en las cañas, llamadas “degolladoras”, se declararon en huelga, pero la Guardia Civil consiguió que volvieran al trabajo. La causa era que en este año se les pagaba el jornal a 60 céntimos, cuando en años anteriores se cobraba 1 peseta por la jornada del sol a sol. Las tahonas cobraban ya el kilo de pan a 50 céntimos. La situación obrera en la ciudad era angustiosa.

    El 17 de mayo el presidente del Centro Obrero motrileño Eduardo Castro, acompañado del socialista granadino Manuel Yudes, visitaron en Granada al gobernador civil, con el ruego de que interviniese directamente pidiendo al contratista de las obras del puerto que aceptase la justa reivindicación de los obreros y así terminar con la huelga. No se hizo nada. 

    Carta de la Juventud Socialista de Motril al presidente del Comité Nacional para la Defensa de los Derechos del Hombre para que interceda por los obreros detenidos en los sucesos de marzo de 1915.

    Se iniciaba un complicado mes de junio, los obreros seguían en huelga, la falta de trabajo era enorme y, para colmo, aumentó el precio del pan a 60 céntimos el kilo. El 7 de junio, llegaba a la ciudad el diputado a Cortes por este distrito Isidro Romero Civantos. Sus correligionarios del Partido Liberal le hicieron un gran recibimiento y se alojó en casa del anterior alcalde Francisco Pérez Santiago. Esa mañana se declaraban en huelga por los bajos salarios los trabajadores y descargadores del Varadero. El 8 visitó el Circulo Liberal, donde expuso sus proyectos políticos. Este día fue bastante difícil, no había en Motril harina para hacer pan y la amenaza de una revuelta se respiraba en el ambiente. Por suerte al amanecer del día 9 llegó al puerto un barco que traía harina. Ese mismo día Romero Civantos fue obsequiado con un gran banquete en la playa y con una becerrada en su honor organizada por el “Club Taurino Motrileño”, a la que concurrieron muchísimas personas y “bellísimas señoritas”, resultando “una fiesta lindísima”.

    En julio se produce otra subida de los precios de los alimentos, el arroz había subido de 42 reales los 50 kilos a 50 y el kilo de bacalao había aumentado a 6 pesetas. Agosto y septiembre son meses más tranquilos, se resuelven las huelgas llegándose a acuerdos en horarios y subidas salariales. A primeros de octubre se reanudan las obras de puerto, las de las carreteras del Varadero y Calahonda, que dan empleo a muchos cientos de trabajadores, con lo que la situación social en Motril se tranquiliza.

    Entre los días 10 y 17 octubre de nuevo se celebra la feria en un ambiente de sosiego y sin ningún tipo de alteraciones. El Ayuntamiento intenta realizar unas grandes fiestas con cabalgatas de gigantes y cabezudos, veladas, kermeses, iluminación eléctrica en el ferial de Las Explanadas, teatro, música, corridas de toros, fuegos artificiales y procesión de la Divina Pastora e incluso, una exposición de arte antiguo, fotografías, postales, caricaturas y pájaros y flores. La feria es un éxito total, hasta tal punto que es prologada tres días más.

    Terminaba el año, por suerte, con tranquilidad y trabajo. Los precios de las subsistencias se habían contenido y por el momento se habían resuelto los problemas de las huelgas obreras. Es verdad que la situación política de los partidos tradiciones seguía complicada, incluso se producían luchas de poder dentro de propio Partido Liberal motrileño donde había varios candidatos para ocupar la Alcaldía y la Diputación: Francisco Pérez Santiago, Juan More de la Torre, Gerardo Murillo Oliveros, Francisco La Chica Mingo y Francisco de Paula Rojas Herrera.

    Había buenas noticias con respecto a la próxima temporada cañera. La Sociedad General Azucarera abriría una fábrica más y pagaría por las cañas un mejor precio que en campañas anteriores. Eso daría un respiro económico a los labradores motrileños.

    Por último, un informe del inspector provincial de Sanidad, Martín de Argenta, publicado a mediados de diciembre, consideraba a Motril como uno de los pueblos más insanos de España. La burguesía motrileña no tardó en responder a través de la prensa, explicando que la ciudad, que tenía 18.000 habitantes, poseía un clima benigno, aire y aguas de calidad, sus principales calles adoquinadas, con aceras asfaltadas, bombas de riego, abundante arbolado, alumbrado eléctrico, canal de aguas potables, teléfono urbano e interurbano y “otros adelantos que solo se ven en capitales de importancia”. “Por su situación topográfica, su clima, sus aguas y sus aires, han tenido y tienen méritos suficientes para que sea designado este pueblo con el nombre de Costa Azul española”.

    Se olvidaban, como siempre, de los barrios: Esparraguera, Varadero, Capuchinos, Barrio Nuevo…

    Fuentes y bibliografía relacionada

    Calero Amor, A.M.: Historia del movimiento obrero en Granada. (1909-1923). Granada, 1973.

    Checa Godoy, A.: “Políticos y periodistas. Apuntes sobre el Motril contemporáneo”, en Trocadero, nº 5. Cádiz, 1993.

    Claret García, A.M.: Los obreros del café de la Mariana: los orígenes del socialismo en Granada. Granada 2019.

    Cruz Artacho, S.: Caciques y campesinos. Poder político, modernización agraria y conflictividad rural en Granada. 1890-1923. Granada, 1994.

    Domínguez García, M.: “Ilusiones y frustraciones de una sociedad en crisis. Motril 1875-1936”, en El Teatro Calderón. Motril 1994.

    Moya García, G.: Cambios económicos y sociales en la agricultura de la costa granadina (1900-2006). Motril, 2008.

    Sánchez Sánchez, R.: El mitin en España. Madrid, 2019.

    Actas de Plenos del Ayuntamiento de Motril (1914-1915)

    Acción Socialista. Madrid, 1914.

    El Defensor de Granada. Granada 1914-1915.

    El País. Madrid, 1914-1915

    El Socialista. Madrid, 1914-1915

    Gaceta del Sur. Granada, 1914-1915

    La Publicidad. Granada, 1914-1915

    Noticiero Granadino. Granada, 1914-1915

    La Época. Madrid, 1914-1915

    El Motrileño. Motril, 1913-1915

    PARTE I

  • 96 AÑOS DE EL FARO MOTRIL


    ✍Opinión.-

    ¡96 años cumple el diario el próximo 7 de enero!

    Vicente Fernández Guerrero -Editor de EL FARO-

    Cumplir noventa y seis años no está al alcance de cualquier persona, tampoco hay muchas publicaciones que hayan llegado a cumplirlos.

    Feliz cumpleaños a EL FARO de MOTRIL, que los cumple el próximo siete de enero.

    A lo largo de estos años, esta publicación ha pasado por cinco propietarios: su fundador, Antonio Alonso Terrón, Paco Pérez, la familia Hernández Auger, la Asociación para el Fomento de la Cultura y el que suscribe, Vicente Fernández Guerrero.

    Durante estos años EL FARO ha tenido sucesivos y numerosos directores responsables de la información, que enumerarlos nos llevaría unas cuantas líneas y como en todos los casos figuraban al frente por la legislación vigente, apareciendo en el crédito sin estar en la redacción. Esto vino sucediendo durante el tiempo que se editaba en papel hasta el 1986, posteriormente estuvo breve espacio de tiempo Emilio Utrabo Vallejo y posteriormente Francisco Fermín, durante casi trece años hasta su muerte, por lo que la tuve que asumir yo hasta que terminó editándose en papel hasta 2011 y, ya con la edición en la web continué unos años hasta que asumió la dirección que ostenta hasta hoy, José Manuel González.   

    He hecho este recorrido introductorio para dejar constancia de quienes hemos sido en los 96 años los que se han honrado con tener unos lectores como usted para poder celebrar este aniversario, del que los que aún vivimos nos sentimos orgullosos. Imagino la misma sensación de los que ya no están con nosotros.

    Bien, pues comentar lo que ha sido EL FARO para Motril y su Comarca durante estos años es algo que nos va llevar unos artículos, que publicaremos sucesivamente.

    El año en que se fundó EL FARO, 1930, España vivía el colapso de la dictadura de Primo de Rivera, que dimitió el 28 enero, dando paso a una breve etapa de «dictablanda» con el general Berenguer, mientras crecía el descontento republicano y se preparaba la caída de la Monarquía de Alfonso XIII, culminando en la proclamación de la Segunda República al año siguiente, tras una sublevación militar en Jaca que evidenció la crisis.

    Un intento de golpe de Estado republicano liderado por militares, aunque fracasado, fue significativo por su violencia inicial y su papel en la escalada hacia la República.

    Había un profundo descontento social por la pobreza, la falta de reformas agrarias y educativas, y la desigualdad, que la dictadura no había resuelto.

    1930 fue un año de transición crucial que marcó el aislamiento de la monarquía y la inevitable llegada de la República en abril de 1931, un evento que sentó las bases para la Guerra Civil.

    Antonio Alonso Terrón, como hemos dicho, fundador de EL FARO, no fue ajeno a esta situación global en España, pero su principal objetivo fue ofrecer una publicación periódica para nuestra zona. Falleció al año siguiente.

  • LA LONJA DE MOTRIL SE CONVIERTE EN UN FENÓMENO VIRAL GLOBAL: 15 MILLONES DE REPRODUCCIONES EN FACEBOOK

    🖊Cartas al director.-

    LA LONJA DE MOTRIL SE CONVIERTE EN UN FENÓMENO VIRAL GLOBAL: 15 MILLONES DE REPRODUCCIONES EN FACEBOOK

    Lonja pesquera de Motril (Archivo)

    Con una comunidad de apenas 18.000 seguidores, el perfil oficial de la Lonja de Motril ha logrado en 2025 un hito histórico de visibilidad, superando en alcance a grandes marcas internacionales del sector agroalimentario.

    MOTRIL, GRANADA – En un mercado digital saturado, la autenticidad y el producto de proximidad han demostrado ser la fórmula del éxito. La Lonja de Motril ha cerrado un ciclo de crecimiento sin precedentes en su página de Facebook, alcanzando la cifra récord de 15 millones de visualizaciones totales en sus contenidos de vídeo durante el año 2025. Lo que hace extraordinario este dato no es solo el volumen, sino la eficiencia del alcance.

    Con una base de 18.000 seguidores, la Lonja ha conseguido que sus publicaciones se compartan y visualicen a una escala masiva, logrando un ratio de impacto de 833 visualizaciones por cada seguidor. Esta cifra sitúa a la entidad granadina en la élite de la creación de contenido digital, compitiendo en métricas de viralidad con grandes corporaciones de la industria alimentaria. Un éxito basado en la verdad y el producto El secreto de esta explosión digital reside en el «visual storytelling» de la vida marinera. La descarga de la gamba de Motril, el frenesí de la subasta en tiempo real y la transparencia de la lonja han conectado con una audiencia global que busca contenido honesto y artesanal. «No estamos solo vendiendo pescado; estamos exportando nuestra cultura, el esfuerzo de nuestros marineros y la calidad de nuestro mar al mundo entero», señalan desde la dirección de la Lonja.

    «Estos 15 millones de visualizaciones representan 15 millones de veces que el nombre de Motril y su puerto han brillado en pantallas de todo el planeta». Comparativa de impacto: La Lonja vs. El Mercado Global Para poner en perspectiva el éxito alcanzado, los analistas destacan que: Eficiencia publicitaria: Lograr este impacto mediante publicidad pagada habría requerido una inversión estimada de entre 60.000€ y 90.000€. La Lonja lo ha conseguido de forma 100% orgánica.

    Nivel de Marca: Mientras que marcas comerciales invierten millones en producir contenidos ficticios, la Lonja de Motril ha superado en engagement a perfiles de gastronomía con millones de seguidores, gracias a la fascinación que despierta el sector primario bien comunicado. Hacia un futuro digital y comercial este hito de 2025 no es solo una victoria estadística, sino una herramienta de desarrollo económico.

    La visibilidad alcanzada está atrayendo el interés de nuevos sectores: desde el turismo gastronómico hasta la exportación directa, posicionando a la Lonja de Motril como un referente de modernización del sector pesquero español. El objetivo para el próximo semestre es transformar este caudal de atención en beneficios directos para los pescadores de la cofradía, impulsando la digitalización de la venta y reforzando la marca «Motril» como sinónimo de excelencia marina.

    Javier Domínguez

    Coordinador de la Plataforma Ciudadana Pescado y Quisquilla de Motril

    Administrador del Facebook Lonja de Motril

  • ALDEIRE (GRANADA), LA RASANDRÁ… EL OTOÑO

    ✍Texto y fotografías: Valeriano Morales González

    «Belleza natural y rural, cultura recobrada». (Viaje con Damián Paseos Granadinos)

    Valeriano Morales González

    Visita a Aldeire, su iglesia, los baños árabes, encuentro con los dos ríos, el castañar, la Rosandrá… La amenaza de lluvia de ese día, hizo que se borraran muchas personas; los que fuimos valientes lo disfrutamos.

    Llegamos a Aldeire con nubes, de vez en cuando salía el sol para saludarnos con su luz amarilla y, -poder hacer buenas fotos a los castaños- nos daba alegría e ilusiones para pasar un bonito día. Por la tarde, se puso a llover y llovió…, de forma suave, el rato que le pareció bien. Los castaños con sus hojas marrones y amarillas a punto de caerse. En el suelo, alfombras de hojas doradas escondían las castañas. Las pisábamos para que salieran del «erizo» su envoltura y protección. En nuestro recorrido, junto al río, con castaños y la vegetación de ribera… Castaños majestuosos, han visto tanto: a los regantes de las huertas cercanas, a las mujeres que iban a lavar al río, los pastores con sus ovejas, a los arrieros que venían de La Alpujarra. Los viejos castaños, gran parte de su cuerpo (tronco) está seco y medio muerto. Salen nietos de sus raíces y tronco, los mantienen vivos. Cuentan su historia a todos los que pasan por su lado y a los que miran con el deseo de aprender.

    Aldeire, es una pequeña población del Marquesado de Zenete, situado en la comarca meridional de Guadix, con una población de 597 habitantes. En su territorio hay plantados muchos castaños. Árboles entre 200 y 800 años de antigüedad; que han crecido gracias a un entorno húmedo.

    La historia de Aldeire viene de lejos.: (Información y estudios de Manuel Espinal Moreno catedrático de la universidad de Granada) natural de Aldeire. Numerosos vestigios confirman que esta zona ha estado poblada desde tiempos prehistóricos, Cultura del Argar…restos íberos… El origen del actual Aldeire data del periodo árabe. En 1489 se incorpora a la corona de Castilla y en 1490 pasa a formar parte del señorío del Gran Cardenal de España, formando el marquesado del Zenete junto a siete pueblos más. Durante la sublevación de los moriscos de 1568 a 1571, este pueblo, fue uno de los que más resistencia opuso a las tropas cristianas y, por consiguiente, fue duramente reprimido.
    Su proximidad con el puerto de La Ragua fue sin duda decisivo para la construcción en sus inmediaciones de la fortaleza medieval del castillo de la Caba. Aldeire tiene una altitud de 1277 metros sobre el nivel del mar. Se encuentra dentro de uno de los valles que surcan la cara norte de Sierra Nevada, con los cerros de San Juan (2784 m) , el Lobo y el del Mediodía. Aldeire, procede del término árabe «al-Dar» («la casa») y puede aludir a algún monasterio mozárabe que en este lugar se preservara de la presión islámica al abrigo de Sierra Nevada.
    RUTA EL HORCAJO. Comenzamos la ruta en el Área Recreativa de la Rosandrà, disfrutando de refrescante ambiente que nos proporciona el río Benejar junto al merendero entre castaños centenarios. Continuamos el camino a través del puente colgante, cruzamos el río en varias ocasiones. Vamos ascendiendo suavemente por la pista hasta llegar al «Horcajo» o «Cruce de Los Ríos». Podremos observar algunos molinos antiguos, unos en ruinas y otros restaurados. Una vez en el Horcajo, donde se unen las aguas de las altas cumbres de Sierra Nevada para formar el río que nos ha acompañado durante nuestro recorrido…

    La Iglesia de Santa María de la Anunciación, construida sobre un solar de la antigua mezquita musulmana al estilo mudéjar.
    La primera iglesia fue levantada a mediados del siglo XVI. Fue quemada por los moriscos durante la rebelión de 1568. El edificio actual debió hacerse en el siglo XVII. Consta de una nave central con artesonado (el mejor conservado de la diócesis de Guadix). En la que destacan el coro y el órgano. En esta comarca se manifiesta el arte mudéjar y la maestría de «los carpinteros de lo blanco» . En su moderno retablo del Altar Mayor se venera la Virgen del Rosario, patrona de Aldeire. En el exterior presenta una alta torre de cinco cuerpos, realizada en ladrillo y piedra y coronada por una elegante cúpula. Cuando entramos en la iglesia estaba ensayando el grupo de música del pueblo y, nos deleitaron con una de sus canciones más alegres.

    Baños árabes de Aldeire

    Los Baños Árabes: dedicados no solo a la limpieza corporal, sino también a la espiritual; santuario musulmán para varones y hembras, pues en estos lugares se realiza la limpieza del cuerpo antes de ir a rezar a la mezquita, o, se prepara a las novias, que comienzas siendo llevadas al baño, purificadas y limpias, después llevadas a su casa, y, por fin, se las entregará al marido tras cumplir una serie de requisitos como se especifica en los textos sagrados. El baño se dedica a la belleza corporal de las mujeres, allí se limpian, se depilan, se arreglan los ojos, se ponen perfumes, alheñas, se cortan los cabellos, se arreglan las uñas, hablan entre ellas y todas se informan acudiendo a los baños…

    Doña Mencía de Mendoza hija del Marqués del Zenete, es la que vive más tiempo en el castillo de la Calahorra, se casa con Enrique de Nassau. Reconstruye los baños árabes de Aldeire (previo pago) de sus habitantes con impuestos especiales.

    Zona del Castañar de Aldeire, La Ronsandrá

    Cuando se conquista Granada, la Reina Católica quiere saber lo que tiene, se hace un recuento exhaustivo de todos los bienes, nuevas escrituras. Todo está escrito en los LIBROS DE APEOS de 1500:

    A los castaños, le sacan una rentabilidad especial, es lo que más beneficio les deja a los habitantes de la zona. Viene por diferentes vías:
    -La primera: el fruto. Se cogen las castaña, se venden.
    «Castañas TOSTAS», si nosotros a un animal le damos las castañas, difícilmente se las va a comer crudas el marrano o las cabras. Si se las das tostadas si se las come.
    Los castaños de Aldeire están escriturados, tienen dueño.
    -La leña…la madera muy apreciada para muebles, artesanía…
    -El castaño, podía ser de un dueño y el bancal de otra persona
    -El dueño vendía «la sombra del castaño». Entonces había una población ganadera importante. Los pastos estaban arriba en la montaña. Cuando bajaban de los pastos perdían muchas cabezas de ganado, ¿Qué es lo que hacían? contratar para esos 10 ó 12 días «la sombra del castaño». Ellos preparaban el terreno y hacían una pequeña cerca, les daban de comer. Hacían que el ganado se tranquilizara, bebiera agua, comieran bien y después bajaban al pueblo.

    La Rosandrá- área recreativa del bosque

    Hay dos caminos que más adelante vuelven a coincidir. Hay que cruzar el río a través de unas piedras de pizarra. Hay un viejo molino reconstruido. Se inicia una acequia de lajas de pizarra.

    El entorno del río hay álamos, alisos, mimbres, castaños, almendros… La junta de los ríos, cuatro cauces se unen para formar el río Benejar.

    Fiesta de Moros y Cristianos

    Durante las Fiestas Patronales en honor de la Virgen del Rosario, se llevan a cabo la representación de MOROS Y CRISTIANOS en la plaza del pueblo, que maravillará a todo aquel que lo presencie. Una representación, que recuerda su historia. La gente del pueblo se echa a la calle. El 25 de abril San Marcos se reparten roscos y queso…

    El otoño, ofrece un contraste de colores y, hacer rutas al aire libre es un gozo al alcance de muchos. «Las hojas iban cayendo como pájaros con una sola ala». «Y, el viento las esparcía por el lugar depositándolas con suavidad sobre la tierra húmeda».

    «Los habitantes de las ciudades, los que dejaron el pueblo, los hijos y nietos de esos emigrantes vuelven. Abandonaron su lugar y su raíces con lo puesto y, un triste ajuar, pero, dejaron en un rincón del alma su amor a la tierra que les vio nacer. Ahora vuelven: de paso, de visita a su pueblo, a otros pueblos…llevando en la mochila la emoción de su pasado. Todo ha cambiado, pero, si ahondas en los recuerdos, puedes encontrar en algún rincón, en alguna esquina no urbanizada, en un «terrao» hundido… Encontrarás toda la belleza que Lot dejó atrás. Él, se volvió para mirar todo lo que dejaba, en contra del mandato de su dios y de su destino.

    «El hombre es ese ser singular, que vive al mismo tiempo dentro y fuera de la Naturaleza» -(Novalis)
    «Solo el olvido mata… a los artistas».

  • EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

    ✍Antonio Gómez Romera

    Domingo, 28 de diciembre de 2025

    EN EL CLXXIII ANIVERSARIO DE NACIMIENTO DEL CIENTÍFICO E INVENTOR LEONARDO TORRES QUEVEDO

    Leonardo con 7 años.

    Tal día como hoy, domingo, 28 de diciembre, festividad de los Santos Inocentes, conmemoración de un episodio bíblico recogido en el Evangelio de San Mateo, la matanza de los niños menores de 2 años nacidos en Belén (Judea), que fue ordenada por Herodes I el Grande, rey de Judea, Galilea, Samaria e Idumea y vasallo de Roma, al verse engañado por los sabios de oriente que habían prometido proporcionarle el lugar exacto del nacimiento del recién nacido, Jesús de Nazaret. Hoy, en la quincuagésima segunda semana del 2025, se cumplen 173 años (martes, 1852) del nacimiento, en Santa Cruz de Iguña, Molledo (Cantabria), de Leonardo Torres Quevedo, inventor, científico y tecnólogo, ingeniero de Caminos, que fue precursor de la Automática y de la Informática, todo un ejemplo de dedicación a la investigación, a la ciencia y la cultura.

    El ingeniero y matemático francés Maurice d’Ocagne (1862 – 1938), presidente de la “Société Mathématique de France”, describió a Leonardo Torres Quevedo, en las páginas de “Le Figaro” (1930), como “el más prodigioso inventor de su tiempo”. Y, en la “Revue des Questions Scientifiques”, escribió sobre el transbordador funicular del Niágara: “Es bastante significativo que sobre el suelo de ese nuevo mundo, cuyos ingenieros son famosos por lo atrevido de sus concepciones, este alarde mecánico haya sido realizado por un hijo de la vieja España”.

    Poseía Leonardo Torres una extraordinaria capacidad inventiva que quedó reflejada en el elevado número de patentes que registró, en temas tan dispares como los transbordadores (1887 – 1916), las máquinas de calcular (1895 – 1900), los globos dirigibles (1902 – 1906), los autómatas (1912 – 1914), el Buque-Campamento (1913),  un navío con bodega para alojar dirigibles del tipo Astra-Torres, la Binave (1916), un precursor de los modernos catamaranes, los enclavamientos ferroviarios (1918) “un aparato central de un sistema de enclavamientos destinados a proteger la circulación de los trenes, dentro de una zona determinada”, las máquinas de escribir, las máquinas taquigráficas, la paginación de libros, el puntero proyectable, el proyector didáctico, la señalización o el telekino, entre otros.

    Leonardo con 12 años.

    Breves Notas Biográficas

    Sus padres son Luis Gonzaga María Torres de Vildosola y Urquijo (1818 – 1891), Ingeniero de Caminos natural de Bilbao, y Valentina de Quevedo y Maza, natural de Molledo (Cantabria). Es bautizado al día siguiente de nacer por don Alejandro Macho Quevedo, Beneficiario de la parroquia, con los nombres de Leonardo José Luís Inocencio. Son sus padrinos José Manuel de Quevedo y Maza, y Juliana de Quevedo y Maza, tíos del niño. Tiene una hermana mayor, Joaquina (1851), y un hermano menor, Luís (1855). De su padre hereda su gran afición a las Matemáticas, que tanto le sirven en su carrera de inventor. De su madre, es la austeridad castellano-montañesa y, de ambos, su tesón y pasión por el trabajo.

    Cuando nace Leonardo, su padre trabaja en la línea del Ferrocarril de Isabel II, que pretende enlazar el Canal de Castilla con la costa cantábrica y que une Santander y Alar del Rey, pasando por Molledo, su municipio natal. La familia Torres Quevedo reside en Bilbao a partir de 1853, en la calle Pelota nº 1, piso 2º, pasando grandes temporadas veraniegas y navideñas en la Casona de Santa Cruz, en el pueblo natal de Leonardo. A su padre se le atribuye la creación de la primera Sociedad Filarmónica de Bilbao, y el compositor Juan Crisóstomo de Arriaga y Balzola (1806 – 1826) le dedica sus primeras obras.

    Leonardo con 15 años.

    Por los desplazamientos laborales de su padre en algunas etapas de su niñez, vive con familiares o amigos de su familia. Estudia el bachillerato en Bilbao, en el Instituto de Enseñanzas Medias y hasta cumplir los 16 años vive en casa de las señoritas Barrenechea y Lapaza, Concepción (1773 – / ) y Pilar (1784 – 1868). Pilar lega toda su fortuna a Leonardo nombrándole heredero único y universal, desconociéndose el montante de la herencia, pero en un documento se dice de doña Pila, que era “persona acaudalisima, que dejó en propiedad y en dinero muchos millones de reales”.

    Cuando fallece Pilar Barrenechea (1868), Leonardo marcha a París a completar estudios durante 2 años (1868 – 70) en el Colegio Chaptal de los hermanos de la Doctrina Cristiana. Allí coincide por vez primera con Valentín Gorbeña Ayarragaray (1855 – 1923), su gran amigo, con quien va a compartir los estudios de Ingeniero de Caminos en Madrid y numerosos proyectos empresariales.

    Leonardo ingresa en 1871 en la Escuela Oficial del Cuerpo de Ingenieros de Caminos en Madrid, donde su padre es ya profesor. Pero suspende sus estudios para volver a Bilbao en 1873 y participar en su defensa durante el asedio en el transcurso de la Tercera Guerra Carlista, incorporándose al batallón de los Auxiliares, una milicia popular formada por voluntarios liberales.

    Leonardo con 20 años.

    De vuelta a Madrid, finaliza sus estudios en 1876, siendo el cuarto de su promoción. Comienza a ejercer su carrera en la misma empresa de ferrocarriles en la que trabajaba su padre, pero emprende enseguida un largo viaje por Europa para conocer de primera mano los avances científicos y técnicos. Le interesa sobre todo el tema de la electricidad. El sábado, 16 de abril de 1885, con 33 años de edad, contrae matrimonio con Luz Polanco y Navarro (1856 – 1954), vecina de Portolín, en el barrio de Santián de San Martín de Quevedo, también en el valle de Iguña. Fijan su residencia en la casa familiar de Luz, que entonces es conocida como la casona de los Polanco, pero que ha pasado a la historia como la casa de doña Jimena, hoy totalmente destruida salvo los cimientos por la ampliación de la carretera. De este matrimonio nacen 8 hijos: Leonardo, fallecido a los 2 años, Gonzalo (1887 – 1965), más tarde su colaborador, Luz (1889 – 1973), Valentina, Luisa (1893 – 1981), Julia (1895 – 1910), Leonardo (1897 – 1931) y Fernando (1898 – 1971).

    Entre 1887 y 1889, presenta en Alemania, Suiza, Francia, Reino Unido, Canadá, Austria, España, Italia y los EE.UU., la patente del primer teleférico concebido para personas del mundo, pero fracasa en su intento de construirlo en el Monte Pilatus de Suiza. De regreso a España, se instala en Santander donde él mismo sufraga sus trabajos e inicia una actividad de estudio e investigación que no abandonará. Ese mismo año comienza a construir su primer transbordador, el de Portolín, situado entre su casa y el prado de los Venenales, con unos 200 metros de longitud y 40 de desnivel. La barquilla es una silla y el motor una pareja de bueyes. Cuenta la tradición que la primera persona en probarlo fue su propia mujer. Al año siguiente empieza un segundo ensayo: el transbordador del río León, de unos dos kilómetros de longitud y 200 metros de desnivel.

    Foto firmada por Leonardo Torres.

    Funciona con un motor y está destinado al transporte de materiales.

    Después del fallecimiento de su primer hijo (1889), se traslada a Madrid con la firme intención de llevar a la práctica los proyectos que en años anteriores ha ideado. Leonardo ya sólo viaja a su valle natal a pasar los veranos y en Navidad. En Madrid acude al Ateneo, a las tertulias literarias del café Suizo y de la Elipa, pero, por lo general, sin participar en debates y discusiones de tipo político. Reside durante muchos años en la calle Válgame Dios nº 3.

    En la década de 1890 asombra al mundo con sus artículos y libros sobre las máquinas algébricas y con los pequeños modelos de demostración que presenta en París. Leonardo también es ingeniero hidráulico. En 1899 firma el “Proyecto de aprovechamiento de aguas para usos industriales utilizando las del río Saja en el término municipal de Los Tojos”.

    El domingo, 19 de mayo de 1901, ingresa en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid, ocupando el puesto que dejó vacante el ingeniero y político D. Alberto Boch y Fustegueras (1848 – 1900). Lo hace con un discurso sobre “Máquinas Algébricas”, que es contestado por el Académico D. Francisco de Paula Arrillaga y Garro (1846 – 1920). Embarcado desde 1901 en la solución del problema de la navegación aérea, su patente presentada en Francia en 1902 recibe un informe favorable de la Academia de Ciencias de París, al igual que su sistema llamado “Télékine”, para teledirigir a distancia las pruebas del dirigible sin poner en riesgo vidas humanas.

    Gran parte de la obra inventiva de Torres Quevedo se desarrolla entre 1903 y 1913, y desde las distintas sedes que tienen el Centro de Ensayos de Aeronáutica y el Laboratorio de Mecánica Aplicada, ubicados ambos en el frontón Beti Jai, obra del arquitecto D. Joaquín Rucoba y Octavio de Toledo (1844 – 1919), como el Teatro Arriaga y el Ayuntamiento de Bilbao, situado en el entonces número 5 de la calle del Marqués de Riscal en el distrito de Chamberí que se encuentra prácticamente sin uso desde que acabaron los partidos de pelota en 1897.

    Leonardo y Luz Polanco Navarro.

    En marzo de 1905, comienza a colaborar con Leonardo, un segundo Auxiliar Técnico, D. Alfredo Kindelan Duany (1879 – 1962), quien antes de empezar la construcción del dirigible en la cancha del Beti Jai, levanta las cerchas para sostener una gran cubierta de lona para protegerlo, tanto de las inclemencias del tiempo como de las miradas de vecinos y “espías industriales”. Trasladado el dirigible al Polígono de Aerostación de Guadalajara, Leonardo presenta desde el Beti Jai la segunda y definitiva patente de su sistema de dirigibles y traslada las Oficinas del Centro de Ensayos de Aeronáutica al piso principal del Paseo de Santa Engracia 20 (Distrito de Chamberí).

    La “Sociedad de Estudios y Obras de Ingeniería” se constituye en Bilbao en 1906, siendo sus accionistas los principales empresarios bilbaínos de la época. Su propósito es “estudiar experimentalmente los proyectos o inventos que le sean presentados por Leonardo Torres Quevedo y llevarlos a la práctica”. Uno de sus primeros trabajos es el transbordador del Monte Ulía, instalado en 1907 en San Sebastián. Y, en 1908, completa la construcción del dianemólogo, aparato para transcribir discursos sin necesidad de taquigrafía, así como da comienzo a la primera máquina de calcular electromecánica, entre otras.

    En 1913, une Náutica y Aeronáutica en su patente del Buque-Campamento, un barco porta-dirigibles cuyo diseño integra la Armada Española años después en nuestro primer porta-aeronaves (hidroaviones y dirigibles), el “Dédalo” (1922).

    Transbordador de Ulía.

    En enero de 1914, la Revista de la Real Academia de Ciencias publica la obra de Leonardo “Ensayos sobre Automática. Su definición. Extensión teórica de sus aplicaciones”. En ella, Torres Quevedo crea una nueva ciencia, la Automática, “que estudia los procedimientos que pueden aplicarse a la construcción de autómatas dotados de una vida de relación más o menos complicada”. Como consecuencia de los principios enunciados, Leonardo inventa el Telekino, el Autómata Ajedrecista y el Aritmómetro Electromecánico. Los autómatas, según Leonardo, tendrían sentidos (aparatos sensibles a las circunstancias externas), poseerían miembros (aparatos capaces de ejecutar operaciones), dispondrían de energía necesaria y, además, y sobre todo, tendrían capacidad de discernimiento (objeto principal de la Automática), es decir, de elección entre diferentes opciones.

    El dirigible construido y patentado en el Beti Jai y ensayado en Guadalajara entre 1907 y 1908 triunfa en los años de la Primera Guerra Mundial con más de 100 unidades del sistema operando en las Armadas de Francia, Reino Unido, Rusia, EE.UU. y Japón. Ese mismo año de 1914 se constituye la Sociedad “Transbordador español del Niágara” para la construcción en Canadá, sobre el río Niágara, del primer teleférico para pasajeros de Norteamérica. Será un proyecto español, con técnica española, empresa constructora española, capital español (vasco), barquilla, cables, motores y accesorios construidos en España, etc. Todo ello en plena Guerra Mundial. Estará situado a unos 4 kilómetros aguas abajo de las cataratas, donde el río Niágara hace un remolino (whirlpool) y se pudo trazar un recorrido entre dos puntos, llamados Colt y Thomson, de la orilla canadiense. El transbordador del Niágara se inaugura el miércoles, 9 de agosto de 1916, “poco después de las tres de la tarde, la señora del caballero John Enoch Thompson (1846 – 1932), esposa del cónsul español en Toronto, inauguró el aerotransbordador rompiendo una botella de champán sobre la puerta de uno de sus puntos de llegada. El teleférico hizo su primer viaje público. Fue agradable verlo con las banderas de Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia y España”. El actualmente llamado “Whirlpool Aerocar” puede transportar 35 pasajeros, incluido un operario, en cada viaje. Su recorrido es de 539 metros y cruza la frontera entre Estados Unidos y Canadá en 4 ocasiones. Sobrevuela el Niágara durante 8,5 minutos, a una altura media de 76,2 metros (83 m en cada extremo y 46 m en el centro). Durante la temporada alta, en verano, entre 1200 y 1500 turistas lo utilizan diariamente.

    Dirigible de Leonardo Torres Quevedo

    El domingo, 12 de marzo de 1916, el rey Alfonso XIII le impone el mayor galardón científico que otorga la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de España, la “Medalla Echegaray”. Una distinción que premia la trayectoria científica de una persona. Hasta el día de hoy solo se han concedido 18 y a Leonardo le fue concedida la número 4.

    En 1920, con ocasión de la celebración del centenario del aritmómetro del matemático e ingeniero Charles Xavier Thomas de Colmar (1785 – 1870), Leonardo presenta en París su aritmómetro electromecánico que ocupa 2 m2 y pesa 700 kg. Esta nueva creación que contiene las diferentes unidades que constituyen hoy una computadora, la unidad aritmética, unidad de control, pequeña memoria y una máquina de escribir como órgano de salida y para imprimir el resultado final, debería consagrar internacionalmente a Leonardo como el inventor del primer ordenador.

    El domingo, 31 de octubre de 1920, ingresa en la Real Academia Española ocupando el sillón “N”, tomando el lugar del gran escritor Benito Pérez Galdós, fallecido en enero de ese mismo año, y pasa a ser miembro de la sección de Mecánica de la Academia de Ciencias de París.

    En 1922, la Universidad parisina de la Sorbona le nombra “Doctor Honoris Causa”, en reconocimiento a su gran prestigio científico y sus inventos. Y, ese mismo año, a punto de cumplir los 70 años, presenta el segundo ajedrecista, en el que bajo su dirección, su hijo Gonzalo introdujo diferentes mejoras. Será su última gran obra. Durante los años siguientes, patentará creaciones menores: mejoras en las máquinas de escribir (1923), dispositivos para la paginación marginal de libros (1926), aparatos de proyección (1930), etc. Es tal su prestigio en Francia, que 5 años después (junio de 1927) la Academia de Ciencias de París le elige como uno de los doce miembros “Asociados Extranjeros” con 36 sufragios. Sus rivales obtienen escasos apoyos: Ernest Rutherford, 4 votos y Ramón y Cajal, 2 votos.

    Leonardo, cuando le faltan 10 días para cumplir los 84 años, fallece en Chamberí, el 18 de diciembre de 1936, en la casa de su hijo Gonzalo, situada en la calle Jenner, paralela a Marqués de Riscal, mirando desde las alturas a “su” Beti Jai, donde construyó y ensayó sus telekinos, donde construyó su primer dirigible y donde nació su Automática.

    Leonardo Torres Quevedo retrato al óleo de Joaquin Sorolla

    Colofón

    En el año 2007, 71 años después del fallecimiento de Leonardo, el “Institute of Electrical and Electronics Engineers” (IEEE) concede al telekino un “Milestone in Electrical Engineering and Computing”, por “los primeros desarrollos de control remoto”, destacando que “con el Telekino, estableció los principios operacionales del moderno control remoto sin cables”. En 2012, Google dedica su “doodle” el 28 de diciembre a Leonardo Torres Quevedo en la fecha de su cumpleaños. El pasaporte español renovado en 2015 incluye una imagen del transbordador del Ulia (Donostia-San Sebastián) en la primera página de visados. La ETS Ingenieros de Caminos de la Universidad Politécnica de Madrid alberga una colección de máquinas e instrumentos pertenecientes al ingeniero Leonardo Torres Quevedo en un Museo dedicado a su obra.